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Lagarto de Boettger (Gallotia caesaris)

Lagarto de Boettger (Gallotia caesaris)Lagarto de Boettger (Gallotia caesaris).

Descripción del adulto del lagarto de Boettger

El lagarto de Boettger apenas sobrepasa los 100 mm de longitud cabeza-cuerpo, y se caracteriza por presentar escamas granulares muy diminutas y numerosas en una serie media en el dorso (entre 86 y 105) y diez o doce series longitudinales de escamas ventrales.

La coloración varía entre sexos; en general, puede afirmarse que las hembras y los machos jóvenes exhiben dos bandas dorsolaterales claras orladas de escamas negras o, al menos, más oscuras que se extienden desde el píleo hasta la cola; aunque en ocasiones pueden quedar difuminadas en la mitad trasera del cuerpo. Cada uno de los flancos manifiesta, a su vez, otra banda clara por encima de la cual se disponen algunos ocelos azules de pequeño tamaño. Los machos suelen mostrar un diseño más simple, en el que las bandas laterales y dorsolaterales han desaparecido o, como mínimo, quedan mucho menos marcadas y una tonalidad de fondo más renegrida.

Dimorfismo sexual

Los machos acostumbran a ser algo mayores y más robustos que las hembras. Asimismo, muestran un diseño y color particulares arriba descritos.

Descripción del juvenil del lagarto de Boettger

Los recién nacidos tienen una longitud cabeza-cuerpo comprendida entre 31 y 37 mm y una cola de 65 a 78 mm. Exteriorizan un diseño rayado patente, con dos filas o bandas longitudinales claras y otras dos en los costados que contrastan sobre un fondo pardo más o menos oscuro. Habitualmente, existe también una hilera vertebral clara. La parte superior de los miembros puede presentar pequeñas manchas o puntos claros. Los juveniles y subadultos exponen unas apariencias y coloraciones similares a las descritas para las hembras.

Distribución

El área de distribución de esta especie se extiende por las islas de La Gomera y El Hierro, y por el Roque Grande de El Salmor.

Variaciones geográficas

Se reconocen dos subespecies de lagartos de Boettger: la primera de éstas, Gallotia caesaris caesaris está presente en El Hierro y en el Roque Grande de El Salmor, y la segunda, Gallotia caesaris gomerae, restringida a la isla de La Gomera. La diferencia entre una y otra radica en el tamaño superior de los individuos de La Gomera, donde los machos adultos enseñan, además, una coloración algo más viva y contrastada que los de El Hierro.

Especies similares

En su área de distribución concurre con el lagarto gigante de El Hierro, del cual se diferencia sin dificultad por la envergadura, coloración y otras copiosas características folidóticas. Hasta hace unos años se consideraba al lagarto de Boettger como una raza geográfica de Gallotia galloti, con la que presenta muchas coincidencias morfológicas; sin embargo, las barreras genéticas y la inviabilidad reproductiva han conllevado la separación específica.

Hábitat

La especie se halla en prácticamente todos los hábitats de las islas, con la salvedad de las zonas más altas y cubiertas por la laurisilva. Su rango altitudinal abarca desde el nivel del mar hasta los 1.800 m.

Biología del lagarto de Boettger

Como las demás especies de lacértidos, el lagarto de Boettger es diurno y heliotérmico. En las áreas bajas de las islas se mantiene activo a lo largo de casi todo el año; aunque se han observado picos de mayor actividad durante el último mes de la primavera y de inactividad total en los meses más fríos y los periodos de sequía prolongada.

Durante el mes de julio, las hembras realizan las primeras puestas, que consisten en uno a cinco huevos que miden normalmente 16-20 mm de largura por 11-12 mm de anchura. Cada hembra puede realizar hasta tres ovoposiciones por temporada; si bien, cuando acontecen sequías prolongadas se reduce el número de las mismas. Tanto es así que, en años extremos, incluso no se reproducen. El periodo de incubación ronda los dos meses (64 a 69 días con temperaturas de incubación variables entre 18 y 34 °C). Los machos crecen más rápidamente que las hembras y alcanzan finalmente una talla superior. La madurez sexual no suele alcanzarse hasta el segundo o tercer año de vida y son muy pocos (en torno al 1%) los ejemplares que sobreviven en su media natural más de siete años.

Los individuos de esta especie se alimentan predominantemente de insectos; aunque en ocasiones ingieren brotes, flores y frutos con los que completan sus necesidades energéticas. Excepcionalmente, puede capturar también reptiles de tamaño reducido, tales como lisas.

Entre sus depredadores habituales se cuentan cernícalos, ratas y gatos asilvestrados.

Estado de sus poblaciones

El lagarto de Boettger es una especie abundante tanto en El Hierro como en La Gomera, donde se ha detectado densidades que sobrepasan los 1.500 individuos por hectárea. Por esta razón, no está sometido a ninguna amenaza que, por ahora, pueda apeligrar su futuro.

Referencias

Bannert (1998), Bannert et al. (1995), Barahona (1998), Caetano et al. (1997), Castanet y Báez (1991), López-Jurado (1989, 1992), López-Jurado y Mateo (1995), Molina-Borja y Bischoff (1998), Orrit y López-Jurado (1997).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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Lagarto atlántico (Gallotia atlantica)

Lagarto atlántico (Gallotia atlantica)Lagarto atlántico (Gallotia atlantica).

Descripción del adulto del lagarto atlántico

Lagarto pequeño o mediano cuya longitud cabeza-cuerpo puede llegar a superar los 105 mm en puntos específicos de su área de distribución; pero que, por lo general, presenta tallas muy inferiores. Se diferencia de otros lacértidos del archipiélago canario por la presencia de escamas denticuladas en el borde anterior del oído y por evidenciar, además, un número reducido de escamas (por ejemplo, entre 33 y 56 series de escamas dorsales, entre 8 y 12 series longitudinales de placas ventrales, y sólo cuatro escamas labiales por delante de la subocular). Las escamas dorsales, de tamaño relativamente grande, tiene forma rectangular alargada y muestran una típica carena diagonal.

Manifiestan una coloración extremadamente variable dependiente de la edad del ejemplar, de su sexo, de su procedencia geográfica, de la naturaleza del sustrato e incluso de la época del año. Algunas características de color y diseño son, empero, constantes en los juveniles, en las hembras y en los machos más jóvenes; por ejemplo, en la mayor parte de estos individuos se observan dos línea dorsolaterales claras que en ocasiones resultan discontinuas y están orladas por dos series longitudinales de manchas oscuras.

Nunca exhiben una fila vertebral oscura y los flancos suelen presentar dos series longitudinales de manchas color turquesa. La región labial es de un color claro característico con un jaspeado más oscuro; mientras que el cuello es negro o negruzco y carece de las manchas que se ven en otras especies del género. El vientre acostumbra a ser blanco, con manchas negras en las regiones próximas al cuello. La tonalidad de los machos resulta a veces vistosísima y se describe en el apartado de variaciones geográficas.

Dimorfismo sexual

Las hembras de esta especie son generalmente más pequeñas y gráciles que los machos, y mantienen asimismo diseños y coloraciones juveniles durante toda su vida. Los poros femorales de éstas están reducidos a meros puntitos.

Descripción del juvenil del lagarto atlántico

Al nacer cuentan con una envergadura que raramente sobrepasa los 35 mm de largura cabeza-cuerpo (normalmente, entre 26 y 30 mm), y su diseño y color se aprecian muy particulares. Así, sobre un fondo pardo más o menos oscuro aparecen dos líneas longitudinales blanquecinas a cada lado, una desde el borde externo de las placas parietales hasta bien entrada la cola, y en la otra en los costados. Entre ambas pueden existir series de manchitas blancuzcas o amarillentas. Los miembros poseen ocelos conspicuos.

Distribución

El área de distribución del lagarto atlántico se extiende por las islas e islotes más orientales del archipiélago canario y pueden encontrarse ejemplares en Fuerteventura, Lobos, Montaña Clara, Alegranza y en el Roque del Este. En la isla de Gran Canaria, en los alrededores de la localidad de Arinaga, existe una población introducida a partir de individuos de Fuerteventura. Finalmente, es preciso decir que la especie está prácticamente ausente en el Parque Nacional de Timanfaya, cuyas condiciones abióticas restringen su presencia a los «montes isla» que no acabaron cubiertos por la lava generada durante las erupciones del siglo XVIII.

Variaciones geográficas

La enorme plasticidad morfológica y cromática de esta especie ha propiciado la descripción de numerosas subespecies. Se aceptan tres como válidas: Gallotia atlantica atlantica, distribuida por Lanzarote (salvo el malpaís de la Corona), La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara y Roque del Este; Gallotia atlantica laurae, del malpaís de la Corona, y Gallotia atlantica mahoratae, presente en Fuerteventura, Lobos y Gran Canaria.

Los individuos de la primera subespecie exteriorizan tamaños pequeños (menos de 75 mm entre el hocico y la cloaca), cuantiosas escamas en torno al cuerpo (unas 48 de media) y ocelos laterales azul turquesa bien visibles e individualizados en los adultos. Gallotia atlantica laurae se caracteriza por las grandes dimensiones de los adultos que, en el caso de los machos, pueden alcanzar pesos superiores a los 40 g. Presentan, asimismo, características folidóticas distintivas y una coloración muy oscura que, nuevamente en el caso de los machos, viene acompañada por la aparición de ocelos azules o verdes mucho mayores que en otras subespecies y que en ocasiones se unen entre sí para generar manchas más o menos extensas.

Los lagartos de la subespecie Gallotia atlantica mahoratae exhiben un tamaño diminuto, pocas escamas alrededor del cuerpo (unas 45) y un tono del cuello habitualmente menos oscuro que en las otras dos.

Especies similares

Se trata del único lacértido de las islas de Lanzarote, Lobos, La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara y Roque del Este, mientras que en Gran Canaria y Fuerteventura puede concurrir puntualmente con Gallotia Stehlini, del que se distingue por su menor tamaño, por presentar menos número de escamas en el dorso y por su coloración generalmente más contrastada y con presencia de ocelos laterales azules o verdes.

Hábitat

El lagarto atlántico está presente en casi todos los hábitats posibles de Fuerteventura y Lanzarote, desde la dunas hasta los malpaíses, pasando por barrancos, cultivos y eriales. Su rango altitudinal abarca desde el nivel del mar hasta algo más de los 800 m, altura que coincide con el punto culminante de la isla de Fuerteventura.

Biología del lagarto atlántico

Especie heliotérmica y diurna que se mantiene activa durante casi todo el año. Su actividad reproductora comienza en los meses de febrero y marzo, cuando los machos empiezan a mostrar comportamientos territoriales; entonces acontecen las primeras cópulas que, como en las demás especies del género, vienen acompañadas de un mordisco en la región del cuello de las hembras. Éstas pueden realizar varias puestas por temporada, en función de la disponibilidad trófica del medio. Cada ovoposición incluye de 1 a 5 huevos de cáscara pergaminosa que miden normalmente 11-15 mm de largura por 8-9 de anchura y suelen eclosionar tras 55-60 días de incubación.

Su dieta es variada y consta de artrópodos, materia vegetal, carroña y otras materias orgánicas. Los juveniles e individuos de menor tamaño son casi completamente insectívoros; mientras que los ejemplares más grandes que moran en los malpaíses de Lanzarote se hacen consumidores exclusivos de brotes, flores y frutos. La especie sufre predación por cernícalos, alcaudones, musarañas y gatos.

Estado de sus poblaciones

A lo largo de casi toda el área de distribución, el lagarto atlántico es una especie común que, muchas veces, supera densidades de 1.000 individuos por hectárea. Las poblaciones de Gran Canaria y del Roque del Este padecen una fuerte regresión por diferentes motivos que puede llevarlas a la completa desaparición en un futuro próximo.

Referencias

Bannert et al. (1995), Castanet y Báez (1991), Castanet et al. (1997), González et al. (1996), López-Jurado y Mateo (1995, 1996, 1997), López-Jurado et al. (1995), Mateo y López-Jurado (1997), Vernet et al. (1997).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini)

Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini)Lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini).

Descripción del adulto del lagarto gigante de Gran Canaria

El lagarto gigante de Gran Canaria es una especie de gran tamaño que puede alcanzar una longitud cabeza-cuerpo de hasta 275 mm y un peso superior al kilo. El tamaño medio de los adultos se aprecia mucho menor en libertad que cuando se los cría en cautividad y resulta complicado encontrar individuos que sobrepasen los 175 mm desde el hocico a la cloaca. La especie también se caracteriza por tener un elevado número de series longitudinales de escamas ventrales (entre 16 y 20) así como escamas dorsales pequeñas, carenadas y numerosas (entre 77 y 93 filas en mitad del cuerpo). Asimismo, presenta una dentición propia de especies herbívoras en la que cada diente muestra cuatro o más cúspides.

Presenta una coloración y un diseño dorsal menos variable que otras especies del mismo género. El color de fondo varía entre el pardo rijo y el gris oscuro; sobre éste aparecen dos grupos de manchas transversales dispuestas dorsolateralmente, más patentes en las hembras y en los machos jóvenes. En ocasiones existen ocelos claros laterales, y los ejemplares de mayor envergadura exhiben el cuello y la región gular teñidos de un color anaranjado terroso particular.

Dimorfismo sexual

Los machos cuentan con una cabeza proporcionalmente más grande que las hembras y logran mayor diámetro y robustez que éstas. Generalmente, los machos de talla superior carecen del diseño en bandas transversales, tienden a manifestar una coloración prácticamente negra y poseen músculos maseteros muy desarrollados y un aspecto fornido.

Descripción del juvenil del lagarto gigante de Gran Canaria

Los recién nacidos presentan una largura cabeza-cuerpo de 40 a 47 mm y una cola de 75 a 110 mm; en su diseño dorsal destacan dos bandas dorsolaterales claras, en general, fragmentadas y orladas de otras dos bandas mucho más oscuras. Los dientes de los juveniles son tricúspides, como en otros lacértidos.

Distribución

Habita en prácticamente toda la isla de Gran Canaria. Se conocen de modo análogo dos poblaciones introducidas hace años en la isla de Fuerteventura.

Variaciones geográficas

El lagarto gigante de Gran Canaria habita se trata de una especie monotípica para la que sólo se han descrito ligerísimas variaciones en algunos caracteres folidóticos relacionados con factores como la altitud o la vertiente.

Especies similares

Salvo en unas pocas hectáreas donde coincide con el lagarto atlántico, en el resto de la isla de Gran Canaria es el único lagarto presente. A simple vista, una y otra especie evidencian una gran diferencia de tamaño; además, al lagarto gigante de Gran Canaria le falta el borde anterior del oído aserrado y goza igualmente de muchas más escamas dorsales y series ventrales. Los dientes también exponen una morfología diferenciada: con tres o más cúspides en Gallotia stehlini por menos de tres en Gallotia atlantica.

Hábitat

Se halla en casi todos los enclaves de la isla y se observa especialmente abundante en los barrancos pedregosos relativamente húmedos. El rango altitudinal de la especie abarca desde el mismo nivel del mar hasta las cotas más altas de la isla, a más de 2.000 m.

Biología del lagarto gigante de Gran Canaria

Especie diurna y heliotérmica que pasa buena parte del día asoleándose y cuyo periodo anual de actividad varía según la altitud: mientras que los lagartos de baja altitud se muestran activos durante casi todo el año, aquellos que viven por encima de los 1.000 m sufren periodos más o menos prolongados de hibernación.

Los adultos suelen ser bastantes sedentarios y con frecuencia se los contempla en las mismas áreas Las conductas agresivas se consideran frecuentes entre individuos; a este respecto se han descrito actitudes de amenaza consistentes en aplanar el cuerpo e inflar ostensiblemente la garganta. A lo largo de las fases previas al cortejo, puede desencadenarse comportamientos similares a los de amenaza y que, esta vez, se dirigen hacia la hembra por parte del macho; éste, frecuentemente, infla la garganta y sitúa el extremo del morro hacia abajo. Durante la cópula, el macho sujeta a la hembra mordiéndola en la cabeza o en la nuca. Éstas realizan una única puesta que varía de acuerdo con el tamaño de la madre y ronda entre los 6 y 15 huevos (rango conocido de 4 a 16). Éstos miden por lo común 14-18 mm. Habitualmente, la eclosión acontece dos meses o dos meses y medio después de efectuada la puesta.

La dieta se modifica notablemente con la edad: los juveniles son sobre todo insectívoros y los ejemplares de mayor tamaño, casi exclusivamente herbívoros. Entre las adaptaciones a la herbivoría se encuentra un ciego intestinal y glándulas de la sal muy desarrolladas.

Entre sus depredadores se han mencionado cernícalos, alcaudones, ratoneros, cuervos, erizos y gatos.

Estado de sus poblaciones

La temprana edad a la que estos lagartos alcanzan la madurez sexual, su ovoposición compuesta por un número considerable de huevos y su carácter agresivo han determinado que, a diferencia de lo ocurrido con otros lagartos gigantes canarios, el lagarto gigante de Gran Canaria no se encuentre amenazado y que sus densidades rebasen los 1.000 individuos por hectárea. Solamente se ha detectado una disminución significativa del tamaño máximo de los ejemplares desde la llegada del hombre a las islas y debida al aumento de la presión predatoria, lo cual ha determinado, a su vez, una menor longevidad de los individuos.

Referencias

Bannert et al. (1995), Case y Bolger (1991), Castanet y Báez (1991), Castanet et al. (1997), González et al. (1996), López-Jurado y Mateo (1995), Mateo y López-Jurado (1997), Naranjo et al. (1991), Thorpe y Báez (1993), Thorpe et al. (1993).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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Lagarto tizón (Gallotia galloti)

Lagarto tizón (Gallotia galloti)Lagarto tizón (Gallotia galloti).

Descripción del adulto del lagarto tizón

El lagarto tizón se trata de un saurio de tamaño medio (hasta 145 mm de longitud cabeza-cuerpo, con extremidades bien desarrolladas, píleo diferenciado claramente del dorso y escamas granulares. Se caracteriza por presentar un número medio de series longitudinales de escamas ventrales (de 12 a 14), un elevado número de escamas dorsales (entre 72 y 103 en un conjunto transversal en mitad del cuerpo), por la presencia de ocelos azules y por el color amarillo intenso de su iris. Exhibe también cinco labiales delante de la subocular, entre 37 y 53 escamas gulares, entre 27 y 32 grupos transversales de escamas ventrales y entre 9 y 15 escamas en el collar (apenas aserrado).

Las coloraciones varían según cuáles sean las procedencias de los ejemplares. No obstante, los juveniles y la mayor parte de las hembras poseen un color y un diseño básico caracterizados por la presencia de dos líneas dorsolaterales claras, enteras o interrumpidas, otras dos hileras claras en los flancos y, generalmente, una fila vertebral más oscura que el color del fondo; el cual es gris, pardo o pardo-rojizo. Los costados manifiestan ocelos de un azul intenso; mientras que el vientre es blanquecino o asalmonado y, en ocasiones, está salpicado de manchitas oscuras.

Dimorfismo sexual

Los machos son de mayor tamaño y, habitualmente, más robustos que las hembras. La coloración es, sin duda, el carácter que mejor diferencia a ambos sexos. Los machos suelen presentar unas libreas vistosísimas cuyas características muestran algunas variaciones geográficas. El diseño y color típicos de las hembras son más apagados, como se describe en el punto anterior.

Descripción de juvenil del lagarto tizón

Los recién nacidos presentan una longitud cabeza-cuerpo de 32 a 43 mm y una cola de 50 a 100 mm. Típicamente exhiben un aspecto rayado longitudinalmente, con dos líneas dorsalaterales claras y otras dos en los costados sobre fondo gris, pardo o pardo-rojizo. A veces, estas líneas dorsalaterales son poco patentes o están difuminadas. Puede aparecer asimismo una fina fila o banda vertebral; en otras ocasiones, el diseño dorsal está muy reducido. Se parecen bastante a las hembras adultas.

Distribución

Los lagartos tizones se encuentran en las islas de Tenerife y La Palma, y en los pequeños roques de Anaga y de Garachico. Hace algunos años se describió una población introducida en El Matorral, Frontera (Isla de El Hierro).

Variaciones geográficas

Están descritas cuatro subespecies que muestran diferencias significativas en algunos caracteres folidóticos, biométricos y colorativos. Gallotia galloti galloti, presente en el sur y el sureste de Tenerife, se caracteriza por su tamaño ligeramente menor (hasta 125 mm de longitud cabeza-cuerpo), por poseer relativamente pocas escamas en el dorso (entre 72 y 93 en serie) y, en el caso de los machos adultos, por tener una coloración casi totalmente negra incluso en la garganta, encima de la que destacan dos filas de ocelos azules; de éstos, los anteriores son de mayor tamaño y pueden unirse en una mancha vistosa.

Gallotia galloti eisentrauti ocupa la vertiente norte de la isla de Tenerife, la península de Anaga, el roque de Tierra de Anaga y el de Garachico, y se singulariza por alcanzar grandes tamaños (hasta 140 mm de largura cabeza-cuerpo) y por contar con un elevado de escamas en el dorso (entre 86 y 103 en una serie en la mitad del cuerpo); en esta subespecie, los machos adultos presentan una coloración de fondo negra o gris oscura con manchas transversales amarillas en el dorso, la garganta y el pecho de color azul intenso, y ocelos laterales más pequeños que en la subespecie nominal.

Gallotia galloti palmae ocupa toda la isla de La Palma, manifiesta tamaños menores que las demás (hasta 122 mm), los machos adultos lucen un fondo negro sobre la que destaca el intensísimo color azul de la garganta y el pecho. Finalmente, Gallotia galloti insulanagae es una forma microinsular restringida al roque de Fuera de Anaga y caracterizada por el enorme tamaño de los adultos (hasta 145 mm) y por su color de fondo particularmente oscuro con grandes ocelos azules. Además de estas variaciones, algunos autores han observado otros patrones menores de variación biométrica y folidótica a lo largo y ancho de Tenerife.

Especies similares

Sólo en Tenerife, y de forma muy puntual y localizada, coexiste con lacértidos de otra especie. Concretamente, coincide con el lagarto moteado en los alrededores del acantilado de los Gigantes, del cual se diferencia por su menor envergadura, el menor número de series transversales de escamas ventrales y por su coloración.

Hábitat

Los lagartos tizones se hallan en prácticamente todos los hábitats dentro de su área de distribución, salvo en la laurisilvas, en el fayal-brezal y en las zonas más altas de las Cañadas de Teide (por encima de los 3.000 m).

Biología del lagarto tizón

El lagarto tizón es una especie heliotérmica y diurna que en las partes más bajas de las islas en donde habita mantiene una actividad constante a lo largo de todo el año, con máximos anuales durante los meses de mayo y junio, periodo en el cual acontece el celo.

Las conductas agresivas entre machos resultan muy frecuentes; al respecto, se ha comprobado que el grado de agresividad aumenta conforme es mayor el contraste de tamaño entre los contrincantes. En las fases previas a la cópula, los machos aplanan lateralmente el cuerpo, inflan la garganta y se dirigen hacia la hembra con rápidos movimientos verticales de la cabeza. Durante el apareamiento, el macho sujeta a la hembra mordiéndola en el cuello. Las hembras realizan una o dos puestas al año dependiendo de la disponibilidad trófica y de las condiciones climáticas. El número de huevos por ovoposición varía entre 2 y 9, de cáscara pergaminosa, que miden 17-24 mm de longitud por 9-15 mm de anchura; a temperaturas variables entre 18 y 34 °C, el periodo de incubación oscila entre 62 y 89 días.

Su dieta se aprecia muy diversa, y la composición de la misma depende de factores tales como la estacionalidad, la disponibilidad del medio, la edad y el tamaño del individuo. En cualquier caso, el componente herbívoro de esta dieta es vital e incluye una amplia miscelánea de flores, capullos, brotes, hojas y frutos de numerosas especies (salados, tabaibas, vides, chumberas, higueras, etc.); los ejemplares poseen varias adaptaciones a la ingestión y digestión de la materia vegetal que consumen. La dieta herbívora se complementa con diversos invertebrados y, ocasionalmente, con otros reptiles con cuales convive; también se han registrado casos de canibalismo.

Al igual que otras especies del género, este lagarto es capaz de emitir un cierto número de vocalizaciones con diferente significado, desde sonidos con connotaciones territoriales hasta otros de peligro cuando los atrapan.

La lista de depredadores es extensa e incluye, entre otros, a córvidos, cernícalos, alcaudones, ratoneros, milanos y algunos mamíferos (ratas y gatos asilvestrados, por ejemplo).

Estado de sus poblaciones

El lagarto tizón es muy abundante en casi toda su área de distribución y en ocasiones alcanza densidades que sobrepasan los 2.00 individuos por hectárea. Por esta razón, esta especie no puede considerarse amenazada.

Referencias

Báez (1997), Barbadillo y Bauwens (1997), Gonzáles et al. (1996), Molina-Borja (1985), Molina-Borja y Bischoff (1998), Molina-Borja et al. (1997, 1998), Rodríguez-Domínguez y Ruiz Caballero (1998), Thorpe y Brown (1991), Thorpe et al. (1993).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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Lagartija balear (Podarcis lilfordi)

Lagartija balear (Podarcis lilfordi giglioli)Lagartija balear (Podarcis lilfordi).

Descripción del adulto de la lagartija balear

Lagartija robusta y de cabeza alta. En general, los machos alcanzan en torno a 8 cm de longitud cabeza-cuerpo, y las hembras, unos 7,5 cm. El cuello parece casi tan ancho como la cabeza. Presenta un elevado número de escamas dorsales, normalmente superior a 59, en una línea transversal. La coloración es muy variable y va del pardo manchado de negro al negro uniforme. Habitualmente aparecen líneas o bandas dorsolaterales simples o dobles más o menos marcadas. El vientre muestra un color blanco sucio, amarillento, anaranjado o azul cobalto intenso con pequeñas manchas negruzcas más o menos extendidas.

Dimorfismo sexual

Los machos se aprecian, a menudo, mayores y más robustos que las hembras. Además, en algunas poblaciones existe cierto grado de dimorfismo sexual en los diseños o coloraciones.

Descripción de juvenil de la lagartija balear

Los recién nacidos son relativamente grandes y suelen alcanzar los 30-35 mm de longitud cabeza-cuerpo. Por lo común, su peso oscila entre 0,75 y 1 g. Los juveniles presentan coloraciones tan variables como los adultos y habitualmente resultan similares a ellos en cada población insular concreta. Los costados exhiben un tono más oscuro que el dorso y suelen estar finamente moteados de pintas color crema. Las regiones ventrales son de tonos uniformemente blanquecinos o grisáceos, en muchas ocasiones con puntos negruzcos en el centro de casi todas las escamas ventrales. En diversas poblaciones, pero no en la totalidad de ellas, los juveniles poseen la cola de tonos verdosos o azulados que contrastan claramente con el lomo.

Distribución

Presente en el archipiélago de Cabrera y en los islotes de Mallorca y Menorca. Ha desaparecido, sin embargo, de las dos islas principales; esto ocurrió probablemente hace unos dos mil años, como consecuencia de la llegada del hombre y de la importación de numerosos depredadores ante los cuales la lagartija balear carecía de mecanismos efectivos. Existen al menos 38 poblaciones supervivientes en la actualidad, con núcleo principal en el Parque Nacional de Cabrera y otro de entidad algo menor en Menorca. Ocasionalmente se ha señalado la presencia de la lagartija balear en puntos de la costa mallorquina y menorquina; mas es posible que en todos los casos se trate o de una confusión con estas especies o de recientes introducciones que no parecen haber tenido éxito.

Variaciones geográficas

Manifiesta una extraordinaria variabilidad entre las poblaciones de cada isla, sólo comparable a la observada en la lagartija de las Pitiusas. Se han descrito hasta 28 subespecies, de las cuales se aceptan actualmente 23; una de ellas se extinguió como consecuencia de la destrucción, en los años, treinta, de la isla de las Ratas, en el puerto de Maó (Menorca). Algunos autores consideran que la separación subespecífica actual no refleja adecuadamente la variabilidad de la lagartija balear. En cualquier caso, suelen ser notables las diferencias entre unas islas y otras. En muchas ocasiones permiten asignar un individuo a su lugar de origen con un estrecho margen de error. Existen hasta doce subespecies de coloración melánica, la mayoría de ellas en el archipiélago de Cabrera. Comúnmente, el melanismo parece ir acompañado de un aumento evolutivo del tamaño corporal y ser más frecuente en las poblaciones insulares más antiguas.

Especies similares

Se propuso hace años la agrupación en la misma especie de las lagartijas balear y de las Pitiusas. La lagartija balear se distingue sobre todo por la posesión de escamas dorsales lisas; mientras que en la lagartija de las Pitiusas éstas son, cuando menos, ligeramente aquilladas.

Hábitat

Ocupa todos los hábitats representados en los islotes próximos a Mallorca y Menorca; en los de mayor extensión, como Cabrera o Colom (este último, de Menorca) es más abundante en las zonas costeras, aunque penetra incluso en el interior de pinares y formaciones arbustivas densas. En las poblaciones de islotes con construcciones humanas, éstas se habitan de modo preferente para aprovechar los numerosos refugios y las paredes, idóneas para el asoleamiento.

Biología de la lagartija balear

Está activa durante todo el año. La máxima actividad se verifica al comienzo de la primavera e incluso a finales del invierno, cuando éste es particularmente benigno. La temperatura corporal en individuos activos oscila entre 29 y 34 °C.

Los escasos datos disponibles sobre la reproducción de la lagartija balear indican que las parejas se forman ya a partir del mes de febrero, cuando se observan las primeras cópulas. Las ovoposiciones se producen desde junio y a veces ocurren dos o más al año. La puesta se estima reducida e incluye de uno de a cuatro huevos relativamente grandes que suelen medir 14-18,5 mm de longitud por 8-13 mm de anchura. En algunas poblaciones se ha estimado una duración de incubación en torno a los dos meses.

La densidad de población acostumbra a ser muy alta en casi todas sus áreas de distribución, y se sitúa sobre los 3.000 individuos por hectárea. En puntos concretos de algunos islotes alcanza los más valores más elevados para cualquier reptil de la región templada, con densidades superiores a los 32.000 ejemplares por hectárea.

La lagartija balear es omnívora. Su dieta incluye pequeños insectos, como hormigas escarabajos y chinches. No desdeña los caracoles terrestres ni los pequeños crustáceos marinos, los cuales captura en el borde mismo del agua en aquellos islotes cuya costa no se halla batida por el oleaje. En el archipiélago de Cabrera se ha observado el consumo de restos de aves previamente capturadas por el halcón de Eleonor. Los vegetales forman una parte importante en la dieta de casi todas las poblaciones, con un uso preferente de elementos de alto contenido energético, como frutos carnosos, flores, polen y néctar. Se ha señalado el consumo de degluciones de aves marinas y de excrementos de su propia especie. Asimismo, parece frecuente el canibalismo hacia recién nacidos y huevos.

Uno de sus principales enemigos es el cernícalo vulgar, principalmente en Menorca. Se ha visto la captura esporádica de lagartijas baleares por parte del halcón de Eleonor. Entre los mamíferos, se juzga como depredadores habituales a la gineta, el erizo moruno y los gatos asilvestrados. Por último, la salamanquesa común puede igualmente capturar individuos juveniles.

Estado de sus poblaciones

Sobre la lagartija balear se ciernen numerosas amenazas. La arribada del hombre a las baleares, con la introducción de predadores procedentes de otras áreas, provocó probablemente la extinción de la especie en las islas de Mallorca y Menorca. Posteriormente, incontables poblaciones, mayormente, aquéllas con un diseño y color más llamativos, como las melánicas, sufrieron una intensa persecución a manos de colectores comerciales y aficionados terrariófilos. La vigente protección ha terminado casi por completo con este problema; pero ahora surgen otros, como el aumento del número de algunos depredadores, como el cernícalo vulgar, que ejercen una presión excesiva hacia las poblaciones de determinados islotes, o el control con veneno de las colonias de gaviotas patiamarilla, que ha provocado severas mortandades en algunas poblaciones.

El transporte intencionado de individuos entre distintas islas constituye, al igual que en la lagartija de las Pitiusas, un grave aprieto para la supervivencia que debiera atajarse con urgencia. Para finalizar, algunas poblaciones se ven amenazadas por efecto de planes para el uso recreativo y la explotación turística de las islas. Uno de los escollos mayúsculos para la adecuada protección de la lagartija balear subyace en la titularidad privada de buena parte de los islotes en donde habita.

Referencias

Eisentraut (1950), Pérez-Mellado (1989, 1997, 1998), Pérez-Mellado y Casas (1997), Pérez-Mellado y Corti (1993), Pérez-Mellado y Salvador (1998), Salvador (1986, 1993), Traveset y Sáez (1997).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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