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¡Derechos Animales ya! - El sufrimiento animal no es el origen de problema

El sufrimiento animal no es el origen de problema

¡Derechos Animales ya! - El sufrimiento animal no es el origen de problemaEl sufrimiento animal es la consecuencia lógica y esperable de la explotación animal, es decir, es la consecuencia de que tratemos a los animales como simples recursos o medios para nuestros fines. La violencia y la coacción son inherentes a cualquier sistema esclavista.

Una reflexión sobre el sufrimiento de los animales

Me gustaría lanzar hoy una reflexión acerca del sufrimiento animal. He decidido poner esta imagen respecto a la apropiación humana de los huevos de las gallinas para ejemplificar que no toda forma de explotación animal provoca sufrimiento; pero todas son injustas y evitables en la práctica totalidad de los casos.

A menudo, como activistas nos centramos en plasmar la cruda realidad que viven los animales, las torturas, el confinamiento, la sangre y todo tipo de aberraciones reales. Aunque sea real y cierto que los animales sufren por la explotación y esclavitud en la que están sumidos, el hecho de mostrar el sufrimiento animal sin explicar el origen del problema, ni el objetivo de los Derechos Animales, puede conducir a que los receptores del mensaje entiendan que basta con que acabemos con el sufrimiento de los animales. De hecho, en múltiples ocasiones se habla de éste como si aconteciera en el vacío.

Imagínate por un momento que los demás solamente te valoraran cuando considerasen que sufres, que nada que no te hiciera «sufrir» sería cuestionado, que no serías valorado por ser un individuo con sus propios intereses, con su propia personalidad con el derecho a ser libre. Esto quiere decir que todo acto que se cometiera contra ti sin que te hiciera innecesariamente sufrir estaría bien visto.

¿Te daría miedo? Claro que lo haría, porque valoras tu vida y no te gustaría que otros juzgaran si violar tus intereses estuviera bien o mal dependiendo de si te hiciera sufrir o no. Valoras tu vida porque quieres tener una libertad en función de tus intereses, no en función de los de los demás. Entonces, ¿por qué seguimos excusando la explotación de individuos siempre y cuando no haya sufrimiento?

Por el momento, no reconocemos que los animales tengan ningún valor excepto el valor que tienen para nosotros. Nos limitamos a decir que deben ser tratados humanitariamente para evitar su sufrimiento. Lo que no tenemos en cuenta es que los animales no humanos, al igual que nosotros, tienen más intereses que meramente no sufrir.

Partido Vegano - Mono gibón tras una jaulaEste mono gibón, encerrado en un zoológico, está privado de libertad. En la actualidad se formaría un debate sobre si este animal sufre o no en cautividad en lugar de centrar el debate en la verdadera cuestión: ¿los animales quieren acaso permanecer encerrados? ¿Qué potestad tenemos para decidir la esclavitud de terceros? Apelar al sufrimiento animal suele ser un modo de obviar el problema de base.

Conclusión

El sufrimiento animal es una consecuencia lógica y esperable de que tratemos a los animales como simples objetos o recursos para nuestros fines. El propio hecho de cosificarlos ya implica que nuestra especie ejerce contra ellos la violencia, la coacción y la manipulación para satisfacer sus intereses egoístas. Seguiremos causando todo tipo de sufrimiento a los animales mientras los veamos como seres inferiores que existen para servirnos.

Mientras la mentalidad colectiva de la humanidad no cambie, todos los animales seguirán regidos por leyes especistas que, en todos los casos, sólo persiguen el lucro e interés humano. Las leyes de «Bienestar Animal» no buscan proteger el bienestar de los animales; sino incrementar la productividad de la ganadería por medio de un mejor trato, una mejor imagen de la explotación y una reducción en cuanto a bajas laborales.

El sufrimiento animal es inherente a la esclavitud de los animales, así como el sufrimiento de los esclavos humanos lo es mientras su libertad pertenezca a otro. Por tanto, resulta legítimo mostrar y condenar el sufrimiento que padecen los animales mientras nos centremos en explicar que todos ellos merecen respeto por sí mismos y nos enfoquemos en ir a las raíces del problema. El activismo educativo y dirigido hacia los argumentos es el único que puede cambiar la sociedad. Las sensaciones pueden irse tan pronto como llegan ante una imagen de verdadero terror.

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¡Derechos Animales ya! - Los principios éticos no entienden de ideologías políticas

Los principios éticos no entienden de ideologías políticas

¡Derechos Animales ya! - Los principios éticos no entienden de ideologías políticasLos activistas veganos debemos ejercer nuestra labor al margen de nuestras diferencias en ideologías políticas. Los principios éticos deben ser la base de cualquier ideología política y deben servir para unirnos; no para dividirnos.

Los principios éticos deben ser la base de cualquier ideología política

A menudo, la sociedad general y muchos activistas veganos entremezclan sus ideologías políticas con el veganismo. En este artículo, quisiera explicar por qué los principios éticos deberían primar en nuestra sociedad por encima de diferencias ideológicas en asuntos humanos.

Existe una escasez generalizada en cuanto a la comprensión que existe sobre la importancia del veganismo y de los Derechos Animales. Muchos veganos y no veganos todavía no se han despojado de su antropocentrismo y aún no se han percatado de que sus luchas, convicciones e ideales no tienen cabida alguna respecto a las necesidades reales e injusticias que padecen los animales.

El veganismo es un principio ético y, como tal, los activistas veganos debemos promoverlo como un fin en sí mismo; no como una herramienta al servicio de una bandera o de los intereses de algún colectivo humano.

El antropocentrismo humano ciega a la sociedad e incluso a los propios veganos al hacerlos creer que nosotros seamos los protagonistas del veganismo o de los Derechos Animales. En absoluto, si de verdad nos importan los animales, debemos entender una premisa básica: los principios éticos no entienden de ideologías políticas.

¡Derechos Animales ya! - Cebras frente a un antílopeEn la sociedad actual, mucha gente mantiene una visión maniqueísta de la sociedad como si estuviese formada por polos enfrentados. La sociedad está conformada por individuos que podemos y debemos compartir una base ética mínima que respete tanto a humanos como a otros animales. Los principios éticos no entienden ni deben entender de ideologías políticas.

Una respuesta contundente a falacias típicas

Las luchas sociales son necesarias y de ello se encargan otros principos éticos que comparten su base con el veganismo. Sin embargo, el veganismo no engloba ni debiera englobar luchas humanos en tanto que la explotación animal es un problema específico que padecen todos los animales por parte de todos los humanos.

Hay quienes afirman que, como existe individuos y colectivos humanos desfavorecidos, tales personas no tendrían por qué ser veganas ni respetar a los animales. Eso es una terrible falacia. Que alguien sea víctima no justifica que se convierta en victimario para otras víctimas.

Este argumento es una oda al egoísmo endogrupal de quienes se perciben a sí mismos como justicieros sociales a la par que no comprenden siquiera los Derechos Humanos. Si no valoramos los principios éticos por sí mismos, todo se convierte en un conflicto de intereses sin ninguna base en la que sostenerse.

Hay quienes alegan, falsamente, que los activistas abolicionistas mantenemos una actitud «equidistante», un adjetivo que ha pasado a convertirse en un arma arrojadiza para decir «si no apoyas abiertamente mi ideología política, entonces eres mi enemigo».

Para quien considere que los Derechos Animales son una lucha secundaria e inferior a sus ideologías políticas, el problema no está en nosotros ni en las víctimas. Tales individuos deberían revisar sus privilegios; pues los animales no pueden venir a quejarse.

Este discurso no es paternalista; sino claro, tajante y unificador. Debemos luchar juntos por los Derechos Animales y ello implica partir desde la base de que todos debemos estar de acuerdo en unos principios éticos mínimos.

Donde otros verían clases sociales, géneros, razas, ideologías políticas incompatibles o movimientos opuestos, yo veo a personas que luchan por la igualdad de otras personas (los animales no humanos). Tan sencillo como eso. Esto, y no otra cosa, es inclusividad. Lo demás son dogmas ideológicos que caen por su propio peso.

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¡Derechos Animales ya! - El sacrificio humanitario y el fraude de las organizaciones animalistas

El sacrificio humanitario y el fraude de las organizaciones animalistas

¡Derechos Animales ya! - El sacrificio humanitario y el fraude de las organizaciones animalistasEl concepto de «sacrificio humanitario» es un oxímoron y un mero eufemismo creado y promovido por la industria y sus cómplices animalistas para lucrarse mediante el consumo de carne ecológica y la venta de sellos de Bienestar Animal. Para velar de verdad por los animales se requiere promover el veganismo y defender los Derechos Animales.

Quienes proponen un «sacrificio humanitario» no defienden a los animales

Los activistas veganos, en defensa de los Derechos Animales, nos oponemos a toda forma de explotación, esclavitud y asesinato de cualquier animal. En esta publicación desearía hablar sobre el término «sacrificio humanitario» y plasmar, sin pelos en la lengua, las prácticas aberrantes que ejercen las grandes organizaciones animalistas y sus partidos políticos asociados.

Desde sectores animalistas —bienestaristas— se critica a menudo las condiciones en que viven los «animales de granja», el transporte de animales vivos y las formas de faenar a los animales en mataderos. A raíz de esto, proponen el uso de mataderos móviles y cámaras de seguridad en mataderos para «velar por el sacrificio humanitario de los animales».

Según afirman estos grupos, se trata de una «estrategia» para mejorar el bienestar de los animales porque la sociedad no está preparada para ser vegana. ¿Acaso los veganos somos veganos porque nos preparamos para serlo? Alguien da el paso hacia el veganismo cuando comprende que los animales merecen respeto y esto puede entenderlo cualquier humano con algo de empatía.

El argumento de que la sociedad no está preparada para ser vegana es una excusa para ocultar que sus acciones no sirven ni tienen la intención de defender a los animales; sino todo lo contrario.

Sus campañas monotemáticas están enfocadas en obtener la mayor cantidad de socios y donaciones posibles, y no dudan en establecer acuerdos comerciales con empresas para fomentar el consumo de productos de origen animal y obtener comisiones por la venta de sellos de Bienestar Animal.

El concepto de «sacrificio humanitario» es un oxímoron y un mero eufemismo creado y promovido por la industria y sus cómplices —las organizaciones y partidos animalistaspara blanquear la imagen de la explotación animal. Estos grupos, con plena conciencia e intención, dan a entender que podemos participar y financiar el asesinato de animales si lo hacemos de una manera «humanitaria».

Las grandes organizaciones y partidos políticos animalistas lo hacen tanto por beneficio propio como porque asumen la ideología utilitarista de que a los animales les basta con tener una «vida digna» y de que no tenemos ninguna obligación de respetar sus vidas, libertad e integridad.

¡Derechos Animales ya! - Cerdito recién nacidoNo existe una manera humanitaria de criar, hacinar, marcar, castrar, inseminar, separar crías, engordar animales ni de asesinarlos. El bienestarismo no cuestiona el especismo ni nuestra falta de legitimidad para ejercer tales acciones. Y las medidas de Bienestar Animalpromovidas incluso por el Gobierno— ni siquiera tienen como fin mejorar el bienestar de los animales. El concepto de «sacrificio humanitario» es el vivo ejemplo de que las organizaciones y partidos animalistas únicamente quieren reformar el modo en que se practica la esclavitud animal. No pretenden alcanzar una sociedad que respete a los animales.

Los veganos no estamos en el mismo barco que los animalistas

El bienestarismo no es un paso o un avance para los animales y sus derechos. Justo lo contrario: es un fraude ético que perpetúa el statu quo.

Promover el sacrificio humanitario de animales significa afirmar que a los animales les basta con sufrir un poco menos antes de ser asesinados e implica promover, explícitamente, que entonces están bien explotar y asesinar animales si se realiza con miramientos. Es un error similar al de promover la práctica del veganismo por el medio ambiente.

Condenar el maltrato de unos animales y pedir un «sacrificio humanitario» para otros incurre en una tremenda contradicción. Cabe recordar que el «maltrato animal» sólo significa rechazar aquellos daños que no nos benefician.

Las organizaciones y partidos animalistas condenan determinadas formas de explotación animal, como los zoológicos o los delfinarios, por el sufrimiento que causan; mientras se olvidan de otros animales porque su sufrimiento sí les brinda algún beneficio. Se limitan a hablar de «maltrato animal» cuando ellos o la sociedad general no obtiene un beneficio por los daños que ocasionan adrede.

La ideología bienestarista y sus implicaciones éticas no cuestionan el especismo y son absolutamente contrarias a los Derechos Animales. Por ende, cuando estos grupos dicen defender a los animales —o incluso se atribuyen ser los únicos— mienten con descaro. La defensa de los animales no se demuestra ni consigue con carteles de «¡no al maltrato animal!» ni de «¡tauromaquia abolición!» sino con un marco teórico y práctico coherente con los animales.

Un activista vegano no se limita a hablar de sufrimiento animal ni pide ni pedirá formas de explotación compasivas, ni un «sacrificio humanitario» con que otros obtienen afiliados y donaciones. Debemos promover el veganismo y llegar adonde otros no quieren llegar porque se lucran con la explotación animal y lo último que desearían sería acabar con su gallina de los huevos de oro.

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