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¡Derechos Animales ya! - La zoofilia, el bestialismo y la hipocresía social

La zoofilia, el bestialismo y la hipocresía social

¡Derechos Animales ya! - La zoofilia, el bestialismo y la hipocresía socialLa zoofilia y el bestialismo suponen formas de explotación animal que despiertan un odio visceral en una sociedad hipócrita. Los zoofílicos practican la violación de animales partiendo de argumentos antropocéntricos y falaces.

¿Qué es la zoofilia y el bestialismo?

Hay temas delicados que los activistas veganos estamos obligados a tratar y trasladar con profesionalidad por el bien y la defensa de los animales. En el artículo de hoy voy a hablar sobre la zoofilia y por qué su práctica —el bestialismo— supone una vulneración de los Derechos Animales. Asimismo, trataré hondamente algunos de los argumentos zoofílicos y su refutación.

La zoofilia es una parafilia consistente en una atracción sexual hacia los animales. Como sucede en otras parafilias, tanto en aquéllas que involucran o no a otros sujetos, la zoofilia hace que el sujeto afectado desee mantener relaciones sexuales con animales y ejercer determinadas prácticas; las cuales reciben el nombre de bestialismo.

Este conjunto de acciones son injustas porque, como sucede en el caso de la pederastia, los animales carecen del nivel de conciencia necesario con que dar su consentimiento libre e informado para mantener una relación sexual con un humano. En un nivel psicológico y ético, los animales son como bebés humanos o niños pequeños. Todos ellos son amorales (no diferencian entre el bien y el mal) y pacientes morales (merecen respeto y no pueden ser juzgados moralmente).

El consentimiento es un requisito obligatorio para que un sujeto pueda participar con garantías en un encuentro sexual. Estas garantías, éticas o legales, no existen para el caso de los animales. Un animal manipulado, penetrado o violado por un humano zoofílico carece de cualquier tipo de protección ante la ley.

Partido Vegano - Leona - Violación en animalesLos leones violan a las leonas. Lo que hagan los animales es moralmente irrelevante porque ellos no son responsables de sus actos, nosotros sí.

Diferencia entre atracción sexual y violación

La atracción sexual se define como la atracción de un sujeto a practicar sexo con otro. El deseo sexual, de cualquier tipo, jamás justifica cometer acciones que perjudiquen a terceros. Los animales poseen sus propios intereses inalienables —vida, libertad e integridad— que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

Podemos comprender que nadie decide experimentar una atracción sexual hacia los animales como tampoco elige tener una atracción hacia los hombres o las mujeres, entre otros. El deseo o el pensamiento no son punibles ética ni judicialmente. Sin embargo, las acciones exceden el plano del deseo sexual y sí son condenables. Quien presente una parafilia es plenamente responsable de sus actos y debiera ser condenado cuando incurra en acciones injustas contra otros sujetos.

Por su parte, una violación se define como la vulneración de la integridad física de un sujeto con un fin relacionado con el sexo. En la naturaleza hay animales que violan a otros animales. Por ejemplo, los leones violan a las hembras de su especie. No obstante, esto no significa ni justifica que esté bien que los humanos violemos a otros humanos ni que violemos animales. Apelar a este argumento incurre en la falacia naturalista.

Si entendemos que una violación entre seres humanos es algo injusto y aberrante, debemos comprender que violar a un animal no es éticamente distinto a hacerlo con alguien de nuestra especie. Violar animales vulnera, igualmente, su derecho a la integridad física. Si entendemos que los niños están desprotegidos frente a un adulto pederasta, debemos comprender que todos los animales están desprotegidos ante los seres humanos.

Existen violaciones practicadas por humanos en animales de carácter no sexual. Por ejemplo, los veterinarios y zootecnistas practican la violación de animales cuando inseminan artificialmente a hembras y extraen por la fuerza el semen de machos sementales.

Partido Vegano - Caballo atado a un remolque - Sociedad especista e hipócrita - Bestialismo con caballosLos animales son esclavos del ser humano. Al quedar supeditados a nuestros deseos y preferencias, distintos miembros de nuestra sociedad pueden optar por practicar el bestialismo y usarlos de formas menos comunes. No existe ninguna diferencia ética entre explotar a este caballo como montura o hacerlo como instrumento sexual. Ni tampoco hay nada correcto en utilizar a esos dos perros como «animales de compañía» o para algo más.

Los animales están desprotegidos ante las prácticas zoofílicas

Las prácticas zoofílicas no se persiguen activamente, e incluso están aceptadas en determinadas culturas humanas. De hecho, no resulta difícil encontrar material zoofílico en internet y guías completas que explican cómo penetrar sexualmente a distintos animales, desde perros y caballos hasta delfines.

Hay grupos bienestaristas —llamados sensocentristas— que practican y promueven la zoofilia con argumentos hedonistas, es decir, arguyendo que una violación en animales pasa a estar bien porque les da placer. Por razones obvias, tales grupos callan sus pensamientos en lo tocante a la pederastia y otras acciones abusivas en humanos. Estos individuos utilitaristas defienden cualquier acción que les otorgue algún beneficio.

A este fenómeno se le suma que la vulnerabilidad de los animales y la universalidad de la explotación animal permite disponer de ellos con facilidad y faculta a sus agresores a hacerles cualquier cosa sin necesidad de excesiva discreción; pues tales víctimas no pueden denunciar a su agresor ni tampoco defenderse casi de ninguna forma. Y si lo hacen, se las sacrifica (asesina).

Los animales, lógicamente, están desprotegidos frente a un individuo zoofílico por la misma razón por la cual están desprotegidos ante un ganadero, un cazador o un torero, entre otros ejemplos. Todos los sujetos no humanos del planeta están catalogados como propiedades y objetos al servicio de la humanidad. Se los explota de millones de maneras con consecuencias iguales o peores a las de una violación. Por tanto, carece de sentido sorprenderse cuando se relatan casos de bestialismo en periódicos y noticias.

¡Derechos Animales ya! - Zooville (foro de zoofílicos)

La gente que padece zoofilia busca reunirse y compartir ideas y material gráfico sobre cómo prácticar violaciones y disfrutar a costa de la integridad y libertad de sus animales esclavizados como objetos sexuales.

Las falacias de los zoofílicos

Los humanos que presentan esta parafilia, la zoofilia, esgrimen una serie de argumentos falaces con que justificar y legitimar todo tipo de prácticas sexuales con animales. Después de haber indagado bastante en foros y distintas páginas de la web profunda (‘deep web’), he hallado tres argumentos antropocéntricos y bienestaristas muy repetidos.

Por encima de cada enunciado muestro una captura, en inglés, de un ensayo escrito por un zoofílico para justificar la zoofilia (para visitar el enlace se requiere utilizar la red TOR):

¡Derechos Animales ya! - Argumento zoofílico de que los animales consienten tener sexo con humanos

El argumento zoofílico de que los animales consienten tener sexo con humanos

Este argumento se resume en la idea de que los animales, cuando muestran alegría o atención hacia los humanos, están consintiendo que prácticas de índole sexual. Este argumento equivale a afirmar que un niño esté consintiendo una violación por parte de un adulto si se muestra tierno o amable si muestra algún tipo de agrado o alegría hacia el adulto.

Se trata de una asunción unilateral de una realidad sin consentimiento expreso de la otra parte. Ni los niños ni los animales pueden consentir o aceptar un encuentro sexual por la sencilla razón de que no están dotados psicológicamente para entender las intenciones de los humanos adultos ni la finalidad de dichas prácticas sexuales.

Cuando los zoofílicos sueltan este alegato, recurren exactamente al mismo argumento esgrimido por pederastas y acosadores sexuales cuando aducen que la víctima los «provocaba» sexualmente.

¡Derechos Animales ya! - Argumento zoofílico de que los animales no quedan con secuelas psicológicas

El argumento zoofílico de que los animales no padecen secuelas psicológicas

Otro argumento falaz muy repetido es el de que los animales, a diferencia de los humanos, no padecen o no pueden padecer secuelas psicológicas derivadas de una violación. Nuevamente, este argumento incurre en dos peticiones de principio. Por un lado, los zoofílicos niegan que los animales puedan sufrir por una violación o que no deseen ser violados (asumen, sin más, que sus «compañeros» desean tener sexo con humanos), y por otro, establecen arbitrariamente que violar animales está bien si, supuestamente, no sufren secuelas psicológicas.

Las secuelas psicológicas son un posible resultado de una acción perjudicial sobre un sujeto. La ética (y la ley) no se construyen sobre las potenciales consecuencias de una acción; sino sobre la previa legitimidad (inexistente) de dicha acción. Justificar una acción apelando que no tendrá, teóricamente, una consecuencia negativa incurre en una falacia ad consequentiam.

No en vano, con este argumento, los zoofílicos prentenden desmarcarse de la pedofilia arguyendo que los niños sí padecen secuales psicológicas pero que los animales no. Vaya, qué oportuno.

¡Derechos Animales ya! - Argumento zoofílico de que tener sexo con animales es un servicio compensatorio

El argumento zoofílico de que tener sexo con animales es un servicio compensatorio

El argumento estrella de los zoofílicos coincide de lleno con el que esgrimen ganaderos, veterinarios y otros individuos que obtienen lucro y placer mediante la explotación animal. Estos individuos excusan las prácticas zoofílicas arguyendo que tener sexo con animales es una especie de intercambio o uso compensatorio por los servicios que el ser humano le brinda al animal.

Según quienes presentan zoofilia, los animales explotados como ganado o en trabajos forzados, no son usados meramente como recursos. Se trata de una afirmación un tanto curiosa considerando que, un par de líneas antes, se indica que tales animales vienen al mundo con una función planeada y designada por el ser humano.

No resulta causal que los zoofílicos citen a autores como el filósofo utilitarista Peter Singer, promotor moderno de la ideología bienestarista, y a la teoría kantiana; pues el bienestarismo establece que cualquier uso de los animales pasa a ser admisible si, desde el punto de vista humano, dicha acción produce placer en el animal o reduce su sufrimiento.

El animalismo institucional de partidos como PACMA y organizaciones como Igualdad Animal promueven la idea de que los humanos sólo debemos evitar el maltrato y sufrimiento animal. Dado que no consideran intrínsecamente incorrecto el hecho de participar en la explotación animal para algunos fines (carne, leche, huevos, etc.), justifican tácitamente aquellos usos que otros humanos hacen de sus respectivos esclavos.

Partido Vegano - Koala con una críaLa sociedad muestra preocupación por la extinción de especies al mismo tiempo que participa en la crianza y exterminio sistemático de millones de animales para explotarlos de distintas formas.

La hipocresía social respecto a la aberración de violar animales

Se da la paradoja de que la sociedad condena estos actos al mismo tiempo que participa y financia otras actos aberrantes, tales como el descorne de bóvidos, el despique de gallináceas, marcar a fuego o por hidrógeno líquido, y asesinar animales en mataderos de infinitas formas. No tiene sentido insultar y condenar a individuos zoofílicos ni llamarlos «maltratadores» mientras la sociedad no duda en causar los mismos o peores daños en estos mismos animales.

La dura realidad está en que la sociedad sólo rechaza aquellos daños que no le benefician. Y de esto se valen las grandes organizaciones animalistas y sus partidos asociados para hacer caja. Como sucede con la tauromaquia, la zoofilia está mal vista en sociedad por un carácter estético más que ético. Si un ser humano decide matar a un toro en su finca, casi nadie se sorprende; si decide torearlo en la dehesa hasta matarlo, sí recibe condena social.

Del mismo modo, si un ser humano decide degollar a un cerdo en su granja, casi nadie se rasga las vestiduras. En cambio, que alguien violara a un cerdo sí abriría las portadas de los periódicos. Y lo mismo si hablásemos de vacas, ovejas o de cualquier animal más o menos accesible para tales propósitos. Esta hipocresía social, fruto del especismo y del antropocentrismo, es el responsable de que todos los animales estén condenados desde el mismo momento de su nacimiento.

Partido Vegano - Dos vacas en un cuadroLa sociedad se sorprende que exista la zoofilia y el bestialismo porque mantiene una visión idealizada de la explotación animal y del estatus legal de los animales en el mundo.

Conclusión

Los activistas veganos defendemos la abolición de toda forma de explotación animal. No condenamos las prácticas zoofílicas porque sean únicamente una forma de «maltrato animal»; sino porque los humanos carecemos de legitimidad para usar a otros sujetos como medios o recursos para nuestros fines.

El concepto de «maltrato animal» es de índole bienestarista y no sirve para protegerlos porque cualquiera puede estar en contra de aquellos daños que no le brindan un beneficio a sí mismo.

Los defensores de los Derechos Animales rechazamos el bestialismo y toda explotación animal en reconocimiento de que los animales merecen respeto y de que no debemos perjudicar sus vidas de ninguna forma. Ellos no son objetos sexuales como tampoco comida ni ningún recurso a nuestra disposición.

Finalmente, hay que tener especial precaución con los sensocentristas. Estos individuos acostumbran a decir que son veganos o animalistas mientras defienden la violación de animales y otras acciones aberrantes (tales como encerrarlos en zoológicos o manipularlos genéticamente) que violan sus derechos fundamentales.

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¡Derechos Animales ya! - Las tergiversaciones del veganismo y los efectos del antropocentrismo

Las tergiversaciones del veganismo y los efectos del antropocentrismo

¡Derechos Animales ya! - Las tergiversaciones del veganismo y los efectos del antropocentrismoLas tergiversaciones del veganismo son constantes por parte de individuos, colectivos y medios de comunicación que versan sobre el mismo sin siquiera informarse. El antropocentrismo es uno de los mayores responsables de que la sociedad no comprenda el veganismo.

El veganismo padece diversas tergiversaciones

He dedicado muchos artículos a distintas formas de explotación animal y a definir conceptos fundamentales de Derechos Animales. En esta entrada, desearía exponer brevemente algunas tergiversaciones típicas que sufre el veganismo como fruto de la desinformación, el fraude, la manipulación y falsedades que se vierten a tenor del antropocentrismo y de los conflictos de intereses que despierta la defensa integral de los animales.

El veganismo es un principio ético basado en el rechazo hacia toda forma de explotación animal (uso como recurso), en reconocimiento de que los animales —con células nerviosas— también sienten y poseen conciencia y personalidad. En consecuencia, todos los animales merecen respeto. El veganismo se sitúa como un principio fundamental y base para la defensa y reivindicación de los Derechos Animales.

Hasta la fecha, el grueso de la población humana ignora todavía que el resto de los animales poseen intereses propios y el deseo de vivir su vida bajo sus propios términos. Esto se debe a uno de los prejuicios más antiguos que existen: el especismo, un prejuicio basado en la discriminación moral según la especie que conduce, a su vez, al antropocentrismo, es decir, la creencia de sólo los humanos somos importantes y debemos tener privilegios frente a sujetos que no sean humanos.

Partido Vegano - El antropocentrismo y la sociedadEl antropocentrismo causa estragos en nuestro entendimiento de que los animales merecen respeto porque poseen intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

Los efectos del antropocentrismo sobre el veganismo

El antropocentrismo es la doctrina que considera al ser humano como el centro del universo y que, por tanto, nuestros intereses quedan por encima de los de cualquier individuo que no pertenezca a nuestra especie.

En las últimas décadas, se han producido algunos avances en materia legal y ética en todo el mundo respecto a los derechos de la mujer, de los menores y de los homosexuales, entre otros. Sin embargo, la mayoría de la sociedad no se ha cuestionado aún su visión y acciones hacia los animales. Desde hace poco más de diez años, el veganismo se ha vuelto un concepto un fenómeno más presente en nuestro día a día. A pesar de ello, la mentalidad antropocéntrica impide un progreso en buena parte y genera diversas tergiversaciones del veganismo.

Debido a esta mentalidad antropocéntrica, algunos veganos creen que hablar en favor del veganismo aludiendo a los beneficios que le aporta al medio ambiente o los efectos positivos que tiene sobre nuestra nuestra salud. Al despojar al veganismo de su sentido etimológico, sólo se consigue invisibilizar a las víctimas al centrar la atención en los intereses humanos (el sujeto esclavista) y no en los de la propia víctima (el sujeto esclavizado).

Este fenómeno, en el que participan autodenominados justicieros sociales, no gozaría de aceptación en ninguna lucha social relacionada con seres humanos porque, en éstas, reconocemos que la lucha debe ser por la víctima y por sus derechos. En el caso de los animales no podemos conformarnos con menos.

A continuación, expondré y responderé a algunas de las tergiversaciones del veganismo más habituales.

Partido Vegano - Tergiversaciones del veganismoA los activistas veganos nos molesta de sobremanera encontrar tantas tergiversaciones del veganismo que acontecen por fruto del antropocentrismo y de otros prejuicios.

Las tergiversaciones del veganismo más comunes

Me gustaría alentar a los activistas, y a todos los veganos, a que tengan en cuenta estos argumentos presentados para enfocarse en la difusión de los principios del veganismo de una forma justa y efectiva. Hagámoslo juntos por los seres oprimidos más inocentes que hayan existido jamás. Todas las acciones atroces que padecen los animales se derivan de nuestra mentalidad.

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¡Derechos Animales ya! - Día Internacional de los Animales - San Francisco de Asís

El Día Internacional de los Animales debiera ser por los animales

¡Derechos Animales ya! - Día Internacional de los Animales - San Francisco de AsísEl Día Internacional de los Animales debiera emplearse para promover los Derechos Animales. Lejos de ello, nuestra sociedad especista sólo se acuerda de algunos animales, por la extinción de especies y por razones religiosas asociadas a San Francisco de Asís.

En el Día Internacional de los Animales se adopta un enfoque antropocéntrico

El 4 de octubre se celebra el Día Internacional de los Animales. Como sucede con otros Días Internacionales, las razones aducidas para esta celebración responden a una mezcla entre antropocentrismo y ecologismo especista. En este artículo, en este día quisiera lanzar una reflexión centrada en los Derechos Animales y condenar el enfoque ambiguo y contradictorio que adoptan colectivos animalistas y ecologistas en lo tocante a los animales y su situación actual en el mundo.

El Día Internacional de los Animales fue una fecha promovida por la Organización Mundial de Protección Animal, en 1929, con el objetivo de frenar la extinción de especies animales. Con este hecho, ya observamos el enfoque sesgado de que los animales sólo importan cuando su cuantía poblacional desciende y cuando su desaparición perjudica a intereses humanos.

Más recientemente, a partir del año 1980, el Papa Juan Pablo II declaró a San Francisco de Asís patrono de los animales. Cada año, millones de católicos se congregan junto con sus animales poseídos (perros, gatos, caballos, etc.) para que reciban una bendición a las puertas de las parroquias. ¿Tiene sentido que un sacerdote bendiga a un sujeto a quien considera un mero objeto? ¿Tiene sentido que se bendiga a un animal que quizás termine en un matadero?

La consideración religiosa —no únicamente cristiana— de que todos los animales son criaturas de Dios no implica ningún tipo de respeto real hacia los animales si no se adopta el veganismo. Consideramos que todos los cristianos —y los humanos en general— deberían cuestionarse la coherencia respecto a la visión que tienen hacia los animales y aquello que, al mismo tiempo, practican contra ellos.

Junto a la visión antropocéntrica y religiosa, grandes organizaciones animalistas utilizan actualmente este día para hablar de «maltrato animal», de «sufrimiento animal», de ganadería industrial o de carne ecológica y otros argumentos bienestaristas con que blanquean la situación legal de todos los animales y promueven una «esclavitud humanitaria». Así lo hacen para lucrarse por medio de quienes muestran empatía hacia los animales pero no cuentan con conocimiento o voluntad para dejar de usarlos como recursos para sus fines. Los animales muestran mayor amor y sensibilidad que nosotros.

Si entendemos que todos los animales merecen un día en que se reconozca el valor de sus vidas, libertad e integridad. Dice muy poco de nosotros, como humanidad, que el Día Internacional de los Animales se reduzca a hablar de especies en peligro de extinción o de animales maltratados. Debemos ir al origen del problema: el especismo.

Tanto la extinción de especies como el sufrimiento animal son consecuencia esperables de que los humanos veamos la «especie» como un factor éticamente relevante, de que nos consideramos superiores a ellos y de que los utilicemos como meros recursos u objetos a nuestro servicio.

El Día Internacional de los Animales únicamente cobra sentido si nos acordamos de todos los animales, con independencia de sus rasgos, cualidades, atributos o capacidades. Y solamente cobra sentido si entendemos que la única manera de respetar a todos los animales se basa en la sencilla idea de que no nos pertenecen, de que no existen en la Tierra para ser nuestros siervos y que podemos vivir perfectamente sin comer animales, sin vestirnos con sus pieles, sin encerrarlos en zoológicos o acuarios, sin subirnos a sus lomos o entretenernos en circos ni usarlos como herramientas de experimentación, terapia o de cualesquiera formas. Debemos rechazar toda explotación animal.

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Partido Vegano - Perra rescatada cuida a gatitos abandonados

Una perra cuida a unos gatitos abandonados

Partido Vegano - Perra rescatada cuida a gatitos abandonados - Empatía y altruismo en animalesMuchos animales son mejores personas que millones de seres humanos. Aunque no debemos juzgar éticamente las acciones de los animales —porque son amorales—, ellos muestran empatía, altruismo y otras virtudes. Una perra cuida a unos gatitos abandonados. Esta noticia sirve para ejemplificar la empatía animal, el altruismo en animales y otras virtudes.

[Fuente de la fotografía: La Vanguardia]

Una perra cuida a unos gatitos abandonados porque el amor maternal no entiende de especie

En este artículo quisiera dar a conocer una noticia conmovedora: una perra rescatada adoptó a unos gatitos abandonados. Este suceso sirve para demostrar que una familia, cuando se forma por amor, da igual la especie a la que se pertenezca. A menudo, a los activistas veganos nos gusta recordar que los animales no discriminan moralmente a otros, es decir, no discriminan por un prejuicio de distinción insalvable; cosa que sí lo hacemos los humanos contra ellos.

En nuestra sociedad y en el seno familiar, muchas ocasiones nos sueltan alegatos del tipo: «Si no es humano no se puede considerar un miembro de la familia». Afirmaciones como éstas son sólo una muestra más de nuestra cerrazón mental, del especismo y la superioridad moral del ser humano hacia el resto de los animales.

Los animales, a pesar de su aparente menor inteligencia, muestran una empatía y un altruismo muy superior al nuestro. Se da la paradoja de que nosotros los discriminamos e infravaloramos, mientras sus personas no tienen impedimentos para afrontar sacrificios y responsabilidades en beneficio de terceros. Ellos nos enseñan que virtudes como el altruismo o la empatía son facultades naturales que nosotros perdemos o desvirtuamos en sociedad. Nuestra mayor cognición no nos vuelve mejores ni más perfectos.

No es la primera ni será la última vez que se hable de que una perra cuida a gatitos abandonados, ni de otras madres no humanas que adoptan a bebés de otras especies. Los animales demuestran un gran instinto maternal y mucho amor.

Todas aquellas habilidades o facultades que, en nuestro día a día, nos arrogamos como «exclusivas del ser humano» se presentan en un gran número de especies. Nuestro antropocentrismo nos impide ser objetivos y justos hacia los animales. Tenemos el deber de rechazar toda forma de explotación animal y de luchar por sus derechos legales en reconocimiento de sus intereses inalienables.

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¡Derechos Animales ya! - La caza furtiva, la biodiversidad y la contradicción de los ecologistas

La caza furtiva, la biodiversidad y la contradicción de los ecologistas

¡Derechos Animales ya! - La caza furtiva, la biodiversidad y la contradicción de los ecologistasLa caza furtiva no es diferente de la caza legal. Ambas formas de explotación animal conducen hacia la muerte y exterminio de animales por placer o intereses económicos. A menudo, los ecologistas justifican la caza para proteger la biodiversidad y presentan una postura contradictoria respecto al asesinato como medio para la conservación de especies animales.

La caza furtiva no es diferente de la caza legal

Los veganos nos oponemos a toda forma de explotación animal (uso de los animales como recursos), tanto si dicha explotación es legal o ilegal. Muchas acciones que hoy están condenadas universalmente por los Derechos Humanos fueron aceptables en momentos pasados de nuestra historia reciente. Así ocurre porque la legalidad sólo establece qué está permitido, no aquello que sea justo, lógico o coherente. En la publicación presente quisiera hablar sobre la caza furtiva, la biodiversidad y la contradicción de los ecologistas cuando justifican la caza para proteger la biodiversidad o lograr la conservación de especies animales.

La caza furtiva consiste en la captura y asesinado ilegal de animales. Nuestra sociedad considera que ciertas capturas y asesinatos de animales son ilegales, en algún lugar o época del año, por razones antropocéntricas.

Puesto que no existe ninguna diferencia ética entre matar a un humano en enero o hacerlo en agosto, tampoco existe ninguna diferencia ética entre asesinar animales cuando están o no en época de cría. Las leyes prohíben determinadas prácticas, como la de cazar en la estación reproductora de estas especies, con el único objetivo de asegurarse de que nace suficiente animales que poder asesinar al año siguiente.

Ante esta doble vara de medir, nos encontramos situaciones muy contradictorias en el seno del ecologismo especista. Cada dos por tres, las grandes organizaciones ecologistas lanzan campañas para perseguir la caza furtiva y se vuelve viral alguna noticia sobre animales en peligro de extinción (como los rinocerontes u otros más desconocidos).

Lejos de proteger o promover el respeto hacia los animales, estos mensajes antropocéntricos sólo le transmiten a la sociedad que los animales importan según su especie, según cuantía poblacional y según el momento y lugar donde se les quite la vida.

Partido Vegano - Cebras y otros animales en un safari - Biodiversidad - EcologistasQuedan ya muy pocos miles de animales con relativa libertad. Ningún animal es libre porque todos están catalogados como propiedades humanas. Los ecologistas, debido al especismo inculcado desde la infancia, aspiran a preservar la biodiversidad mientras cosifican a los animales como meros elementos del paisaje. La caza legal no es más justa que la caza furtiva.

La biodiversidad, el ecologismo especista y el argumento de la caza para proteger la biodiversidad

La sociedad general se echa las manos a la cabeza cuando se habla de que una especie se ha extinguido o de que está en peligro de extinción. A pesar de que, quizás, la mayoría de la humanidad no se lo plantee, tal reacción no está motivada por un sentimiento genuino de empatía; sino por la consideración antropocéntrica de que una especie extinta significa una especie menos que poder contemplar en un zoológico, un acuario, un delfinario, un circo, con la que poder experimentar o que poder explotar de cualquier otra forma. El ser humano, en la práctica, sólo contempla la existencia de los animales como domesticados o exterminados.

El ecologismo especista está obsesionado con la biodiversidad porque considera que los animales son meros objetos o elementos del paisaje que debemos conservar por el bien de nuestros propios intereses. Irónicamente, los ecologistas se lamentan de la pérdida gradual de especies, motivada en gran parte por la caza furtiva, aun cuando mantienen la misma mentalidad que origina tales hechos y promueven la perpetuación del asesinato masivo de animales, mientras sea legal, allá dondequiera que se estime oportuno.

Esta misma contradicción moral los lleva a defender la caza legal y el exterminio de aquellos animales que consideran «plagas» o «especies invasoras»; pues la biodiversidad no les agrada si no responde a la aquella biodiversidad considerada como «natural» debido a la fusión entre un prejuicio especista y uno fijista. La vida salvaje está condenada por aquellos que afirman defenderla.

Por todo ello, los activistas veganos condenamos tanto la caza furtiva como la caza legal y toda forma de explotación animal en reconocimiento de que todos los animales sienten, padecen y de que merecen respeto como individuos, al margen de su especie, utilidad, cuantía poblacional o de cómo afecte a otros seres vivos como consecuencia de nuestras acciones sobre el medio ambiente. Si también te importan todos los animales, hazte vegano y actúa en consecuencia.

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