Archivo de la etiqueta: caballos

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de negros africanos

La carimba y el marcaje de animales

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de negros africanos - EsclavitudLa carimba es un hierro candente que fue empleado para marcar esclavos humanos y que todavía hoy se usa para el marcaje de animales sumidos en la esclavitud.

Introducción

La historia de la humanidad puede resumirse una sola frase: el abuso del fuerte contra el débil. En otros artículos, he tratado algunos aspectos históricos y analogías existentes entre la esclavitud humana y la esclavitud animal. Asimismo, en varios ensayos he hablado sobre el origen de las discriminaciones morales, fenómenos biológicos implicados y cómo la inercia social puede desembocar en la creación de un statuo quo, basado en el beneficio personal y colectivo, que trate de justificar la legitimidad de un sistema explotador.

En esta entrada, quisiera relacionar algunas prácticas que se desarrollaron durante la esclavitud humana en los siglos pasados con la metodología, los instrumentos y los argumentos que todavía hoy se utilizan y esgrimen para ejercer la ganadería y practicar el marcaje de animales.

¡Derechos Animales ya! - Hierro para marcar vacas - Carimba - Marcaje de animalesCarimba o hierro para marcar vacas. No existe ninguna diferencia entre los instrumentos usados para los esclavos humanos y que los todavía empleados para el marcaje de animales (esclavos no humanos).

[Fuente de la fotografía]

¿Qué es la carimba?

La carimba —o calimba, según el área geográfica— es un instrumento usado para el marcaje de animales y de humanos a fuego. Consta de un hierro con un extremo forjado que representa un escudo, letra o símbolo determinado para la identificación y reconocimiento de un sujeto catalogado como mera mercancía o pertenencia de alguien.

En España dicha práctica fue abolida para humanos en 1784, si bien, persistió en los territorios de Cuba hasta muy avanzado el siglo XIX. Los primeros seres humanos que sufrieron la carimba en América fueron los indios nativos. Existen indicios de que, antes de la conquista, ya se marcaban esclavos humanos de esta forma en la Península.

Dichos marcajes a hierro candente se realizan en zonas visibles de cuerpo: espalda, muslos, pecho y vientre. Después de aplicársele al esclavo este hierro caliente, conocido por carimba, pueden echársele encima de la marca ciertos productos para facilitar la cicatrización.

Tanto para el caso de humanos como de otros animales, las marcas dispuestas eran diversas y, en ocasiones, numerosas para indicar la procedencia o condición del esclavo. Por ejemplo, hasta el siglo XIX, se hacían unas marcas específicas para indicar que el esclavo humano había llegado a los territorios de España de manera ilegal —carimba de indulto al propietario esclavista— y el Ejército de Caballería de España practicaba un marcaje de caballos con una «D» para indicar que eran un desecho que enviar al matadero.

En América, las carimbas para esclavos negros eran marcas reales que se conservaban bajo llave en la intendencia que tuviera jurisdicción en aquella zona. De un modo análogo, en la actualidad, las carimbas para esclavos no humanos poseídos por el Estado se guardan en las dependencias militares dedicadas a la crianza y sometimiento de tales víctimas. Éste es el caso de la Yeguada Militar.

¡Derechos Animales ya! - Acrópolis de AtenasLa civilización humana se ha contruido mediante la subyugación de unos grupos hegemónicos frente a aquéllos más débiles. En la Antigua Grecia, Roma o Egipto existía una esclavitud humana institucionalizada tal como hoy persiste en lo tocante a la esclavitud animal. El marcaje de humanos comparte su origen con el marcaje de animales.

El origen del marcaje de animales y de humanos

La carimba —o hierro de marcar— data de un pasado remoto e incierto; pues, más allá de los registro arqueológicos, resulta prácticamente imposible determinar con certeza cuándo surgió la idea y puesta en práctica de utilizar el fuego y su efecto escarante y cicatrizante para dejar una marca de por vida sobre la piel, pelaje u otra parte del cuerpo de un animal. Ante esta definición escueta, recordemos que los humanos también somos animales.

Como sucedió con otras acciones, diversas prácticas esclavistas en humanos y sus instrumentos proceden directamente de las prácticas ganaderas y de los instrumentos para la coacción, control, violencia y asesinato de animales practicados desde el Neolítico. En este tiempo, lo único que ha ido cambiando han sido las víctimas y los verdugos, así como la normativa vigente y los argumentos de los esclavistas para legitimar sus acciones.

A pesar de que no supone una novedad la existencia de ciertos instrumentos, como la carimba, ni de ciertas metodologías, los historiadores de la actualidad les otorgan importancia a estos hechos porque hoy nos sobrecoge pensar en cuántos horrores hemos cometido contra nuestros congéneres hasta hace muy poco tiempo.

Cabe incidir en que la esclavitud negra en América sólo fue una de las últimas manifestaciones de la esclavitud humana. En Europa, Asia, África y otros lugares, la esclavitud humana ha sido —o es— generalizada para diversas razas, étnias, tribus, etc. En la Antigüedad, en la Edad Media y en la Península Ibérica hubo esclavitud humana y sigue habiendo esclavitud animal.

¡Derechos Animales ya! - Carimba a esclavos negros y a caballos de la Yeguada Militar - Marcaje de caballosA la izquierda, marca de carimba para negros africanos que llegaban a Cuba en el siglo XVIII. A la derecha, marca de carimba para el marcaje de caballos pertenecientes al Ejército de Caballería de España.

Del símbolo práctico al simbolismo cultural

Sin lugar a dudas, la carimba fue una solución encontrada por aquellos humanos con poder para establecer una identificación de aquéllos que consideraba —o considera— sus esclavos. El marcaje de animales y de humanos responde una necesidad práctica derivada del comercio y del pago de impuestos, al mismo tiempo, cumple el valor añadido de establecer una jerarquía física o material entre el dominador y el dominado, y de dotar al dominador de un status superior por la posesión de tales esclavos.

Sin ir más lejos, el Ejército de Caballería de España ejerce un marcaje de caballos a hierro candente por simple exhibición patriótica de que tales caballos pertenecen a la nación y de que son criados siguiendo una tradición centenaria. Las costumbres y tradiciones suelen ser, por lo general, evidencias de la escasa evolución social en un ámbito determinado.

Este fenómeno antropológico resulta también observable en la caza y la acción posterior de posar con las «piezas» —víctimas— cazadas. Así como en muchísimos otros rituales de dominación humana en que el ser humano abate, mutila o corta el pelaje de animales para demostrar su poder, fuerza o inteligencia.

Las diferentes culturas humanas han ideado diversos vocablos y giros idiomáticos para distinguir los rasgos, órganos u otras cualidades o características de los humanos frente al de los animales. No en vano, a los humanos esclavizados se los equiparaba con animales porque, para el ideario humano inculcado desde la infancia, los animales conforman los seres más inferiores en el escalafón de poder y, supuestamente, tenemos derecho a aprovecharnos de quienes sean más débiles que nosotros.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de caballos en el Ejército de Caballería de EspañaMarcaje de caballos en el Ejército de Caballería de España. Nótese el uso del hierro de la Yeguada Militar y cómo los caballos son sujetados, atados y violentados de diversas formas. Ningún animal, como ningún ser humano, desea ser sometido a la voluntad de otro.

[Fotografías extraídas de una publicación del Ministerio de Defensa sobre la cría caballar]

La carimba como ejemplo de una disonancia social

Nuestra sociedad destaca por sus terribles contradicciones y una empatía muy selectiva. Mientras nos apenan las injusticias que sufren otros humanos por una suerte de aprendizaje cultural, la mayor parte de la humanidad muestra una indiferencia absoluta o una manipulación intencionada con que excusar las acciones que comete o financia a diario contra la vida, la libertad y la integridad de cientos o miles de animales al día.

Al igual que se marcaban a seres humanos esclavos, la carimba y el marcaje de animales siguen vigente en toda clase de actividades ganaderas para la identificación, exhibición y venta de animales. En la actualidad, aun con los avances tecnológicos —como los microchips que se colocan en animales domesticados—, el marcaje a hierro cadente suele ser habitual en animales catalogados como «ganado» por simple manifestación de que proceden de una ganadería o de un lugar en concreto.

Aun en pleno siglo XXI, los manuales de veterinaria proponen prácticas aberrantes que no han evolucionado en siglos. Si en siglos anteriores se esgrimían razones religiosas vinculadas a la Creación para legitimar una suerte de superioridad de blancos frente a negros, hoy todavía se esgrimen razones antropocéntricas para excusar la superioridad humana frente a los demás animales con quienes compartimos el planeta. De hecho, en la ciencia moderna se asumen y estudian dichas prácticas sin siquiera cuestionar nuestra legitimidad ética para realizarlas.

En la actualidad, la mayoría de la sociedad adopta una postura bienestarista hacia los animales y su esclavitud. Esto significa que sólo rechaza el maltrato animal —el sufrimiento animalen la medida en que los daños causados a tales animales no le otorguen un beneficio personal o colectivo.

De esta forma, por ejemplo, la sociedad se lamenta cuando un ganadero tortura animales o cuando se producen rituales satánicos con animales mientras no dudan en comer animales, ir a zoológicos, acuarios, circos o en montar a caballo por simple gusto, placer y conveniencia. Los animales no son conscientes de las intenciones humanas. Por ello, según el caso, cuando incurrimos en tales acciones estamos traicionando la confianza e incluso el afecto que tenían en nosotros.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de un toroLa carimba es un instrumento cotidiano para el marcaje de animales que siguen siendo esclavos del ser humano. Si la tenencia de esclavos humanos era injusta, lo mismo cabe decir de los esclavos animales y de las prácticas que ejercemos contra ellos.

Conclusión

Debido a que el ser humano muestra una memoria muy escasa, apenas nos acordamos de la esclavitud negra en el continente americano. Este tema, tan triste como apasionante de estudiar, debiera servirnos para ampliar nuestras miras y ahondar en cómo ha ido evolucionando el contexto y los argumentos esgrimidos por los humanos con poder para someter a otros.

La carimba —el hierro de marcar— no ha quedado retratado en nuestra historia antropocéntrica porque haya torturado a millones de animales; sino porque fue un ejemplo de cómo la cosificación de seres humanos lleva a ejercer las mismas acciones perversas que todavía nuestra especie comete contra los animales.

Resulta paradójico que un mismo instrumento y una misma acción solamente cobren protagonismo según las víctimas que padecen la acción de los mismos. Si hasta hace apenas unas décadas el racismo era un fenómeno universal, todavía el especismo es la forma de discriminación más extendida en la sociedad humana. Se encuentra en todos los ámbitos, a menudo encubierta de ecologismo, un progreso bucólico o la protección de animales contra la extinción de especies.

El marcaje de animales es tan injusto como hacerlo con humanos. El quid de la cuestión no radica en que el animal —como esclavosufra más o menos durante estas prácticas; sino en que nosotros, como agentes morales, no tenemos legitimidad para atentar contra los intereses inalienables de otros sujetos. Ésta es la misma razón universal de por qué está mal esclavizar y marcar a seres humanos con una carimba.

Se produjo el marcaje de seres humanos porque tales humanos estaban catalogados como mercancías. Igualmente, el marcaje de animales a hierro candente seguirá existiendo mientras ellos también sigan catalogados como propiedades y seres inferiores al servicio del ser humano. En los últimos siglos sólo ha variado ligeramente nuestro respeto hacia otros seres humanos; pero nada ha cambiado en nuestra percepción supremacista de los animales y la cosificación moral que ejercemos contra ellos.

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - La ganadería y las prácticas ganaderas

La ganadería y las prácticas ganaderas

¡Derechos Animales ya! - La ganadería y las prácticas ganaderasLa ganadería engloba el conjunto de prácticas ganaderas que se ejercen con el fin de criar determinados animales para servir de alimento a humanos o a otros animales.

Introducción

Este artículo ensayístico describe y ahonda en la ganadería y las prácticas ganaderas con el objetivo de plasmar la realidad que viven los animales esclavizados como ganado. Para ofrecer una visión global, se relaciona la situación actual de los animales criados en granjas con la historia de la humanidad, el pensamiento antropocéntrico y la normativa de bienestar animal existente en el marco de la sociedad contemporárea.

El texto presente está estrechamente ligado a un ensayo anterior: La domesticación, la selección artificial y sus efectos.

¡Derechos Animales ya! - Rebaño de ovejasRebaño de ovejas en movimiento pertenenciente a una ganadería. La cosificación de los animales como recursos implica, forzosamente, su hacinamiento para maximizar el espacio. La mal llamada «ganadería ecológica» es, además de injusta por igual, absolutamente inviable a escala global.

¿Qué es la ganadería?

La ganadería, como actividad, puede definirse brevemente como la crianza y comercio de ganado. El ganado, a su vez, se refiere al «conjunto de bestias que se apacientan y andan juntas» (DRAE). En un sentido tradicional, la ganadería se han referido a la crianza, engorde y explotación de ciertos animales domesticados con el propósito de matarlos para la obtención de alimento para humanos o para otros animales.

En la actualidad, el término «ganadería» se aplica para mamíferos, aves y reptiles; si bien, es mucho más común para los primeros y no incluye a los peces (p. ej. acuicultura) ni a los insectos (p. ej. apicultura). Las explotaciones ganaderas, en sus distintas modalidades, comprenden la manipulación, coacción y encierro de muy diversas especies animales, entre ellas: vacas, ovejas, cabras, cerdos, caballos, visones, avestruces, cocodrilos, etc.

¡Derechos Animales ya! - Pinturas rupestres del Tajo de las Figuras (Museo de Cádiz)Pinturas rupestres del Tajo de las Figuras (Museo de Cádiz). Desde antaño, el ser humano ha representado su relación de supremacía y sometimiento respecto a los animales.

[Fuente de la fotografía]

Historia de la ganadería

La historia de la ganadería se remonta hasta el Neolítico, la era en que el ser humano empezó a abandonar su vida nómada como cazador y recolector para establecer poblaciones sedentarias. De esta era se han conservado pinturas rupestres, megalitos, dólmenes y otras obras de arte asociadas al modo de vida y creencias religiosas de estas tribus.

La ganadería surgió en un lapso paralelo al de la agricultura. Aunque rudimentarios, los primeros cultivos brindaban un excedente de alimento que atraía a herbívoros salvajes y les permitía a los humanos usar comida para atraer presas de su interés. Para entonces, el ser humano llevaba miles de años explotando animales de diversas formas (comida, vestimenta, etc), pero no condicionaba sus vidas desde el nacimiento hasta la muerte.

Más concretamente, las prácticas ganaderas tuvieron su origen cuando el ser humano capturó y aisló crías de animales salvajes a las que cazaba para alimentarlas en sus poblados [Referencia muy didactiva]. Para evitar que los animales escaparan, los humanos crearon cercales, rediles, corrales e instrumentos de control y sometimiento, tales como cuerdas, cadenas, bozales, etc.

Al mismo tiempo, la mera observación de los caracteres llevó a que el ser humano se interesara por escoger los cruzamientos de estos animales para así favorecer el nacimiento de individuos más dóciles y con las características deseadas según la función endosada a tales víctimas. Este proceso integró, a su vez, el inicio de la domesticación y de la esclavitud animal.

¡Derechos Animales ya! - Zorro en el bosqueLos zorros y otros pequeños predadores vieron reducidas sus poblaciones desde el Neolítico. La caza de determinados animales era sistemática con el objetivo de exterminar las poblaciones de depredadores.

La domesticación de los herbívoros y el exterminio de los carnívoros

El surgimiento de la ganadería supuso un nuevo paso de la humanidad hacia su búsqueda y consolidación de su poder frente a la naturaleza. Cabe recordar que ya existían actividades ritualizadas, como la caza o el sacrificio de animales, asociados al paso hacia la adultez y a la veneración a los dioses.

El ser humano comenzó a domesticar a los animales herbívoros porque éstos no competían por los mismos recursos y brindaban recursos derivados de sus cuerpos. A la par, los humanos del Neolítico empezaron a exterminar sistemáticamente a los animales carnívoros, tanto por autoprotección como para evitar que consumieran sus recursos, es decir, a los animales a quienes cazaban o esclavizaban.

La domesticación del perro fue un caso peculiar; pues el ser humano consiguó convertir a un predador potencial en un fiel aliado. En diversos estudios, incluso académicos, se emplea un lenguaje poco preciso, o directamente falso, cuando se dice que el perro se domesticó por sí mismo o que el perro se adaptó para sobrevivir junto al hombre. En ambos casos, este uso intencionado del lenguaje falsea la situación como si los perros hubieran tomado una parte activa y voluntaria en su esclavitud.

La extinción de especies animales causada por el ser humano no es un fenómeno nuevo; sino una consecuencia antigua y esperable de una mentalidad supremacista que apenas se ha visto modificada desde entonces. La ganadería es sólo una manifestación más de nuestro antropocentrismo.

¡Derechos Animales ya! - Niña frente a un toro nórdicoHasta nuestros días se desarrolla una visión romántica de la esclavitud animal cuando se percibe o manifiesta una idealización de los animales de granja como esclavos felices que nos «dan» sus productos y sus vidas.

La cosificación animal y el romanticismo ganadero

Desde su origen, la ganadería implicó la instrumentalización de diversos animales para un fin establecido por nuestra especie. Dicho uso de los animales como recursos vino pareja a una serie de racionalizaciones con que el ser humano justificaba y establecía un statu quo en que la explotación animal pasaba a convertirse en el eje central del desarrollo de las civilizaciones humanas.

Los animales esclavizados como ganado no sólo proporcionaban alimento, al ser violentados, durante su vida o tras su muerte; sino que también ofrecían, forzadamente, fuerza de trabajo motriz y actuaban incluso como reservorios de nutrientes y de riqueza. Este fenómeno propició el desarrollo de la cosificación animal, es decir, de la visión de los animales como objetos que existen para servirnos. Muchas religiones del mundo han intentado justificar esta creencia de un modo u otro apelando a la creación del mundo o la singularidad humana.

En una época en que el dinero no existía o podía perderse con facilidad, el ganado representaba tanto el poder humano en su extensión como las posesiones de aquellos humanos situados en las partes más altas de la jerarquía social. Esto, a su vez, perseveraba en la visión de la ganadería y de la esclavitud animal como acciones deseables para exhibir poder y ascender dentro de la sociedad.

A raíz de ello, hasta la fecha, existen muchos mitos y una visión romántica sobre el inicio de la ganadería y de la domesticación de los animales. Así ocurre porque el ser humano se vanagloria en su poder y capacidad para dominar a la naturaleza y prefiere autoengañarse pensando que nuestra relación con los animales tiene algo de mutualista o positiva para ellos.

Esta idealización sobre el rol del ser humano en la naturaleza no coincide, en absoluto, con los datos disponibles ni con las inferencias lógicas que podemos extraer de la historia de la humanidad; una historia cargada de crímenes —secuestro de mujeres, sacrificio de menores, decapitación de varones, etc.— y aberraciones sádicas contra otros congéneres por un simple conflicto de recursos y tierras. No creo que se requieran referencias académicas para atestiguarlo.

En el cine, la literatura, los videojuegos y otras obras artísticas, los humanos tratan de crear una narrativa que ampare nuestra percepción del mundo y que nos permita justificar nuestras acciones. Esta razón fue la misma que desembocó en las diversas justificaciones históricas que el ser humano ha dedicado para excusar la esclavitud humana o los genocidios a otros pueblos.

¡Derechos Animales ya! - Vacas estabuladasLos animales esclavizados como ganado son los descendientes de animales que fueron confinados por humanos primitivos. Hoy, la selección artificial mediante la introducción de genes causa que padezca diferentes enfermedades metabólicas.

Las prácticas ganaderas

La ganadería, desde su origen, requiere el aprendizaje y empleo de diversas prácticas ganaderas para lograr el sometimiento de los animales y la optimización de los recursos disponibles. Los intercambios culturales habidos en la historia, y la evolución de la ciencia y de las técnicas, desembocaron en la aparición paulatina de distintas metodologías e intrumentos.

Desde el Neolítico hasta el presente, los únicos cambios relevantes se han observado en cuanto al incremento en la productividad por individuo (biomasa) por mejoras en la alimentación y selección genética, y la capacidad de criar más individuos por unidad de espacio debido a una mayor compartimentalización y reparto eficiente de agua y comida en las granjas y otros centros ganaderos.

Para alcanzar el mayor rendimiento económico, el ser humano contemporáneo emplea un conjunto heteogéneo de prácticas ganaderas que, en la medida de lo posible, se tratan de maquillar y de ocultar a los consumidores y a la opinión pública a tenor de la ideología bienestarista imperante en la actualidad.

En los siguientes apartados describiré brevemente algunas de las prácticas ganaderas más frecuentes. Para obtener referencias y más datos sobre cifras y metodologías recomiendo leer un ensayo de Joanna Lucas titulado «Humane animal farming? Take a closer look», traducido al español por el activista Igor Sanz en su artículo «¿Ganadería humanitaria? Echa un detenido vistazo».

¡Derechos Animales ya! - Prácticas de inseminación artificial en bovinosPrácticas de inseminación artificial en bovinos. La domesticación va ligada siempre a la violencia sistemática contra los animales esclavizados.

[Fuente de la fotografía]

Inseminación

La producción de animales depende directamente de la generación de nuevos ejemplares con rasgos deseados que suplan la demanda humana para el bien considerado.

Tanto para favorecer la selección artificial como para reducir costos, los ganaderos recurren a la extración de semen de machos (p. ej. mamporreros en caballos o estimulación por introducción de solución salina en cocodrilos) y a la inseminación de hembras (p. ej. introducción de esperma en el cuello uterino de cerdas). Tanto en machos como en hembras se produce una violencia inherente al acto reproductor.

Las hembras parirán crías o pondrán huevos que, a menudo, nunca volverán a ver. En la ganadería, este proceso se repite en un periodo determinado por el mínimo tiempo posible en que la hembra vuelve a estar receptiva. En muchos casos, se emplean tratamientos hormonales para acelerar el ciclo menstrual o facilitar la regulación del estro en las hembras.

¡Derechos Animales ya! - Pollitos recién salidos del huevoEn la industria del huevo se asesinan sistemáticamente millones de pollitos macho al día por la sencilla razón de que los machos no sirven de nada en la industria ovícola.

Descarte

Como necesidad derivada de la eficiencia, cada ciclo de producción precisa el descarte, eliminación o matanza de aquellos ejemplares —animales cosificados— que no resultan productivos porque han nacido con malformaciones, enfermedades u otras condiciones que los convierten en no-aptos para fines ganaderos. Otra veces, los animales nacidos están perfectamente sanos; pero no son rentables para el tipo de explotación.

Este proceso, como otros los restantes, acontece con independencia del modelo de crianza. Poco importa si se trata de una granja industrial, extensiva o ecológica: nadie va a alimentar ni gasta un céntimo en un animal improductivo. Se los asesina —se les quita la vida con premeditación— por la simple razón de que sus vidas no valen nada para el fin deseado egoístamente por los seres humanos.

¡Derechos Animales ya! - Marcaje de ganadoEl marcaje de animales surgió como método para la identificación y reclamación de las propiedades animales. Esta práctica cruel sigue vigente en todos los animales catalogados como ganado.

Mutilación

Los animales esclavizados como ganado nacen con partes corporales no deseadas por sus explotadores, ya sea porque les permiten defenderse (p. ej. picos de las aves), porque propician conductas no deseadas (p. ej. cubrición de toros a vacas) o alteran el valor final del producto obtenido (p. ej. carne de verraco).

La mutilación engloba la extirpación o alteración del cuerpo del animal con un propósito derivado de su esclavitud. Entre estas intervenciones se incluyen la castración, el despique, el descorne, la amputación de la cola, de las uñas, el raspado de dientes, el marcaje a hierro candente o por nitrógeno líquido y un sinfín de acciones similares.

Estas prácticas ganaderas se realizan con rapidez, agresividad y sin anestesia por tal de optimizar el tiempo y reducir gastos. De hecho, si algún animal sale accidentalmente más herido de la cuenta, se procede a su sacrificio (asesinato) porque la atención veterinaria suele ser más costosa que el valor económico de un ejemplar dado.

¡Derechos Animales ya! - Bovino entre henoUn animal esclavizado como ganado quizás disponga de comida abundante; pero, ante todo, es un sujeto con un crotal en la oreja que lo etiqueta como mercancia al servicio de los humanos.

Hacinamiento y condicionamiento

Los animales esclavizados como ganado vivirán toda su vida bajo las condiciones establecidas por los seres humanos. Esto incluye su encierro en rediles, su hacinamiento en naves industriales o establos atestados.

Su alimentación, compañía e incluso su sueño dependerá de si el ser humano ha elegido una dieta u otra, si los tiene metidos en una jaula sin contacto con sus congéneres o si jamás verá la luz del sol (p. ej. gallinas ponedoras). Esto les genera toda clase de trastornos físicos y psicológicos derivados de la privación de libertad.

Debido a las condiciones de hacinamiento, todos los animales esclavizados como ganado reciben dosis diarias de antibióticos. El ser humano sólo se acuerda de ello cuando se apelan a las enormes cantidades de medicamentos destinados a nuestros esclavos y a la aparición de nuevos virus y cepas por la ley ecológica de la homogeneidad.

¡Derechos Animales ya! - Ternero junto a su madreA los terneros y a otros animales esclavizados en granjas les colocan anillos nasales u otros instrumentos análogos para impedir que mamen de las ubres de sus madres o la lastimen al intentarlo.

Destete y separación

Todos los animales domesticados, como esclavos, se enfrentan a la misma realidad que relataron escritores como Frederick Douglass o Harriet Beecher Stowe respecto a la esclavitud negra: los bebés pertenecen a sus amos, no a las madres.

Las crías de los mamíferos maman de sus madres durante los primeros meses como única o principal forma de alimento. Para los intereses ganaderos esto supone un problema porque vincula sentimentalmente a madres y crías, y dificulta su manejo. Asimismo, en el caso de las vacas esclavizadas para la obtención de leche, la propia cría se convierte en un competidor por el mismo recursos comercializado.

Ya sea justo después del parto o semanas más tarde, todas las crías se ven separadas de sus madres para terminar en el matadero, en otra granja o en otra parte de dicha granja dedicada al engorde de crías. También se produce esta acción en yeguadas para así domar a los potros por lotes y someterlos con mayor facilidad a la obediencia.

Para lograrlo, los ganaderos colocan aros nasales o separan paulatinamente a madres y crías para que la separación final les resulte más sencilla. Dichas acciones, como no podía ser de otra manera, suelen narrarse en manuales y cursos de ganadería como si se practicaran por el bien de los animales para «reducirles el estrés».

¡Derechos Animales ya! - Cabra dentro de un corral en una feria de ganadoUn animal quizás no sea consciente de por qué está en una subasta de ganado ni cuál será su destino, pero todos los animales sentimos y defendemos nuestra vida porque es lo único verdaderamente valioso que tenemos.

Venta y asesinato

Todos los animales esclavizados como ganado terminan asesinados muchos años por debajo de su esperanza de vida media; ya sea en mataderos, matanzas rurales o en otros lugares. A menudo, antes de terminar en el matadero pasan por subastas o ferias de ganado en que se les da un segundo uso o se los vende a granel al mejor postor.

La razón final de todas sus miserias estriba en el placer, el apetito y la indiferencia humana hacia el consumo de sus cuerpos y productos derivados, sin ninguna necesidad biológica que nos fuerce a ello ni ninguna argumentación ética que lo justifique.

[Ir a la segunda parte de este artículo]

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanos

Animales como instrumentos de terapia

¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanosMuchas organizaciones humanitarias, y la sociedad general, promueven y perciben como correcta la explotación animal para ayudar a humanos con necesidades especiales. Los activistas veganos tratamos de explicar por es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

[Fuente de la fotografía]

Las terapias con animales tratan a los animales como instrumentos de terapia

La salud de los humanos es de crucial importancia; pero no debiera comprometer la vida de otros animales. Nuestras necesidades, por muy importantes que fueren, no otorgan legitimidad moral para someter a otros individuos. En este artículo quisiera aclarar por qué es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

Los activistas veganos promovemos medidas destinadas a favorecer la inclusión y la consideración de humanos con diversas necesidades psicomotrices, así como la inclusión de menús veganos en hospitales y otros centros del Estado, el desarrollo de alternativas a la experimentación animal y el apoyo a personas con discapacidad sin la mediación de animales explotados.

En la actualidad, muchas organizaciones humanitarias y empresas promueven o apuestan por criar, entrenar y comerciar con perros guía para humanos invidentes, y con caballos, delfines y otros animales para realizar terapias para pacientes con trastornos físicos o psicológicos.

Aunque puedan resultar de gran ayuda social, no es justo utilizar animales como instrumentos de terapia porque los animales sienten, padecen y poseen sus propios intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

Toda forma de explotación animal implica considerar y utilizar animales como simples herramientas u objetos al servicio de un fin. Los perros guía son separados de sus madres y entrenados a corta edad mediante procedimiento muy duros para anular su voluntad y libre albedrío. El mismo modo, los caballos destinados a equinoterapia nunca podrán trotar o galopar en libertad.

¡Derechos Animales ya! - Niña en un bote junto a delfines en un delfinarioDetrás del uso de animales como instrumentos de terapia se esconden grandes intereses políticos y comerciales para encontrar nuevas formas de obtener beneficio mediante la captura y crianza de animales, así como la tendencia social por encontrar nuevas formas en que los animales nos sean útiles.

Razones de por qué no son éticas las terapias con animales

Las situaciones desafortunadas de los humanos no deben convertirse en la desgracia de los animales. Los animales, aunque puedan sentir amor y buenos sentimientos por sus propietarios, no tienen interés o conciencia en sacrificar sus vidas y libertad al servicio de seres humanos.

Somos nosotros, en nuestro infinito antropocentrismo, quienes establecemos que los animales tienen el fin de servirnos hasta el fin de sus vidas. Los activistas creemos y luchamos por una sociedad de futuro que consiga vencer dolencias y enfermedades sin suponer la crianza, manipulación, separación de crías y posterior descarte de animales que quieren ser tan libres como nosotros.

Cuando se proponen medidas para reemplazar la explotación animal, la sociedad general suele adoptar una postura antropocéntrica y bienestarista, arguyendo las bondades de estas terapias y que los animales están bien cuidados. Ni el beneficio humano ni el buen trato justifican que los animales sean nuestros esclavos.

La sociedad occidental parece haber olvidado que hace dos siglos se aducían los mismos argumentos falaces para justificar la esclavitud negra y el hecho de que muchas mujeres de color fuesen las niñeras y cuidadoras de los hijos de sus esclavistas, mientras vendían los suyos a un tratante de esclavos. Cuando uno revisa la historia en profundidad, las analogías encontradas con las terapias con animales, y con otras formas de explotación animal, son apabullantes.

Una civilización que no conoce su historia está condenada a caer en los mismos errores. Los activistas por los Derechos Animales promovemos el verdadero significado del veganismo, el activismo educativo y la concienciación global sobre esta problemática de la esclavitud animal. El uso de los animales como instrumentos de terapia podría terminar pronto si existiera un interés genuino en dejar de utilizar a los animales como objetos a nuestro servicio.

Artículos relacionados
¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks)

Normativa de bienestar animal

¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks) - Normativa de bienestar animalUna normativa de bienestar animal establece el correcto manejo de animales en explotaciones ganaderas y otras actividades. A nivel legal, determinadas prácticas, como el asesinato, son correctas si se practican contra animales y se consideran compatibles con el bienestar de los animales en tanto que el ser humano pueda obtener bienes o servicios derivados de tales actividades.

Introducción

Este artículo va dirigido a aquellos interesados en conocer la normativa de bienestar animal y protocolos de prevención de riesgos laborales asociados al manejo de animales.

A lo largo de este texto voy a definir, explicar y a hablar de la normativa de bienestar animal existente para explotaciones ganaderas (vacuna, equina, porcina, etc.) y de cualquier otra índole según el marco legal vigente a nivel nacional o europeo.

Si has llegado a este artículo para obtener referencias o una descripción de procesos formativos o metodológicos para estudiar o trabajar en explotaciones ganaderas, o bien eres estudiante de alguna formación profesional agropecuaria o en sanidad animal, operario en explotaciones ganaderas, zootecnista o instructor en ramas de zoología o etología aplicada, te recomiendo que continúes leyendo para adquirir una perspectiva diferente de cuanto podrás leer en centenares de webs, guías, manuales o en los propios boletines del Estado.

¡Derechos Animales ya! - Sello de bienestar animal Interporc

Una normativa de bienestar animal nace de la fusión entre los intereses de la industria y de los intereses estatales respecto a la gestión de actividades lucrativas relacionadas con el manejo de animales. Los sellos de bienestar animal y otras técnicas publicitarias tienen el fin de lavar la imagen de la industria ganadera y de perpetuar los intereses agropecuarios

¿Qué es una normativa de bienestar animal?

Una normativa de bienestar animal es un conjunto de instrucciones o disposiciones legales que establecen el conjunto de acciones o estados aplicables a un animal para considerar, o no, que goza de cierto bienestar mientras está sujeto a un programa o proceso de cría, recría, entrenamiento, confinamiento, manipulación, encierro, transporte, sacrificio, etc.

Cada jurisdicción, ya sea de orden infranacional o supranacional, cuenta con una serie de leyes y regulaciones aplicables a los animales y a su manejo porque toda actividad, laboral o no, debe estar legislada para minimizar la interferencia y el perjucio potencial de los intereses involucrados en una operación o sobre un mismo bien.

Legalmente, los animales están catalogados como bienes muebles semovientes (objetos con movimiento autónomo). Esto significa, en resumidas cuentas, que cualquier normativa referida al manejo de animales existe en el mismo plano legal que las existentes para el manejo, creación, producción, desecho, etc., de cualquier objeto común y corriente, ya hablemos de un calcentín o de una lavadora.

¡Derechos Animales ya! - Caballo en venta con número de teléfono pintadoEste caballo fue pintado por su propietario para ponerlo en venta. Una normativa de bienestar animal puede incluir la permisión o prohibición de determinadas acciones y el uso o no de ciertas sustancias respecto al manejo de animales. Sin embargo, tales normativas, como fruto de nuestra sociedad especista, no contemplan la propia injusticia de que un animal sea pintado y vendido como un simple objeto.

¿Por qué se establece una normativa de bienestar animal?

Cualquier normativa deriva del interés humano —social o económico— en obtener productos y servicios por medio de una actividad. Una normativa de bienestar animal, sea cual fuere, existe para incrementar el beneficio o placer obtenido (mentalidad utilitarista imperante) por el ser humano mediante la explotación de un animal para una actividad o un fin decidido por una persona o entidad física o jurídica.

A pesar de que ya existen voces en contra de la reificación (cosificación) animal, el marco legal vigente establece que los animales son meros recursos o mercancías que los operarios, trabajadores u otros humanos involucrados en una actividad deben tratar y manejar de una determinada forma para cumplir con la ley.

Las leyes amparan los usos y costumbres de un pueblo. Y, en lo tocante a las actividades ganaderas, una normativa de bienestar animal tiene el fin de incrementar la eficiencia de una actividad relacionada con el manejo de animales —generalmente productiva— sin causar un sufrimiento innecesario a los animales explotados y esclavizados (estos últimos dos adjetivos especificativos solían utilizarse en el siglo XIX; pero acostumbran a omitirse en la actualidad por aquello de la corrección política).

La razón de por qué una normativa de bienestar animal persigue minimizar el sufrimiento animal es la misma de por qué contempla la prevención de riesgos laborales. Dado que los animales sienten y padecen como los seres humanos, ejercer malos tratos y causar un sufrimiento excesivo para la actividad ejercida implica deteriorar el valor final del producto o servicio obtenido.

¡Derechos Animales ya! - Caballo esquelético en un mataderoUna normativa de bienestar animal contempla la manera legal de transportar y sacrificar animales, como al caballo mostrado en esta fotografía. Este equino, sin embargo, no parece muy convencido de que las leyes respeten en lo más mínimo su bienestar. ¿Puede haber bienestar alguno cuando la única razón de tu existencia es servir a otros hasta que te arrebaten la vida? 

El cinismo de la explotación animal

A diferencia de los objetos, en el sentido literal y físico del término, los animales no son máquinas o seres inertes inmunes o indiferentes a aquello que les hacemos. Los malos tratos (acogidos en el término bienestarista de «maltrato animal») incrementan los riesgos potenciales de que se produzcan accidentes en el entorno de trabajo y de que haya un conflicto de interés entre los humanos participantes.

Ninguna normativa de bienestar animal busca o trata de «ser más justos» con los animales ni nada parecido, simplemente existe porque toda actividad debe estar regulada por las razones ya aducidas. Dichas normativas se engloban bajo el término engañoso de «bienestar animal» porque se refieren a una serie de condiciones mínimas que puedan garantizar el máximo aprovechamiento del animal para el fin deseado.

Al mismo tiempo, esta catalogación puede utilizarse con fines políticos y comerciales para el mantenimiento de estas actividades. Lo mismo acontece con el caso de cursos o planes de estudio bajo los términos de «sanidad animal» y otros inventos modernos. Por ejemplo, en doma se emplea el concepto de «liderazgo» para no decir «dominio» o «sumisión», y se habla de «manejo de animales» por tal de no decir «control de animales».

El ser humano tiene una tendencia hacia la búsqueda de nuevos términos y la separación arbitraria entre conceptos relacionados con la esclavitud humana para así evitar un conflicto moral con las acciones que ejerce contra los animales.

El ser humano incurre en un grave cinismo cuando, consciente y sapiente de la fisiología y psicología de los animales, recurre a tales conocimientos únicamente para aprender cómo mejorar la eficiencia y rentabilidad de una explotación a costa de la vida, libertad e integridad de tales víctimas.

Nuestra especie, a tenor de su profundo antropocentrismo, sabe perfectamente que a ningún animal le gusta ser coaccionado, violentado o asesinado de ninguna forma, sin embargo, omite estos hechos científicos y se limita a establecer una normativa de bienestar animal por tal de seguir beneficiándose a costa de los más débiles. Esta mentalidad supremacista, y no otra, ha sido la causante de los mayores crímenes de la humanidad cometidos contra nuestra propia especie y contra quienes son de otras especies.

¡Derechos-Animales-ya-Cuatro-osos-en-un-zoológicoUna normativa de bienestar animal dada también puede referirse al estado perpetuo de animales exhibidos en zoológicos, delfinarios y acuarios, cuya existencia se limita a ser objetos de exhibición o recreo para humanos ociosos.

Una normativa de bienestar animal es una oda a la hipocresía

El ser humano comete una hipocresía infinita cuando, en la actualidad, muchos manuales y documentos oficiales afirman o parecen mostrar preocupación por el trato que se les da a los animales durante una actividad determinada mientras validan el conjunto de dichas actividades.

Por ejemplo, no es nada extraño encontrar libros o manuales diversos que versan sobre cómo descornar o encrotalar bóvidos, castrar cerdos y encerrar a cerdas de cría, marcar a fuego o con nitrógeno líquidos a équidos, y un largo etcétera, señalando pautas para reducir el estrés y sufrimiento de los animales aun cuando tales acciones sólo se ejercen en beneficio humano y no del animal.

Un ejemplo flagrante lo tenemos en el caso del destete de distintos animales criados como ganado. A menudo se explica que ha de producirse una separación paulatina entre la hembra y la cría para evitarles estrés. Dicho «estrés» no es otro que la coacción y potencial separación y venta de tales animales.

Las mismas explicaciones que hoy se dan para los animales catalogados como «ganado» aparecían durante la época de la esclavitud negra para facilitar las subastas de madres e hijos que terminarían separados en distintas familias blancas.

Si a un ser humano cualquiera le importarse, de verdad, el trato que se les da a los animales durante una actividad o explotación ganadera, empezaría por cuestionarse la necesidad o legitimidad para ejercer tales acciones.

Nuestra sociedad no participa en la explotación y esclavitud animal por una necesidad biológica, sino por una razón cultural transmitida y conservada de generación en generación a razón de la existencia de claros beneficios sociales y económicos en detrimento de los animales criados, perseguidos y exterminados durante el proceso.

¡Derechos Animales ya! - Mundo Jurásico captura de dinosaurios usados como monturasEl especismo se vuelve manifiesto en películas y videojuegos. Esta imagen pertenece a una escena de la película «Mundo Jurásico». Para toda la sociedad resulta evidente que el ser humano explotaría dinosaurios si pudiéramos devolverlos a la vida. Más tarde, nuestros juristas y políticos crearían una normativa de bienestar animal para distribuirse el beneficio y que la sociedad quedase tranquila respecto al bienestar de estos animales. 

Conclusión

Este artículo tiene el fin de describir qué es una normativa de bienestar animal y de ofrecer una visión general sobre por qué y para qué existen. Atendiendo al conocimiento científico y a las evidencias sobre la sintiencia, conciencia e inteligencia animal, este breve ensayo busca alentar a la reflexión a aquellos interesados o profesionales en actividades relacionadas con la explotación animal.

A mi juicio, resulta espantoso y aborrecible que la mayor parte de la humanidad viva desconectada éticamente de sus acciones y se limita a aprender o imitar a base de repetición sobre lo que otros hacen o enseñan.

No es posible justificar la explotación animal ni ninguna de las crueldades que los humanos cometemos a diario sin recurrir a falacias o falsedades científicas. Si todavía no eres vegano o defensor de los Derechos Animales, tu momento ha llegado.

Artículos relacionados
Partido Vegano - Caballos acosados por un helicóptero en Australia

La matanza de caballos en Australia y la perversidad del antropocentrismo

Partido Vegano - Caballos acosados por un helicóptero en Australia - Matanza de caballos en AustraliaUn helicóptero acosa a una manada de caballos para dirigirlos hacia donde les conviene. Está produciéndose una matanza de caballos y de otros animales en Australia con el argumento falso de salvaguardar sus recursos hídricos para así satisfacer hasta la última gota de nuestro antropocentrismo perverso.

[Fuente de la fotografía: El País] [El círculo rojo ha sido una adición mía]

La antesala del exterminio masivo de animales

En este artículo queremos rescatar un terrible suceso que tuvo lugar en el año 2013: una cruel matanza de más de 3000 caballos en Australia. Volvemos a traerlo a colación por tres motivos muy importantes:

  1. Tales hechos fueron atroces y reflejaron en grado máximo la indiferencia, la insensiblidad, el sensacionalismo, la confusión, la hipocresía, la cosificación animal y el más absoluto de los desprecios que nuestra sociedad muestra hacia los animales.
  2. Australia y otros países han ejercido —y siguen ejerciendo— batidas y cacerías sistemáticas contra aquellos animales que perjudican sus intereses institucionales.
  3. Estos actos tan deplorables cobran de nuevo una especial relevancia tras la noticia de que el agua ha empezado a cotizar en la bolsa de Wall Street.

A tenor de estas razones, queremos relatar y comentar los terribles acontecimientos que se produjeron como antesala de aquello que podría volver a acontecer muy pronto a escala planetaria. Hay serios indicios de que, a partir de ahora, diversos diversos gobiernos de todo el mundo buscarán múltiples excusas para exterminar animales salvajes con el objetivo de controlar sus recursos hídricos.

Partido Vegano - Caballo asesinado desde un helicóptero en Australia - Exterminio de animales por recursos hídricosCaballo asesinado en Australia por un disparo desde un helicóptero. Los escasos recursos hídricos de Australia se llenan con la sangre de inocentes mientras se riegan campos de golf.

Una matanza caballos con premeditación y alevosía por parte del gobierno australiano

En 2013, el Consejo Central de la Tierra (CLC), un organismo gubernamental del gobierno australiano, aprobó la decisión de asesinar a más de 3000 caballos salvajes que habitaban en Tempe Downs, un territorio virgen en la zona interior del continente australiano que estaba muy afectado por una larga sequía.

Atendiendo a las pruebas de dicho suceso, la razón de esta decisión estuvo motivada porque estos caballos salvajes interferían en los intereses ganaderos de la región. Los caballos salvajes suponían una competencia por los pocos pastos verdes y la escasa agua que se encuentra en estas vastas extensiones de 4.750 kilómetros cuadrados. Además, como hemos tratado en un artículo sobre la domesticación, los caballos salvajes suponen también un problema para las yeguadas que se dedican a seleccionar una raza en particular.

Sin embargo, lejos de recurrir al argumento antropocéntrico de que «los caballos son una plaga» —porque atentaban contra los intereses egoístas de quienes esclavizaban a caballos domesticados y otros animales como ganado—, al gobierno australiano se le ocurrió una manera más infame de realizar un control de daños frente la opinión pública: ejercieron unas campaña publicitaria que supuestamente demostraba que tales caballos salvajes estaban pasando hambre y sed por la falta de recursos hídricos y que, según ellos, lo más ético y humanitario era abatirlos desde un helicóptero para poner fin a sus vidas y que dejaran de sufrir.

Este movimiento manipulador generó tres grandes grupos de opinión: los australianos que se posicionaban a favor de la matanza para que los animales no «sufrieran», los australianos que se posicionaban a favor del exterminio porque previamente entendían que esta matanza de caballos les beneficiaba por algún motivo egocéntrico, y los australianos que se oponían alegando que matarlos desde un helicóptero no se trataba de una forma «humanitaria» o «higiénica» de acabar con todos estos animales. Como sucede en otros conflictos con animales, estas interpretaciones debieron a tres posturas ideológicas interrelacionadas y nacidas del antropocentrismo.

En este vídeo expongo comentario completo sobre la matanza de caballos en Australia. La introducción menciona al Partido Vegano, un proyecto que estuvo en funcionamiento durante el año 2020 y principios de 2021.

Un análisis necesario

Esta matanza de caballos en Australia es un ejemplo completo de varias circunstancias actuales: de cómo un gobierno excusa el exterminio de animales «por su propio bien»; de cómo la sociedad bienestarista percibe que está bien matar animales con el argumento de que «no sufran»; de cómo los humanos más antropocéntricos lo ven bien porque perjudican a intereses humanos y de cómo los ecologistas especistas sólo se preocupan por unos animales según su cuantía poblacional, por razones sentimentales, nacionalistas, simbólicas o salubres.

Por desgracia, no cabe ningún consuelo para el caso que nos ocupa. Por un lado, a la mayor parte de la sociedad le importa un bledo que asesinen a más de 3.000 caballos de la noche a la mañana desde varios helicópteros. Las únicas voces críticas contra este crimen se reducen a la idea de que deberían haber llevado a estos animales al matadero para darles utilidad, a que no se ha producido una «muerte humanitaria» o a que habría convenido potenciar la doma y venta de estos caballos con fines recreativos o deportivos.

Nadie —o nadie que hayan recogido los medios— parece pronunciarse contra la propia acción inmoral de determinar la ejecución de otros sujetos y de regir las vidas de los animales como si fuesen objetos a nuestra disposición. Mientras en esta región de Australia se cometen matanzas de caballos salvajes, en otras zonas de este mismo país y en otros lugares del mundo se crían e inseminan forzadamente a yeguas para engendrar nuevos caballos que explotar y esclavizar. La única diferencia está en que los animales sólo tienen valor si su propietario los estima valiosos. Todos son esclavos.

Partido Vegano - Caballo recostado sobre la hierbaFotografía de un caballo recostado plácidamente sobre la hierba. No existe ningún argumento válido para justificar una matanza de caballos ni de ningún animal, ya fuere desde un helicóptero, con venenos u otros métodos aplicados. Cualquier argumento antropocéntrico, como el de salvaguardar supuestamente los recursos hídricos de una nación, es el resultado de un profundo desprecio que tenemos por los animales como fruto de un adoctrinamiento infantil.

Conclusión

Éste, señores, es el mundo en que vivimos. Un holocausto perpetuo en que los pocos animales mínimamente libres son abatidos de un helicóptero. Los animales de todo el planeta deben escoger entre morir a manos de los indiferentes, de sus explotadores o de sus «defensores»: los ecologistas y los animalistas. A los primeros sólo les preocupa un medio ideal en que cada animal esté controlado en su sitio y a los otros sólo les quita el sueño si los animales sufren o no sufren cuanto podrían sufrir mientras se les dan muerte.

Ni unos ni otros parecen comprender que a los animales no les basta con menos sufrimiento o con algo de libertad frente a nuestro régimen universal de persecución y exterminio. Todos los animales merecen respeto hacia sus vidas, libertad e integridad. El especismo pudiera considerarse una enfermedad porque se trata de un trastorno inculcado altera el uso de la razón. Nuestra sociedad está enferma de especismo.

Artículos relacionados