Lagartija serrana (Iberolacerta monticola)

Descripción del adulto

Lagartija robusta, de cabeza generalmente aplastada y hasta 8 cm de longitud cabeza-cuerpo. Collar de borde liso. Escamas dorsales granulares, aquilladas o no, y dispuestas en número de 41 a 62, en una línea transversal en el centro del cuerpo. Escamas ventrales ordenadas habitualmente en seis filas longitudinales y 20 a 33 transversales.

Dorso verde o pardo de tonalidad muy variable, normalmente cubierto de manchas negras de contornos irregulares y con mayor densidad en los costados. En general no existe solución de continuidad entre dorso y costado. La zona ventral suele tener tintes blancuzcos, azulados, verdosos, o amarillentos con pequeños puntos negros en todas, algunas o ninguna escama ventral, dependiendo de la población geográfica considerada.

Dimorfismo sexual

En algunas poblaciones los machos son, al nacer, de menor tamaño corporal que las hembras. En general, los machos adultos alcanza tamaños superiores y muestran la cabeza más robusta que las hembras; aunque las diferencias resulten ligeras en ciertas zonas.

Descripción de juvenil

Los recién nacidos tienen una longitud cabeza-cuerpo que suele estar comprendida entre los 22 y 30 mm, y una longitud total de 52 a 70 mm. El diseño de los juveniles es similar al de los adultos, si bien acostumbran a poseer un neto contraste entre los costados, más oscuros que el dorso y la cola, la cual se ve de vivos tonos azulados o verdosos.

Distribución

Endemismo ibérico presente en la cordillera Cantábrica, norte de Galicia, sierra de la Estrella (Portugal) y sierras de Francia, Béjar, Gredos y Guadarrama. En el sistema Central, su límite oriental se sitúa en el macizo de Peñalara, de modo que no llega más allá del puerto de Somosierra y se encuentra ausente de la sierra de Ayllón. Se estima probable su presencia al oeste de la sierra de Francia; en cualquier caso, se desconoce la amplitud de la separación entre la población portuguesa de la sierra de la Estrella y la de la sierra de Francia, aunque al menos una parte de la sierra de Gata no posee, aparentemente, altitud y condiciones adecuadas para la lagartija serrana.

Variaciones geográficas

En la sierra de la Estrella habita la subespecie nominal, Iberolacerta monticola, de tamaño corporal mayor al de las otras razas y una región ventral profusamente manchada con puntos negruzcos sobre la práctica totalidad de las escamas. En la cordillera Cantábrica reside Iberolacerta monticola monticola (= L. m. cantabrica), con pigmentación parecida a las poblaciones del sistema Central español; pero con el dorso usualmente pardo o pardo verdoso, manchado de motas negruzcas y muy contrastado con los costados, los cuales son de color pardo oscuro.

Especies similares

En cada región geográfica, la lagartija serrana convive con distintas especies con las que puede confundirse, de forman que debemos considerar separadamente tales regiones para establecer diferencias más apreciables entre unas y otras. En la cordillera Cantábrica, la lagartija roquera podría confundirse fácilmente con la serrana. Sin embargo, en esta última no aparece el reticulado de manchas irregulares en la región gular, propio de la lagartija roquera. En Galicia, la lagartija de bocage se diferencia por poseer tonos verdes dorsales siempre más intensos y la zona de la garganta cubierta por puntos negros en toda su superficie, mientras que en la lagartija serrana de esta área la garganta suele carecer de pigmentación. En el sistema Central, la lagartija serrana es más robusta que la lagartija ibérica y que la roquera en las zonas donde coincide con estas especies. Además, la lagartija serrana exhibe tonos verdosos dorsales ausentes tanto en la lagartija roquera como en la ibérica. En el sistema Central no coexiste altitudinalmente con la lagartija de bocage; de todos modos, en dicha cordillera esta última especie posee bandas dorsolaterales verdes, ausentes en la lagartija serrana, la cual, en caso de manifestar tonalidades verdes, las presenta no sólo en las áreas dorsolaterales, sino también en los costados y en el centro del dorso.

Hábitat

Como indica su nombre vernáculo, la lagartija serrana es una especie propia de regiones montañosas que suele ocupar áreas rocosas y pastizales de media y alta montaña. Asimismo, se encuentra en zonas de matorral montano, aunque en prácticamente toda el área de distribución campa por sectores rocosos. En el sistema Central y la cordillera Cantábrica ocupa un amplio rango altitudinal, desde los 1.400 m hasta más de 2.500 m de altitud. No obstante, en Galicia se conocen poblaciones incluso al nivel del mar.

Biología

Puede estar activa durante todo el año en las zonas de menos altitud de Galicia, mientras que en alta montaña restringe su actividad a unos pocos meses, desde el inicio de la primavera hasta mediado de otoño. En los individuos activos se han registrado temperaturas corporales entre los 20 y 37,5 ºC.

La madurez sexual suele alcanzarse al año o a los dos años de vida. Los apareamientos acontecen comienzos de marzo hasta junio. La puesta consta de tres a diez huevo de 10-16 mm de longitud por 6-9,5 mm de anchura, y se verifica en julio o agosto. Al menos en la cordillera Cantábrica puede haber dos puestas anuales. La incubación se prolonga durante mes y medio a casi dos meses, de modo que los recién nacidos pueden observarse ya a finales de agosto y hasta finales de septiembre. La densidad de población resulta muy variable y va desde los 50 individuos por hectárea en zonas de la cordillera Cantábrica hasta más de 1.500 ejemplares en áreas de alta montaña de la sierra de la Estrella. En Gredos, los machos son territoriales y abarcan, en el interior de su dominio vital, a varias hembras adultas.

Su dieta incluye tanto presas voladoras (moscas y mosquitos) como terrestres (hormigas, arañas, escarabajos).

La culebra lisa europea es quizá su principal enemigo natural en amplias áreas del sistema Central. También se conocen casos de depredación por parte de víboras hocicudas, así como un ataque en cautividad de un lagarto verdinegro a una lagartija serrana.

Estado de sus poblaciones

Las poblaciones de media y alta montaña se consideran vulnerables como consecuencia de su restringida extensión y de la presión humana a que están sometidas durante el periodo estival. Se ha señalado igualmente que la construcción de estaciones de invierno puede contribuir de forma significativa a la destrucción del hábitat propio de la lagartija serrana en estas zonas de alta montaña.

Referencias

Braña et al. (1990), Carrascal et al. (1992), Galán (1991), Martín y Salvador (1992, 1993), Pérez-Mellado (1997, 1998), Pérez-Mellado et al. (1991), Pérez-Mellado et al. (1993).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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