¿Qué es la explotación animal? ¿Por qué es inmoral?

En el planeta Tierra habitamos millones de especies. Aunque los animales se exploten los unos a los otros para sobrevivir, la explotación animal ejercida por humanos es injusta e inmoral porque nosotros podemos comprender que poseen intereses inalienables y que, por ende, merecen respeto. Nosotros no necesitamos explotarlos para sobrevivir ni lo hacemos por ninguna otra razón más allá del lucro y del placer.

¿Qué es la explotación animal?

El término «explotación» significa «usar como recurso u obtener recursos o bienes a partir de algo o alguien», en otras palabras: «beneficiarse por la existencia de un ente animado o inanimado mediante acciones propias». La «explotación animal», sin ir más lejos, es la acción de usar a los animales como recursos o bienes de manera que sus intereses inalienables (vida, libertad e integridad) quedan reducidos a los intereses de su explotador.

Hoy en día, por fortuna, no se requieren disertaciones prolongadas ni debates acalorados acerca de los argumentos de por qué está mal explotar o esclavizar a otros seres humanos; sin embargo, debido al especismo y las disonancias cognitivas que conlleva, sí resulta para muchos difícil de comprender por qué es injusto asimismo explotar a otros animales.

Cuando juzgamos una injusticia entre humanos, consideramos —o debiéramos considerar— automáticamente las propiedades intrínsecas del sujeto y no hallamos ningún tipo de justificación a un crimen apelando a alguna índole circunstancial o menesterosa. Así, por ejemplo, cuando se habla de una violación en el mundo occidental, nadie piensa en los motivos del violador sino sólo en la injusticia sufrida por la víctima. Por el contrario, cuando se trata de un animal no humano quien se lleva la peor parte, casi todos se plantean primero los motivos por los cuales el humano de turno practicó tales acciones en lugar de juzgar las acciones en sí mismas.

Nadie del mundo moderno en su aparente sano juicio justificaría la esclavitud humana bajo el pretexto de ser piadosa o compasiva; pues asumimos, sin ningún debate interior, que la esclavitud es inherentemente injusta. Ocurre porque aplicamos en nuestro fuero interno el principio de igualdad, la filosofía de no hacerles a otros aquello que no desearíamos para nosotros mismos. O bien, porque eso nos han enseñado y tampoco lo hemos cuestionado nunca…

La pregunta entonces se resume en: ¿por qué se estima como algo normal aprovecharnos de los animales por el mero hecho de no ser humanos?

La explotación animal conforma el conjunto de actividades humanas que vulneran y violentan la vida, libertad e integridad de los demás animales. Ellos merecen que rompamos sus cadenas. 

La explotación animal es inmoral

Hablar de moralidad suele ser controvertido a causa de algunos mitos y desinformaciones en torno a dicho vocablo, amén de que se emplea en campos ajenos a la ética. A rasgos simplistas, la moralidad es el enjuiciamiento de los ideales propugnados por un agente moral —individuo humano con plenas facultades— frente a las acciones que realmente practica. No querer ser víctima de un robo y robar es ser inmoral; no querer ser víctima de un asesinato y asesinar es ser inmoral; no querer ser esclavizado, torturado ni sacrificado (asesinado) pero sí defender tales actos para otros es ser inmoral.

Atendiendo a estos enunciados, no debiera resulta complicado para nadie la compresión de por qué es incongruente en teoría —e imposible en la práctica— ser animalista y explotar animales; ya sea como alimento, vestimenta, ocio o en cualquier otra actividad.

Nosotros no somos los únicos seres con capacidad de sentir, con intereses, con conciencia u otras habilidades catalogadas como «humanas». Por ello, negarles a otros la defensa de sus intereses cae bajo su propio peso.

Célebres filósofos de todos los tiempos han cuestionado o se han opuesto a la explotación animal debido a la inmoralidad intrínseca de usar a los animales como simples recursos para nuestros fines.

La explotación animal se basa en prejuicios inculcados

La explotación animal requiere de la transmisión activa de prejuicios —además de autoengañopara perpetuarse. Todo explotador de animales se caracteriza por la creencia de que se necesita esa explotación o no hay alternativa, por el prejuicio de que está bien hacerlo porque no son humanos —especismo— y, a menudo, por el autoengaño de considerar que no son esclavos; sino auxiliares, binomios, amigos, etc., mientras les aplican una ética distinta a la humana y rigen sus vidas como si fuesen simples recurso u objetos.

A mí, como biólogo, trataron de inculcarme que la explotación animal era una forma de mutualismo apelando a que la población de animales domesticados aumenta con la nuestra y que «viven mejor» que en la naturaleza. No es una simbiosis de tipo mutualista por la sencilla razón de que en una simbiosis mutualista, ninguno de los organismos interrelacionados rige unidireccionalmente la alimentación o reproducción del otro. Nuestra relación con ellos es de tipo parasitista; pues ellos pueden vivir sin nosotros si los dejamos, somos nosotros quienes los criamos y los secuestramos —privamos de libertad— en nuestro beneficio.

A menudo se aduce que esté bien explotar animales porque hay animales que explotan a otros. Que un comportamiento sea «natural» sólo significa que aparece en la naturaleza, no implica que esté bien ni que esté mal. Explotar animales es tan natural como el león que viola a las hembras de su especie o que se come a las crías de otros machos para que éstas vuelvan a entrar en celo. La contradicción viene cuando el ser humano apela a la naturaleza para justificar ciertas acciones (p. ej. comer carne) mientras que olvida la naturaleza para condenar otras (p. ej. violaciones). Si la naturaleza fuese un arquetipo de justicia no necesitaríamos leyes. Y, a tenor de estos razonamientos, apelar a la naturaleza para excusar acciones humanas se denomina «falacia naturalista».

La explotación animal es inmoral y se transmite de generación en generación como fruto de un prejuicio discriminatorio.

Las organizaciones animalistas promueven el statu quo

Hasta la fecha habría habido avances en la defensa de los Derechos Animales si las organizaciones animalistas cuestionaran la injusticia de la explotación animal en sí misma. Por el contrario, tales organizaciones no consideran que la explotación animal sea inmoral. Solamente critican y condenan las formas en que se practica y, por tanto, validan el prejuicio inculcado de que esté bien explotar animales por no ser humanos.

Las organizaciones animalistas se basan en los mismos prejuicios sociales que desembocan en la explotación animal para ejercer una explotación de la explotación animal. Se limitan a hablar de «maltrato animal» para reducir sus derechos a las simples condiciones de su esclavitud y lucrarse mediante un mensaje simple y sentimentalista.

Si asumimos que un animal merece respeto porque siente y padece, entonces el respeto no deberá estar restringido a ese animal, sino que debería extenderse a todos los animales que sienten y padecen, sin discriminación. Por desgracia, resulta muy sencillo oponerse a aquellas formas de explotación «crueles» en las que participan terceros —p. ej. tauromaquia— y no mostrar esa vehemencia cuando somos nosotros quienes ejercemos una forma de explotación animal determinada.

Posiblemente, conforme el término «explotación animal» se viralice tanto como el de «maltrato animal» gracias a nuestro constante activismo para denunciar la realidad que viven las víctimas, las grandes organizaciones animalistas empezarán a usarlo como sinónimo de «maltrato animal» para apropiárselo y continuar con su cantinela bienestarista. Para ellos, explotación animal significa «abuso animal» y el «abuso animal» es un nicho de mercado para pillar socios y donaciones de individuos humanos sensibilizados pero sin formación en ética o derecho.

Debemos conocer la realidad, hacernos veganos y promover el respeto que merecen los animales hasta lograr el cese de la explotación animal.

3 Comentarios

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    Liberaldemocrata56 Publicado 22/08/2019 18:52

    Buenas.. La ética, como seres humanos que somos, en mi opinion depende de lo que nos pongamos de acuerdo que esta bien y qué está mal según lo que cada uno siente y nos digan nuestras emociones. Somos seres racionales pero tambien emocionales. Las leyes no hacen mas que recoger esos acuerdos morales que establecen las personas en ese monento de la sociedad concreto. Por lo que intentar saber qué es ético o moral mediante
    razonamiento estrictamente lógico no tiene sentido alguno e incluso lleva a absurdos si se parte de ciertas premisas. No tenemos mas que ver costumbres sociales de otros pueblos, tribus, de otras épocas que en su monento eran moralmente aceptables pero actualmente nos parecen una barbaridad.
    Podrán explicar la ética desde distintos axiomas (que se toman como verdaderos irrefutables) pero partiendo de distintos axiomas nunca se llegara a un acuerdo.
    Cabe destacar que el concepto «sintiencia» actualmente carece de aceptación tanto por la comunidad científica como para la filosofía dado que se le considera una extensión de un antropocentrísmo infundado y selectivo.

    • ¡Derechos Animales ya! Publicado 23/08/2019 06:45

      Hola, Liberal:
      Para que exista debate se requiere argumentar. Una argumentación consiste en aducir razonamientos y pruebas. En tu comentario no has razonado, simplemente has ido soltando una serie de afirmaciones dándolas por sentadas. Asesinar no está mal porque un grupo de humanos nos reunamos y digamos «está mal asesinar» sino porque comprendemos que todo sujeto valora su vida y no desea ser asesinado. Aquí no hay ninguna subjetiva ni consenso. Se trata de un hecho objetivo, evidente y reproducible. Que seamos seres emocionales no significa que todas nuestras decisiones o postulados sean fruto del capricho o de los sentimientos. Eso una petición de principio (entre otras en presentes en tu comentario) junto con una confusión categorial. Si tratar de razonar la ética mediante la lógica no te parece lógico, entonces, ¿cómo se supone que tu postulado tiene validez? El relativismo moral es muy fácil de refutar: si todo es relativo, entonces tu afirmación también lo es. ¿Se supone entonces que, si para ti la ética es relativa, vas a dejar que cualquiera te mate o te robe? Permíteme que lo dude. Para finalizar, llegas a soltar el colofón de que la sintiencia carece de aceptación en la comunidad científica. La sintiencia no es otra cosa que decir «capacidad de sentir». ¿Estás diciendo que la comunidad científica no acepta que tú y yo sentimos? ¿No se ha estudiado ya un poco el sistema nervioso? ¿Es antropocéntrico afirmar que a un perro le duele si alguien lo quema con un cigarro? Lo único infundado y selectivo ha sido el enfoque, sin pies ni cabeza, que has presentado como comentario.
      Un saludo cordial.

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      Rosa Publicado 25/09/2019 04:23

      La ética no puede ser arbitraria. Cualquier persona recriminaría a un niño si estuviese causando daño a un perro o a un gatito porque lo correcto es enseñarles bondad y empatía hacia las demás personas y también hacia los demás animales; sin embargo, hay una clara contradicción cuando, a la vez, les mostramos que no hay problema en matar a una ternera para comer o en mantener a un oso cautivo en un zoo. En realidad, con este mensaje causamos un grave conflicto en sus mentes en formación.

      Estamos enseñando algo muy peligroso y es que puede haber excepciones a hacer lo correcto, que debemos ser buenas personas, pero no hay ningún problema en dejar de serlo si se trata de obtener un beneficio personal.
      Así se anula la capacidad de ponerse en el lugar de los demás.

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