Archivo de la etiqueta: vacas

¡Derechos Animales ya! - Vaso de leche (oro blanco)

Los productos lácteos, el canal Bussi y la manipulación orweliana

¡Derechos Animales ya! - Vaso de leche (oro blanco) - Productos lácteosLa leche y otros productos lácteos constituyen el oro blanco de aquellas empresas que se lucran por medio de la crianza, coacción y asesinato de vacas, cabras y otros animales seleccionados y manipulados genéticamente por una secreción alimentaria producida para sus crías.

Introducción

Como dijo Denzel Washington en una entrevista, en nuestros días es mejor estar desinformado que estar supuestamente informado. Los medios de comunicación sólo se preocupan por sacar noticias sensacionalistas y por respaldar los intereses comerciales de quienes les pagan. En palabras del escritor George Orwell:

Una noticia es aquello que alguien no quiere que se publique. El resto son relaciones públicas.

En mi día a día, intento centrarme en actividades productivas y no tengo ningún interés en aquello que digan o publiquen los medios. Sin embargo, el bombardeo al que estamos expuestos nos obliga muchas veces a mirar las terribles calumnias, mentiras y manipulaciones orquestadas por poderes y agendas espeluznantes.

En este artículo, voy a hablar sobre la normalización del especismo y de la manipulación mediática, tanto a nivel general como un caso concreto de manipulación orweliana, —una manipulación mediática atroz— respecto a la promoción del consumo de productos lácteos.

¡Derechos Animales ya! - Fotografía de pasajeros viendo el canal BussiEstamos bombardeados por intereses comerciales contrarios a nuestros intereses y a los de otros animales. Acontece una manipulación orweliana cuando se busca promover o justificar determinadas acciones, como el consumo de productos lácteos, mediante falsedades y argumentos falaces.

[Fuente de la fotografía]

El canal Bussi, ejemplo de pura manipulación orweliana

Estando trabajando me topé con una supuesta información ofrecida por el canal Bussi, una plataforma interna de información que se presenta a través de unos televisores situados dentro de los autobuses metropolitanos de Sevilla y Valencia.

Si algo puedo destacar del canal Bussi desde su aparición es su mala expresividad y sus constantes propagandas camufladas de información cultural. En sus apartados de «actualidad» o «información» presentan con descaro publicidad de negocios locales. La publicidad está bien, que la muestren como noticia, no.

Cuesta encontrar alguna mención a los animales o a la naturaleza que no se parezca al comentario estúpido que expondría, con suma estulticia, cualquier hijo de vecino. Apelando a la memoria, me acuerdo de tres ejemplos de hace pocos días:

Y, aunque no recuerdo los titulares exactos, también exponen noticias relacionadas con la caza, la tauromaquia y otras acciones de la España profunda y las presentan como señal o símbolo de cultura, esfuerzo y mérito.

No contentos con ello, por las fechas navideñas acostumbran a señalar también que tal o cual zoológico les ha dejado «regalos» a sus animales o que tal o cual animal ha dado a luz un animalito muy mono al que puedes visitar para así darles tu dinero a sus sucios explotadores.

¡Derechos Animales ya! - Noticias falsasLas noticias falsas están en todas partes. No confíes ciegamente en ningún medio.

Información falsa y manipuladora expuesta por el canal Bussi

Pues bien, puestos ya en antecedentes, grande fue mi indignación cuando, entre otros casos anteriores, me encontré que dicha plataforma emitía una información terriblemente falsa y manipuladora sobre los productos lácteos para promocionar su consumo.

El canal Bussi presentaba fotografías de un vaso de leche y quesos mientras, en la mitad inferior de la pantalla, aparecía un titular sobre supuestos beneficios derivados del consumo de productos lácteos y, debajo, un pequeño texto explicativo. Cada beneficio citado parecía más disparatado que el anterior:

  • «Ayuda a conseguir un bronceado sano»: El color de la piel, aparte de estar regido por la expresión genética, está vinculado a una serie de nutrientes y condicionantes no exclusivos ni vinculados al consumo de productos lácteos. Esta misma frase se podía aplicar a la mitad de los alimentos existentes.
  • «Ayuda a conciliar el sueño»: Lo que más me sorprendió fue el texto inferior que aparecía para justificar esta afirmación. Decía: «Contiene un aminoácido esencial que contribuye a la liberación de serotonina». Madre de Dios, ¡menudo disparate! Sólo les faltó agregar: «Ayuda en tus relaciones sexuales».

La estrategia en ambos casos es la misma: parten desde una verdad (A) para establecer una supuesta verdad (B) que no se deduce ni ha de proceder de A. Se trata de la falacia Post hoc ergo propter hoc.

¡Derechos Animales ya! - Bidones de leche - Productos lácteosEsta fotografía les parecería idílica a muchos humanos que nunca se han planteado cómo ni de dónde se obtiene aquello que consumen. La explotación animal conlleva, en todos los casos, coacción y violencia sobre los animales usados como recursos. Consumir sus productos implica participar en su esclavitud.

Un lenguaje científico, sin ciencia alguna, para promover el consumo de productos lácteos apelando a los aminoácidos esenciales

Me quedaré con el ejemplo anterior para ahondar sobre por qué esta afirmación constituye un ejemplo magnífico de lo que llamo «manipulación orweliana». Los aminoácidos esenciales son, desde el punto de vista nutricional humano (antropocéntrico), un conjunto de aminoácidos que debemos consumir en nuestra dieta porque nuestro organismo no es capaz de sintetizarlo (fabricarlo) por sí mismo.

Los aminoácidos esenciales, en distintas proporciones, se encuentran en muchos alimentos con proteínas. Basta con tener una dieta equilibrada entre productos con alta cantidad relativa de proteínas para suplir todos los aminoácidos esenciales. No se requiere consumir carne, leche o huevos para obtener todos los aminoácidos esenciales. Esto es un mito que la ciencia ya ha desmontado hasta la saciedad.

Decir que los productos lácteos contienen un aminoácido esencial, como si fuera algo exclusivo de estos alimentos, supone una forma de falsear la información y de otorgarle un exclusividad inmerecida.

El súmmum del asunto viene cuando señala «contribuye a la liberación de serotonina». Esto es rotundamente falso. Un aminoácido no puede contribuir a la liberación de nada. Un aminoácido sólo constituye una parte integral de una proteína, sería como un ladrillo entre millones en un edificio. Una proteína suele estar compuesta con decenas o centenas de aminoácidos que, unidos entre sí, forman una estructura espacial que le otorga una función orgánica al conjunto.

La serotonina es un neurotransmisor, una molécula que participa en modular la transferencia nerviosa en el cerebro. Se sintetiza a partir del aminoácido triptófano, un aminoácido esencial para los humanos. Resulta obvio que la información se refiere a que los productos lácteos contienen triptófano (lo cual es cierto) y que esto, de alguna forma, promueve la creación de serotonina. Esto último, en cambio, es una inferencia falaz.

La síntesis de serotonina está vinculada a la expresión génica y a la propia capacidad funcional de los órganos involucrados en producirla. Que alguien consuma un aminoácido esencial, o cualquier otro nutriente, no asegura la síntesis de las sustancias necesarias. En ello intervienen rutas metabólicas complejas y equilibrios entre productos intermediarios.

¡Derechos Animales ya! - Estructura de la proteína de la espícula viral del coronavirusRecreación por medio de microscopía electrónica de la estructura proteica de las proteínas que conforman la espícula viral del coronavirus, es decir, el conjunto de proteínas que aparecen en su superficie y que el virus utiliza para penetrar en las células animales (de humanos y de otras especies). Utilizo esta imagen para señalar que la ciencia puede emplearse fácilmente para manipular y convencer de falsedades. Cualquier pseudoprofesional podría haber dicho, falsamente, que la imagen de arriba corresponde una sustancia especial que tuvieran los productos lácteos para prevenir el cáncer y la gente de a pie se lo creería sin más.

[Fuente de la imagen]

Un ejemplo para que se entienda mejor

Parece que la estrategia de estas informaciones, posiblemente financiadas por empresas ganaderas, se basa en utilizar un lenguaje científico para inspirar credibilidad sin que les importe lo más mínimo la verdad o lógica de tales afirmaciones.

A modo de ejemplo, yo mismo podría escribir:

  • «El acetilCoA es un agente fundamental en la respuesta inmune».
  • «La cianocobalamina controla el ritmo circadiano».
  • «Aprender la tabla del cinco previene el alzheimer».

Todas estas frases son unos disparates que me he inventado sobre la marcha, pero aquella gente con intención de manipular siempre encuentra el modo de darles una explicación ad hoc.

Sin ir más lejos, los estudios científicos demuestran que los ejercicios de memoria ayudan a minimizar el avance del alzheimer, por tanto, cualquier periodista manipulador, o comprado por alguna empresa, podría sacar el titular de que numerosos estudios científicos avalan que estudiar la tabla del cinco previene el alzheimer, obviando el resto de ejercicios de memoria y todas las demás variables involucradas.

¡Derechos-Animales-Vacas-lecheras-aparcadas-en-batería-para-ordeñarlasAlgo que nunca podrán ocultar los medios comprados por la industria es que los animales son tratados como mercancías porque legalmente están catalogados como mercancías. Si nos importan los animales, entonces no basta con pedir que haya un mejor trato. Eso es legalmente imposible porque su trato, y todas aquellas acciones terribles que se les practican, corresponde a una previa cosificación social de índole cultural.

Conclusión

Los productos lácteos no contienen aminoácidos exclusivos ni pueden promover de ninguna forma que estemos más sanos, bronceados, fuertes o felices. Todos los nutrientes participan activamente en nuestro metabolismo y dependemos de ellos en su justa medida.

La publicidad en torno a los productos lácteos, la carne, los huevos y demás responde a la necesidad comercial de distintas empresas de promocionar o justificar el consumo de tales productos alegando supuestas bondades únicas y exclusivas con un lenguaje pseudocientífico y próximo a uno de telemárketing.

En lo tocante a las menciones del canal Bussi sobre distintos animales, siempre se repite un mismo tono antropocéntrico cargado con un halo de exclusividad. Se describen los rasgos o habilidades de los animales comparándolas con las nuestras y dando por sentado que ninguno —o la mayoría— no comparten similitud alguna. Justo al contrario de cuanto sabemos gracias a la ciencia.

El antropocentrismo, presente en la sociedad y en el entorno académico, siempre adopta una actitud supremacista, de especialidad e iluminación humana. Los animales con quienes compartimos el planeta también son personas. Esto sí deberían decirlo.

Nuestra sociedad especista debería acordarse de que no sólo compartimos acciones instintivas o fisiológicas, como la de bostezar; sino unos elementos primordiales que nos obligan a respetarlos, en lugar de seguir viéndolos y tratándolos como seres inferiores que existan para servirnos.

Algún lector podría pensar que sería conveniente contactar con los responsables del canal Bussi para exponerles estos hechos. Sin embargo, esto no sería sino un acto de ingenuidad. Hasta la fecha he contactado con diversos medios por ejemplos de manipulación incluso más graves y no he obtenido respuesta ni rectificación.

Existen muchos intereses contrarios al avance del veganismo y contra el entendimiento social de los Derechos Animales. Esto podemos observarlo cada día cuando se publican noticias falsas sobre supuestos veganos que matan a sus hijos, supuestos niños muertos por culpa del veganismo, los dichosos sellos de bienestar animal y las propias propuestas de las organizaciones animalistas —las relaciones públicas de las empresas ganaderas— cuando lanzan campañas monotemáticas para fomentar el consumo de carne o huevos ecológicos o «sin sufrimiento».

Si nos importan los animales, respetarlos y defender sus derechos es nuestro deber contra cualquier engaño a la altura de una novela de Orwell.

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - Vaca y becerro esclavizados al aire libre

«Killer Cows», antropocentrismo excursionista

¡Derechos Animales ya! - Vaca y becerro esclavizados al aire libre - Killer cowsLlamar «Killer Cows» a las vacas que están en el prado es una manera muy antropocéntrica de vilipendiar a las víctimas de la esclavitud.

«Killer Cows», un ejemplo más de antropocentrismo cotidiano

Hace un par de semanas, en abril de 2021, estuve buscando imágenes para redactar un artículo sobre la fragmentación de hábitats por acciones antrópicas y la necesidad de que los ecologistas asuman los Derechos Animales como base ética fundamental para la defensa del medio ambiente.

Mientras navegaba por internet me topé con una página web titulada «Killer Cows» (en español, «Vacas asesinas»), la cual está dedicada a exponer vivencias y testimonios de excursionistas atacados por vacas y toros durante excursiones por regiones rurales de Reino Unido. Sus autores denuncian los peligros que representa el ganado (animales esclavizados en haciendas con fines alimentarios) para grupos de excursionistas con la finalidad de exigir medidas de protección.

Aunque yo —y cualquier persona vegana— puede comprender y estar de acuerdo con que convienen desarrollar infraestructuras que minimicen los posibles conflictos entre humanos y animales salvajes, la página «Killer Cows» se enfoca específicamente en los animales domesticados y exige medidas de control a ganaderos y el pago de indenizaciones por daños causados por la propiedad animal.

¡Derechos Animales ya! - Grupo de excursionistas por el pradoComo fruto del antropocentrismo, los autores de «Killer Cows» perciben el medio ambiente y el planeta tierra como una propiedad inherente del ser humano, en lugar de ser un medio físico en donde habitan diferentes sujetos de otras especies.

Un enfoque perversamente unilateral

Dado el caso, hablamos de animales que, durante su estadía en fincas privadas como meros esclavos destinados al engorde y posterior consumo, deciden defenderse de aquellos humanos (excursionistas) que se les acercan demasiado, ya sea porque los humanos de turno atajan por parcelas privadas o porque, al parecer, los ganaderos «dejan sueltos» a estos animales en zonas o parajes públicos.

El enfoque de la página «Killer Cows» obvia completamente la objetividad respecto a la situación de las vacas y toros esclavizados y olvida los daños que nosotros, los humanos, les causamos mediante la crianza, manipulación, marcaje, inseminación, separación de crías y posterior asesinato.

Que dicha web adopte únicamente la visión de los excursionistas como víctimas ante las vacas y toros esclavizados, aun cuando los seres humanos tenemos derechos legales y tales animales no tienen siquiera reconocido el derecho a la vida, evidencia un profundo antropocentrismo. Un ejemplo al que he llamado «antropocentrismo excursionista».

¡Derechos Animales ya! - Excursionistas acarician caballos salvajesPor fruto del antropocentrismo, algunos excursionistas sólo toleran la presencia de aquellos animales que le muestren sumisión. El ser humano no tolera la presencia de ningún animal que pueda perjudicar a sus propios intereses.

Mi comentario enviado

En vista de la situación, quise enviarles un comentario educado a los autores de la página «Killer Cows» para trasladarles el hecho objetivo de que estas vacas y toros —los cuales representan una amenaza para ellos— existen debido a que la sociedad general —y quizás estos mismos denunciantes— consumen carne y otros productos de origen animal:

En inglés

Hi!

I came to this blog while I was writing an article about habitat fragmentation and human-animal conflicts. I’m a biologist from Spain and activist for Animal Rights. I understand that cattle and other animals may pose a danger to human life. I agree with your proposals.

However, I would like to expose here that these campaings show an anthropocentric point of view. Cattle aren’t «killer cows»; they are slaves. Cattle are domesticated animals, that is to say, animals who were separated from nature and manipulated by artificial selection. They exist for the only reason that billions of people consume meats, dairy and other animal products. It’s very cynical that many walkers complain about cattle (and calling them «killers») while they pay to breed cattle and kill them in slaughterhouses.

There are anthropological and sociological studies that indicate a direct correlation between the phenomenon of moral discrimination and the needs of a human collective to keep others (or themselves) away from those individuals they consider inferior. In other words: the main reason why many walkers ask for cattle-free country roads is due to the human antropocentric belief that only humans matter and they doesn’t empathize with these ‘born to die’-animals.

We humans can live in a more respectful and ecological way. Veganism is a ethical principle agains animal exploitation in recognition of non-human animals also have inalienable interests. Most human-animal conflicts would be avoided if we want. The firts step is to banish our beliefs in human superiority.

I recommend this web to go deeper into veganism and Animal Rights.

Abajo dejo la traducción al español. El texto lo escribí originalmente en inglés, si bien, por mi idiosincrasia española, la versión de vuelta al español queda casi perfectamente traducida (he modificado apenas unos detallitos) por el traductor de Google (es privativo, pero el mejor…):

En español

¡Hola!

Llegué a este blog mientras escribía un artículo sobre la fragmentación del hábitat y los conflictos entre humanos y animales. Soy un biólogo de España y activista por los Derechos de los Animales. Entiendo que el ganado y otros animales pueden representar un peligro para la vida humana. Estoy de acuerdo con vuestras propuestas.

Sin embargo, me gustaría exponer aquí que estas campañas muestran un punto de vista antropocéntrico. El ganado no son «vacas asesinas»; son esclavos. El ganado vacuno son animales domesticados, es decir, animales que fueron separados de la naturaleza y manipulados por selección artificial. Existen por la única razón de que miles de millones de personas consumen carnes, lácteos y otros productos animales. Es muy cínico que muchos excursionistas se quejen del ganado (y los llamen «asesinos») mientras pagan para criar ganado y matarlo en los mataderos.

Existen estudios antropológicos y sociológicos que indican una correlación directa entre el fenómeno de la discriminación moral y las necesidades de un colectivo humano de mantener a los demás (o a ellos mismos) alejados de aquellos individuos que consideran inferiores. En otras palabras: la razón principal por la que muchos excursionistas piden caminos rurales libres de ganado se debe a la creencia antropocéntrica humana de que sólo los humanos importan y no sienten empatía con estos animales ‘nacidos para morir’.

Los humanos podemos vivir de una manera más respetuosa y ecológica. El veganismo es un principio ético contra la explotación animal en reconocimiento de que los animales no humanos también tienen intereses inalienables. La mayoría de los conflictos entre humanos y animales se evitarían si quisiéramos. El primer paso es desterrar nuestras creencias en la superioridad humana.

Recomiendo esta web para profundizar en el veganismo y los derechos de los animales.

¡Derechos Animales ya! - Excursionista sobre un oteroEl ser humano se percibe como dueño de la Tierra y con potestad para aprovecharse de todo lo existente. Dicha mentalidad es incompatible con los Derechos Animales e, inclusive, con nuestra propia supervivencia.

Conclusión

A pesar de mi educación y molestia en escribirles, dicho comentario no fue publicado ni respondido por ningún medio. Por tanto, este artículo equivale a una suerte de carta abierta ante la censura e incapacidad social de asumir una crítica y de reflexionar sobre la injusticia de las propias acciones.

Los autores de la página «Killer Cows» incurren en un cinismo atroz cuando se quejan de una situación conflictiva de la que ellos son directamente culpables y responsables. Parece que, para la cultura anglosajona, existe una tendencia a culpar a otros animales como malos o asesinos (p. ej. a las orcas, llamadas literalmente «ballenas asesinas»).

Si la humanidad no fuera especista ni esclavista, no existiría la ganadería y, por ende, no habría millones de vacas por los prados de Reino Unido dispuestas a atacar a seres humanos. De hecho, si los animales fueran más inteligentes y conscientes de lo que les hacemos, quizás se organizarían para defenderse de nosotros —sus esclavistas— por justicia fundamental.

Nuestros problemas cotidianos y los de millones de animales se solucionarían de inmediato si el ser humano abandonara su visión antropocéntrica del mundo y pasara a ser más justo con todos los que lo rodean. Esto incluye a los animales con quienes compartimos el planeta, seres sintientes a los que reducimos a la esclavitud desde el Neolítico.

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - Marcaje de negros africanos

La carimba y el marcaje de animales

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de negros africanos - EsclavitudLa carimba es un hierro candente que fue empleado para marcar esclavos humanos y que todavía hoy se usa para el marcaje de animales sumidos en la esclavitud.

Introducción

La historia de la humanidad puede resumirse una sola frase: el abuso del fuerte contra el débil. En otros artículos, he tratado algunos aspectos históricos y analogías existentes entre la esclavitud humana y la esclavitud animal. Asimismo, en varios ensayos he hablado sobre el origen de las discriminaciones morales, fenómenos biológicos implicados y cómo la inercia social puede desembocar en la creación de un statuo quo, basado en el beneficio personal y colectivo, que trate de justificar la legitimidad de un sistema explotador.

En esta entrada, quisiera relacionar algunas prácticas que se desarrollaron durante la esclavitud humana en los siglos pasados con la metodología, los instrumentos y los argumentos que todavía hoy se utilizan y esgrimen para ejercer la ganadería y practicar el marcaje de animales.

¡Derechos Animales ya! - Hierro para marcar vacas - Carimba - Marcaje de animalesCarimba o hierro para marcar vacas. No existe ninguna diferencia entre los instrumentos usados para los esclavos humanos y que los todavía empleados para el marcaje de animales (esclavos no humanos).

[Fuente de la fotografía]

¿Qué es la carimba?

La carimba —o calimba, según el área geográfica— es un instrumento usado para el marcaje de animales y de humanos a fuego. Consta de un hierro con un extremo forjado que representa un escudo, letra o símbolo determinado para la identificación y reconocimiento de un sujeto catalogado como mera mercancía o pertenencia de alguien.

En España dicha práctica fue abolida para humanos en 1784, si bien, persistió en los territorios de Cuba hasta muy avanzado el siglo XIX. Los primeros seres humanos que sufrieron la carimba en América fueron los indios nativos. Existen indicios de que, antes de la conquista, ya se marcaban esclavos humanos de esta forma en la Península.

Dichos marcajes a hierro candente se realizaban —o realizan, para el caso de los animales— en zonas visibles de cuerpo: espalda, muslos, pecho y vientre. Después de aplicársele al esclavo este hierro caliente, conocido por carimba, solían echársele ciertos productos encima de la escara para facilitar la cicatrización.

Tanto para el caso de humanos como de otros animales, las marcas dispuestas eran —o son— diversas y, en ocasiones, numerosas para indicar la procedencia o condición del esclavo. Por ejemplo, hasta el siglo XIX, se hacían unas marcas específicas para indicar que el esclavo humano había llegado a los territorios de España de manera ilegal —carimba de indulto al propietario esclavista— y el Ejército de Caballería de España practicaba un marcaje de caballos con una «D» para indicar que eran un desecho que enviar al matadero.

En América, las carimbas para esclavos negros eran marcas reales que se conservaban bajo llave en la intendencia que tuviera jurisdicción en aquella zona. De un modo análogo, en la actualidad, las carimbas para esclavos no humanos poseídos por el Estado se guardan en las dependencias militares dedicadas a la crianza y sometimiento de tales víctimas. Éste es el caso de la Yeguada Militar.

¡Derechos Animales ya! - Acrópolis de AtenasLa civilización humana se ha contruido mediante la subyugación de unos grupos hegemónicos frente a aquéllos más débiles. En la Antigua Grecia, Roma o Egipto existía una esclavitud humana institucionalizada tal como hoy persiste en lo tocante a la esclavitud animal. El marcaje de humanos comparte su origen con el marcaje de animales.

El origen del marcaje de animales y de humanos

La carimba —o hierro de marcar— data de un pasado remoto e incierto; pues, más allá de los registro arqueológicos, resulta prácticamente imposible determinar con certeza cuándo surgió la idea y puesta en práctica de utilizar el fuego y su efecto escarante y cicatrizante para dejar una marca de por vida sobre la piel, pelaje u otra parte del cuerpo de un animal. Ante esta definición escueta, recordemos que los humanos también somos animales.

Como sucedió con otras acciones, diversas prácticas esclavistas en humanos y sus instrumentos proceden directamente de las prácticas ganaderas y de los instrumentos para la coacción, control, violencia y asesinato de animales practicados desde el Neolítico. En este tiempo, lo único que ha ido cambiando han sido las víctimas y los verdugos, así como la normativa vigente y los argumentos de los esclavistas para legitimar sus acciones.

A pesar de que no supone una novedad la existencia de ciertos instrumentos, como la carimba, ni de ciertas metodologías, los historiadores de la actualidad les otorgan importancia a estos hechos porque hoy nos sobrecoge pensar en cuántos horrores hemos cometido contra nuestros congéneres hasta hace muy poco tiempo.

Cabe incidir en que la esclavitud negra en América sólo fue una de las últimas manifestaciones de la esclavitud humana. En Europa, Asia, África y otros lugares, la esclavitud humana ha sido —o es— generalizada para diversas razas, etnias, tribus, etc. Durante la Antigüedad y la Edad Media hubo esclavitud humana en la Península Ibérica y sigue habiendo esclavitud animal.

Tanto en el pasado como en el presente, los humanos esclavistas idearon y propusieron medidas de «bienestar» y «buenas prácticas» con aquéllos esclavos, de nuestra especie u otros animales, a quienes debían someter y marcar. El objetivo de estas regulaciones tenían por objeto asegurar el valor de la mercancía, mejorar la imagen de la explotación y tranquilizar la conciencia de quienes participaban o participan en tales acciones injustas.

¡Derechos Animales ya! - Carimba a esclavos negros y a caballos de la Yeguada Militar - Marcaje de caballosA la izquierda, marca de carimba para negros africanos que llegaban a Cuba en el siglo XVIII. A la derecha, marca de carimba para el marcaje de caballos pertenecientes al Ejército de Caballería de España.

Del símbolo práctico al simbolismo cultural

Sin lugar a dudas, la carimba fue una solución encontrada por aquellos humanos con poder para establecer una identificación de aquéllos que consideraba —o considera— sus esclavos. El marcaje de animales y de humanos responde una necesidad práctica derivada del comercio y del pago de impuestos, al mismo tiempo, cumple el valor añadido de establecer una jerarquía física o material entre el dominador y el dominado, y de dotar al dominador de un status superior por la posesión de tales esclavos.

Sin ir más lejos, el Ejército de Caballería de España ejerce un marcaje de caballos a hierro candente por simple exhibición patriótica de que tales caballos pertenecen a la nación y de que son criados siguiendo una tradición centenaria. Las costumbres y tradiciones suelen ser, por lo general, evidencias de la escasa evolución social en un ámbito determinado.

Este fenómeno antropológico resulta también observable en la caza y la acción posterior de posar con las «piezas» —víctimas— cazadas. Así como en muchísimos otros rituales de dominación humana en que el ser humano abate, mutila o corta el pelaje de animales para demostrar su poder, fuerza o astucia.

Las diferentes culturas humanas han ideado diversos vocablos y giros idiomáticos para distinguir los rasgos, órganos u otras cualidades o características de los humanos frente al de los animales. No en vano, a los humanos esclavizados se los equiparaba con animales porque, para el ideario humano inculcado desde la infancia, los animales conforman los seres más inferiores en el escalafón de poder y, supuestamente, tenemos derecho a aprovecharnos de quienes sean más débiles que nosotros.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de caballos en el Ejército de Caballería de EspañaMarcaje de caballos en el Ejército de Caballería de España. Nótese el uso del hierro de la Yeguada Militar y cómo los caballos son sujetados, atados y violentados de diversas formas. Ningún animal, como ningún ser humano, desea ser sometido a la voluntad de otro.

[Fotografías extraídas del anuario del Ministerio de Defensa sobre la cría caballar]

La carimba como ejemplo de una disonancia social

Nuestra sociedad destaca por sus terribles contradicciones y una empatía muy selectiva. Mientras nos apenan las injusticias que sufren otros humanos por una suerte de aprendizaje cultural, la mayor parte de la humanidad muestra una indiferencia absoluta o una manipulación intencionada con que excusar las acciones que comete o financia a diario contra la vida, la libertad y la integridad de cientos o miles de animales al día.

Al igual que se marcaban a seres humanos esclavos, la carimba y el marcaje de animales siguen vigente en toda clase de actividades ganaderas para la identificación, exhibición y venta de animales. En la actualidad, aun con los avances tecnológicos —como los microchips que se colocan en animales domesticados—, el marcaje a hierro cadente suele ser habitual en animales catalogados como «ganado» por simple manifestación orgullosa —o comercial— de que proceden de una ganadería o de un lugar en concreto.

Aun en pleno siglo XXI, los manuales de veterinaria proponen prácticas aberrantes que no han evolucionado en siglos. Si en siglos anteriores se esgrimían razones religiosas vinculadas a la Creación para legitimar una suerte de superioridad de blancos frente a negros, hoy todavía se esgrimen razones antropocéntricas para excusar la superioridad humana frente a los demás animales con quienes compartimos el planeta. De hecho, en la ciencia moderna se asumen y estudian dichas prácticas sin siquiera cuestionar nuestra legitimidad ética para realizarlas.

En la actualidad, la mayoría de la sociedad adopta una postura bienestarista hacia los animales y su esclavitud. Esto significa que sólo rechaza el maltrato animal —el sufrimiento animalen la medida en que los daños causados a tales animales no le otorguen un beneficio personal o colectivo.

De esta forma, por ejemplo, la sociedad se lamenta cuando un ganadero tortura animales o cuando se producen rituales satánicos con animales mientras la mayoría no duda en comer animales, en ir a zoológicos, acuarios, circos o en montar a caballo por simple gusto, placer y conveniencia. Los animales no son conscientes de las intenciones humanas. Por ello, según el caso, cuando incurrimos en tales acciones estamos traicionando la confianza e incluso el afecto que tenían en nosotros.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de un toroLa carimba es un instrumento cotidiano para el marcaje de animales que siguen siendo esclavos del ser humano. Si la tenencia de esclavos humanos era injusta, lo mismo cabe decir de los esclavos animales y de las prácticas que ejercemos contra ellos.

Conclusión

Debido a que el ser humano muestra una memoria muy escasa, apenas nos acordamos de la esclavitud negra en el continente americano. Este tema, tan triste como apasionante de estudiar, debiera servirnos para ampliar nuestras miras y ahondar en cómo ha ido evolucionando el contexto y los argumentos esgrimidos por los humanos con poder para someter a otros.

La carimba —el hierro de marcar— no ha quedado retratado en nuestra historia antropocéntrica porque haya torturado a millones de animales; sino porque fue un ejemplo de cómo la cosificación de seres humanos lleva a ejercer las mismas acciones perversas que todavía nuestra especie comete contra los animales.

Resulta paradójico que un mismo instrumento y una misma acción solamente cobren protagonismo según las víctimas que padecen la acción de los mismos. Si hasta hace apenas unas décadas el racismo era un fenómeno universal, todavía el especismo es la forma de discriminación más extendida en la sociedad humana. Se encuentra en todos los ámbitos, a menudo encubierta de ecologismo, un progreso bucólico o la protección de animales contra la extinción de especies.

El marcaje de animales es tan injusto como hacerlo con humanos. El quid de la cuestión no radica en que el animal —como esclavosufra más o menos durante estas prácticas; sino en que nosotros, como agentes morales, no tenemos legitimidad para atentar contra los intereses inalienables de otros sujetos. Ésta es la misma razón universal de por qué está mal esclavizar y marcar a seres humanos con una carimba.

Se produjo el marcaje de seres humanos porque tales humanos estaban catalogados como mercancías. Igualmente, el marcaje de animales a hierro candente seguirá existiendo mientras ellos también sigan catalogados como propiedades y seres inferiores al servicio del ser humano. En los últimos siglos sólo ha variado ligeramente nuestro respeto hacia otros seres humanos; pero nada ha cambiado en nuestra percepción supremacista de los animales y la cosificación moral que ejercemos contra ellos.

Artículos relacionados