El especismo en la ciencia y en las publicaciones académicas

Ejemplo de especismo en la ciencia. Fragmento de la parte final del libro Eye of the Crocodile, que trata de las relaciones entre «humanos y animales».

El especismo en la ciencia

Cada dos por tres consulto bibliografía con fines académicos y para averiguar qué nuevo se conoce sobre los animales para defender sus derechos. Conviene aprovecharlo para enseñar un ejemplo de cómo los prejuicios especistas todavía campan a sus anchas en la ciencia, y usarlo a su vez para exponer una serie de consideraciones genéricas sobre los argumentos vertidos en las investigaciones del campo de las relaciones humano-animal. Nótese , de antemano, que esta dicotomía inicial centra el asunto en nosotros y reduce todas las especies animales como si no hubiera diferencias entre ellas.

Este campo se conoce a menudo con su nombre en inglés animal studies. En la ciencia, el especismo —como consecuencia del antropocentrismo— todavía campa a sus anchas. Éste puede plasmarse de muchas maneras. Una de las manifestaciones más comunes en nuestros días, ante el germen del debate académico en torno a la figura moral de los animales, es incurrir en peticiones de principio o argumentos que no se derivan de las premisas para justificar la explotación animal.

En documentos variopintos (revistas, artículos, libros de divulgación, etc.) suele acontecer un fenómeno llamativo: el investigador de turno plasma unos razonamientos que no se desligan de las premisas, deforma los argumentos sobre un fenómeno y se lanza a emitir peticiones de principio.

Un mero ejemplo de cómo el prejuicio especista está inserto en la ciencia

En la referencia (enlace inferior), nos encontramos con que la autora se inventa literalmente los principios de la termodinámica ecológica para afirmar que, como la práctica del veganismo no tiene por qué ser necesariamente más ecológica en todos los casos —aunque lo sea teóricamente y el especismo nos haya llevado a exterminar a millones de animales sobre la Tierra—, y los humanos también pertenecemos a la red trófica, entonces, dice que no está mal comer animales. Por supuesto, no hace mención alguna sobre la innecesidad de comer animales ni sobre el hecho contradictorio de que por qué asesinar a un animal no-humano y no asesinar a humanos cuando ambos desean vivir. El estudio sólo señala que los animales también discriminan de manera grupal, así pues, siguiendo su razonamiento basado en la falacia naturalista, entonces estaría bien ser racistas y esclavizar humanos. Especismo científico en todo su esplendor.

Tiene parrafadas enteras a cuales más estúpidas que las anteriores. No está refutando estudios científicos ni argumentos éticos; sino su propia invención o interpretación sobre los mismos. Se saca de la manga que los veganos «negamos la cadena alimentaria» y arroja falacias ad naturalis en lugar de entender que la naturaleza no sirve como argumento para legitimar nuestros actos. Al igual que en la naturaleza un animal es comida para otro, también una hembra puede ser sólo un agujero de cópula para el macho de turno y no por ello a nadie se le ocurriría justificar las violaciones.

El texto es un compendio típico (y sangrante por estar en una editorial presagiosa) de falacias típicas para justificar el bienestarismo. Básicamente dice que es «natural» explotar a los animales porque los animales se explotan entre ellos y que sólo debemos cuestionar el trato que les damos. Del carácter natural de la acción no se desprende que debamos evitar sufrimiento alguno y precisamente es ahí donde se nota el dogma bienestarista y una cosificación flagrante; pues si uno argumenta ad naturalis debiera justificar todas las acciones que acontecen en la naturaleza —incluso la más perversa de las violencias— en lugar de reducirla al caso de la explotación cárnica y decir que «basta con darles una buena vida» en un alegato a un falso mutualismo aun cuando no puede, biológicamente, haber mutualismo cuando una especie rige la alimentación y reproducción de otra. Incurre, por tanto, en la petición de principio de que basta con un buen trato y de que un buen trato sea equivalente a «respeto». No puede haber respeto cuando nuestras acciones vulneran los intereses inalienables de un sujeto. Podríamos cambiar la palabra «animal» por «mujer» y estos investigadores tan «progresistas» verían su profundo especismo.

El colofón posmoderno del especismo científico, hijo del típico relativismo moral que pulula en nuestros días, viene al afirmar que los veganos somos elitistas y etnocéntricos al no considerar que otros no pueden ser veganos por su cultura o subsistencia. Algo así como si a alguien se le ocurriera justificar la ablación o lapidación femenina alegando que es normal en determinados países, que es parte de su cultura milenaria o que estaría bien que ciertas culturas comieran humanos si les faltasen recursos económicos.

En el párrafo citado, la autora acusa al veganismo de incurrir en una falsa dicotomía postulando que no todo uso de los animales es malo. Yo matizaría que todo uso no es malo cuando no equivale a explotación (el significado que parece darle). Por ejemplo, pedirle a un perro que se acerque puede ser un «uso» de ese sujeto; pero no conlleva la vulneración de su vida, libertad o integridad. Toda explotación es injusta en sí misma porque implica usar a un sujeto como medio para un fin ajeno. Es muy cómodo (e hipócrita) asumir que un humano forma parte de la «cadena alimentaria» (usa alternativamente el concepto antiguo con el más reciente de «red trófica») para justificar una forma de explotación sistemática mientras acusa a quienes no la cometen de ser elitistas por rechazarla. Menudo cinismo.

Nuestra percepción hacia los animales no ha cambiado desde el Paleolítico y ello se evidencia en el especismo todavía presente en la ciencia. Nos creemos dueños de sus vidas y estamos exterminándolos.

La ciencia no podrá avanzar si no nos despojamos de prejuicios

En fin… Busco señalar que existen muchos «investigadores» que se dedican a intentar tapar con citas continuas unos argumentos que no se sostienen y que necesitan fabular sobre la ciencia y las posturas éticas para procurar racionalizar sus prejuicios. La omnipresencia del especismo en la ciencia me motiva por un lado a seguir profundizando en el campo de la investigación, y me desalienta por otro al ver un panorama de mediocridad revestido de profundidad filosófica. La mayor parte de los académicos que hoy se dedican a los animal studies no suelen contar con una enorme formación de ciencia (al provenir en su mayoría del terreno la filosofía u otras letras) ni a menudo conocen a figuras eminentes en los Derechos Animales como el difunto Tom Regan o el prestigioso Gary L. Francione.

Artículo referenciado

Plumwood, Val. Eye of the Crocodile, edited by Lorraine Shannon, ANU Press, 2012. ProQuest Ebook Central.
https://ebookcentral.proquest.com/lib/uses/detail.action?docID=4595550.

8 Comentarios

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    EvErSoR Publicado 27/01/2019 02:34

    EL SER HUMANO INSTINTIVAMENTE ES UN DEPREDADOR ASI NOS HIZO LA NATURALEZA

    • ¡Derechos Animales ya! Publicado 30/01/2019 23:46

      No somos depredadores ni debemos culpar a la naturaleza de nuestros errores en el ámbito cultural. Podemos y debemos vivir sin causar daños adrede a los demás con independencia de que éstos sean humanos u otros animales.

      Un saludo.

  • Adrián López Galera Publicado 30/01/2019 23:46

    No somos depredadores ni debemos culpar a la naturaleza de nuestros errores en el ámbito cultural. Podemos y debemos vivir sin causar daños adrede a los demás con independencia de que éstos sean humanos u otros animales.

    Un saludo.

  • Adrián López Galera Publicado 30/01/2019 23:46

    No somos depredadores ni debemos culpar a la naturaleza de nuestros errores en el ámbito cultural. Podemos y debemos vivir sin causar daños adrede a los demás con independencia de que éstos sean humanos u otros animales.

    Un saludo.

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    Xavier Tradicionalista Publicado 17/07/2019 18:33

    Os voy a dar mi opinión…pero aclaro. Es solo mi opinión, mi forma de ver las cosas… no pretendo convenceros de nada ni imponeros mi postura.

    Todos habéis dado por hecho que el especismo es algo negativo, un problema o un mal de la sociedad que hay que eliminar. Yo creo que no hay nada malo en el especismo, yo soy especista y considero que es una postura o una forma de ver la vida tan valida como las vuestras.

    Yo creo que humanos y animales somos diferentes en muchos aspectos, Biologicos, genético, emocional etc. Y que por lo tanto debemos tener diferentes roles en esa sociedad.La clave de la sociedad es la alimentación, y los animales tienen el rol de crear nuestra comida, su pelo y pieles para servir como abrigo, para poder criar a nuestros hijos visitando zoos, los perros encargarse de la casa… mientras que el rol del humano trabajar para mantener a la sociedad.

    ¿Entonces no creo que los animales deban tener nuestros mismos derechos?. Si, considero que el lugar de los animales es en la granja dandonos sus cuerpos para alimentarnos y los perros cuidando del hogar.

    Tu puedes hacer lo que te dé la gana. Eres libre de comer solo vegetales si quieres. No necesitas mi permiso ni el de nadie…. Pero eso no significa que a mi me parezca bien o comparta tu decisión. Creo que te estas equivocando, que no estas haciendo lo correcto… pero eso es cosa tuya. Eres libre de cometer tus errores.

    No se como decir esto sin que te sientas ofendido…Así que me disculpo por adelantado; pero yo considero que los hombres debemos ir al éjercito y a la guerra a defender a nuestra patria. Y comiendo solo vegetales…. pierdes la testosterona.

    A ver vosotros sois libres de comeros lo que queráis. No necesitáis mi permiso o aprobación. Alla cada uno con sus decisiones. Pero yo también soy libre y tengo mi forma de entender el mundo. Y yo espero poder comer mis filetes de ternera despues de un día duro de trabajo, que para eso lo gano con el sudor de mi frente, y mi perro se quedara al cuidado de la casa y mi tío criando a los cerdos en su granja. Y si tenemos animales de granja será mi responsabilidad protegerlos y guárdalos hasta entregarlos a mi familia en la mesa.

    No creo que sea el único que piense así. Todos los que ahora estáis gritando por un simple animal seguro que luego defendeis a mujeres que han abortado un ser humano. Y seguro que luego no creeis en Dios ni en patrias ni en tradiciones.

    • ¡Derechos Animales ya! Publicado 17/07/2019 19:52

      Xavier. Tiene toda la libertad del mundo a tener sus creencias y a defender la patria. No obstante, la diferencia entre creencias y acciones es fundamental en ética. Un racista tiene derecho a ser racista pero no a obrar de forma racista. El especismo está tan extendido en la sociedad que los humanos parecen creer que está bien ser especista. Usted no ha entendido el concepto. Ser especista no significa considerar que los animales sean distintos entre ellos y de nosotros. Biológicamente son distintos de nosotros y todos los veganos lo sabemos. No nombrarías a un perro como presidente ni luchamos por el derecho de las vacas a entrar en la universidad. Lo que significa el especismo es la creencia de que dichas diferencias nos convierten automáticamente en superiores y dueños de sus vidas. La sociedad que usted señala es absolutamente antropocéntrica. Considera que cada animal tiene un «sitio» en nuestra sociedad. Sin embargo, ellos no pertenecen a nuestra sociedad, sino que forman sus propias manadas y sociedades en libertad. Ningún animal nace con el rol de servirnos, ese rol se lo hemos impuesto a lo largo de las generaciones. Su visión del «servicio animal» no sólo es especista sino calcado de la vtradición judeo-cristiana. Usted tiene toda la libertad de ser cristiano, pero no de discriminar a nadie tomando el cristianismo como base. Muchos cristianos han olvidado que los esclavistas de la época colonial usaron la Biblia para justificar que los negros eran una raza inferior a la blanca. Usted, sin ser consciente, se basa en el mito de la Creación (entre otros pasajes escritos por humanos) para racionalizar una visión antropocéntrica que data desde hace varios miles de años. No somos el centro del mundo, no somos una creación especial (compartimos más del 99 % de nuestro ADN con los chimpancés) y los demás animales no están para servirnos; pues valoran sus vidas y quieren vivir tanto como nosotros. Todo el daño que el daño que les causamos es fruto del egoísmo, del prejuicio, de la religión o de la ignorancia. Por ejemplo, usted ha afirmado que comer vegetales implica perder testosterona, lo cual es una estupidez supina. Nuestro cuerpo necesita nutrientes para fabricar sus tejidos y hormonas, y todos los nutrientes del mundo se encuentran en plantas por la sencilla razón de que son organismos autótrofos que generan todas las moléculas biológicas gracias a la energía del sol. Las acciones que afectan a terceros no son respetables. Un vegano no afecta a otros seres humanos por serlo, pero usted sí afecta a la vida de otros animales por placer e indiferencia. Eso es injustificable, pues ni la religión ni la ignorancia eximen que la ciencia ya ha demostrado la conciencia animal y que, por ende, merecen respeto.

      Un saludo.

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    Atlas Publicado 11/08/2019 04:42

    Hola me podrias comentar este articulo? lo he leido y me ha dejado un poco confuso, no qué pensar ahora sobe este tema de los niños veganos.
    https://laicismo.org/ninos-veganos-y-ciencia/

    • ¡Derechos Animales ya! Publicado 11/08/2019 05:29

      Hola, Atlas. El artículo está errado en sus planteamientos. En éste, el autor realiza una amplia introducción sobre los deberes de la agencia moral en el cuidado parental para concluir, sin ninguna referencia (agrega un corchete que no lleva a ninguna parte), que imponer una dieta vegana en niños (falacia de la imposición) debería equipararse a la mutilación genital y otras acciones que causan perjuicios. Es decir, el autor parte desde la petición de principio de que el veganismo no debe aplicarse a menores porque no es bueno para ellos sin aportar ninguna referencia que justifique sus afirmaciones. La dieta vegana en menores ha sido ya reconocida por estudios realizados por expertos y la bibliografía al respecto ya es abundante y creciente (nutrición infantil vegana) Al final del artículo, como un calco de los neobienestaristas típicos, hace apología de la carne de laboratorio como un futuro sustituto de las necesidades nutricionales de los menores, ignorando que tales necesidades pueden suplirse ya por medio de productos vegetales y promoviendo la explotación innecesaria de animales. Resulta llamativo que el autor asuma el deber de los padres de no perjudicar a sus hijos pero, en cambio, que no asuma el deber de cualquier ser humano (como agente moral) de no perjudicar los intereses de los demás animales. El artículo es una simple muestra de especismo, ignorancia y miedo ante el cambio. Y de esos defectos no se libra ni el más avezado. Un saludo.

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