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Desobediencia civil contra la esclavitud animal

¡Derechos Animales ya! - Manifestación contra el especismo - Financiar la explotación animalManifestación contra el especismo. La desobediencia civil es una forma de activismo vegano —un deber circunstancial— para cuestionar la existencia de muchas leyes injustas que, por ejemplo, nos obligan a financiar la explotación animal y, en definitiva, la esclavitud animal.

El veganismo y los deberes circunstanciales

La mayoría de los artículos que aparecen en «Derechos Animales ya» se centran en explicar el veganismo, los Derechos Animales y su puesta en práctica. En éste, en cambio, quisiera lanzar algunas reflexiones sobre cómo podemos intentar ser lo más coherentes posibles como veganos en una sociedad no vegana.

El veganismo es un principio ético referido al cese de toda forma de explotación animal. Para ser veganos basta con asumir el principio de igualdad y en rechazar, consecuentemente, toda forma de explotación animal. Sin embargo, un vegano en una sociedad no vegana contrae asimismo algunos deberes circunstanciales.

Esto sucede así porque si un vegano se conforma con no participar en la explotación animal y no hace nada por minimizar la explotación animal cometida por el conjunto de los demás seres humanos, se convierte en cómplice por defecto del entorno en el que vive. Uno de estos deberes circunstanciales es la desobediencia civil, por ejemplo, para no financiar al explotación animal.

Si el veganismo es un deber moral, ello implica forzosamente que todos los agentes morales deberían respetar a los animales. Ésta es la razón de por qué un vegano debiera convertirse también en activista. Cabe señalar, empero, que no se justifica bajo ningún concepto el uso de la coacción o de la violencia para luchar contra la explotación animal. Sin embargo, sí se justifican otras acciones no violentas que, aun siendo legalmente punibles, son éticamente justas.

¡Derechos Animales ya! - Corte administrativa suprema de LeipzigLas leyes no han hecho nunca más justos a los seres humanos. La esclavitud animal es legal y debemos luchar para que deje de serlo mediante activismo educativo y desobediencia civil. No es justo que a los veganos se nos obligue a financiar la explotación animal o a cometer otras atrocidades en nombre del estado.

La legalidad de la esclavitud animal

La esclavitud animal es legal. Los animales están catalogados como «bienes muebles semovientes», por ende, pueden ser creados —criados—, almacenados —hacinados—, acondicionados —coaccionados—, manipulados —violentados— y desechados —exterminados— a nuestro antojo. Hemos llegado a esta situación aberrante como consecuencia de nuestro antropocentrismo, el cual, en referencia a los demás animales, se manifiesta en forma de especismo.

La ética —lo justo— y la legalidad —lo permitido— no van necesariamente de la mano. Recordemos que todas las grandes atrocidades de la historia fueron legales en su momento, como el caso de la esclavitud negra, entre miles de ejemplos enumerables. Las leyes no existen para educar ni para mejorar la sociedad; sino para perpetuar un statu quo y cohibir determinadas acciones según unos estándares ratificados por la sociedad general —si se trata de una democracia— o por un grupo de individuos con intereses propios. Creer que la legalidad ha de imponerse sobre la ética nos llevaría a una estructura social autoritaria —no garantista— en donde se vulnerarían las libertades individuales por intereses ajenos al individuo. Esto es lo opuesto a un sistema de derecho.

Si las leyes han cambiado históricamente es, precisamente, por la sociedad del momento se ha opuesto a ellas. Por tanto, nadie debiera escandalizarse ante el hecho de que yo u otro activista vegano promoviera acciones contra la legalidad vigente en favor de los Derechos Animales.

¡Derechos Animales ya! - Estatua de la justiciaLa justicia debe aspirar a regirse por la exclusivamente ética. Forma parte de nuestros deberes circunstanciales como ciudadanos el oponernos a las leyes injustas que validan la esclavitud animal y que sólo representan los intereses de unos colectivos frente al de otros. Financiar la explotación animal responde, asimismo, a una injusticia de índole socio-económica; pues favorecer a determinadas empresas por intereses económicos.

El veganismo aplicado conlleva desobediencia civil

Apelando a la Wikipedia y a sus respectivas fuentes citadas, la desobediencia civil puede definirse como «cualquier acto o proceso de oposición pública a una ley o una política adoptada por un gobierno establecido, cuando el autor tiene conciencia de que sus actos son ilegales o de discutible legalidad, y es llevada a cabo y mantenida para conseguir unos fines sociales concretos»:

Los actos de desobediencia civil buscan no la afirmación de un principio en la esfera privada, sino una llamada de atención a la opinión pública sobre el hecho de que una ley o política sancionadas por las autoridades están conculcando un principio de índole moral. En adición, «la desobediencia civil se debe dar a conocer a los representantes de orden público de una manera que se sientan identificados sobre la cuestión por la que van a luchar y sus fines deben ser públicos y limitados. Su objetivo manifiesto no puede ser el beneficio particular o económico; debe guardar cierta relación con una concepción de la justicia o del bien común».

La desobediencia civil, al contrario de como a menudo se plasma en los medios de comunicación por razones sospechosas, no es algo que —únicamente— ejerzan ciertos grupos fanáticos, reaccionarios o anarquistas. A lo largo de la historia, grandes pensadores y filósofos han ejercido algún tipo de desobediencia civil para presionar a los gobiernos y presentar a la sociedad unas acciones alternativas más justas que debieran estar referendadas en las leyes. Parémonos un instante a conocer a uno de los mayores pioneros de la desobediencia civil.

Fotografía de Henry David Thoreau - Pionero de la desobediencia civil - Deberes circunstancialesHenry David Thoreau fue un pionero en la argumentación de cómo la desobediencia civil no es sólo un derecho; sino un deber del ciudadano para poner a prueba la salud de una democracia. Si hubiera vivido hasta nuestras días, quizás hubiera ejercido un activismo vegano.

Henry David Thoreau, un modelo de justicia coherentemente defendida

Un magnífico ejemplo que combina ética, justicia, coherencia y defensa ante los débiles lo observamos en Henry David Thoreau. Citando las palabras del activista Luis Tovar en un artículo suyo sobre Thoreau:

Una noción fundamental que encontramos en los escritos de Thoreau es la oposición radical a la esclavitud de los seres humanos. También estaba en contra de que el Estado forzara a sus ciudadanos a cumplir con el servicio militar o a pagar impuestos con los que luego financiaba tanto la esclavitud como la guerra. Es por esto que se considera a Thoreau como un pionero —tanto teórico como activista— del movimiento libertario y la desobediencia civil. Aunque no tenemos que ajustarnos a ninguna doctrina concreta para comprender la universalidad de las nociones morales que encontramos en la filosofía de Thoreau.

[…]

El progreso se consigue en el contexto moral y en nuestras actividades diarias. Esperar justicia por parte de las leyes y los gobernantes, cuando los principios morales no predominan en la propia sociedad civil, es esperar en vano. Las leyes simplemente recogen las costumbres más generalizadas o los intereses de los grupos más poderosos.

Recomiendo leer su artículo completo y los textos de Thoreau como fuente perpetua de inspiración para quienes pretendemos hacer del mundo un lugar mejor. Thoreau fue, sin lugar a dudas, un hombre que trató por todos los medios de ser coherente con su propio pensamiento. Llegó incluso a entrar en prisión por negarse a pagar impuestos con los que, según él, se fomentaba la esclavitud humana y la artificiosa guerra contra México.

Parafraseando ligeramente a Martin Luther King, me atrevería a decir que, de hecho, la mayor causa de las injusticias en el mundo no radica en los actos de la gente mala, sino tanto en la indiferencia como en la falta de coherencia de la gente bienintencionada.

Cartel de Martin Luther King - Defensor de la desobediencia civil - Deberes circunstancialesMartin Luther King fue uno de los máximos exponentes de un activismo educativo basado en la no violencia. El activismo vegano debe enriquecerse de muchas de sus enseñanzas.

La desobediencia civil vegana contra la esclavitud animal

Una vez aclarado el significado y las implicaciones del veganismo en el contexto social actual; mencionada la diferencia entre legalidad y justicia; y citado a unos de sus máximos representantes, llega el turno de proponer algunas medidas de desobediencia civil vegana. Se trata de simples ideas o propuestas que, según el caso, podremos o no realizar con mayor acierto o perjuicio.

El objetivo de la desobediencia civil —como del activismo vegano en general— no es convertirnos en héroes o mártires por la causa —aunque alguno «se apuntaría a un bombardeo» por tal de convertirse en tendencia en las redes sociales, sino en dar a conocer la sociedad una serie de prácticas injustas que están amparadas en las leyes y en presionar a las autoridades para que conozcan nuestro descontento hacia dichas injusticias.

Las formas de desobediencia civil están, a menudo, vinculadas a nuestros trabajos, oficios, cargos y otros desempeños en sociedad. Por ejemplo, un veterinario puede verse en la tesitura de estar obligado legalmente a sacrificar a un animal a causa de las leyes injustas que existen sobre el sacrificio de animales «por el riesgo potencial de que sean un vector infeccioso» aun cuando no hayan mostrado síntomas de ninguna enfermedad. El código deontológico en la profesión veterinaria es una gran falsedad. Que un veterinario se niegue a hacerlo es una forma de desobediencia civil ante unas leyes claramente especistas.

A continuación me limito a citar algunas acciones de desobediencia civil relacionadas con los Derechos Animales:

  • De manera general e indeterminada, negarnos a ejercer cualquier acción contra los Derechos Animales que esté legalizada aun cuando sea nuestro trabajo o responsabilidad ejercerla. Aquí entra el ejemplo anterior del veterinario y otros millones de ejemplos potenciales, desde a un biólogo que, trabajando para el estado, le encarguen realizar un estudio sobre cómo cazar, pescar o capturar animales catalogados como «especie invasora» para asesinarlos hasta a un profesor de escuela secundaria que deba enseñar un temario en donde se diga que «necesitamos consumir productos de origen animal» o que «los humanos somos especiales».
  • Colocar carteles, panfletos y material activista en la propiedad pública (calles, plazas, paredes de edificios gubernamentales, etc.) aun cuando esté prohibido para acabar con la visión romántica de la esclavitud animal aun presente.
  • Manifestarnos en momentos y lugares prohibidos por razones incoherentes contra cualquier forma de explotación animal que se ha ejercido o va a ejercerse en nombre del estado y está sufragado por los contribuyentes.
  • No pagar la parte proporcional de los impuestos que van destinados a la explotación animal. Por ejemplo, aquí se incluyen los festejos taurinos y de otra índole en donde se explotan animales y, por supuesto, las subvenciones a explotaciones ganaderos y productos de origen animal.

Una aclaración acerca del activismo vegano y de la desobediencia civil

La desobediencia civil es moralmente legítima y su alcance público —y a veces mediático— puede ser útil para sacar a la palestra distintas injusticias que padecen los animales. Sin embargo, no debemos olvidar que la desobediencia civil, por sí sola, no constituye una forma de activismo vegano que eduque a la sociedad en el respeto que merecen los animales. La sociedad general no puede entender las bases de los Derechos Animales si sólo nos limitamos a contradecir las leyes.

La desobediencia civil puede ser bastante efectiva cuando ya existe una masa social que cuestiona unas leyes injustas tras haber asumido unos principios éticos determinados. Dado que esa situación todavía no existe en el caso del veganismo, hoy nuestro principal deber circunstancial es el de ser activistas educativos por la abolición de la explotación animal. La desobediencia civil es un extra, por así decirlo.

¡Derechos Animales ya! - Activismo de Anonymous for the voiceless contra la esclavitud animalFotografía del activismo de la organización bienestarista «Anonymous for the voiceless». Aunque no tan aberrante como el caso de otras instituciones, esta organización animalista —como tantas otras— cae en el error de enfocarse en el sufrimiento de los animales esclavizados en lugar de explicar la inmoralidad inherente de la esclavitud animal. En consecuencia, los receptores traducen en compasión en regulaciones sobre el uso de la propiedad en lugar de trasformarla en respeto. El activismo vegano debe centrarse siempre en la injusticia de que los animales sean nuestros esclavos. El trato que se les dé es el resultado de su esclavitud, no el origen.

El bienestarismo sólo sirve para financiar la esclavitud animal

Algún lector de este artículo podría llegar a la errónea conclusión de que las manifestaciones, protestas, marchas y otros actos promovidos por grandes organizaciones animalistas —como PETA— sean una forma de desobediencia civil. En absoluto. Si tomamos el adjetivo «civil», éste solamente cuadraría en este caso posponiéndolo a los sustantivos «fraude», «estafa» o «circo»: fraude civil, estafa civil y circo civil. No hay otra manera de definirlo atendiendo a las pruebas existentes.

Las grandes organizaciones animalistas no defienden los Derechos Animales; sino el bienestarismo. Aunque, claro, esto no lo dicen. De hecho, no explican nada. Sólo repiten mantras y convenciones sociales ya asumidas sobre el bienestar animal y promueven sellos de «carne ética». El bienestarismo, llevado a la práctica, consiste en regular la forma en que explotamos a los animalesla forma en que ejercemos la esclavitud animalpara, según sus proponientes, minimizar el sufrimiento de los animales.

El bienestarismo no implica desobediencia civil por la simple razón de que no se opone de ninguna manera al statu quo. Así ocurre porque los artífices del bienestarismo en la actualidad —las grandes organizaciones animalistas— explotan la existencia de la explotación animal y se lucran de la miseria animal mediante campañas fraudulentas destinadas a recaudar fondos mientras engañan a sus socios y donantes haciéndoles creer que hacen algo en favor de las víctimas. Es imposible defender a los animales mientras se participa en la explotación animal y se perpetúa el sistema que los oprime.

Los bienestaristas, inspirados en el filósofo Peter Singer, no desean el cese de la esclavitud animal; sino que aspiran a regular la esclavitud animal de modo que satisfaga la necesidad de los consumidores de obtener placer y beneficios asociados a la explotación animal sin sentirse culpables por las aberraciones en las que incurren a diario.

¡Derechos Aniamales ya! - Manifestación en Polonia - Desobediencia civilManifestación por la justicia en Polonia. El activismo vegano debe tomar las calles: primero para educar y, después, para presionar a los gobiernos.

Conclusiones generales

El activismo vegano es un deber circunstancial a tenor de la sociedad actual en que vivimos. Si nos importa la justicia hacia los animales, no basta con que únicamente nosotros —a título personal— seamos justos con ellos. La desobediencia civil se convierte en un forma de activismo para elevar a la opinión pública el hecho de que las leyes que rigen nuestros países son especistas y aberrantes contra los animales. Debemos ejercer un activismo educativo que, paulatinamente, pueda combinarse con acciones de desobediencia civil en pro de la justicia. Ante todo, hemos de mantener un ojo pegado a la ética de nuestras acciones para no cometer los mismos errores que condenamos.

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¡Derechos-Animales-ya-Gato-intentando-cazar-un-pez

Piensos vegetales para animales domésticos, ¿son saludables?

¡Derechos Animales ya! - Gato intentando cazar un pezQue los gatos sean animales carnívoros y tengan un instinto cazador muy desarrollado no significa que no puedan o que esté mal alimentarlos con piensos vegetales. Nuestra sociedad especista considera arbitrariamente que unos animales merecen vivir y otros, morir.

Los piensos vegetales, un debate constante

Actualmente, el número creciente de veganos y de alternativas sin explotación animal pone sobre la mesa la incoherencia de rescatar a unos animales —obrar el bien— mientras se financia el asesinato de otros animales por la sencilla razón de que pertenecen a otra especie animal.

Los piensos vegetales han llegado con bastante fuerza y el desarrollo actual de la sociedad indica que irán volviéndose más populares. La mayor inquietud de los compradores —en este caso los consumidores serían aquellos animales mantenidos— es si los piensos vegetales son saludables para animales. En este artículo quisiera aclarar algunas nociones básicas al respecto. Antes de comenzar, cabe señalar que Vet y vegan ya les ha dedicado un artículo a los bienestaristas y falsos veganos que justifican el asesinato de animales para convertirse en comida de otros animales.

Hay tres temas conflictivos que son la piedra de toque común respecto a los debates en torno a la práctica del veganismo: el vegetarianismo (excusado en el bienestar animal), las esterilizaciones de animales y su alimentación (tema que nos ocupa en esta entrada), Y así ocurre, en general, por una mezcolanza entre los prejuicios y la ignorancia de quienes sólo han comprendido en parte los fundamentos de los Derechos Animales.

Piensos vegetales para perros y gatos - Tabla explicativaEn la actualidad hay disponibles diferentes opciones de piensos vegetales que permiten velar por la salud de nuestros animales rescatados —como perros o gatos— sin causar daños a otros animales. En esta tabla podrá leer algunas explicaciones sobre la nutrición en gatos.

Los piensos vegetales son sanos y saludables

Muchos humanos son conscientes ya de que una dieta 100% vegetal es saludable en nuestra especie mientras se aplique el sentido común, es decir, mientras se tenga un mínimo de responsabilidad e interés en informarse para evitar cualquier tipo de carencia nutricional. Sin embargo, muchos veganos no parecen todavía convencidos de que la alimentación vegetal sea saludable para otros animales e incurren en el grave error de justificar su ignorancia y preferencia entre animales hasta el punto de participar y fomentar el asesinato de animales.

Si no es ético que ejerzamos ninguna forma de explotación animal en nuestro beneficio, ¿cambia algo que se haga en beneficio de terceros? En absoluto. Se confunde el obrar un bien para un animal con el hecho de que obrar bien pueda excusar un daño intencional y evitable en otros animales. A demasiada gente sólo le preocupan los animales que tienen en casa y no los que están esclavizados en granjas. Esto se llama «especismo de preferencias».

Tanto perros como gatos —por mencionar los animales domesticados más comunes— pueden llevar una dieta vegetal sin ningún problema. No obstante, parece haber mucha más reticencia en el caso concreto de los gatos a pesar de que no hay tanta diferencia real. Los requerimientos nutricionales de ambas especies se conocen desde hace décadas años. Si el pienso vegetal incorpora todos esos nutrientes en una proporción adecuada, cualquier especie animal logra alimentarse de manera vegana y conservar perfectamente su estado de salud durante toda su vida.

De momento, los estudios que existen sobre nutrición vegetal es animales indican claramente que suplen con creces las necesidades nutricionales de tales animales y que los riesgos asociados son menores en relación a los vinculados a los piensos cárnicos. Tal como explica la veterinaria y activista Mónica Manzanares (página web de su centro veterinario), existe el mito de que los carbohidratos causen diabetes u obesidad en los gatos. Los piensos grain-free son un producto de marketing, no existe hasta la fecha ninguna evidencia científica de que los carbohidratos causen problemas.

¡Derechos Animales ya! - Gato mirando al frenteAntes de sentar cátedra sobre la biología de distintos animales para justificar formas de explotación animal, la sociedad general debería informarse y tratar de ser coherente con sus pensamientos.

Carnivoría, omnivoría y la falacia naturalista sobre los piensos vegetales

Los animales podemos clasificarnos según nuestro metabolismo en distintas categorías que nos indican qué podríamos digerir y qué no. Los antiguos conceptos de «carnivoría», «omnivoría» y «herbivoría» están en desuso académico porque tales distinciones son arbitrarias. Los animales poseemos un conjunto enzimático que degrada compuestos biológicos. Según las características de dicho conjunto, junto con la síntesis o no en nuestro organismo de ciertos compuestos por reordenación de moléculas biológicas, podremos degradar —digerir— unas u otras sustancias ingeridas. Esto significará que ciertas sustancias nos alimentarán, otras nos serán neutras y otras tantas, quizás, nos dañen.

Típicamente, a un animal se lo ha considerado omnívoro si puede obtener un mismo nutriente por medio de distintas fuentes —no debe confundirse posibilidad con necesidad— o carnívoro si obtiene ciertos nutrientes de la carne para sobrevivir. Los perros, al contrario de lo que cree mucha gente, son omnívoros. Así que no debiera haber siquiera ningún debate sobre si darles o no piensos vegetales. Sin embargo, los gatos, aunque son carnívoros obligados, no necesitan tampoco que se les suministren piensos cárnicos. Ellos requieren una sustancia llamada «taurina» para vivir, la cual se añade a los piensos vegetales y suple cualquier necesidad que tuviera de cazar en la naturaleza. De hecho, la taurina presente en los piensos cárnicos también es artificial, como explica la veterinaria Mónica Manzanares (su blog):

La taurina se sintetiza y se añade artificialmente porque esos subproductos [los piensos cárnicos] han pasado por un proceso de transformación tan poco natural que no llega ni rastro de la taurina naturalmente presente en las vísceras, o al menos, no en cantidad suficiente para cubrir los requerimientos. Así que, una vez más, no hay gran diferencia entre los piensos comerciales veganos y no veganos.

Entonces, ¿dónde está el debate?

Ante estos hechos, la sociedad general e hipócritamente escéptica —porque se vuelve escéptica contra los piensos vegetales y no sabe nada sobre los perjuicios y enfermedades causadas por los piensos cárnicos— suele rechazar los piensos vegetales apelando a argumentos falaces. El alegato falaz más común es la falacia naturalista en sus muy heterogéneas manifestaciones. A continuación se exponen algunas de los alegatos más frecuentes.

Lo natural contra lo artificial

Como parte de la mentada falacia naturalista, hay quienes parecen convencidos de «lo natural» —mejor dicho, lo que ellos consideren «natural»— sea más sano que lo artificial. Esta creencia es triplemente errónea.

  1. Todo lo que comemos es artificial. Las plantaciones son artificiales, el proceso de recogida es artificial y las subsiguientes etapas de manipulación, higienización y venta son artificiales. En la naturaleza, los alimentos pueden contener bacterias, virus y otras sustancias perjudiciales para la salud. ¿Abrevaríamos a nuestros animales agua de una charca porque es más «natural»? ¿Acaso es más natural darles a los gatos trozos desecados de animales muertos que fueron criados y alimentados artificialmente? ¿No es un poco contradictorio? Hay quienes sueltan la palabrería esa de «la naturaleza es sabia» mientras los alimentan con unas bolitas extrusionadas fabricadas con cadáveres de pollo, vacas, espinas de pescado, perros eutanasiados en perreras y aceites de mala calidad desechados por los humanos que no valdrían ni para engrasar el motor de un coche.
  2. Los humanos llevamos tantos milenios manipulando la naturaleza que, en vista de nuestra tecnología actual y alcances sobre los distintos hábitat, podemos afirmar que no queda ni un centímetro cuadrado que sea «natural» en la naturaleza. Por poner un ejemplo sencillo, salvo en el Amazonas y otras regiones remotas, no queda ni un solo árbol que nosotros no hayamos plantado.
  3. Que algo sea natural o artificial no dice nada respecto a que sea mejor o peor. Para entenderlo mejor, consulte este artículo al respecto.

Un pienso vegetal suple todas las necesidades nutricionales del animal. Nuestro deber como sus cuidadores es velar por su bienestar sin perjudicar a terceros. Debemos aplicar la misma ética que con nuestros hijos.

¡Derechos Animales ya! - Gato junto con pato y gallinaLos gatos y otros animales domesticados pueden alimentarse saludablemente con aquello que les demos. Las condiciones humanas hacen posible que convivan entre sí animales que en la naturaleza se atacaría entre sí. No es nuestro objetivo manipular las vidas de los animales, sino ser justos con todos ellos mientras seamos responsables de sus vidas.

Tenencia y responsabilidad moral

Cuando se señala lo anterior, una de las excusas siguientes suele ser el alegato de que el veganismo sea una «imposición» en los animales o que hemos de dejar que hagan o que coman cuanto lo ellos decidan o prefieran. Ésta es la misma falacia de quienes dicen ser veganos pero no quieren que sus hijos lo sean. ¿Dar comida vegetal es una «imposición» y no lo es el ponerles en la mesa el cadáver de un animal? No me digas.

Nosotros somos responsables moralmente de aquellos animales cuyo cuidado asumimos. Al igual que no estaría bien abandonarlos a su suerte, tampoco tiene sentido permitir que cacen a otros animales o pagar para que otros humanos los maten para alimentar a nuestros animales recogidos. Nadie habla de alimentar a animales libres con piensos vegetales por la sencilla razón de que solamente somos responsables moralmente de aquellos a quienes cuidamos. Lo que hagan otros animales libres en la naturaleza no es nuestra responsabilidad mientras no seamos causantes de su existencia o estado.

Un recordatorio sobre el mal uso de los términos

El veganismo es un principio ético y, por definición, los principios éticos sólo pueden ser acatados por agentes morales. Los perros, gatos, conejos, vacas y demás animales no-humanos pueden llevar una dieta acorde con el veganismo pero no pueden ser veganos porque no son agentes morales —no distinguen lo bueno de lo malo—, son pacientes morales (merecedores del respeto).

Cuenco con muesli (cereales) - Piensos vegetalesLos piensos vegetales, como pudieran serlo nuestro cereales —muesli— para el desayuno, pueden ser tan saludables para los demás animales como para nosotros.

Conclusión sobre los piensos vegetales

Para finalizar este artículo sobre los piensos vegetales, los estudios existentes y la recepción social, quisiera citar un comentario completo del activista Igor Sanz (sitio web) sobre las reacciones que despierta este tema:

No se me escapa que el 90% de las actitudes reaccionarias frente a este tema provienen siempre de personas latinoamericanas. O dicho de otro modo: quienes más se oponen a las dietas vegetales para perros y gatos son «casualmente» aquellos que peor acceso tienen a ellas.
Y yo entiendo perfectamente que una persona que no disponga de piensos veganos siga alimentando con comida especista a los animales que conviven con ella; pero más útil sería que reconociera la dificultad de su situación y tratara de buscarle remedio a que ande poniendo excusas baratas y confundiendo a la gente con ese alarde de ignorancia supina (así sea fingida o involuntaria).
La situación en España hace 10 años era similar. Hoy en cambio la inmensa mayoría de los veganos españoles que conozco mantiene a sus perros y gatos a base de dietas vegetales y el debate se revela más o menos superado. Todos esos cientos de gatos en particular siguen maullando, afilándose las uñas y ronroneando. No han desarrollado plumas, ni escamas, ni ningún otro síntoma que sugiera una alteración de su «naturaleza».
Lo único que se aprecia aquí es una vuelta a lo de siempre: a esa tendencia general por fijar las opiniones en función de nuestra conveniencia.

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Entrevista a Aranzazu (ambientalista vegana)

¡Derechos-Animales-ya-Aranzazu-con-un-aranAranzazu, una joven ambientalista vegana y asesora nutricional que dio el paso hacia el veganismo al ponerse en la piel de los demás animales.

Aranzazu, la ambientalista vegana

E: Hola, Aranzazu. Gracias por aceptar mi entrevista. ¿Cómo conociste el veganismo?

A: Descubrí el veganismo en 2014, tras llevar a «dormir» a uno de mis gatos. Fue algo que me abrió los ojos hacia cómo los humanos decidimos y actuamos por los animales. Nos creemos con derecho a decidir lo que hacemos con ellos, sin cuestionarnos acerca de los deseos del animal porque creemos que no existe tal cosa en ellos.

Llevar a «dormir» a Muffin fue muy doloroso e impactante para mí. El veterinario nos dio la opción de salir y esperar fuera a que estuviera hecho, mi pareja salió pero yo me quede allí. Fue lo que me hizo ser consciente de lo que estaba haciendo, aunque lo llamemos «dormir», lo que estamos haciendo es pagar a alguien para que mate al animal en nuestro lugar. Todo este suceso fue lo que me llevo a hacerme preguntas e indagando en internet encontré el veganismo.

¡Derechos Animales ya! - Gato MuffinFotografía inserta en un adorno hecho por Aranzazu en honor a su difunto gato Muffin.

E: ¿Cómo fue tu transición?

A: A día de hoy creo que aun continuo en «transición». Y con «transición» me refiero a que todavía hay mucha información que desconozco. No hablo aquí de la transición alimentaria que muchos llevan a cabo debido a la gran confusión informativa que existe sobre lo que es el veganismo y hace creer a la gente que es una dieta, sino que me refiero a la confusión que va mas allá por culpa de ONGs bienestaristas y la sociedad especista en que vivimos en general.

A pesar de que me considero vegana desde 2014, no fue hasta el año pasado más o menos que supe lo que significa el veganismo: el deber ético de respetar el derecho de los demás animales a no ser considerados recursos y por tanto a no ser explotados. Hasta entonces creía que era un poco de todo; principalmente no comer animales, estar saludable y no hacerles daño en la medida de lo posible…

Aun así, nunca hablo de mi transición porque es algo que no quiero fomentar ni reforzar, prefiero tratar de informar directamente con los conceptos que me hubiese gustado saber desde el primer momento: veganismo abolicionista, ética, Derechos Animales.

E: ¿En qué formas de explotación participabas antes de hacerte vegana?

A: Era una no vegana a la que le gustaban los animales —fui criadora de gatos un tiempo— pero participaba en la explotación animal porque no me había cuestionado ciertas cosas. Estudié salud ambiental y educación ambiental, pero todo desde el especismo. Cuando me hice vegana me decepcioné mucho al darme cuenta de la farsa del cuidado del medio ambiente. Ya que solía ser voluntaria en ONGs ambientalistas de mi pueblo, también he sido monitora ambiental, pero en ninguno de esos momentos conocía a nadie vegano y, claro, nadie que cuestionara el especismo remotamente.

¡Derechos Animales ya! - Pez espinoso (Gasterosteus aculeatus)Éste es el pez espinoso, una especie a la que Aranzazu intentó proteger. Mientras el especismo siga vigente, los animales carecerán de protección legal.

E: ¿Cuáles cosas especistas viste durante tus estudios en nutrición, salud ambiental y educación ambiental?

A: En salud ambiental hay una asignatura que es la de control de plagas. Diría que esa es la asignatura donde el especismo es más evidente. Todas las formas de deshacerse de las «plagas» que nos enseñaban eran básicamente el exterminio.

E: ¿Estuviste en alguna ONG?

A: Las ONGs con las que me he relacionado en mi vida han sido tipo «Ecologistas en acción», donde más que preocuparse por el medio ambiente se preocupaban por temas políticos no relacionados con el medio ambiente. Así que lo acabé dejando. Leía a Greenpeace y firmaba peticiones online. Con la asociación medioambiental de mi pueblo participé en la recogida de firmas a pie de calle para salvar al pez espinoso del río de mi pueblo por ser una especie en peligro de extinción, pero no conseguimos nada…

He sido monitora ambiental, pero era más bien un grupo de voluntarios con diferentes tipos de dificultades a quienes llevábamos de excursión a hacer actividades relacionadas con la jardinería. Hace años que hago donaciones a protectoras de animales y soy voluntaria en el grupo CES de mi pueblo. Todos son especistas. Son como era yo antes.

Es complicado salir de la mentalidad especista cuando ellos mismos refuerzan esas ideas y no permiten cuestionamientos. En el CES he hablado varias veces sobre veganismo, pero no suelo insistir demasiado porque cuando no están de acuerdo te «invitan» a irte. No creo que sea por el veganismo en sí mismo, sino que si no haces las cosas como los «encargados» creen que debe hacerse, ya no eres tan bienvenido, seas especista o no.

¡Derechos Animales ya! - Gato Muffin de Aranzazu - Ambientalista veganaAranzazu, la ambientalista vegana, realiza trabajos manuales muy interesantes para promover el veganismo de forma creativa.

E: ¿Cómo se lo tomó tu familia?

A: A mi familia no le cogió por sorpresa que les dijese que era vegana. Aunque, hasta la fecha, nada de lo que les he explicado ha hecho que decidan dejar de explotar animales. No espero que mis padres cambien, creo que si podrían hacerlo, pero no tengo la misma expectativa sobre ellos como la tengo sobre mi hermana. No entiendo sinceramente que no se haga vegana.

Cuando se trata de algunas amistades también espero más de ellos que de desconocidos. Conociéndolos, sabiendo que son personas inteligentes y respetuosas con otras causas no comprendo su ceguera especista cuando les explico el veganismo. Me frustra bastante y esa misma exigencia que tengo sobre ellos la tengo sobre mí misma al no ser capaz de hacerles entender que explotar a los demás animales no es justo.

E: ¿Cómo percibes actualmente el movimiento vegano?

A: Actualmente se me hace más duro el veganismo que en los primeros años de ser vegana. Antes estaba más centrada en mis propios cambios de hábitos que en la calidad de la información que recibía. Era vegana sin saber lo que significa el veganismo. Así que yo también promovía cosas y difundía información errónea pensando que así ayudaba a los animales.

Veo que esto mismo le pasa a la mayoría de la gente y lo malo es cerrarse y no hacer autocrítica. La falta de reflexión no es cosa únicamente de los no veganos. Creo que es importante tener una actitud de humildad con la que cuestionarnos nuestras ideas y formas de activismo y estar como en una especie de mejora continua permanente. Analizarnos, informarnos y educarnos continuamente. Estaría bien también que todos aprendiésemos a debatir y aportar información sin caer en cuestiones personales y también no perder el tiempo en discutir cuando no nos conduce a nada.

Canal de Youtube de Aranzazu, en el cual promueve el veganismo mediante explicaciones didácticas y breves.

E: He visto que difundes el veganismo a través de Youtube y que vendes accesorios relacionados con los animales, háblanos un poco de tu canal y de tu tienda.

Durante mis primeros años de vegana junté mi hobby de diseño y creación de accesorios de bisutería hechos a mano con el veganismo, elaborando pulseras, collares, pendientes y llaveros con pequeños mensajes veganos para que quien quiera pueda hacer y hacerse un bonito regalo con el que compartir y visibilizar el veganismo entre amigos, familia y demás personas de su alrededor.

Mas tarde, cuando empecé a aprender más sobre ética y Derechos Animales creé también un canal de Youtube (Vegan Aranzazu) donde poder hablar sobre educación vegana. También comparto recetas y hablo un poco sobre zero waste (vivir sin generar residuos) y así ayudar a que se sepa lo que el veganismo es realmente e invitar a la reflexión y profundizar en información que verdaderamente les suponga un cambio real a los demás animales.

Actualmente, cualquiera puede encontrar todo lo que hago y comparto (mi canal, mis redes sociales y mi tienda…) en mi pagina web Vegan Aranzazu. La verdad es que me complace muchísimo poder contribuir a la difusión del veganismo de una forma creativa y bonita. Espero con ello poder aportar mi granito de arena y que los derechos de los demás animales sean reconocidos lo antes posible en todo el mundo.

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