Archivo de la etiqueta: perros

¡Derechos Animales ya! - Por una adopción de animales responsable

Por una adopción de animales responsable

¡Derechos Animales ya! - Por una adopción de animales responsableUna sociedad de progreso debe dejar de percibir a los animales como objetos. Debemos promover una adopción de animales responsable de aquéllos que no puedan vivir en libertad.

La adopción de animales exigue ética y responsabilidad

En el contexto de nuestra sociedad especista, adoptar animales se convierte en una labor altruista muy necesaria. En este artículo quisiera incidir en la importancia de promover y de ejercer una adopción de animales responsable de aquéllos que, por motivos muy diversos, no puedan vivir en libertad.

En redes sociales es el pan de cada día ver y compartir alguna publicación en donde aparece la adopción de animales en condiciones de necesidad. Adoptar y cuidar a alguien desvalido se considera una virtud mientras se respete al individuo y se lo estime como un igual en el sentido ético.

Durante el tiempo que estuve en grupos animalistas, me avisaban numerosas veces con el fin de yo difundiera y les hiciera publicidad a estas peticiones constantes. En principio, no tengo nada en contra de poner mi grano de arena.

Sin embargo, si algo me molesta terriblemente es el especismo flagrante que muestran muchos animalistas a la hora de publicitar la adopción de animales; pues, a la hora de buscar adoptantes, se rebajan a hacerlo como si fuesen simples mercaderes o comerciantes. Me molesta porque quebrantan el respeto y consideración que merecen las víctimas.

Adopción de una perra como si fuese un mueble - Adopciones de animales sin ética

En este cartel, difundido por redes sociales, se pretende lograr la adopción de una perra señalando que es «ideal para interiores», como si fuese un mueble o no necesitara ver la luz del día.

¿La adopción de un animal o la venta de un mueble?

Como decía, en el cartel superior aparece un ejemplo lamentable de una adopción de animales sin atisbo de ética ni de responsabilidad. Cuando alguien señala «ideal para interiores» (refiriéndose a la perra) o que «es muy cariñosa», está diciéndole a la gente que se trata de un mueble o un juguete que te dará beneficios tales como quedar bien junto a la salita o hacerte sentir mejor cuando tu vida llena de bienestarismo esté falta de amor.

Cuando se señala la incoherencia de promover así la adopción de animales, hay quienes replican que no existe un problema ética alguno respecto a la acción de utilizar argumentos utilitaristas y abogan por un sentido práctico. Estos supuestos animalistas dan rodeos y montan hombres de paja para tratan de justificar que la adopción de un animal con tamaño pequeño sería conveniente para quienes viven en casas pequeñas, pisos o apartamentos y también que nadie adoptaría un animal —humano o no— conflictivo, como así sucede con niños de nuestra especie.

A pesar de que les doy la razón en cuanto a los intereses humanos, si alguien va a adoptarla porque esta perra le parece estética e «ideal para interiores», o solamente para recibir compañía, sería equivalente a una pareja de seres humanos que adoptase un bebé o niño porque les pareciera más estético tener un niño negro o asiático o simplemente para no estar solos. Creo que si hablásemos de seres humanos no cometeríamos el relativismo o conformismo de decir «al menos no está en un orfanato».

Sí, sé que un niño no terminará asesinado en una perrera ni en un matadero; pero usar estos términos implica asesinarlos moralmente mientras aún siguen vivos. Las circunstancias desfavorables no convierten el utilitarismo en ética. Se trata de la misma falacia asumida cuando hay activistas que defienden las fraudulentas medidas de «bienestar animal» con el argumento falaz de que «el mundo nunca será vegano».

¡Derechos Animales ya! Vaca con código de barras, los animales no debiéramos ser objetosLos animales no debieran estar consideramos como objetos. Ellos, como nosotros, no nacen con un código de barras ni deberíamos fomentar la adopción de animales como si fuesen merancías.

Conformismo, miseria moral y especismo a raudales en la adopción de animales

Asimismo, un asunto relacionado con la falta de ética con las adopciones de animales lo encontramos con adoptantes que solicitan razas de perros o rasgos de éstos en concreto. Que un adoptante se preocupe por el aspecto de la persona no humana que va a adoptar es una alarma evidente de que va a ser un mal adoptante y lo más bochornoso viene cuando algunos presuntos veganos justifican esta actitud como si estuviese justificado el pedir un niño a la carta.

Por otra parte, cabe mencionar la castración sistemática de animales que se les practica en muchas ocasiones por provecho humano, facilidad en el manejo o meras políticas bienestaristas de la organización animalista de turno; la cual cree que se amputando unos órganos ya se evitan todos los males que padecen en el mundo.

Como reitero cada día, el cáncer de los Derechos Animales lo conforman quienes supuestamente los defienden. Pues éstos presentan la misma mentalidad especista que sus opresores; mas, a diferencia de ellos, carecen de incentivo para cambiar sus acciones y creencias porque ya creen que hacen lo correcto.

¡Derechos Animales ya! - Perro de raza corgi galés cárdiganLa adopción de animales debiera trascender los motivos utilitarios que desembocan en la crianza y compra-venta de animales.

Conclusión

La adopción de animales es una acción encaminada para salvar la vida de un animal que no puede subsistir por sí mismo. Un animal adoptado no debiera quedar como un mueble para hacernos compañía, ni para que los niños aprendan a ser responsables, ni por un capricho de cumpleaños ni por aliviar la soledad de los ancianos. La adopción debe ser sólo y exclusivamente por el bien del animal, nunca del nuestro ni de nuestra conveniencia. Y esto debemos entenderlo nosotros, la ley no puede existir o cumplirse si no existe respeto individual por los animales.

Con nuestros animales adoptados debemos aplicar la misma ética que con nuestros hijos, es decir, debemos respetar sus intereses inalienables (vida, libertad e integridad) y, al mismo tiempo, impedir que nuestras acciones perjudiquen los intereses fundamentales de otros animales. No basta con decir o centrarse en el maltrato animal o estar en contra de los mercados de animales vivos si se participa en la crianza, hacinamiento y asesinato de otros animales.

Carece de sentido y justicia que, mientras cuidamos de unos animales, no nos importe que nuestras acciones perjudiquen a otros animales que no estén en nuestras casas. Debemos abandonar la creencia especista de que unos animales merezcan más respeto que otros, o de que un perro o gato tengan un mayor valor moral que una vaca, una gallina o un caballo.

Por una cuestión de justicia fundamental reivindicamos, entre otros objetivos, el cese de aquellas adopciones interesadas en que se explota a los animales recogidos (p. ej. perro para defender una finca) y las acciones que vulneran sus propios intereses (p. ej. castraciones sistemáticas) y los de terceros (p. ej. asesinato de animales para obtención de piensos).

Para defenderlos y promover la adopción de animales como es debido, debemos hablar de ellos del mismo modo en que lo haríamos si fueran humanos. Si no cabe alentar la adopción de un niño diciendo que es «ideal para interiores», ¿cómo les parece coherente hablar así de un perro? ¿Porque es un perro y no un ser humano? ¿Distinta especie? Pues por este motivo lanzo esta crítica.

Para ser justos se requiere rechazar toda forma de explotación animal. Si alguien mantiene a otro por estricta conveniencia propia, incurre en una forma de explotación (uso como recurso). El veganismo es lo mínimo que debemos asumir para entender las bases de los Derechos Animales.

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanos

Animales como instrumentos de terapia

¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanosMuchas organizaciones humanitarias, y la sociedad general, promueven y perciben como correcta la explotación animal para ayudar a humanos con necesidades especiales. Los activistas veganos tratamos de explicar por es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

[Fuente de la fotografía]

Las terapias con animales tratan a los animales como instrumentos de terapia

La salud de los humanos es de crucial importancia; pero no debiera comprometer la vida de otros animales. Nuestras necesidades, por muy importantes que fueren, no otorgan legitimidad moral para someter a otros individuos. En este artículo quisiera aclarar por qué es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

Los activistas veganos promovemos medidas destinadas a favorecer la inclusión y la consideración de humanos con diversas necesidades psicomotrices, así como la inclusión de menús veganos en hospitales y otros centros del Estado, el desarrollo de alternativas a la experimentación animal y el apoyo a personas con discapacidad sin la mediación de animales explotados.

En la actualidad, muchas organizaciones humanitarias y empresas promueven o apuestan por criar, entrenar y comerciar con perros guía para humanos invidentes, y con caballos, delfines y otros animales para realizar terapias para pacientes con trastornos físicos o psicológicos.

Aunque puedan resultar de gran ayuda social, no es justo utilizar animales como instrumentos de terapia porque los animales sienten, padecen y poseen sus propios intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

Toda forma de explotación animal implica considerar y utilizar animales como simples herramientas u objetos al servicio de un fin. Los perros guía son separados de sus madres y entrenados a corta edad mediante procedimiento muy duros para anular su voluntad y libre albedrío. El mismo modo, los caballos destinados a equinoterapia nunca podrán trotar o galopar en libertad.

¡Derechos Animales ya! - Niña en un bote junto a delfines en un delfinarioDetrás del uso de animales como instrumentos de terapia se esconden grandes intereses políticos y comerciales para encontrar nuevas formas de obtener beneficio mediante la captura y crianza de animales, así como la tendencia social por encontrar nuevas formas en que los animales nos sean útiles.

Razones de por qué no son éticas las terapias con animales

Las situaciones desafortunadas de los humanos no deben convertirse en la desgracia de los animales. Los animales, aunque puedan sentir amor y buenos sentimientos por sus propietarios, no tienen interés o conciencia en sacrificar sus vidas y libertad al servicio de seres humanos.

Somos nosotros, en nuestro infinito antropocentrismo, quienes establecemos que los animales tienen el fin de servirnos hasta el fin de sus vidas. Los activistas creemos y luchamos por una sociedad de futuro que consiga vencer dolencias y enfermedades sin suponer la crianza, manipulación, separación de crías y posterior descarte de animales que quieren ser tan libres como nosotros.

Cuando se proponen medidas para reemplazar la explotación animal, la sociedad general suele adoptar una postura antropocéntrica y bienestarista, arguyendo las bondades de estas terapias y que los animales están bien cuidados. Ni el beneficio humano ni el buen trato justifican que los animales sean nuestros esclavos.

La sociedad occidental parece haber olvidado que hace dos siglos se aducían los mismos argumentos falaces para justificar la esclavitud negra y el hecho de que muchas mujeres de color fuesen las niñeras y cuidadoras de los hijos de sus esclavistas, mientras vendían los suyos a un tratante de esclavos. Cuando uno revisa la historia en profundidad, las analogías encontradas con las terapias con animales, y con otras formas de explotación animal, son apabullantes.

Una civilización que no conoce su historia está condenada a caer en los mismos errores. Los activistas por los Derechos Animales promovemos el verdadero significado del veganismo, el activismo educativo y la concienciación global sobre esta problemática de la esclavitud animal. El uso de los animales como instrumentos de terapia podría terminar pronto si existiera un interés genuino en dejar de utilizar a los animales como objetos a nuestro servicio.

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks)

Normativa de bienestar animal

¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks) - Normativa de bienestar animalUna normativa de bienestar animal establece el correcto manejo de animales en explotaciones ganaderas y otras actividades. A nivel legal, determinadas prácticas, como el asesinato, son correctas si se practican contra animales y se consideran compatibles con el bienestar de los animales en tanto que el ser humano pueda obtener bienes o servicios derivados de tales actividades.

Introducción

Este artículo va dirigido a aquellos interesados en conocer la normativa de bienestar animal y protocolos de prevención de riesgos laborales asociados al manejo de animales.

A lo largo de este texto voy a definir, explicar y a hablar de la normativa de bienestar animal existente para explotaciones ganaderas (vacuna, equina, porcina, etc.) y de cualquier otra índole según el marco legal vigente a nivel nacional o europeo.

Si has llegado a este artículo para obtener referencias o una descripción de procesos formativos o metodológicos para estudiar o trabajar en explotaciones ganaderas, o bien eres estudiante de alguna formación profesional agropecuaria o en sanidad animal, operario en explotaciones ganaderas, zootecnista o instructor en ramas de zoología o etología aplicada, te recomiendo que continúes leyendo para adquirir una perspectiva diferente de cuanto podrás leer en centenares de webs, guías, manuales o en los propios boletines del Estado.

¡Derechos Animales ya! - Sello de bienestar animal InterporcUna normativa de bienestar animal nace de la fusión entre los intereses de la industria y de los intereses estatales respecto a la gestión de actividades lucrativas relacionadas con el manejo de animales. Los sellos de bienestar animal y otras técnicas publicitarias tienen el fin de lavar la imagen de la industria ganadera y de perpetuar los intereses agropecuarios

¿Qué es una normativa de bienestar animal?

Una normativa de bienestar animal es un conjunto de instrucciones o disposiciones legales que establecen el conjunto de acciones o estados aplicables a un animal para considerar, o no, que goza de cierto bienestar mientras está sujeto a un programa o proceso de cría, recría, entrenamiento, confinamiento, manipulación, encierro, transporte, sacrificio, etc.

Cada jurisdicción, ya sea de orden infranacional o supranacional, cuenta con una serie de leyes y regulaciones aplicables a los animales y a su manejo porque toda actividad, laboral o no, debe estar legislada para minimizar la interferencia y el perjuicio potencial de los intereses involucrados en una operación o sobre un mismo bien.

Legalmente, los animales están catalogados como bienes muebles semovientes (objetos con movimiento autónomo). Esto significa, en resumidas cuentas, que cualquier normativa referida al manejo de animales existe en el mismo plano legal que las existentes para el manejo, creación, producción, desecho, etc., de cualquier objeto común y corriente, ya hablemos de un calcetín o de una lavadora.

¡Derechos Animales ya! - Caballo en venta con número de teléfono pintadoEste caballo fue pintado por su propietario para ponerlo en venta. Una normativa de bienestar animal puede incluir la permisión o prohibición de determinadas acciones y el uso o no de ciertas sustancias respecto al manejo de animales. Sin embargo, tales normativas, como fruto de nuestra sociedad especista, no contemplan la propia injusticia de que un animal sea pintado y vendido como un simple objeto.

¿Por qué se establece una normativa de bienestar animal?

Cualquier normativa deriva del interés humano —social o económico— en obtener productos y servicios por medio de una actividad. Una normativa de bienestar animal, sea cual fuere, existe para incrementar el beneficio o placer obtenido (mentalidad utilitarista imperante) por el ser humano mediante la explotación de un animal para una actividad o un fin decidido por una persona o entidad física o jurídica.

A pesar de que ya existen voces en contra de la reificación (cosificación) animal, el marco legal vigente establece que los animales son meros recursos o mercancías que los operarios, trabajadores u otros humanos involucrados en una actividad deben tratar y manejar de una determinada forma para cumplir con la ley.

Las leyes amparan los usos y costumbres de un pueblo. Y, en lo tocante a las actividades ganaderas, una normativa de bienestar animal tiene el fin de incrementar la eficiencia de una actividad relacionada con el manejo de animales —generalmente productiva— sin causar un sufrimiento innecesario a los animales explotados y esclavizados (estos últimos dos adjetivos especificativos solían utilizarse en el siglo XIX; pero acostumbran a omitirse en la actualidad por aquello de la corrección política).

La razón de por qué una normativa de bienestar animal persigue minimizar el sufrimiento animal es la misma de por qué contempla la prevención de riesgos laborales. Dado que los animales sienten y padecen como los seres humanos, ejercer malos tratos y causar un sufrimiento excesivo para la actividad ejercida implica deteriorar el valor final del producto o servicio obtenido.

¡Derechos Animales ya! - Caballo esquelético en un mataderoUna normativa de bienestar animal contempla la manera legal de transportar y sacrificar animales, como al caballo mostrado en esta fotografía. Este equino, sin embargo, no parece muy convencido de que las leyes respeten en lo más mínimo su bienestar. ¿Puede haber bienestar alguno cuando la única razón de tu existencia es servir a otros hasta que te arrebaten la vida? 

El cinismo de la explotación animal

A diferencia de los objetos, en el sentido literal y físico del término, los animales no son máquinas o seres inertes inmunes o indiferentes a aquello que les hacemos. Los malos tratos (acogidos en el término bienestarista de «maltrato animal») incrementan los riesgos potenciales de que se produzcan accidentes en el entorno de trabajo y de que haya un conflicto de interés entre los humanos participantes.

Ninguna normativa de bienestar animal busca o trata de «ser más justos» con los animales ni nada parecido, simplemente existe porque toda actividad debe estar regulada por las razones ya aducidas. Dichas normativas se engloban bajo el término engañoso de «bienestar animal» porque se refieren a una serie de condiciones mínimas que puedan garantizar el máximo aprovechamiento del animal para el fin deseado.

Al mismo tiempo, esta catalogación puede utilizarse con fines políticos y comerciales para el mantenimiento de estas actividades. Lo mismo acontece con el caso de cursos o planes de estudio bajo los términos de «sanidad animal» y otros inventos modernos. Por ejemplo, en doma se emplea el concepto de «liderazgo» para no decir «dominio» o «sumisión», y se habla de «manejo de animales» por tal de no decir «control de animales».

El ser humano tiene una tendencia hacia la búsqueda de nuevos términos y la separación arbitraria entre conceptos relacionados con la esclavitud humana para así evitar un conflicto moral con las acciones que ejerce contra los animales.

El ser humano incurre en un grave cinismo cuando, consciente y sapiente de la fisiología y psicología de los animales, recurre a tales conocimientos únicamente para aprender cómo mejorar la eficiencia y rentabilidad de una explotación a costa de la vida, libertad e integridad de tales víctimas.

Nuestra especie, a tenor de su profundo antropocentrismo, sabe perfectamente que a ningún animal le gusta ser coaccionado, violentado o asesinado de ninguna forma, sin embargo, omite estos hechos científicos y se limita a establecer una normativa de bienestar animal por tal de seguir beneficiándose a costa de los más débiles. Esta mentalidad supremacista, y no otra, ha sido la causante de los mayores crímenes de la humanidad cometidos contra nuestra propia especie y contra quienes son de otras especies.

¡Derechos-Animales-ya-Cuatro-osos-en-un-zoológicoUna normativa de bienestar animal dada también puede referirse al estado perpetuo de animales exhibidos en zoológicos, delfinarios y acuarios, cuya existencia se limita a ser objetos de exhibición o recreo para humanos ociosos.

Una normativa de bienestar animal es una oda a la hipocresía

El ser humano comete una hipocresía infinita cuando, en la actualidad, muchos manuales y documentos oficiales afirman o parecen mostrar preocupación por el trato que se les da a los animales durante una actividad determinada mientras validan el conjunto de dichas actividades.

Por ejemplo, no es nada extraño encontrar libros o manuales diversos que versan sobre cómo descornar o encrotalar bóvidos, castrar cerdos y encerrar a cerdas de cría, marcar a fuego o con nitrógeno líquidos a équidos, y un largo etcétera, señalando pautas para reducir el estrés y sufrimiento de los animales aun cuando tales acciones sólo se ejercen en beneficio humano y no del animal.

Un ejemplo flagrante lo tenemos en el caso del destete de distintos animales criados como ganado. A menudo se explica que ha de producirse una separación paulatina entre la hembra y la cría para evitarles estrés. Dicho «estrés» no es otro que la coacción y potencial separación y venta de tales animales.

Las mismas explicaciones que hoy se dan para los animales catalogados como «ganado» aparecían durante la época de la esclavitud negra para facilitar las subastas de madres e hijos que terminarían separados en distintas familias blancas.

Si a un ser humano cualquiera le importarse, de verdad, el trato que se les da a los animales durante una actividad o explotación ganadera, empezaría por cuestionarse la necesidad o legitimidad para ejercer tales acciones.

Nuestra sociedad no participa en la explotación y esclavitud animal por una necesidad biológica, sino por una razón cultural transmitida y conservada de generación en generación a razón de la existencia de claros beneficios sociales y económicos en detrimento de los animales criados, perseguidos y exterminados durante el proceso.

¡Derechos Animales ya! - Mundo Jurásico captura de dinosaurios usados como monturasEl especismo se vuelve manifiesto en películas y videojuegos. Esta imagen pertenece a una escena de la película «Mundo Jurásico». Para toda la sociedad resulta evidente que el ser humano explotaría dinosaurios si pudiéramos devolverlos a la vida. Más tarde, nuestros juristas y políticos crearían una normativa de bienestar animal para distribuirse el beneficio y que la sociedad quedase tranquila respecto al bienestar de estos animales. 

Conclusión

Este artículo tiene el fin de describir qué es una normativa de bienestar animal y de ofrecer una visión general sobre por qué y para qué existen. Atendiendo al conocimiento científico y a las evidencias sobre la sintiencia, conciencia e inteligencia animal, este breve ensayo busca alentar a la reflexión a aquellos interesados o profesionales en actividades relacionadas con la explotación animal.

A mi juicio, resulta espantoso y aborrecible que la mayor parte de la humanidad viva desconectada éticamente de sus acciones y se limita a aprender o imitar a base de repetición sobre lo que otros hacen o enseñan.

No es posible justificar la explotación animal ni ninguna de las crueldades que los humanos cometemos a diario sin recurrir a falacias o falsedades científicas. Si todavía no eres vegano o defensor de los Derechos Animales, tu momento ha llegado.

Artículos relacionados
Partido Vegano - Bolsonaro explota a su perro para firmar una ley contra el maltrato animal

Bolsonaro explotó a su perro para firmar una ley contra el maltrato animal


Partido Vegano - Bolsonaro explota a su perro para firmar una ley contra el maltrato animal
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, explotó a su perro para firmar una nueva ley contra el maltrato animal. Se da la paradoja de que la sociedad aplaude una representación fiel de la mentalidad humana: se utiliza a un animal para firmar una ley que regula cómo sacar provecho a los animales y cómo criarlos y asesinarlos legalmente.

[Fuente de la fotografía: Clarín]

Bolsonaro explotó a su perro para definir cómo explotar a otros animales

El pasado 1 de octubre de 2020, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sancionó una ley contra el maltrato a perros y gatos con hasta cinco años de prisión e hizo que su perro firmase dicha ley. En este artículo, quisiera exponer un claro ejemplo de la manipulación y uso de animales para definir la utilización de otros.

Más allá del evidente reclamo publicitario, Bolsonaro explotó a su perro con la intención de dar a entender que este animal estaba o estaría de acuerdo con el contenido de dicha reforma legal. La ley contra el maltrato animal se endurece; pero sólo para perros y gatos, y ni siquiera los protege a ellos de acciones como la presente. Las demás especies animales siguen, al parecer, sin merecer que se los deje vivir en paz y tranquilamente.

Muchos animalistas verán esta fotografía de Bolsonaro con su perro y pensarán «qué mono» o «qué gracioso». Sin embargo, se pasa por alto el estado psicológico del animal, que no sabe qué ocurre: ¿Por qué tanto flash y tanta gente pasando? ¿Por qué no puedo ir al árbol o a jugar? Cosas que, quizás, estén pasando por su cabeza inocente mientras es ajeno a todo lo que está ocurriendo a su alrededor.

Si los animales tuvieran conciencia sobre su situación legal —bienes muebles semovientesse echarían a llorar y reclamarían derechos legales reconocidos.

¡Derechos Animales ya! - Perrito en un jardínLa sociedad actual cree que la palabra «animal» es sinónimo de «perro» o «gato» y piensa, erróneamente, que con una ley contra el maltrato animal más dura se evitarán casos de violencia y abandono. En absoluto.

Una ley contra el maltrato animal no solucionará el problema

Este endurecimiento de la ley contra el maltrato animal, por parte del gobierno brasileño, no impedirá que se siga asesinando a miles de cientos de animales, que se los siga considerando una propiedad, ni afectará a su política de destrucción del Amazonas, el hogar de cientos de animales.

Esta nueva ley contra el maltrato animal presentada por Bolsonaro es tan sólo un lavado de cara frente a la sociedad brasileña y mundial, un lavado de cara que juega con la superficialidad y el especismo de una sociedad incapaz de ver que está usando a un perro como un objeto para sus propios fines políticos.

Bolsonaro explotó a su perro para aumentar las penas contra el maltrato a perros en un país y en un mundo en donde cada minuto se asesinan a millones de animales por no ser perros. Qué irónico. Así ocurre porque la sociedad privilegia a unos animales frente a otros y sólo condena aquellos daños que no le benefician. Ésta, y no otra, es la definición perfecta de «maltrato animal». Ni siquiera todos los «animalistas» llegan a oponerse a la crianza de animales, su inseminación, selección y generación de nuevas razas.

Una ley contra el maltrato animal más dura ni siquiera servirá para proteger a los perros; pues la violencia que se practica contra ellos es el resultado de esta mentalidad descrita. Si la humanidad considera que los perros y otros animales son mascotas (objetos de compañía) o seres inferiores que existen para servirnos, los «romperán» y los desecharán cuando lo estimen oportuno.

El camino es largo y va a ser duro; pero los activistas veganos y todos los veganos del mundo, estamos juntos por una misma causa: seguir luchando por los derechos de todos los animales sin distinción de especie. Unidos tendremos más fuerza, por y para ellos.

Artículos relacionados
Partido Vegano - Pomsky y las razas de perros artificiales

Pomsky y las razas de perros artificiales

Partido Vegano - Pomsky y las razas de perros artificiales - Cruce entre husky y pomerania - Ser humano cosifica animales como símbolos de presunciónFotografía de un pomsky, una nueva raza de perro creada artificialmente a partir de un cruce entre husky y pomerania. El ser humano cosifica a los animales como símbolos de presunción y experimenta con ellos con fines comerciales.

[Fuente de la fotografía: Hola]

Pomsky, una nueva raza de perro artificial

Los activistas veganos buscamos trasladar la realidad que viven los animales mediante ejemplos paradigmáticos. A raíz del especismo y nuestro prejuicio de supremacía humana, no dudamos en experimentar y en aplicar las últimas tecnologías para crear o manipular animales para satisfacer hasta el último de nuestros caprichos más triviales y superficiales. En esta entrada deseo dar a conocer la creación de una nueva raza de perro artificial: el pomsky.

El pomsky —desde luego, no se comieron mucho la cabeza con el nombre—, es una raza de perro híbrida surgida a partir del cruce entre el husky y el pomerania, dos razas de perro muy demandadas en tiendas de animales y a criadores particulares. El objetivo de sus «creadores»según relatan diversos medios de comunicación como si fuese un nuevo teléfono móvilera obtener un perro de tamaño pequeño con rasgos reconocibles de los huskies.

Tales creadores no hablarán sobre cuáles medios tan aberrantes habrán tenido que practicar para conseguirlo. ¿Por qué se invierte dinero en esto? Pues porque hay humanos que, por razones peregrinas, tienen interés en lucir a sus perros cual si fueran extensiones de su ropa y en usarlos como símbolos de estatus y presunción.

No en vano, como explicamos en un artículo anterior sobre la domesticación y la selección artificial, los cruces mediados por el ser humano desembocan en individuos que padecen o son más propensos a padecer malformaciones y enfermedades.

¡Derechos Animales ya! - Ilustración de razas de perrosEl pomsky es el resultado de una obsesión humana por la tenencia y exhibición de distintas razas de perros como muestra de poder o estatus.

La obsesión humana por las razas de perros y su utilidad

El ser humano ejerce de manera sistemática una selección y manipulación de animales para adaptarlos a sus necesidades y deseos. En el caso de los perros, la civilización occidental muestra una profunda obsesión hacia las razas de perros y su apariencia.

Se vuelve casi imposible pasear por una ciudad sin contemplar que cualquier hijo de vecino tiene o desea poseer un perro de una determinada raza. Se unen tanto el capricho como la percepción social de un poder o estatus asociado a la posesión o dominio sobre un animal. Una parte de dicho dominio y adaptación artificial del cuerpo de los perros se refleja en prácticas aberrantes como el cortado de colas, de orejas y otras formas de mutilización animal.

No es la primera vez que el hombre crea una razas de perros artificialmente con un objetivo. Por ejemplo, el pastor alemán nació en un laboratorio con la misión de convertirlo en un perro de trabajo y éste sufre de displasia de cadera. Y, cuando no, el propio ser humano introduce taras genéticas con algún fin comercial.

En el caso que nos ocupa, el pomsky ha sido una creación entre husky y el pomerania —dos razas ya creadas artificialmente— con el objetivo de convertirlo en el perfecto animal de compañía. Si en lugar de Occidente, la demanda tuviera un origen Oriental, como China, esta nueva raza de perro se encaminaría hacia la búsqueda de un mejor «animal de granja».

¡Derechos Animales ya! - Perro perdigueroDonde la mayoría de los humanos sólo ven un objeto de una raza (como un coche de una marca determinada), los veganos percibimos a los animales como personas que merecen nuestro respeto y defensa legal.

Conclusión

La explotación animal tiene un origen y fundamento meramente cultural. En consecuencia, las razas de perros y la creación del pomsky responde a la necesidad cultural mayoritaria de extraer hasta la última utilidad posible de todos los animales habidos sobre la Tierra e ingeniar qué nuevas formas existen de sacarles provecho a costa de sus vidas, libertad e integridad.

El capricho humano de crear razas de perros, y animales a la carta de cualquier otra especie, no tiene límites. En esto se basa la explotación de estos perros y de las demás especies. Se los ve como recursos de productividad, servicio y negocio. Por desgracia, la mayoría de los animalistas no presenta una mentalidad diferente a la de quienes se proponen la creación de nuevas razas de perros. Así ocurre cuando muestran su rechazo a noticias como éstas a la par que financian el mantenimiento y la creación de nuevas razas de animales catalogados como ganado para hacerlos engordar y producir más carne y otros productos derivados.

Los defensores de los Derechos Animales tratamos de explicar que los perros y otras especies animales no nos pertenecen, no debieran ser nuestra propiedad ni mucho menos tenemos ninguna legitimidad ética de usarlos. Para ser justos debemos dar el paso hacia el veganismo y oponernos al paradigma de la opresión animal.

Artículos relacionados