¡Derechos Animales ya! - Paradoja del infinito

Los animalistas y la paradoja de Jevons

¡Difunde!

¡Derechos Animales ya! - Paradoja del infinitoLa paradoja de Jevons explica que los animalistas incrementan el número de víctimas animales cuando, en su afán de reducir el sufrimiento animal, mejoran la eficiencia y productividad de la industria.

Introducción

El número de animalistas en el mundo se cuenta por millones. Sin embargo, en ninguna parte del mundo ha habido avances sustanciales en materia de Derechos Animales. Cada día se crían y asesinan más animales en el mundo que en la jornada anterior.

En este artículo deseo ofrecer una respuesta a por qué los animalistas, a pesar de sus buenas intenciones, sólo están causando que más y más animales sigan siendo explotados y asesinados por sus enfoques errados y sus actitudes contradictorias. Para explicarlo, voy a partir desde el enfoque de una famosa paradoja de la macroeconomía: La paradoja de Jevons.

¡Derechos Animales ya! - Paradoja de JevonsLa paradoja de Jevons señala, en cierto sentido, que incrementar la eficiencia de la explotación animal aumenta el número de animales explotados.

¿Qué es la paradoja de Jevons?

La paradoja de Jevons, denominada así por su descubridor William Stanley Jevons (1835-1882), sostiene que, irónicamente, aumenta el consumo de un recurso conforme aumenta la eficiencia con la que se genera o utiliza dicho recurso. Se trata una paradoja en economía por ser contraintuitiva al pensamiento común y esperado.

Jevons observó que el consumo del carbón se elevó en Inglaterra después de que James Watt creara una máquina de vapor mucho más eficiente que el primer diseño creado por Thomas Newcomen. De esta forma, la nueva máquina de vapor, al consumir menos carbón, presentaba un menos coste de mantenimiento.

El invento de esta nueva máquina de vapor fomentó que muchas más empresas se interesaran por aplicarla a sus negocios y se crearan nuevas líneas ferroviarias, muchas de las cuales eran innecesarias o no iban lo suficientemente llenas de pasajeros o de mercancías.

Por todo ello, a pesar de que la nueva máquina de vapor consumía menos carbón, la extensión de esta tecnología dirigió hacia una explotación menos óptima del carbón y a un despilfarro todavía mayor que el existente hasta entonces.

¡Derechos Animales ya! - Gallinas ponedoras en jaulas - Organizaciones animalistasGallinas ponedoras hacinadas en jaulas. Las organizaciones animalistas sólo exigen regulaciones sobre la manera de criar y de tratar a los animales que redundan en beneficios para todos: para la organización, para la conciencia de los animalistas y para las empresas explotadoras.

La paradoja de Jevons aplicada a los animalistas

El animalismo engloba todas aquellas posturas que buscan realizar cambios sobre la manera de percibir o de tratar a los animales. En otras entradas previas ya he explicado pormenorizadamente que el animalismo no es un movimiento homogéneo. La típica expresión de «todos estamos en el mismo barco» no podría ser más desatinada. Al contrario, en el seno del animalismo se distinguen tres ideologías opuestas entre sí: proteccionismo, bienestarismo y veganismo.

Uno de los tópicos animalistas más repetidos es el reducir o eliminar el sufrimiento animal. Así ocurre porque casi la totalidad de los animalistas son especistas y bienestaristas. Es decir, no consideran que todos los animales merezcan respeto y sólo desean mejorar el trato o las condiciones en las que se ejerce la explotación animal según si el sufrimiento de los animales les reporta o no un beneficio personal o colectivo.

Si tomamos el ejemplo antes señalado, podemos observar que la paradoja de Jevons se cumple también cuando los animalistas (bienestaristas) y sus organizaciones asociadas ejercen campañas que buscan disminuir el consumo de productos de origen animal o cuando promueven un uso más eficiente de los animales al exigir cambios en materia de bienestar animal.

Así ocurre porque, al promocionar el reducetarianismo están validando la percepción de los animales somos recursos a los que consumir con moderación y al promover mejoras en el trato hacia los animales consiguen tanto mejorar la imagen de la industria como evitar accidentes laborales y otras situaciones que incrementan los beneficios y la productividad de dicha industria.

En otras palabras: la mentalidad bienestarista de los animalistas y sus campañas especistas y monotemáticas favorecen un aumento en el consumo de productos de origen animal por parte de los consumidores y facilitan la creación y adaptación legal de empresas ganaderas para su continuidad y ampliación a lo largo del tiempo. Los animales salen más baratos de mantener y los productos de origen animal logran unos márgenes mayores de beneficio.

La población humana no para de crecer y los animales esclavizados para alimentación, vestimenta, compañía, recreación, experimentación, terapias, etc., se crían a demanda. Esto implica que si los animalistas siguen centrándose en buscar maneras de que la explotación animal sea más eficiente, sólo consiguen perpetuar el problema y que cada vez haya un número mayor de animales esclavizados por partida doble.

¡Derechos Animales ya! - Recogida de piensos cárnicos para perros y gatos - Animalistas especistas y perro-gatistasPiensos cárnicos para perros y gatos recogidos por animalistas (bienestaristas).

[Fuente de la fotografía]

Un ejemplo cotidiano: los piensos cárnicos

Hace poco vi la publicación de una animalista, en cuyo avatar figuraba el lema Animal Rights Activist. Esta chica había participado en una recogida masiva de piensos para perros y gatos abandonados y recogidos en protectoras. Por desgracia, en las fotografías publicadas se observaba que todos los piensos recogidos eran cárnicos. Es decir, se ayudaba y cuidada a unos animales mientras se fomentaba y participaba en el asesinato de otros animales.

Una forma aplicada de la paradoja de Jevons radica en entender que si alguien participa en la explotación de unos animales para salvar la vida de otros animales, entonces está favoreciendo cambios en la industria que perpetúen la explotación —y el sufrimiento— de unos animales en beneficio de otros, y que todos los cambios habidos en el mundo se traduzcan en un mayor número de animales asesinados, tanto para consumo humano como para el de los animales a quienes hemos reducido como animales de compañía.

Como es de esperar, este tipo de acciones reciben constantes alabanzas dentro del mundillo animalista (bienestarista). En estos círculos no tiene cabida la reflexión ni la autocrítica, ni siquiera cuando se esgrime el lema de «activista por los Derechos Animales» mientras se practica todo lo contrario de aquello que representa la lucha por tales derechos. Para el animalista común y corriente, «animal» significa perro y gato; los demás seres encerrados en granjas o asesinados de determinadas formas no son animales para ellos.

A continuación, presento la conversación que mantuve con esta chica animalista después de indicarle, amablemente, la contradicción existente entre festejar que habían ayudado a cientos de perros y gatos mientras tales piensos implicaban la muerte de cientos de otros animales en mataderos. Responde ella (texto literal):

Cierto…en eso creo q estamos d acuerdo todos los animalistas , pero tu si lo eres también deberías d entender que las cosas se empiezan x abajo y van paso a paso…primero hay q evitar q se mueran d hambre y una vez conseguido esto por supuesto que la siguiente lucha es la q tu planteas…ahora contamos con los medios q tenemos a nuestro alcance.

No se puede obligar a nadie a ser vegano …se puede promover….hay muchas personas q aún no lo son y sin embargo si que ayudan muchísimo ….nadie se hace vegano de un día para otro…es un proceso….hay q ir paso a paso y para mi lo primordial es q no se mueran de hambre….y después d eso ya hablamos de ideologías….

Como siempre, ningún tipo de discriminación moral puede justificarse bajo el prisma de la lógica. Por ello, el interlocutor siempre está forzado a incurrir en falacias de todo tipo para excusar lo inexcusable.

Nadie están hablando de dejarlos morir de hambre. Existen los piensos veganos para gatos, perfectamente avalados por veterinarios. Precisamente, las cosas empiezan desde abajo. Esto significa que es imposible defender a los gatos si su alimentación depende de haber financiado previamente la muerte de otros animales. Nadie puede ser vegano por obligación, sin embargo, si alguien quiere ser justo con los animales sí tiene la obligación de ser vegano.

Es imposible otorgar derechos legales a perros y gatos mientras los demás animales sigan criados en granjas. Todos se rigen por el mismo marco legal. También hubo humanos en la época que ayudaban a los negros mientras tenían esclavos, pero eso no permitía que la lucha continuara. Hacer un bien no justifica cometer o ignorar otro mal cometido.

Y claro que hay un proceso en hacerse vegano. El asunto está en que casi ningún animalista se encuentra en proceso de hacerse vegano porque se conforma con cuidar a unos animales mientras no le importa matar a otros. Ésa es la realidad, ni más ni menos.

Finalmente, cabe señalar que el veganismo es un principio ético. Al igual que lo fue el abolicionismo de la esclavitud humana. Todas nuestras acciones se rigen por ideologías. Como señalé al inicio de este artículo, la ideología mayoritaria entre los animalistas se llama «bienestarismo» y ése es el origen del problema.

Tras mi réplica, ella vuelve a comentar:

No tengo intención d discutir pq sería absurdo teniendo en cuenta q sigo estando d acuerdo contigo….por supuesto q hay piensos veganos …pero no en todas partes….la mayoría d supermercados ni los tienen…además son bastante más caros….si tu puedes pagarlos t ánimo a q lo hagas ….m parece hasta frívolo criticar a gente q si q ayuda a alimentarlos….igual es más fácil teclear q ayudar….tu sabrás……

y el » bienestarismo» es bastante mejor q dejar q se mueran de hambre una cantidad importante si no hay dinero para todos …x lo tanto…primero bienestarismo antes q hambre y tortura ..y luego x supuesto q veganismo….x otra parte decir q la mayoría d animalistas no son veganos m parece otra frivolidad….de donde sacas los datos? Yo creo q estas equivocado….

Lo dicho…. igual no llegamos a un acuerdo en esto….solo tienes q pensar en ti mismo….si tuvieses solo unos filetes para comer y no fuese posible nada más de momento…creo q t los comerias antes de dejarte morir…..pues ya está….paso a paso…y ayudando

Viendo que no puede sostener su argumento, empieza el juego de los ataques personales y de las tergiversaciones. Esta chica me acusa de preferir de la muerte de los gatos mientras justifica la muerte de otros animales apelando a que los piensos veganos son más caros. ¡Eso sí que es una frivolidad a la altura de PETA!

Como suele ser habitual entre los animalistas por fruto de su narcisismo, ellos no son capaces de soportar crítica alguna sin que saquen a relucir su currículum vitae animalista. Afirma que yo pienso en mí mismo mientras, precisamente, mi comentario —y todo este artículo— busca hacer notar una contradicción con el fin de defender a todos los animales por igual.

Esta chica dice que no ayudo cuando, precisamente, cualquiera que tenga interés en informarse en internet sobre Derechos Animales se encuentra con esta página web, la cual es el resultado de miles de horas de estudio, reflexión y esfuerzo.

La falacia del paso a paso lleva existiendo desde el siglo XVIII, época en que se fundó en Inglaterra la primera organización animalista. Actualmente nacen y mueren más animales que nunca en el mundo, y los animalistas quieren solucionar una situación gravísima sin cuestionar la mentalidad que origina dicha coyuntura.

Finalmente, otros amigos animalistas vinieron en su ayuda y juntos se pusieron a insultarme y a comentar, de manera cínica, que lo mejor era ignorarme porque mis comentarios no ayudaban en nada a los animales. Todo ello, por supuesto, con una ortografía y una expresión escrita a la altura de un Premio Nobel de Literatura. Indignada, me bloqueó para no tener que soportar mi «obscenidad» al pedirle que no matara animales.

¡Derechos Animales ya! - Pensamiento lógicoEl pensamiento lógico brilla por su ausencia en un mundo lleno de ególatras y hedonistas que utilizan a los animales como ‘alter ego‘ de sus sentimientos y de su baja autoestima.

Conclusión

Los animalistas, lejos de evitar el sufrimiento animal, son causantes de aumentarlo al tener la misma mentalidad que subyace en el fenómeno de la explotación animal. La paradoja de Jevons sirve para argumentar que los animalistas llevan varios siglos empecinados en acabar con el sufrimiento animal mientras ellos lo causan y perpetúan al promover nuevas maneras de criar y asesinar animales más eficientemente.

El mantra de «reducir el sufrimiento animal», al igual que el de «salvar vidas», se usa a menudo para intentar justificar la injusticia. La razón fundamental de por qué toda crítica cae en saco roto está en que los animalistas (bienestaristas) realmente persiguen eliminar su propio sufrimiento.

Cuando un animalista dice estar en contra del sufrimiento animal o del maltrato animal, está únicamente en contra del sufrimiento que le genera a su persona conocer la existencia de tales circunstancias.

Cualquier cosa que le sirva a un animalista para reducir su propio sufrimiento, aunque sea una ilusión o una mentira reconfortante que solamente cause la perpetuación y el aumento del sufrimiento de millones de animales, le parecerá buena y deseable.

Y si uno osa romper esa burbuja, deberá preparase para sentir la ira de miles de animalistas con grandes currículums y pretensiones que correrán a linchar a aquel vil activista por los Derechos Animales que cuestione por qué hay gente usa este epíteto sin tener la más mínima noción de lo que ello conlleva para todas las víctimas.

La única manera de detener esta injusticia sin fin para todos los animales está en dejar de participar en toda forma de explotación animal. El principio ético básico que establece el respeto que merecen todos los animales se denomina «veganismo» y su práctica es sana a todas las edades.

Ni nosotros ni nuestros animales recogidos necesitamos comer carne ni consumir nada que provenga de animales, ni tampoco necesitamos vestirlos ni divertirnos a su costa. A pesar de ello, los animalistas se empeñan en encontrar nuevas formas de explotar a los animales y de mejorar la eficiencia de la explotación animal mientras se perciben como héroes de fantasía.

Se produce la triste paradoja de Jevons cuando los supuestos adalides contra el sufrimiento animal ponen todo su esfuerzo en que la sociedad humana continúe explotando a los animales con «menos sufrimiento» en un «paso a paso» infinito que nunca terminará.

Artículos relacionados

Fotografia Adrian Lopez Galera pequena

Adrián López Galera

Grado en Biología. Máster en Estudios Lingüísticos, Literarios y Culturales. Amplia experiencia en Derechos Animales, Escritura Creativa y Administración de sistemas informáticos.