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¡Derechos Animales ya! - Vaca y becerro esclavizados al aire libre

«Killer Cows», antropocentrismo excursionista

¡Derechos Animales ya! - Vaca y becerro esclavizados al aire libre - Killer cowsLlamar «Killer Cows» a las vacas que están en el prado es una manera muy antropocéntrica de vilipendiar a las víctimas de la esclavitud.

«Killer Cows», un ejemplo más de antropocentrismo cotidiano

Hace un par de semanas, en abril de 2021, estuve buscando imágenes para redactar un artículo sobre la fragmentación de hábitats por acciones antrópicas y la necesidad de que los ecologistas asuman los Derechos Animales como base ética fundamental para la defensa del medio ambiente.

Mientras navegaba por internet me topé con una página web titulada «Killer Cows» (en español, «Vacas asesinas»), la cual está dedicada a exponer vivencias y testimonios de excursionistas atacados por vacas y toros durante excursiones por regiones rurales de Reino Unido. Sus autores denuncian los peligros que representa el ganado (animales esclavizados en haciendas con fines alimentarios) para grupos de excursionistas con la finalidad de exigir medidas de protección.

Aunque yo —y cualquier persona vegana— puede comprender y estar de acuerdo con que convienen desarrollar infraestructuras que minimicen los posibles conflictos entre humanos y animales salvajes, la página «Killer Cows» se enfoca específicamente en los animales domesticados y exige medidas de control a ganaderos y el pago de indenizaciones por daños causados por la propiedad animal.

¡Derechos Animales ya! - Grupo de excursionistas por el pradoComo fruto del antropocentrismo, los autores de «Killer Cows» perciben el medio ambiente y el planeta tierra como una propiedad inherente del ser humano, en lugar de ser un medio físico en donde habitan diferentes sujetos de otras especies.

Un enfoque perversamente unilateral

Dado el caso, hablamos de animales que, durante su estadía en fincas privadas como meros esclavos destinados al engorde y posterior consumo, deciden defenderse de aquellos humanos (excursionistas) que se les acercan demasiado, ya sea porque los humanos de turno atajan por parcelas privadas o porque, al parecer, los ganaderos «dejan sueltos» a estos animales en zonas o parajes públicos.

El enfoque de la página «Killer Cows» obvia completamente la objetividad respecto a la situación de las vacas y toros esclavizados y olvida los daños que nosotros, los humanos, les causamos mediante la crianza, manipulación, marcaje, inseminación, separación de crías y posterior asesinato.

Que dicha web adopte únicamente la visión de los excursionistas como víctimas ante las vacas y toros esclavizados, aun cuando los seres humanos tenemos derechos legales y tales animales no tienen siquiera reconocido el derecho a la vida, evidencia un profundo antropocentrismo. Un ejemplo al que he llamado «antropocentrismo excursionista».

¡Derechos Animales ya! - Excursionistas acarician caballos salvajesPor fruto del antropocentrismo, algunos excursionistas sólo toleran la presencia de aquellos animales que le muestren sumisión. El ser humano no tolera la presencia de ningún animal que pueda perjudicar a sus propios intereses.

Mi comentario enviado

En vista de la situación, quise enviarles un comentario educado a los autores de la página «Killer Cows» para trasladarles el hecho objetivo de que estas vacas y toros —los cuales representan una amenaza para ellos— existen debido a que la sociedad general —y quizás estos mismos denunciantes— consumen carne y otros productos de origen animal:

En inglés

Hi!

I came to this blog while I was writing an article about habitat fragmentation and human-animal conflicts. I’m a biologist from Spain and activist for Animal Rights. I understand that cattle and other animals may pose a danger to human life. I agree with your proposals.

However, I would like to expose here that these campaings show an anthropocentric point of view. Cattle aren’t «killer cows»; they are slaves. Cattle are domesticated animals, that is to say, animals who were separated from nature and manipulated by artificial selection. They exist for the only reason that billions of people consume meats, dairy and other animal products. It’s very cynical that many walkers complain about cattle (and calling them «killers») while they pay to breed cattle and kill them in slaughterhouses.

There are anthropological and sociological studies that indicate a direct correlation between the phenomenon of moral discrimination and the needs of a human collective to keep others (or themselves) away from those individuals they consider inferior. In other words: the main reason why many walkers ask for cattle-free country roads is due to the human antropocentric belief that only humans matter and they doesn’t empathize with these ‘born to die’-animals.

We humans can live in a more respectful and ecological way. Veganism is a ethical principle agains animal exploitation in recognition of non-human animals also have inalienable interests. Most human-animal conflicts would be avoided if we want. The firts step is to banish our beliefs in human superiority.

I recommend this web to go deeper into veganism and Animal Rights.

Abajo dejo la traducción al español. El texto lo escribí originalmente en inglés, si bien, por mi idiosincrasia española, la versión de vuelta al español queda casi perfectamente traducida (he modificado apenas unos detallitos) por el traductor de Google (es privativo, pero el mejor…):

En español

¡Hola!

Llegué a este blog mientras escribía un artículo sobre la fragmentación del hábitat y los conflictos entre humanos y animales. Soy un biólogo de España y activista por los Derechos de los Animales. Entiendo que el ganado y otros animales pueden representar un peligro para la vida humana. Estoy de acuerdo con vuestras propuestas.

Sin embargo, me gustaría exponer aquí que estas campañas muestran un punto de vista antropocéntrico. El ganado no son «vacas asesinas»; son esclavos. El ganado vacuno son animales domesticados, es decir, animales que fueron separados de la naturaleza y manipulados por selección artificial. Existen por la única razón de que miles de millones de personas consumen carnes, lácteos y otros productos animales. Es muy cínico que muchos excursionistas se quejen del ganado (y los llamen «asesinos») mientras pagan para criar ganado y matarlo en los mataderos.

Existen estudios antropológicos y sociológicos que indican una correlación directa entre el fenómeno de la discriminación moral y las necesidades de un colectivo humano de mantener a los demás (o a ellos mismos) alejados de aquellos individuos que consideran inferiores. En otras palabras: la razón principal por la que muchos excursionistas piden caminos rurales libres de ganado se debe a la creencia antropocéntrica humana de que sólo los humanos importan y no sienten empatía con estos animales ‘nacidos para morir’.

Los humanos podemos vivir de una manera más respetuosa y ecológica. El veganismo es un principio ético contra la explotación animal en reconocimiento de que los animales no humanos también tienen intereses inalienables. La mayoría de los conflictos entre humanos y animales se evitarían si quisiéramos. El primer paso es desterrar nuestras creencias en la superioridad humana.

Recomiendo esta web para profundizar en el veganismo y los derechos de los animales.

¡Derechos Animales ya! - Excursionista sobre un oteroEl ser humano se percibe como dueño de la Tierra y con potestad para aprovecharse de todo lo existente. Dicha mentalidad es incompatible con los Derechos Animales e, inclusive, con nuestra propia supervivencia.

Conclusión

A pesar de mi educación y molestia en escribirles, dicho comentario no fue publicado ni respondido por ningún medio. Por tanto, este artículo equivale a una suerte de carta abierta ante la censura e incapacidad social de asumir una crítica y de reflexionar sobre la injusticia de las propias acciones.

Los autores de la página «Killer Cows» incurren en un cinismo atroz cuando se quejan de una situación conflictiva de la que ellos son directamente culpables y responsables. Parece que, para la cultura anglosajona, existe una tendencia a culpar a otros animales como malos o asesinos (p. ej. a las orcas, llamadas literalmente «ballenas asesinas»).

Si la humanidad no fuera especista ni esclavista, no existiría la ganadería y, por ende, no habría millones de vacas por los prados de Reino Unido dispuestas a atacar a seres humanos. De hecho, si los animales fueran más inteligentes y conscientes de lo que les hacemos, quizás se organizarían para defenderse de nosotros —sus esclavistas— por justicia fundamental.

Nuestros problemas cotidianos y los de millones de animales se solucionarían de inmediato si el ser humano abandonara su visión antropocéntrica del mundo y pasara a ser más justo con todos los que lo rodean. Esto incluye a los animales con quienes compartimos el planeta, seres sintientes a los que reducimos a la esclavitud desde el Neolítico.

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¡Derechos Animales ya! - Marcaje de negros africanos

La carimba y el marcaje de animales

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de negros africanos - EsclavitudLa carimba es un hierro candente que fue empleado para marcar esclavos humanos y que todavía hoy se usa para el marcaje de animales sumidos en la esclavitud.

Introducción

La historia de la humanidad puede resumirse una sola frase: el abuso del fuerte contra el débil. En otros artículos, he tratado algunos aspectos históricos y analogías existentes entre la esclavitud humana y la esclavitud animal. Asimismo, en varios ensayos he hablado sobre el origen de las discriminaciones morales, fenómenos biológicos implicados y cómo la inercia social puede desembocar en la creación de un statuo quo, basado en el beneficio personal y colectivo, que trate de justificar la legitimidad de un sistema explotador.

En esta entrada, quisiera relacionar algunas prácticas que se desarrollaron durante la esclavitud humana en los siglos pasados con la metodología, los instrumentos y los argumentos que todavía hoy se utilizan y esgrimen para ejercer la ganadería y practicar el marcaje de animales.

¡Derechos Animales ya! - Hierro para marcar vacas - Carimba - Marcaje de animalesCarimba o hierro para marcar vacas. No existe ninguna diferencia entre los instrumentos usados para los esclavos humanos y que los todavía empleados para el marcaje de animales (esclavos no humanos).

[Fuente de la fotografía]

¿Qué es la carimba?

La carimba —o calimba, según el área geográfica— es un instrumento usado para el marcaje de animales y de humanos a fuego. Consta de un hierro con un extremo forjado que representa un escudo, letra o símbolo determinado para la identificación y reconocimiento de un sujeto catalogado como mera mercancía o pertenencia de alguien.

En España dicha práctica fue abolida para humanos en 1784, si bien, persistió en los territorios de Cuba hasta muy avanzado el siglo XIX. Los primeros seres humanos que sufrieron la carimba en América fueron los indios nativos. Existen indicios de que, antes de la conquista, ya se marcaban esclavos humanos de esta forma en la Península.

Dichos marcajes a hierro candente se realizaban —o realizan, para el caso de los animales— en zonas visibles de cuerpo: espalda, muslos, pecho y vientre. Después de aplicársele al esclavo este hierro caliente, conocido por carimba, solían echársele ciertos productos encima de la escara para facilitar la cicatrización.

Tanto para el caso de humanos como de otros animales, las marcas dispuestas eran —o son— diversas y, en ocasiones, numerosas para indicar la procedencia o condición del esclavo. Por ejemplo, hasta el siglo XIX, se hacían unas marcas específicas para indicar que el esclavo humano había llegado a los territorios de España de manera ilegal —carimba de indulto al propietario esclavista— y el Ejército de Caballería de España practicaba un marcaje de caballos con una «D» para indicar que eran un desecho que enviar al matadero.

En América, las carimbas para esclavos negros eran marcas reales que se conservaban bajo llave en la intendencia que tuviera jurisdicción en aquella zona. De un modo análogo, en la actualidad, las carimbas para esclavos no humanos poseídos por el Estado se guardan en las dependencias militares dedicadas a la crianza y sometimiento de tales víctimas. Éste es el caso de la Yeguada Militar.

¡Derechos Animales ya! - Acrópolis de AtenasLa civilización humana se ha contruido mediante la subyugación de unos grupos hegemónicos frente a aquéllos más débiles. En la Antigua Grecia, Roma o Egipto existía una esclavitud humana institucionalizada tal como hoy persiste en lo tocante a la esclavitud animal. El marcaje de humanos comparte su origen con el marcaje de animales.

El origen del marcaje de animales y de humanos

La carimba —o hierro de marcar— data de un pasado remoto e incierto; pues, más allá de los registro arqueológicos, resulta prácticamente imposible determinar con certeza cuándo surgió la idea y puesta en práctica de utilizar el fuego y su efecto escarante y cicatrizante para dejar una marca de por vida sobre la piel, pelaje u otra parte del cuerpo de un animal. Ante esta definición escueta, recordemos que los humanos también somos animales.

Como sucedió con otras acciones, diversas prácticas esclavistas en humanos y sus instrumentos proceden directamente de las prácticas ganaderas y de los instrumentos para la coacción, control, violencia y asesinato de animales practicados desde el Neolítico. En este tiempo, lo único que ha ido cambiando han sido las víctimas y los verdugos, así como la normativa vigente y los argumentos de los esclavistas para legitimar sus acciones.

A pesar de que no supone una novedad la existencia de ciertos instrumentos, como la carimba, ni de ciertas metodologías, los historiadores de la actualidad les otorgan importancia a estos hechos porque hoy nos sobrecoge pensar en cuántos horrores hemos cometido contra nuestros congéneres hasta hace muy poco tiempo.

Cabe incidir en que la esclavitud negra en América sólo fue una de las últimas manifestaciones de la esclavitud humana. En Europa, Asia, África y otros lugares, la esclavitud humana ha sido —o es— generalizada para diversas razas, etnias, tribus, etc. Durante la Antigüedad y la Edad Media hubo esclavitud humana en la Península Ibérica y sigue habiendo esclavitud animal.

¡Derechos Animales ya! - Carimba a esclavos negros y a caballos de la Yeguada Militar - Marcaje de caballosA la izquierda, marca de carimba para negros africanos que llegaban a Cuba en el siglo XVIII. A la derecha, marca de carimba para el marcaje de caballos pertenecientes al Ejército de Caballería de España.

Del símbolo práctico al simbolismo cultural

Sin lugar a dudas, la carimba fue una solución encontrada por aquellos humanos con poder para establecer una identificación de aquéllos que consideraba —o considera— sus esclavos. El marcaje de animales y de humanos responde una necesidad práctica derivada del comercio y del pago de impuestos, al mismo tiempo, cumple el valor añadido de establecer una jerarquía física o material entre el dominador y el dominado, y de dotar al dominador de un status superior por la posesión de tales esclavos.

Sin ir más lejos, el Ejército de Caballería de España ejerce un marcaje de caballos a hierro candente por simple exhibición patriótica de que tales caballos pertenecen a la nación y de que son criados siguiendo una tradición centenaria. Las costumbres y tradiciones suelen ser, por lo general, evidencias de la escasa evolución social en un ámbito determinado.

Este fenómeno antropológico resulta también observable en la caza y la acción posterior de posar con las «piezas» —víctimas— cazadas. Así como en muchísimos otros rituales de dominación humana en que el ser humano abate, mutila o corta el pelaje de animales para demostrar su poder, fuerza o astucia.

Las diferentes culturas humanas han ideado diversos vocablos y giros idiomáticos para distinguir los rasgos, órganos u otras cualidades o características de los humanos frente al de los animales. No en vano, a los humanos esclavizados se los equiparaba con animales porque, para el ideario humano inculcado desde la infancia, los animales conforman los seres más inferiores en el escalafón de poder y, supuestamente, tenemos derecho a aprovecharnos de quienes sean más débiles que nosotros.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de caballos en el Ejército de Caballería de EspañaMarcaje de caballos en el Ejército de Caballería de España. Nótese el uso del hierro de la Yeguada Militar y cómo los caballos son sujetados, atados y violentados de diversas formas. Ningún animal, como ningún ser humano, desea ser sometido a la voluntad de otro.

[Fotografías extraídas de una publicación del Ministerio de Defensa sobre la cría caballar]

La carimba como ejemplo de una disonancia social

Nuestra sociedad destaca por sus terribles contradicciones y una empatía muy selectiva. Mientras nos apenan las injusticias que sufren otros humanos por una suerte de aprendizaje cultural, la mayor parte de la humanidad muestra una indiferencia absoluta o una manipulación intencionada con que excusar las acciones que comete o financia a diario contra la vida, la libertad y la integridad de cientos o miles de animales al día.

Al igual que se marcaban a seres humanos esclavos, la carimba y el marcaje de animales siguen vigente en toda clase de actividades ganaderas para la identificación, exhibición y venta de animales. En la actualidad, aun con los avances tecnológicos —como los microchips que se colocan en animales domesticados—, el marcaje a hierro cadente suele ser habitual en animales catalogados como «ganado» por simple manifestación orgullosa —o comercial— de que proceden de una ganadería o de un lugar en concreto.

Aun en pleno siglo XXI, los manuales de veterinaria proponen prácticas aberrantes que no han evolucionado en siglos. Si en siglos anteriores se esgrimían razones religiosas vinculadas a la Creación para legitimar una suerte de superioridad de blancos frente a negros, hoy todavía se esgrimen razones antropocéntricas para excusar la superioridad humana frente a los demás animales con quienes compartimos el planeta. De hecho, en la ciencia moderna se asumen y estudian dichas prácticas sin siquiera cuestionar nuestra legitimidad ética para realizarlas.

En la actualidad, la mayoría de la sociedad adopta una postura bienestarista hacia los animales y su esclavitud. Esto significa que sólo rechaza el maltrato animal —el sufrimiento animalen la medida en que los daños causados a tales animales no le otorguen un beneficio personal o colectivo.

De esta forma, por ejemplo, la sociedad se lamenta cuando un ganadero tortura animales o cuando se producen rituales satánicos con animales mientras la mayoría no duda en comer animales, en ir a zoológicos, acuarios, circos o en montar a caballo por simple gusto, placer y conveniencia. Los animales no son conscientes de las intenciones humanas. Por ello, según el caso, cuando incurrimos en tales acciones estamos traicionando la confianza e incluso el afecto que tenían en nosotros.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de un toroLa carimba es un instrumento cotidiano para el marcaje de animales que siguen siendo esclavos del ser humano. Si la tenencia de esclavos humanos era injusta, lo mismo cabe decir de los esclavos animales y de las prácticas que ejercemos contra ellos.

Conclusión

Debido a que el ser humano muestra una memoria muy escasa, apenas nos acordamos de la esclavitud negra en el continente americano. Este tema, tan triste como apasionante de estudiar, debiera servirnos para ampliar nuestras miras y ahondar en cómo ha ido evolucionando el contexto y los argumentos esgrimidos por los humanos con poder para someter a otros.

La carimba —el hierro de marcar— no ha quedado retratado en nuestra historia antropocéntrica porque haya torturado a millones de animales; sino porque fue un ejemplo de cómo la cosificación de seres humanos lleva a ejercer las mismas acciones perversas que todavía nuestra especie comete contra los animales.

Resulta paradójico que un mismo instrumento y una misma acción solamente cobren protagonismo según las víctimas que padecen la acción de los mismos. Si hasta hace apenas unas décadas el racismo era un fenómeno universal, todavía el especismo es la forma de discriminación más extendida en la sociedad humana. Se encuentra en todos los ámbitos, a menudo encubierta de ecologismo, un progreso bucólico o la protección de animales contra la extinción de especies.

El marcaje de animales es tan injusto como hacerlo con humanos. El quid de la cuestión no radica en que el animal —como esclavosufra más o menos durante estas prácticas; sino en que nosotros, como agentes morales, no tenemos legitimidad para atentar contra los intereses inalienables de otros sujetos. Ésta es la misma razón universal de por qué está mal esclavizar y marcar a seres humanos con una carimba.

Se produjo el marcaje de seres humanos porque tales humanos estaban catalogados como mercancías. Igualmente, el marcaje de animales a hierro candente seguirá existiendo mientras ellos también sigan catalogados como propiedades y seres inferiores al servicio del ser humano. En los últimos siglos sólo ha variado ligeramente nuestro respeto hacia otros seres humanos; pero nada ha cambiado en nuestra percepción supremacista de los animales y la cosificación moral que ejercemos contra ellos.

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¡Derechos Animales ya! - La ganadería y las prácticas ganaderas

La ganadería y las prácticas ganaderas

¡Derechos Animales ya! - La ganadería y las prácticas ganaderasLa ganadería engloba el conjunto de prácticas ganaderas que se ejercen con el fin de criar determinados animales para servir de alimento a humanos o a otros animales.

Introducción

Este artículo ensayístico describe y ahonda en la ganadería y las prácticas ganaderas con el objetivo de plasmar la realidad que viven los animales esclavizados como ganado. Para ofrecer una visión global, se relaciona la situación actual de los animales criados en granjas con la historia de la humanidad, el pensamiento antropocéntrico y la normativa de bienestar animal existente en el marco de la sociedad contemporánea.

El texto presente está estrechamente ligado a un ensayo anterior: La domesticación, la selección artificial y sus efectos.

¡Derechos Animales ya! - Rebaño de ovejasRebaño de ovejas en movimiento perteneciente a una ganadería. La cosificación de los animales como recursos implica, forzosamente, su hacinamiento para maximizar el espacio. La mal llamada «ganadería ecológica» es, además de injusta por igual, absolutamente inviable a escala global.

¿Qué es la ganadería?

La ganadería, como actividad, puede definirse brevemente como la crianza y comercio de ganado. El ganado, a su vez, se refiere al «conjunto de bestias que se apacentan y andan juntas» (DRAE). En un sentido tradicional, la ganadería se han referido a la crianza, engorde y explotación de ciertos animales domesticados con el propósito de matarlos para la obtención de alimento para humanos o para otros animales.

En la actualidad, el término «ganadería» se aplica para mamíferos, aves y reptiles; si bien, es mucho más común para los primeros y no incluye a los peces (p. ej. acuicultura) ni a los insectos (p. ej. apicultura). Las explotaciones ganaderas, en sus distintas modalidades, comprenden la manipulación, coacción y encierro de muy diversas especies animales, entre ellas: vacas, ovejas, cabras, cerdos, caballos, visones, avestruces, cocodrilos, etc.

¡Derechos Animales ya! - Pinturas rupestres del Tajo de las Figuras (Museo de Cádiz)Pinturas rupestres del Tajo de las Figuras (Museo de Cádiz). Desde antaño, el ser humano ha representado su relación de supremacía y sometimiento respecto a los animales.

[Fuente de la fotografía]

Historia de la ganadería

La historia de la ganadería se remonta hasta el Neolítico, la era en que el ser humano empezó a abandonar su vida nómada como cazador y recolector para establecer poblaciones sedentarias. De esta era se han conservado pinturas rupestres, megalitos, dólmenes y otras obras de arte asociadas al modo de vida y creencias religiosas de estas tribus.

La ganadería surgió en un lapso paralelo al de la agricultura. Aunque rudimentarios, los primeros cultivos brindaban un excedente de alimento que atraía a herbívoros salvajes y les permitía a los humanos usar comida para atraer presas de su interés. Para entonces, el ser humano llevaba miles de años explotando animales de diversas formas (comida, vestimenta, etc), pero no condicionaba sus vidas desde el nacimiento hasta la muerte.

Más concretamente, las prácticas ganaderas tuvieron su origen cuando el ser humano capturó y aisló crías de animales salvajes a las que cazaba para alimentarlas en sus poblados [Referencia muy didáctica]. Para evitar que los animales escaparan, los humanos crearon cercales, rediles, corrales e instrumentos de control y sometimiento, tales como cuerdas, cadenas, bozales, etc.

Al mismo tiempo, la mera observación de los caracteres llevó a que el ser humano se interesara por escoger los cruzamientos de estos animales para así favorecer el nacimiento de individuos más dóciles y con las características deseadas según la función endosada a tales víctimas. Este proceso integró, a su vez, el inicio de la domesticación y de la esclavitud animal.

¡Derechos Animales ya! - Zorro en el bosqueLos zorros y otros pequeños predadores vieron reducidas sus poblaciones desde el Neolítico. La caza de determinados animales era sistemática con el objetivo de exterminar las poblaciones de depredadores.

La domesticación de los herbívoros y el exterminio de los carnívoros

El surgimiento de la ganadería supuso un nuevo paso de la humanidad hacia su búsqueda y consolidación de su poder frente a la naturaleza. Cabe recordar que ya existían actividades ritualizadas, como la caza o el sacrificio de animales, asociados al paso hacia la adultez y a la veneración a los dioses.

El ser humano comenzó a domesticar a los animales herbívoros porque éstos no competían por los mismos recursos y brindaban recursos derivados de sus cuerpos. A la par, los humanos del Neolítico empezaron a exterminar sistemáticamente a los animales carnívoros, tanto por autoprotección como para evitar que consumieran sus recursos, es decir, a los animales a quienes cazaban o esclavizaban.

La domesticación del perro fue un caso peculiar; pues el ser humano consiguió convertir a un predador potencial en un fiel aliado. En diversos estudios, incluso académicos, se emplea un lenguaje poco preciso, o directamente falso, cuando se dice que el perro se domesticó por sí mismo o que el perro se adaptó para sobrevivir junto al hombre. En ambos casos, este uso intencionado del lenguaje falsea la situación como si los perros hubieran tomado una parte activa y voluntaria en su esclavitud.

La extinción de especies animales causada por el ser humano no es un fenómeno nuevo; sino una consecuencia antigua y esperable de una mentalidad supremacista que apenas se ha visto modificada desde entonces. La ganadería es sólo una manifestación más de nuestro antropocentrismo.

¡Derechos Animales ya! - Niña frente a un toro nórdicoHasta nuestros días se desarrolla una visión romántica de la esclavitud animal cuando se percibe o manifiesta una idealización de los animales de granja como esclavos felices que nos «dan» sus productos y sus vidas.

La cosificación animal y el romanticismo ganadero

Desde su origen, la ganadería implicó la instrumentalización de diversos animales para un fin establecido por nuestra especie. Dicho uso de los animales como recursos vino pareja a una serie de racionalizaciones con que el ser humano justificaba y establecía un statu quo en que la explotación animal pasaba a convertirse en el eje central del desarrollo de las civilizaciones humanas.

Los animales esclavizados como ganado no sólo proporcionaban alimento, al ser violentados, durante su vida o tras su muerte; sino que también ofrecían, forzadamente, fuerza de trabajo motriz y actuaban incluso como reservorios de nutrientes y de riqueza. Este fenómeno propició el desarrollo de la cosificación animal, es decir, de la visión de los animales como objetos que existen para servirnos. Muchas religiones del mundo han intentado justificar esta creencia de un modo u otro apelando a la creación del mundo o la singularidad humana.

En una época en que el dinero no existía o podía perderse con facilidad, el ganado representaba tanto el poder humano en su extensión como las posesiones de aquellos humanos situados en las partes más altas de la jerarquía social. Esto, a su vez, perseveraba en la visión de la ganadería y de la esclavitud animal como acciones deseables para exhibir poder y ascender dentro de la sociedad.

A raíz de ello, hasta la fecha, existen muchos mitos y una visión romántica sobre el inicio de la ganadería y de la domesticación de los animales. Así ocurre porque el ser humano se vanagloria en su poder y capacidad para dominar a la naturaleza y prefiere autoengañarse pensando que nuestra relación con los animales tiene algo de mutualista o positiva para ellos.

Esta idealización sobre el rol del ser humano en la naturaleza no coincide, en absoluto, con los datos disponibles ni con las inferencias lógicas que podemos extraer de la historia de la humanidad; una historia cargada de crímenes —secuestro de mujeres, sacrificio de menores, decapitación de varones, etc.— y aberraciones sádicas contra otros congéneres por un simple conflicto de recursos y tierras. No creo que se requieran referencias académicas para atestiguarlo.

En el cine, la literatura, los videojuegos y otras obras artísticas, los humanos tratan de crear una narrativa que ampare nuestra percepción del mundo y que nos permita justificar nuestras acciones. Esta razón fue la misma que desembocó en las diversas justificaciones históricas que el ser humano ha dedicado para excusar la esclavitud humana o los genocidios a otros pueblos.

¡Derechos Animales ya! - Vacas estabuladasLos animales esclavizados como ganado son los descendientes de animales que fueron confinados por humanos primitivos. Hoy, la selección artificial mediante la introducción de genes causa que padezca diferentes enfermedades metabólicas.

Las prácticas ganaderas

La ganadería, desde su origen, requiere el aprendizaje y empleo de diversas prácticas ganaderas para lograr el sometimiento de los animales y la optimización de los recursos disponibles. Los intercambios culturales habidos en la historia, y la evolución de la ciencia y de las técnicas, desembocaron en la aparición paulatina de distintas metodologías e instrumentos.

Desde el Neolítico hasta el presente, los únicos cambios relevantes se han observado en cuanto al incremento en la productividad por individuo (biomasa) por mejoras en la alimentación y selección genética, y la capacidad de criar más individuos por unidad de espacio debido a una mayor compartimentalización y reparto eficiente de agua y comida en las granjas y otros centros ganaderos.

Para alcanzar el mayor rendimiento económico, el ser humano contemporáneo emplea un conjunto heterogéneo de prácticas ganaderas que, en la medida de lo posible, se tratan de maquillar y de ocultar a los consumidores y a la opinión pública a tenor de la ideología bienestarista imperante en la actualidad.

En los siguientes apartados describiré brevemente algunas de las prácticas ganaderas más frecuentes. Para obtener referencias y más datos sobre cifras y metodologías recomiendo leer un ensayo de Joanna Lucas titulado «Humane animal farming? Take a closer look», traducido al español por el activista Igor Sanz en su artículo «¿Ganadería humanitaria? Echa un detenido vistazo».

¡Derechos Animales ya! - Prácticas de inseminación artificial en bovinosPrácticas de inseminación artificial en bovinos. La domesticación va ligada siempre a la violencia sistemática contra los animales esclavizados.

[Fuente de la fotografía]

Inseminación

La producción de animales depende directamente de la generación de nuevos ejemplares con rasgos deseados que suplan la demanda humana para el bien considerado.

Tanto para favorecer la selección artificial como para reducir costos, los ganaderos recurren a la extracción de semen de machos (p. ej. mamporreros en caballos o estimulación por introducción de solución salina en cocodrilos) y a la inseminación de hembras (p. ej. introducción de esperma en el cuello uterino de cerdas). Tanto en machos como en hembras se produce una violencia inherente al acto reproductor.

Las hembras parirán crías o pondrán huevos que, a menudo, nunca volverán a ver. En la ganadería, este proceso se repite en un periodo determinado por el mínimo tiempo posible en que la hembra vuelve a estar receptiva. En muchos casos, se emplean tratamientos hormonales para acelerar el ciclo menstrual o facilitar la regulación del estro en las hembras.

¡Derechos Animales ya! - Pollitos recién salidos del huevoEn la industria del huevo se asesinan sistemáticamente millones de pollitos macho al día por la sencilla razón de que los machos no sirven de nada en la industria avícola.

Descarte

Como necesidad derivada de la eficiencia, cada ciclo de producción precisa el descarte, eliminación o matanza de aquellos ejemplares —animales cosificados— que no resultan productivos porque han nacido con malformaciones, enfermedades u otras condiciones que los convierten en no-aptos para fines ganaderos. Otra veces, los animales nacidos están perfectamente sanos; pero no son rentables para el tipo de explotación.

Este proceso, como otros los restantes, acontece con independencia del modelo de crianza. Poco importa si se trata de una granja industrial, extensiva o ecológica: nadie va a alimentar ni gasta un céntimo en un animal improductivo. Se los asesina —se les quita la vida con premeditación— por la simple razón de que sus vidas no valen nada para el fin deseado egoístamente por los seres humanos.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de ganadoEl marcaje de animales surgió como método para la identificación y reclamación de las propiedades animales. Esta práctica cruel sigue vigente en todos los animales catalogados como ganado.

Mutilación

Los animales esclavizados como ganado nacen con partes corporales no deseadas por sus explotadores, ya sea porque les permiten defenderse (p. ej. picos de las aves), porque propician conductas no deseadas (p. ej. cubrición de toros a vacas) o alteran el valor final del producto obtenido (p. ej. carne de verraco).

La mutilación engloba la extirpación o alteración del cuerpo del animal con un propósito derivado de su esclavitud. Entre estas intervenciones se incluyen la castración, el despique, el descorne, la amputación de la cola, de las uñas, el raspado de dientes, el marcaje a hierro candente o por nitrógeno líquido y un sinfín de acciones similares.

Estas prácticas ganaderas se realizan con rapidez, agresividad y sin anestesia por tal de optimizar el tiempo y reducir gastos. De hecho, si algún animal sale accidentalmente más herido de la cuenta, se procede a su sacrificio (asesinato) porque la atención veterinaria suele ser más costosa que el valor económico de un ejemplar dado.

¡Derechos Animales ya! - Bovino entre henoUn animal esclavizado como ganado quizás disponga de comida abundante; pero, ante todo, es un sujeto con un crotal en la oreja que lo etiqueta como mercancía al servicio de los humanos.

Hacinamiento y condicionamiento

Los animales esclavizados como ganado vivirán toda su vida bajo las condiciones establecidas por los seres humanos. Esto incluye su encierro en rediles, su hacinamiento en naves industriales o establos atestados.

Su alimentación, compañía e incluso su sueño dependerá de si el ser humano ha elegido una dieta u otra, si los tiene metidos en una jaula sin contacto con sus congéneres o si jamás verá la luz del sol (p. ej. gallinas ponedoras). Esto les genera toda clase de trastornos físicos y psicológicos derivados de la privación de libertad.

Debido a las condiciones de hacinamiento, todos los animales esclavizados como ganado reciben dosis diarias de antibióticos. El ser humano sólo se acuerda de ello cuando se apelan a las enormes cantidades de medicamentos destinados a nuestros esclavos y a la aparición de nuevos virus y cepas por la ley ecológica de la homogeneidad.

¡Derechos Animales ya! - Ternero junto a su madreA los terneros y a otros animales esclavizados en granjas les colocan anillos nasales u otros instrumentos análogos para impedir que mamen de las ubres de sus madres o la lastimen al intentarlo.

Destete y separación

Todos los animales domesticados, como esclavos, se enfrentan a la misma realidad que relataron escritores como Frederick Douglass o Harriet Beecher Stowe respecto a la esclavitud negra: los bebés pertenecen a sus amos, no a las madres.

Las crías de los mamíferos maman de sus madres durante los primeros meses como única o principal forma de alimento. Para los intereses ganaderos esto supone un problema porque vincula sentimentalmente a madres y crías, y dificulta su manejo. Asimismo, en el caso de las vacas esclavizadas para la obtención de leche, la propia cría se convierte en un competidor por el mismo recursos comercializado.

Ya sea justo después del parto o semanas más tarde, todas las crías se ven separadas de sus madres para terminar en el matadero, en otra granja o en otra parte de dicha granja dedicada al engorde de crías. También se produce esta acción en yeguadas para así domar a los potros por lotes y someterlos con mayor facilidad a la obediencia.

Para lograrlo, los ganaderos colocan aros nasales o separan paulatinamente a madres y crías para que la separación final les resulte más sencilla. Dichas acciones, como no podía ser de otra manera, suelen narrarse en manuales y cursos de ganadería como si se practicaran por el bien de los animales para «reducirles el estrés».

¡Derechos Animales ya! - Cabra dentro de un corral en una feria de ganadoUn animal quizás no sea consciente de por qué está en una subasta de ganado ni cuál será su destino, pero todos los animales sentimos y defendemos nuestra vida porque es lo único verdaderamente valioso que tenemos.

Venta y asesinato

Todos los animales esclavizados como ganado terminan asesinados muchos años por debajo de su esperanza de vida media; ya sea en mataderos, matanzas rurales o en otros lugares. A menudo, antes de terminar en el matadero pasan por subastas o ferias de ganado en que se les da un segundo uso o se los vende a granel al mejor postor.

La razón final de todas sus miserias estriba en el placer, el apetito y la indiferencia humana hacia el consumo de sus cuerpos y productos derivados, sin ninguna necesidad biológica que nos fuerce a ello ni ninguna argumentación ética que lo justifique.

¡Derechos Animales ya! - La ganadería y las prácticas ganaderas (2)El especismo nos lleva a ver la superficie en lugar del fondo. Ni un humano ni un animal quisieran ser esclavos. Tanto un niño como un becerro comparten el amor por la vida.

Los intereses y las falacias de gobiernos, empresas y organizaciones

La ganadería, como otras formas de explotación animal, existe por una razón cultural mantenida a lo largo de las generaciones por una serie de intereses humanos, desde personales hasta estatales.

Para poder continuar extrayendo beneficios a partir de la esclavitud animal, los gobiernos, empresas y organizaciones, como partes integrales de la propia sociedad, generan una ristra de argumentos falaces en forma de propaganda que intentan inculcar a las nuevas generaciones para así mantener su statu quo.

En España, la creación de la Dirección General de Derechos Animales —que usa, adrede, el término de «Derechos animales» para engañar a la ciudadanía—, las normativas de bienestar animal, las campañas monotemáticas y otras prácticas mediáticas son instrumentos al servicio del poder del Estado y de los grandes intereses comerciales para manipular la opinión y los juicios de una masa social desinformada, carente de juicio crítico y de voluntad alguna para tomar responsabilidad sobre las consecuencias de sus acciones para las vidas ajenas.

Al mismo tiempo, la sociedad general asume algunas creencias sin sentido ni fundamento. A menudo se esgrime que si no comiéramos animales, entonces éstos nos invadirían. Parece que la sociedad humana desconoce algo tan básico como que la población de los animales esclavizados por la ganadería y las prácticas ganaderas está sujeta a la demanda humana, la cual procede a su vez de la cuantía poblacional de nuestra especie.

¡Derechos Animales ya! - Ganadería y deforestaciónLa ganadería no suele plantearse como un problema ético. Si acaso, sólo algunos ecologistas se acuerdan de las prácticas ganaderas en tanto que implican deforestación, contaminación de aguas, de suelos y otros efectos.

La hipocresía ecologista respecto a la ganadería

Las organizaciones ecologistas suelen realizar múltiples campañas dirigidas a la utilización de plásticos o a los vertidos de petróleo en mares y costas. Sin embargo, suele haber escasas menciones a la ganadería a pesar de que implica, aproximadamente, la mitad de las emisiones de metano a nivel mundial, el gas con mayor impacto en el efecto invernadero.

Gobiernos y organizaciones proponen medidas para reducir las emisiones de carbono en el transporte privado y en ámbitos de ocio mientras, al mismo tiempo, mantienen una ceguera voluntaria hacia las emisiones caprichosas e innecesarias que se produce por la ganadería a través del consumo de animales y de sus secreciones.

La sociedad parece olvidar que tan innecesario es tener un coche excesivamente contaminante como 10.000 millones de vacas esclavizadas que hay para comernos sus cuerpos. Sería aun mayor la producción obtenida, en cuanto a nutrientes finales, sin ese espacio, tiempo y dinero se invirtiera en cultivos agrícolas. Y esto no lo digo yo, sino la FAO.

Esta ausencia no es casual. La ganadería conforma una industria muy poderosa a escala planetaria y los propios ecologistas, debido a su especismo, conciben como posible una suerte de sociedad bucólica en que los humanos coman carne ecológica y productos de animales bien tratados y bajos en emisiones. A menudo, se perciben cual salvadores del medio ambiente mientras sus propia acciones y justificaciones son responsables directos de la destrucción de tales ecosistemas.

Como sucede con otras ideologías antropocéntricas, el ecologismo pretende solucionar graves problemas medioambientales sin llegar primero a la mentalidad subyacente que origina tales problemas.

¡Derechos Animales ya! - De ganaderos a veganosA pesar de que vivimos en un mundo demasiado falto de empatía, a veces acontecen casos maravillosos que nos ilusionan con un mundo mejor para los animales.

Ganaderos que se convierten en veganos

Todo el mundo puede cambiar. No sería positivo acabar la redacción de este ensayo sin recordar que la práctica totalidad de quienes hoy somos veganos fuimos antes explotadores de animales. De hecho, entre los activistas veganos se encuentran gente que fue taurina, cazadora, equitadora o ganadera.

En este sentido, me gustaría recomendar el visionado de un documental titulado «Reino apacible: el camino a casa», el cual narra las vivencias reales de una familia de granjeros de Estados Unidos que se hicieron veganos después de llevar varias generaciones como ganaderos y de haber criado y asesinado a multitud de animales.

Si pueden cambiar incluso aquéllos que más han normalizado desde pequeños la explotación animal, queda de manifiesto que cualquier ser humano dotado de razón puede dar el paso hacia el veganismo y convertirse en el defensor de los Derechos Animales que necesitan las víctimas no humanas.

¡Derechos Animales ya! - Oveja tras la valla de un redilLa ganadería es incompatible con los Derechos Animales. No importa si un animal dispone de más o menos espacio; ninguno debería ser nuestro esclavo o nuestra propiedad.

Conclusión

La ganadería surgió por intereses humanos y se ha mantenido hasta nuestros días por una razón de simbolismo, poder y beneficios. La realidad de las víctimas animales, plasmada en este mismo artículo, junto con las razones éticas planteadas en centenares de entradas previas, sirven de base para promover y exigir el cese de toda forma de explotación animal.

Los estudios científicos realizados demuestran de forma clara y tajante que podemos vivir sin consumir productos de origen animal. La sociedad actual sigue pensando que necesita carne, leche, huevos y otros productos de origen animal para sobrevivir.

Gran parte de estas creencias se originan por una previa racionalización de los prejuicios, ya mentados, sobre la exclusividad humana y la consideración de que cualquier beneficio individual o colectivo justifica la vulneración de los intereses inalienables de otros sujetos por no ser humanos.

Derruir estos mitos es tanto una labor de los activistas veganos como un deber de cualquier persona humana comprometida con la verdad y la ciencia.

Para respetar a los animales no basta con regular la ganadería ni las prácticas ganaderas, ni tampoco con legislar una supuesta forma aceptable de inseminar, mutilar, separar crías o asesinar animales. Si de verdad nos importan sus vidas, debemos dejar de practicar la ganadería y de aprovecharnos a costa de su nacimiento, de su existencia y de su muerte programada.

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¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks)

Normativa de bienestar animal

¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks) - Normativa de bienestar animalUna normativa de bienestar animal establece el correcto manejo de animales en explotaciones ganaderas y otras actividades. A nivel legal, determinadas prácticas, como el asesinato, son correctas si se practican contra animales y se consideran compatibles con el bienestar de los animales en tanto que el ser humano pueda obtener bienes o servicios derivados de tales actividades.

Introducción

Este artículo va dirigido a aquellos interesados en conocer la normativa de bienestar animal y protocolos de prevención de riesgos laborales asociados al manejo de animales.

A lo largo de este texto voy a definir, explicar y a hablar de la normativa de bienestar animal existente para explotaciones ganaderas (vacuna, equina, porcina, etc.) y de cualquier otra índole según el marco legal vigente a nivel nacional o europeo.

Si has llegado a este artículo para obtener referencias o una descripción de procesos formativos o metodológicos para estudiar o trabajar en explotaciones ganaderas, o bien eres estudiante de alguna formación profesional agropecuaria o en sanidad animal, operario en explotaciones ganaderas, zootecnista o instructor en ramas de zoología o etología aplicada, te recomiendo que continúes leyendo para adquirir una perspectiva diferente de cuanto podrás leer en centenares de webs, guías, manuales o en los propios boletines del Estado.

¡Derechos Animales ya! - Sello de bienestar animal InterporcUna normativa de bienestar animal nace de la fusión entre los intereses de la industria y de los intereses estatales respecto a la gestión de actividades lucrativas relacionadas con el manejo de animales. Los sellos de bienestar animal y otras técnicas publicitarias tienen el fin de lavar la imagen de la industria ganadera y de perpetuar los intereses agropecuarios

¿Qué es una normativa de bienestar animal?

Una normativa de bienestar animal es un conjunto de instrucciones o disposiciones legales que establecen el conjunto de acciones o estados aplicables a un animal para considerar, o no, que goza de cierto bienestar mientras está sujeto a un programa o proceso de cría, recría, entrenamiento, confinamiento, manipulación, encierro, transporte, sacrificio, etc.

Cada jurisdicción, ya sea de orden infranacional o supranacional, cuenta con una serie de leyes y regulaciones aplicables a los animales y a su manejo porque toda actividad, laboral o no, debe estar legislada para minimizar la interferencia y el perjuicio potencial de los intereses involucrados en una operación o sobre un mismo bien.

Legalmente, los animales están catalogados como bienes muebles semovientes (objetos con movimiento autónomo). Esto significa, en resumidas cuentas, que cualquier normativa referida al manejo de animales existe en el mismo plano legal que las existentes para el manejo, creación, producción, desecho, etc., de cualquier objeto común y corriente, ya hablemos de un calcetín o de una lavadora.

¡Derechos Animales ya! - Caballo en venta con número de teléfono pintadoEste caballo fue pintado por su propietario para ponerlo en venta. Una normativa de bienestar animal puede incluir la permisión o prohibición de determinadas acciones y el uso o no de ciertas sustancias respecto al manejo de animales. Sin embargo, tales normativas, como fruto de nuestra sociedad especista, no contemplan la propia injusticia de que un animal sea pintado y vendido como un simple objeto.

¿Por qué se establece una normativa de bienestar animal?

Cualquier normativa deriva del interés humano —social o económico— en obtener productos y servicios por medio de una actividad. Una normativa de bienestar animal, sea cual fuere, existe para incrementar el beneficio o placer obtenido (mentalidad utilitarista imperante) por el ser humano mediante la explotación de un animal para una actividad o un fin decidido por una persona o entidad física o jurídica.

A pesar de que ya existen voces en contra de la reificación (cosificación) animal, el marco legal vigente establece que los animales son meros recursos o mercancías que los operarios, trabajadores u otros humanos involucrados en una actividad deben tratar y manejar de una determinada forma para cumplir con la ley.

Las leyes amparan los usos y costumbres de un pueblo. Y, en lo tocante a las actividades ganaderas, una normativa de bienestar animal tiene el fin de incrementar la eficiencia de una actividad relacionada con el manejo de animales —generalmente productiva— sin causar un sufrimiento innecesario a los animales explotados y esclavizados (estos últimos dos adjetivos especificativos solían utilizarse en el siglo XIX; pero acostumbran a omitirse en la actualidad por aquello de la corrección política).

La razón de por qué una normativa de bienestar animal persigue minimizar el sufrimiento animal es la misma de por qué contempla la prevención de riesgos laborales. Dado que los animales sienten y padecen como los seres humanos, ejercer malos tratos y causar un sufrimiento excesivo para la actividad ejercida implica deteriorar el valor final del producto o servicio obtenido.

¡Derechos Animales ya! - Caballo esquelético en un mataderoUna normativa de bienestar animal contempla la manera legal de transportar y sacrificar animales, como al caballo mostrado en esta fotografía. Este equino, sin embargo, no parece muy convencido de que las leyes respeten en lo más mínimo su bienestar. ¿Puede haber bienestar alguno cuando la única razón de tu existencia es servir a otros hasta que te arrebaten la vida? 

El cinismo de la explotación animal

A diferencia de los objetos, en el sentido literal y físico del término, los animales no son máquinas o seres inertes inmunes o indiferentes a aquello que les hacemos. Los malos tratos (acogidos en el término bienestarista de «maltrato animal») incrementan los riesgos potenciales de que se produzcan accidentes en el entorno de trabajo y de que haya un conflicto de interés entre los humanos participantes.

Ninguna normativa de bienestar animal busca o trata de «ser más justos» con los animales ni nada parecido, simplemente existe porque toda actividad debe estar regulada por las razones ya aducidas. Dichas normativas se engloban bajo el término engañoso de «bienestar animal» porque se refieren a una serie de condiciones mínimas que puedan garantizar el máximo aprovechamiento del animal para el fin deseado.

Al mismo tiempo, esta catalogación puede utilizarse con fines políticos y comerciales para el mantenimiento de estas actividades. Lo mismo acontece con el caso de cursos o planes de estudio bajo los términos de «sanidad animal» y otros inventos modernos. Por ejemplo, en doma se emplea el concepto de «liderazgo» para no decir «dominio» o «sumisión», y se habla de «manejo de animales» por tal de no decir «control de animales».

El ser humano tiene una tendencia hacia la búsqueda de nuevos términos y la separación arbitraria entre conceptos relacionados con la esclavitud humana para así evitar un conflicto moral con las acciones que ejerce contra los animales.

El ser humano incurre en un grave cinismo cuando, consciente y sapiente de la fisiología y psicología de los animales, recurre a tales conocimientos únicamente para aprender cómo mejorar la eficiencia y rentabilidad de una explotación a costa de la vida, libertad e integridad de tales víctimas.

Nuestra especie, a tenor de su profundo antropocentrismo, sabe perfectamente que a ningún animal le gusta ser coaccionado, violentado o asesinado de ninguna forma, sin embargo, omite estos hechos científicos y se limita a establecer una normativa de bienestar animal por tal de seguir beneficiándose a costa de los más débiles. Esta mentalidad supremacista, y no otra, ha sido la causante de los mayores crímenes de la humanidad cometidos contra nuestra propia especie y contra quienes son de otras especies.

¡Derechos-Animales-ya-Cuatro-osos-en-un-zoológicoUna normativa de bienestar animal dada también puede referirse al estado perpetuo de animales exhibidos en zoológicos, delfinarios y acuarios, cuya existencia se limita a ser objetos de exhibición o recreo para humanos ociosos.

Una normativa de bienestar animal es una oda a la hipocresía

El ser humano comete una hipocresía infinita cuando, en la actualidad, muchos manuales y documentos oficiales afirman o parecen mostrar preocupación por el trato que se les da a los animales durante una actividad determinada mientras validan el conjunto de dichas actividades.

Por ejemplo, no es nada extraño encontrar libros o manuales diversos que versan sobre cómo descornar o encrotalar bóvidos, castrar cerdos y encerrar a cerdas de cría, marcar a fuego o con nitrógeno líquidos a équidos, y un largo etcétera, señalando pautas para reducir el estrés y sufrimiento de los animales aun cuando tales acciones sólo se ejercen en beneficio humano y no del animal.

Un ejemplo flagrante lo tenemos en el caso del destete de distintos animales criados como ganado. A menudo se explica que ha de producirse una separación paulatina entre la hembra y la cría para evitarles estrés. Dicho «estrés» no es otro que la coacción y potencial separación y venta de tales animales.

Las mismas explicaciones que hoy se dan para los animales catalogados como «ganado» aparecían durante la época de la esclavitud negra para facilitar las subastas de madres e hijos que terminarían separados en distintas familias blancas.

Si a un ser humano cualquiera le importarse, de verdad, el trato que se les da a los animales durante una actividad o explotación ganadera, empezaría por cuestionarse la necesidad o legitimidad para ejercer tales acciones.

Nuestra sociedad no participa en la explotación y esclavitud animal por una necesidad biológica, sino por una razón cultural transmitida y conservada de generación en generación a razón de la existencia de claros beneficios sociales y económicos en detrimento de los animales criados, perseguidos y exterminados durante el proceso.

¡Derechos Animales ya! - Mundo Jurásico captura de dinosaurios usados como monturasEl especismo se vuelve manifiesto en películas y videojuegos. Esta imagen pertenece a una escena de la película «Mundo Jurásico». Para toda la sociedad resulta evidente que el ser humano explotaría dinosaurios si pudiéramos devolverlos a la vida. Más tarde, nuestros juristas y políticos crearían una normativa de bienestar animal para distribuirse el beneficio y que la sociedad quedase tranquila respecto al bienestar de estos animales. 

Conclusión

Este artículo tiene el fin de describir qué es una normativa de bienestar animal y de ofrecer una visión general sobre por qué y para qué existen. Atendiendo al conocimiento científico y a las evidencias sobre la sintiencia, conciencia e inteligencia animal, este breve ensayo busca alentar a la reflexión a aquellos interesados o profesionales en actividades relacionadas con la explotación animal.

A mi juicio, resulta espantoso y aborrecible que la mayor parte de la humanidad viva desconectada éticamente de sus acciones y se limita a aprender o imitar a base de repetición sobre lo que otros hacen o enseñan.

No es posible justificar la explotación animal ni ninguna de las crueldades que los humanos cometemos a diario sin recurrir a falacias o falsedades científicas. Si todavía no eres vegano o defensor de los Derechos Animales, tu momento ha llegado.

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¡Derechos Animales ya Ciervo en renderizado 3D

El especismo en los videojuegos

¡Derechos Animales ya! - Ciervo en renderizado 3D - Especismo en los videojuegos - ARK: Survival Evolved - Stardew Valley - Planet ZooLos videojuegos son una de las expresiones artísticas más recientes en la historia de la humanidad. Como en cualquier arte, el especismo de nuestra sociedad se plasma en los videojuegos. En este artículo se hace una revisión de tres juegos ARK: Survival Evolved, Stardew Valley y Planet Zoo.

Una revisión sobre el especismo en los videojuegos

El especismo es el prejuicio ético más antiguo y extendido en la humanidad. A raíz de ello, su manifestación es ostensible y omnipresente allá donde alguien concienciado ponga su mirada. Debido a que la mayor parte de la sociedad no percata siquiera de que incurre en dicho prejuicio, he decidido escribir una serie de breves ensayos dedicados a ejemplos muy concretos de especismo en distintos ámbitos. En este artículo, quisiera salir un poco de la tónica general y versar sobre el especismo en los videojuegos.

Cabe aclarar, de antemano, que este texto no tiene la intención de ser exhaustivo. Si me dispusiera a escribir un artículo sobre todos los ejemplos de especismo encontrados en los videojuegos, saldría un tratado de cuatro millones quinientos mil tomos, por lo menos. Además, no he jugado —ni creo que nadie— a todos los juegos del mundo ni tendría tiempo para analizar los matices de cada uno. Dado que hablamos de obras de ficción, no existe una razón ética para que alguien vegano se niegue a jugar, e incluso a disfrutar, juegos marcadamente especistas. Si bien, resulta comprensible que nuestros profundos cambios éticos nos impidan divertirnos como lo hacíamos antes.

¿Y cómo puede ser esto posible? Pues, a mi juicio, porque todos los juegos se basan en el patrón de esfuerzo-recompensa que caracteriza nuestro instinto lúdico. Los elementos involucrados son, hasta ciertos punto, meros decorados que nos llevan desde un estado A —en que no tenemos, no podemos, no alcanzamos a hacer algo— a un estado B —en que logramos nuestros objetivos— con fines recreativos.

¡Derechos Animales ya! - Figura de Super Mario - Especismo en los videojuegos - ARK: Survival Evolved - Stardew Valley - Planet ZooLos videojuegos actuales siguen el mismo patrón que los clásicos. En la mayoría de los casos, los animales aparecen como recursos o elementos del paisaje que dotan de vida un entorno antropocéntrico.

Tres ejemplos paradigmáticos del especismo en los videojuegos

Entrando ya en materia, me conformaré con señalar tres videojuegos: ARK: Survival Evolved, Stardew Valley y Planet Zoo. Hablo sobre estos juegos con conocimiento de causa porque los he jugado durante más o menos tiempo. Los he elegido, entre una larga lista, porque su enfoque, argumento y desarrollo fomentan la explotación animal al partir desde una visión antropocéntrica distinta:

  1. Los animales como bestias irracionales, cuyo dominio reafirma nuestra supremacía.
  2. Los animales como seres que aceptan el manejo humano y con quienes mantenemos una relación mutualista y romántica.
  3. Los animales como recursos naturales que requieren conservación para evitar una desaparición de especies que perjudique a nuestros intereses.

Lo he clasificado en este orden porque las distintas manifestaciones del especismo han ido surgiendo paulatinamente en una escala cronológica.

Por ejemplo, puede argumentarse que los rituales de dominación animal quizás sean una de las expresiones más primitivas del especismo. Desde las primeras sociedades humanas de cazadores y recolectores, hasta tribus actuales, siguen cazando y matando animales con el único fin de demostrar su hombría o superioridad.

Más tarde se desarrollaría la domesticación y los mitos asociados al ser humano como especie elegida para ser vicarios de la Tierra, de que los animales existen para servirnos y de que, ellos se benefician de nuestros cuidados.

Y, tiempos modernos, vendría la manifestación especista consistente en creer que los animales son recursos naturales que debemos proteger por el bien de la humanidad para continuar explotándolos y que pueden estar mejor bajo nuestro yugo que en la naturaleza.

¡Derechos Animales ya! - Cabecera de Ark: Survival Evolved«ARK: Survival Evolved» refleja la visión antropocéntrica de los animales como bestias irracionales, cuyo dominio reafirma nuestra supremacía.

ARK: Survival Evolved

«ARK: Survival Evolved» es un videojuego de supervivencia que sitúa al personaje en un lugar ficticio donde hay criaturas de la Era Secundaria (dinosaurios, especialmente). Nuestro avatar es un hombre o una mujer desnudos, cuyos rasgos físicos podemos personalizar antes de cada partida, que se despierta en una isla —u otro mapa seleccionado— y debe cazar, construir un refugio y realizar diversas acciones para sobrevivir.

Nuestro personaje puede fabricar herramientas, máquinas y construcciones diversas; así como domar dinosaurios para usarlos como monturas, herramientas de trabajo y de guerra. Se trata, en líneas generales, de un juego que combina las mecánicas de «Minecraft» y de un battle royale multijugador en tiempo real permanente.

Desde un punto de vista basado en los Derechos Animales y en la perspectiva social del mundo actual, podemos decir que este juego promueve la creencia de que necesitemos cazar o comer animales para sobrevivir, la visión de que los animales son meros recursos existentes en la naturaleza para extraer bienes y servicios y, como colofón, la idea de que la prosperidad y logros humanos van asociados a la dominación de los animales para usarlos en labores pesadas y en enfrentamientos contra otros humanos.

¡Derechos Animales ya! - Cabecera de Stardew Valley«Stardew Valley» refleja la visión antropocéntrica de los animales como seres que aceptan el manejo humano y con quienes mantenemos una relación mutualista y romántica.

Stardew Valley

«Stardew Valley» es un videojuego independiente, realizado por un único programador, en que el jugador hereda la granja de su abuelo y se muda al campo para «vivir de la Tierra». En este juego podemos practicar la agricultura, la ganadería, la minería, luchar contra todo tipo de criaturas ficticias y, en definitiva, construir una «finca de ensueño» con su invernadero, hortalizas, árboles frutales, corrales, establos, etc.

Por su apariencia simple y minimalista, ofrece una visión absolutamente romantizada del modo de vida tradicional o campestre. Y, por desgracia, promueve una idealización profundamente falsa de la esclavitud animal y de las verdaderas prácticas que se ejercen en la ganadería. En «Stardew Valley» no muere ningún animal catalogado como «ganado» y éstos siempre aparecen sonrientes, tranquilos, mansos y amorosos hacia el jugador.

Ha sido tal el éxito de este videojuego, desde que se lanzó al mercado en el año 2016, que incluso hay publicado un artículo académico que busca analizar la relación entre el éxito comercial —su único creador se ha convertido en multimillonario— y el desconocimiento de los ciudadanos urbanitas sobre el mundo rural.

El autor de dicho artículo tira por derroteros lejanos al veganismo y opta por tomar este videojuego como ejemplo de la desconexión social sobre la agricultura actual, los efectos medioambientales, la incultura sobre prácticas ganaderas, la necesidad de la sociedad de evadirse con mentiras y, como guinda, critica la «moda» vegana de «antropomorfizar al ganado». Me llama la atención cómo, a juicio de un especista, tratar mínimamente con respeto —aun cuando tales animales aparecen explotados en el juego— supone algún tipo de «humanización».

En definitiva, es un juego vistoso que muchos veganos llegaríamos a disfrutar si la trama consistiera en que tales los animales estuvieran recogidos o adoptados en un albergue para salvarles la vida.

¡Derechos Animales ya! - Cabecera de Planet Zoo - Especismo en los videojuegos«Planet Zoo» refleja la visión antropocéntrica de los animales como recursos naturales que requieren conservación para evitar una desaparición de especies que perjudique a nuestros intereses.

Planet Zoo

«Planet Zoo» es un videojuego que permite a los jugadores construir su propio zoológico. Ya ha habido muchos juegos anteriores de esta temática; pero éste destaca por incorporar gráficos en alta definición, mecánicas muy realistas y por intentar imitar el comportamiento de los animales.

Como en la vida real, «Planet Zoo» permite a los jugadores esclavizar —virtualmente— a más de 90 especies animales que el ser humano disfruta cosificando como objetos movientes en un museo. Hasta aquí no habría nada destacable. Sin embargo, el juego sorprende por su enorme realismo. Integra todo tipo de opciones para la instalación de vallados, alambradas electrificadas, torres de vigilancia, e incluso podemos contratar guardias con fusiles armados y listos para disparar a cualquier animal que ose querer ser libre.

Además, si el jugador no sigue los protocolos de Bienestar Animal y mantiene a los animales en condiciones socialmente mal vistas, aparecerán decenas de manifestantes animalistas (bienestaristas) que exigirán jaulas más grandes y un mejor trato para los animales encerrados. Y tú, como dueño y administrador del zoo, tendrás que aplicar una serie de medidas para tranquilizarlos y proseguir rentabilizando tu negocio. Ellos se harán unas fotitos muy monas para la galería y tú seguirás engrosando tus beneficios.

¿Te suena en algo al juego que mantienen las organizaciones animalistas con las empresas dedicadas a la explotación animal? Eso sí que es un verdadero mutualismo. Cualquier parecido con la realidad es simple coincidencia…

¡Derechos Animales ya! - Comentario de Marnie en Stardew Valley - Especismo en los videojuegosLos videojuegos también son un reflejo positivos de los avances éticos de nuestra sociedad. En «Stardew Valley», Marnie, la ganadera del pueblo, le comenta al jugador que se cuestiona si a las gallinas les sienta mal que ella les robe sus huevos. Todo el mundo puede hacer la conexión en algún momento de sus vidas.

Conclusión sobre el especismo en los videojuegos

Mientras la sociedad continúe siendo especista, los videojuegos solamente representarán en mayor o menor medida el pensamiento mayoritario hacia los animales. Depende de nosotros, los activistas, transmitirle a la sociedad las bases del veganismo y de los fundamentos de los Derechos Animales. Y, en el caso que nos ocupa, también tenemos la responsabilidad de derruir mitos enraizados que se reflejan en la creencia de que necesitamos comer animales o productos derivados, que necesitamos explotar a los animales para que sobrevivan o que están mejor bajo nuestro dominio que siendo libres en la naturaleza.

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