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¡Derechos Animales ya! - La terrariofilia, los reptiles y el respeto por conveniencia

La terrariofilia, los reptiles y el respeto por conveniencia

¡Derechos Animales ya! - La terrariofilia, los reptiles y el respeto por conveniencia - Tenencia de reptiles como mascotasLa terrariofilia, la tenencia de reptiles como mascotas, y otras formas de explotación en reptiles y otros animales, suponen una violación de sus intereses inalienables.

La terrariofilia y la explotación de los reptiles

Los activistas veganos defendemos el derecho de todos los animales a que se respete sus vidas, libertad e integridad. En esta publicación deseamos tratar la explotación de algunos reptiles en terrariofilia y el argumento antropocéntrico de respetar a serpientes, lagartos y lagartijas por nuestra mera conveniencia.

Hace milenios, el ser humano fue consciente de su poder para dominar a otras especies animales y empleó su inteligencia para domesticarlos, cazarlos y endosarles el fin que consideró más útil para cada uno de ellos. Desde la época de la Ilustración, el desarrollo de técnicas e instrumentos en biología, unida a las exploraciones en América, África y Asia con fines comerciales y militares, posibilitaron conocer y estudiar a miles de nuevas especies animales.

Muchas especies animales empezaron a sufrir la esclavitud y persecución para satisfacer nuevas formas de negocio (zoológicos, acuarios, delfinarios, peletería, etc.). Entre dichas formas de explotación animal se encontraba la terrariofilia, un conjunto de acciones que reciben muy poca atención en el ámbito animalista a causa del especismo.

La terrariofilia se define como la crianza en cautividad de reptiles en terrarios o ambientes adecuados para estos animales. Por lo general, nuestro desconocimiento sobre su biología y necesidades, unido a la errónea clasificación decimonónica de los reptiles como «animales inferiores», desembocó en el encierro y manipulación de serpientes, lagartos y lagartijas para servir como «mascotas» a través de una vitrina.

Partido Vegano - Gecko va a comerse una larvaUn gecko va a comerse una larva. Muchos reptiles evitan la propagación de insectos y de otros animales considerados «plaga». No deberíamos ver a los animales como medios o instrumentos a nuestro servicio o conveniencia.

El valor de los animales no depende de su utilidad

En la actualidad, los grupos animalistas (bienestaristas) señalan que los terrarios, como las peceras, son entornos muy cerrados que apenas permiten movilidad para el animal y que esto les genera sufrimiento. Por su parte, los grupos ecologistas llevan décadas alertando de que la terrariofilia es una de las principales amenazas para los reptiles de todo el mundo y que está desembocando en su extinción en hábitats naturales.

Tanto unos colectivos como otros incurren en el mismo error: perciben a los reptiles y a otros animales como simples objetos a los debemos que tratar de cierta manera para evitar su sufrimiento en la medida en que dicho sufrimiento no nos beneficie. Ni el sufrimiento animal ni la extinción de especies animales son el problema; sino consecuencias esperables y coherentes ante nuestra mentalidad supremacista.

Esta mentalidad humana desemboca, al mismo tiempo, en que diversos activistas y gente preocupada esgrima argumentos utilitaristas como el de «no mates a las lagartijas porque se comen a los mosquitos». Y también es la responsable de que, como en otros casos, se críe grillos y otros insectos para alimentar a lagartos y lagartijasaparte de a humanos—, y, a su vez, se los críe a éstos para alimentar a serpientes.

Asimismo, las serpientes y otros reptiles son reclamos habituales en espectáculos cirquenses y en las zonas turísticas de múltiples países. Mientras veamos a los animales como medios para nuestros fines, nada cambiará para todos ellos y seguirán aconteciendo noticias lamentables cada día.

Partido Vegano - Dragones barbudos (Pogona vitticeps) en un terrarioVarios dragones barbudos (Pogona vitticeps) encerrados en un terrario. La tenencia de reptiles como mascotas les impide una vida autónoma y en libertad.

Una conclusión sobre la tenencia de reptiles como mascotas

Es tan injusto encerrar reptiles en terrarios como a otros animales en otros centros de explotación animal. Todos los animales merecen respeto porque poseen sus propios intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros. Los reptiles, en concreto, muestran unas facultades muy superiores a las que la ciencia tradicional ha sabido estudiar. Cuando mejor conocemos a los animales, mejor entendemos que todos ellos son personas y que merecen derechos legales reconocidos.

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Cocodrilo siamés o de Siam (Crocodylus siamensis)

¡Derechos Animales ya! - Cocodrilo siamés (Crocodylus siamensis)Cocodrilo siamés o cocodrilo de Siam (Crocodylus siamensis).

Descripción del cocodrilo siamés

El cocodrilo siamés o de Siam era abundante antiguamente en pantanos de agua dulce y otros cauces a lo largo de Tailandia, Camboya, Vietnam, partes de Indonesia y la península malaya. Hoy en día, las poblaciones salvajes de esta especie de cocodrilo han caído hasta apenas quedar reductos mermados y remanentes en diversos puntos de su distribución por el sureste asiático y las islas de Borneo y Java.

El cocodrilo siamés está actualmente en peligro crítico de extinción y ya extinto en países donde ha habitado durante miles de años. Entre las causas principales de su declive se encuentran el asesinato de individuos por nuestra especie y la expansión continua de la demografía humana a través de zonas pantanosas. Permanecen vivas algunas manadas salvajes en Camboya, si bien, sus condiciones son inciertas. Las granjas de cocodrilos presentes en la región albergan cientos de ejemplares de cocodrilo siamés, lo cual pudiera permitir una reintrodución futura.

Se conoce bastante poco sobre la biología de los cocodrilos siameses en su medio natural. Morfológicamente, se observa que poseen una cabeza grande respecto al cuerpo. El torso exhibe un diseño de rayas alternas con una escamación oliva y pardo. Los bordes laterales de la plataforma craneal tienden a ser más erectos que en otras especies cocodrilianas.

El cocodrilo siamés cuenta con un hocico relativamente ancho, lo cual sugiere una estrategia alimenticia de tipo generalista. Los adultos son de tamaño mediano y crecen hasta los 3 o 4 metros de longitud como mucho. Alcanzan la madurez sexual en torno a los 10 o 12 años. En la naturaleza, los cocodrilos siameses construyen sus nidos entre abril y mayo, y depositan desde 20 a 50 huevos en montículos de hojarasca. En cautividad se ha visto que hibrida fácilmente con especies semejantes, como los cocodrilos de aguas saladas y el cocodrilo cubano.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo hindú o cocodrilo de las marismas (Crocodylus palustris) echado junto a la orilla de un lagoCocodrilo hindú o cocodrilo de las marismas (Crocodylus palustris).

Descripción del cocodrilo hindú

El cocodrilo hindú o cocodrilo de las marismas (también denominado cocodrilo iraní, cocodrilo hocicudo o cocodrilo persa) se denomina coloquialmente en inglés Mugger Crocodile. La palabra «mugger» deriva de una transformación del vocablo hindi «magar», el cual significa «monstruo acuático» en dicha lengua. Y éste, a su vez, proviene de «makara», término en sánscrito empleado para «cocodrilo».

El cocodrilo hindú ocupa el subcontinente indio desde Irán y Pakistán en el oeste, hasta Nepal y Bangladés en el este, y Sri Lanka en el sur. Este último país cuenta con la población más numerosa. A pesar de que se intentó fomentar su repoblación en la India, allá continúa incesante su tendencia a la disminución debido a conflictos con los lugareños. En 1980, la mayor manada de cocodrilos de Tamil Nadu, al sur de la India, habitaba la presa de Amaravathi, y en los ríos Chinnar, Thennar y Pambar que desaguan en ésta.

En esa época, se calculaba una población de 60 adultos y 37 juveniles. Desde la granja de Amaravati, construida allí en 1975, se han reintroducido cientos de ejemplares adultos a la vida en plena libertad. Las actitudes humanas hacia estos cocodrilos sorprenden por sus drásticas desemejanzas: mientras que mucha gente los teme, hay quienes en algunas regiones los consideran «sagrados» e interactúan con ellos sin el menor miedo.

Los cocodrilos hindúes prefieren moverse despacio por aguas superficiales, en lugar de velozmente en zonas profundas. También tiene una gran capacidad para prosperar en canales de irrigación fabricados por el hombre. Aunque prefieren el agua dulce, toleran bien el agua salada y ocasionalmente se los ha visto en lagunas salinas.

El cocodrilo hindú parece mostrar cierta afinidad con el gavial en algunas zonas de la India y con el cocodrilo de agua salada en otros ambientes; pero se encuentra en hábitats diferentes la mayor parte del tiempo. Dispone de adaptaciones eficientes para desarrollar una vida terrestre como su primo, el cocodrilo cubano, pero es ecológicamente comparable al africano, el cocodrilo del Nilo.

Cocodrilo hindú o cocodrilo de las marismas (Crocodylus palustris) marcha por tierra firmeEn la fotografía, un ejemplar de cocodrilo hindú marcha por tierra firme.

El cocodrilo hindú es una especie con una envergadura mediana que alcanza los 4 m de longitud. Los adultos suelen exteriorizar un color oliva oscuro; en cambio, los jóvenes exhiben una coloración verdácea más clara, con manchas suaves de tonos negros. Se distingue de otras especies por las características de su cabeza.

Presenta un morro sin protuberancias y bastante más ancho que el resto de los miembros de la familia Crocodylidae. Sus mandíbulas están provistas de 19 dientes en cada maxilar, se observa una unión fibrocartilaginosa entre las quijadas que se extiende hasta el cuarto o quinto diente, una sutura maxilar en el paladar y unos huesos nasales que claramente distanciados de los premaxilares.

En cuanto al dorso, los escudos dorsales se hallan separados del pliegue. La piel se les dispone generalmente en series longitudinales de cuatro (o raramente de seis) escamas anchadas. La parte exterior de las patas revela unos llamativos bordes dentados. Los dedos próximos al cuerpo se muestran ligeramente palmeados; mientras que en los más externos se aprecia una palmeación mucho más acentuada.

Las investigaciones acerca de su nutrición indican que ingieren un alto porcentaje de mamíferos e insectos. Engulle igualmente peces, anfibios y otros reptiles en menor medida. De una manera similar a los cocodrilos del Nilo, se observa que el cocodrilo hindú acorrala bancos de peces y se lanza contra éstos con las fauces abiertas.

A lo largo de las sequías estacionales escasea el alimento; en tales momentos, los cocodrilos de las marismas recorren distancias considerables sobre tierra firme hasta llegar a otra charca llena de animales marinos. Evitan las condiciones climáticas más extremas cavando túneles a modo de madrigueras con algunos metros de profundidad en los playones de las lagunas.

Las hembras maduran sexualmente a los seis años y los machos después de los diez años. Los monzones en el mes de noviembre desencadenan el comportamiento de cortejo. Elaboran nidos en hoyos encima de tierra arenosa en los primeros días de febrero, al comienzo de la estación seca. Las poblaciones situadas al norte tienden a anidar algunas semanas más tarde que las sureñas.

El cocodrilo hindú es la única especie del género que realiza dos puestas durante la misma temporada reproductiva, posiblemente este fenómeno esté condicionado por las influencias monzónicas alrededor de la India y Sri Lanka. El tamaño de la puesta oscila entre los 25 y 30 huevos para ambas ovoposiciones. A diferencia de otros cocodrilianos, los machos colaboran asimismo para destapar el nido y portar a las crías hacia el agua dentro de la boca.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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