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¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanos

Animales como instrumentos de terapia

¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanosMuchas organizaciones humanitarias, y la sociedad general, promueven y perciben como correcta la explotación animal para ayudar a humanos con necesidades especiales. Los activistas veganos tratamos de explicar por es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

[Fuente de la fotografía]

Las terapias con animales tratan a los animales como instrumentos de terapia

La salud de los humanos es de crucial importancia; pero no debiera comprometer la vida de otros animales. Nuestras necesidades, por muy importantes que fueren, no otorgan legitimidad moral para someter a otros individuos. En este artículo quisiera aclarar por qué es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

Los activistas veganos promovemos medidas destinadas a favorecer la inclusión y la consideración de humanos con diversas necesidades psicomotrices, así como la inclusión de menús veganos en hospitales y otros centros del Estado, el desarrollo de alternativas a la experimentación animal y el apoyo a personas con discapacidad sin la mediación de animales explotados.

En la actualidad, muchas organizaciones humanitarias y empresas promueven o apuestan por criar, entrenar y comerciar con perros guía para humanos invidentes, y con caballos, delfines y otros animales para realizar terapias para pacientes con trastornos físicos o psicológicos.

Aunque puedan resultar de gran ayuda social, no es justo utilizar animales como instrumentos de terapia porque los animales sienten, padecen y poseen sus propios intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

Toda forma de explotación animal implica considerar y utilizar animales como simples herramientas u objetos al servicio de un fin. Los perros guía son separados de sus madres y entrenados a corta edad mediante procedimiento muy duros para anular su voluntad y libre albedrío. El mismo modo, los caballos destinados a equinoterapia nunca podrán trotar o galopar en libertad.

¡Derechos Animales ya! - Niña en un bote junto a delfines en un delfinarioDetrás del uso de animales como instrumentos de terapia se esconden grandes intereses políticos y comerciales para encontrar nuevas formas de obtener beneficio mediante la captura y crianza de animales, así como la tendencia social por encontrar nuevas formas en que los animales nos sean útiles.

Razones de por qué no son éticas las terapias con animales

Las situaciones desafortunadas de los humanos no deben convertirse en la desgracia de los animales. Los animales, aunque puedan sentir amor y buenos sentimientos por sus propietarios, no tienen interés o conciencia en sacrificar sus vidas y libertad al servicio de seres humanos.

Somos nosotros, en nuestro infinito antropocentrismo, quienes establecemos que los animales tienen el fin de servirnos hasta el fin de sus vidas. Los activistas creemos y luchamos por una sociedad de futuro que consiga vencer dolencias y enfermedades sin suponer la crianza, manipulación, separación de crías y posterior descarte de animales que quieren ser tan libres como nosotros.

Cuando se proponen medidas para reemplazar la explotación animal, la sociedad general suele adoptar una postura antropocéntrica y bienestarista, arguyendo las bondades de estas terapias y que los animales están bien cuidados. Ni el beneficio humano ni el buen trato justifican que los animales sean nuestros esclavos.

La sociedad occidental parece haber olvidado que hace dos siglos se aducían los mismos argumentos falaces para justificar la esclavitud negra y el hecho de que muchas mujeres de color fuesen las niñeras y cuidadoras de los hijos de sus esclavistas, mientras vendían los suyos a un tratante de esclavos. Cuando uno revisa la historia en profundidad, las analogías encontradas con las terapias con animales, y con otras formas de explotación animal, son apabullantes.

Una civilización que no conoce su historia está condenada a caer en los mismos errores. Los activistas por los Derechos Animales promovemos el verdadero significado del veganismo, el activismo educativo y la concienciación global sobre esta problemática de la esclavitud animal. El uso de los animales como instrumentos de terapia podría terminar pronto si existiera un interés genuino en dejar de utilizar a los animales como objetos a nuestro servicio.

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¡Derechos Animales ya! - La banalidad de la explotación animal (mujer montada sobre un delfín)

La banalidad de la explotación animal

¡Derechos Animales ya! - La banalidad de la explotación animal (mujer montada sobre un delfín)Acontece una banalidad de la explotación animal cuando el ser humano ejerce acciones dañinas y evitables contra los animales por simple indiferencia y gozo debido a un fenómeno de inercia social. Este montaje fotográfico representa la mentalidad supremacista humana y su deseo de dominar a todos los animales por beneficio y placer.

La banalidad del mal

La filósofa Hanna Arendt acuñó el concepto de «la banalidad del mal» en su ensayo «Eichmann en Jerusalén». En dicha obra, Arendt analizó las acciones y motivos que llevaron a Adolf Eichmann, uno de los principales burócratas de las SS, a proponer y a cometer crímeses de lesa humanidad contra los judíos. En este artículo, deseo relacionar el concepto anterior con un fenómeno similar al que nombraré «la banalidad de la explotación animal».

Según las palabras de Arendt, extraídas a partir de documentos y entrevistas, Eichmann había sido un funcionario de segundo grado que, motivado por dejar su impronta en la nación Alemana, había sucumbido a la ideología nazi y participado en graves crímenes por una suerte de inercia social.

Arendt se refirió a su concepto de «la banalidad del mal» como síntesis de que cualquier humano común y corriente, sin estar loco ni ser especialmente cruel, podía participar activamente en toda clase de crímenes perversos si las circunstancias y el ambiente favorecían tales actos.

¡Derechos Animales ya! - Gofres y huevosEn un supermercado, blogs de cocina y libros de receta se propone y excusa la compra, utilización y consumo de productos de origen animal por creencias infundadas y meros caprichos gastronómicos.

¿Qué es «la banalidad de la explotación animal»?

Tomando como base el concepto acuñado por Hanna Arendt, llamo «la banalidad de la explotación animal» al mismo fenómeno observado en millones de seres humanos que, sin reflexión ni cuestionamiento, asumen un rol activo en la crianza, hacinamiento, manipulación, tortura y asesinato de miles de millones de animales por la sencilla razón de que les han enseñado que está bien (en la familia, en la escuela, etc.), porque es lo que se espera de ellos (condiconamiento social) o les dan incentivos para hacerlo (fama, reconocimiento, etc.).

Además de este sentido, plenamente coincidente con el de «la banalidad del mal», podemos referirnos a «la banalidad de la explotación animal» como ejemplo de que la humanidad incurre en numerosas formas de explotación animal sin siquiera recibir una recompensa social.

A diario, podemos observar hasta qué punto la humanidad tiene interiorizada su supremacía y desprecio hacia los animales (p. ej. en el lenguaje) que incluso recibe con sorpresa o indignación cualquier mención sobre cuántas acciones injustas y perversas cometemos por simple hábito, costumbre o falta de reflexión.

Que la industria le añada leche y huevos a toda clase productos vegetales sin sentido alguno, o que haya consumidores dispuestos a consumir el hígado hipertrofiado de un pato u oca obligados a ingerir comida a la fuerza durante meses (un ejemplo de especismo asociado al estatus social), podrían ser buenos ejemplos comparables a cuando los nazis fabricaban jabones con el cuerpo de los judíos.

¡Derechos Animales ya! - Campo de concentración de AuschwitzEl campo de concentración de Auschwitz pasó a la historia por haber sido el mayor centro de exterminio de humanos. En cambio, los libros de historia son reaciones a señalar que este campo se estructuraba y organizaba como los pasados y actuales mataderos.

Comparaciones «odiosas»

Hasta la fecha, se han escrito océanos de tinta sobre el holocausto judío y los fenómenos psicológicos que intervienen en la propaganda, el fanatismo y la obediencia ciega al grupo o a la jerarquía. Sin embargo, todavía han sido relativamente pocos los autores que han tomado estas reflexiones y conocimientos en sociología para estudiar, asimismo, cómo el fenómeno de la explotación animal se produce por razones igualmente triviales, cotidianas y supeditadas al entorno en que se mueve el individuo perpetrador.

Charles Patterson, autor de Eternal Treblinka, nos recuerda los métodos utilizados por los nazis en los campos de concentración e incluso los vagones usados para el transporte de la población judía eran los mismos que ya habían empezado a usarse años antes para el transporte y asesinato de los animales esclavizados como ganado. A pesar de algunas víctimas del holocausto se hicieron veganas o asumieron la relación existente entre ambos fenómenos, el grueso de la sociedad todavía mantiene una actitud negacionista sobre el holocausto animal.

Si entendemos que gran parte de los abusos cometidos por los nazis contra judíos, y otras minorías étnicas, fueron fruto de una cosificación moral previa, no cabe extrañarse de que los humanos del mundo actual sean capaces y prefieran cometer acciones injustas e innecesarias contra los animales por simple placer.

Actividades como la caza, la pesca, la tauromaquia responden a la consideración individual de que nuestros apetitos están por encima de la vida, libertad e integridad de los animales porque «son animales»; de la misma forma en que los nazis se justificaban entre sí diciendo: «son judíos».

Aprovecho para señalar que, por mi parte, he dedicado ya algunos ensayos a estudiar el orgen de las discriminaciones morales, el especismo inculcado en la infancia, el condicionamiento social por figuras de autoridad, el origen y los efectos de la domesticación y otras representaciones artísticas que reflejan, modulan, transmiten y normalizan el conjunto de ideales, creencias, argumentos falaces y dogmas que posibilitan, excusan y desembocan en la explotación animal en todas sus formas.

¡Derechos Animales ya! - Perrito vestido con ropa de cueroA diario puede verse ejemplos callejeros de la banalidad de la explotación animal. A esta perrita le han puesto un arnés o camisa de cuero, es decir, confeccionado mediante el asesinato injusto e innecesario de otro animal.

La banalidad de la explotación animal causada por el proteccionismo y el bienestarismo

Históricamente, pensadores como Kant han condenado la violencia contra los animales porque inspiraba malas acciones entre humanos. Y otros filosófosos utilitarias, como Singer, han planteado que sólo ciertas formas y procedimientos de la explotación animal están mal si causan un sufrimiento innecesario para el placer o beneficio humano.

Lejos de ser una mera relación causal, la violencia contra los humanos comparte la misma naturaleza epistemológica con la violencia contra los animales. Acontece, pues, una banalidad de la explotación animal cuando el enfoque de esta problemática se reduce a las consecuencias que tendría su práctica para los seres humanos y se olvida, sistemáticamente, a las víctimas directas de nuestras acciones.

Condenar únicamente los graves crímenes sufridos por seres humanos incurre en el doble error de pensar que sólo los humanos somos víctimas de crímenes semejantes, o que baste con tratar de evitar los crímenes cometidos contra humanos mientras nuestra sociedad se regodea en la miseria de todos los animales amparado en el beneficio y en el placer más trivial y subjetivo.

¡Derechos Animales ya! - Adolf EichmannAdolf Eichmann propuso y planificó el exterminio de seres humanos con las mismas razones y argumentos que cada día se esgrimen para justificar el exterminio de animales. La humanidad entera es como Adolf Eichmann.

[Fuente de la fotografía]

Conclusión

El grueso del mundillo intelectual aún no se ha percatado de que el grueso de los conceptos, razonamientos y valores morales asumido para con seres humanos es aplicable al caso de los animales.

Abogo en este breve ensayo por el concepto de «la banalidad de la explotación animal» como una analogía o un subtipo de la propia banalidad del mal con que la filósofa Hanna Arendt sentenciaba el origen y las motivaciones de Adolf Eichmann entre otros miles de afiliados y simpatizantes al Partido Nazi.

No existe ninguna diferencia relevante, contextual o semántica, entre los fenómenos y sucesos que desencadenaron el holocausto judío y aquéllos diaron origen a la explotación y esclavitud animal: la mayor opresión histórica, tanto cuantitativa como cualitativa, ocurrida hasta la fecha.

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¡Derechos Animales ya! - Mujer embarazada con tatuaje

¿Cuál es la postura del veganismo sobre el aborto?

¡Derechos Animales ya! - Mujer embarazada con tatuaje - ¿Cuál es la postura del veganismo sobre el aborto?Un embarazo no debería suponer peligro, menoscabo o trauma para una mujer. En este artículo hablo acerca de la postura del veganismo sobre el aborto.

Introducción

El surgimiento y extensión de las redes sociales ha posibilitado el encuentro de individuos con muy diferentes puntos de vista. En lo tocante a temas candentes de actualidad, acontecen acalorados debates y cruces de acusaciones, con y sin sentido, entre defensores y opositores a determinadas ideologías o acciones.

En este artículo quisiera responder a un punto muy mencionado o cuestionado en redes: ¿Cuál es la postura del veganismo sobre el aborto? ¿Debe tener una? ¿Un vegano está a favor o en contra del aborto? ¿Son compatibles ambas posturas?

La mayor dificultad previa que uno encuentra para explicar por qué el veganismo o un vegano puede o debe estar a favor o en contra de algo radica en que la mayoría de los lectores y oyentes todavía no tiene una definición clara de lo que es el veganismo y de cómo se relaciona categorialmente con otras ideologías.

Simbolo de veganismoEl veganismo es una palabra cada vez más común pero, a la par, cada vez más distorsionada. ¿Existe una postura del veganismo sobre el aborto?

Una aclaración de qué y no es el veganismo

El veganismo es un principio ético referido al cese de la explotación animal —uso de los animales como recursos o fines— por causas humanas en reconocimiento de que sienten, padecen, poseen conciencia e intereses inalienables. El veganismo no es un sucedáneo del ecologismo, no se refiere a nuestra salud, al medio ambiente ni al sufrimiento animal (el sufrimiento es una consecuencia, no origen, de la esclavitud animal).

A tenor de ello, un vegano es quien rechaza toda forma de explotación animal —alimentación, vestimenta, ocio, etc.— por un motivo ético inherente al valor intrínseco de los animales.

El veganismo no engloba todo el conjunto de acciones humanas, ni siquiera el conjunto de acciones humanas para con los animales. El veganismo se refiere únicamente a las acciones humanas por las cuales hemos reducido a los demás animales al estatus de propiedad y a ser nuestros esclavos.

Los demás aspectos éticos y legales de nuestra relación con los animales se engloban en los Derechos Animales.

¡Derechos Animales ya! - Recreación virtual de un cigotoRecreación por ordenador de un cigoto. Las células madres no generan células nerviosas hasta pasado un periodo de tiempo determinado en cada especie animal. La postura del veganismo sobre el aborto, si la hubiere, no podría cambiar según la especie.

Una aclaración de qué es y no es el aborto

El cúlmen de la dificultad comunicativa está en que, en muchas ocasiones, el otro interviniente no tiene tampoco claro qué es y no es el aborto y cuándo puede o no practicarse legalmente.

El aborto no consiste en matar bebés ni es legal extirpar fetos en desarrollo. El aborto engloba un conjunto de técnicas y procedimiento médicos por el cual se interrumpe la gestación de un ente en desarrollo dentro del cuerpo de la mujer.

El aborto sólo es legal —y ético— cuando se produce en una etapa temprana del embarazo y el ente en desarrollo (el embrión) todavía no ha desarrollado células nerviosas. Así ocurre porque un ser carente de células nerviosas no puede tener conciencia ni intereses.

Se produce una manipulación consciente y fanática, por motivos religiosos, cuando hay individuos que se obcecan afirmando que el aborto mata seres humanos. Para los religiosos y muchos antropocentristas, el valor de un ser humano es inherente en la concepción porque «producirá un ser humano» y «los humanos somos lo únicos importantes».

Ambas posturas incurren en falacias. La primera es una falacia de la potencialidad y la segunda es una petición de principio muy común para justificar el antropocentrismo.

¡Derechos Animales ya! - Manifestación feminista a favor del abortoManifestación feminista a favor del aborto. La mayor parte de los colectivos humanos sólo defienden sus derechos o buscan privilegios mientras se olvidan de otras víctimas.

¿Dónde radican los derechos morales para humanos y animales?

Lo que nos convierte en seres merecedores de derechos no es tener una programación genética que nos convertirá en animales bípedos con brazos y piernas. Lo que nos convierte en seres que merecen respeto reside en que podemos sentir debido a la posesión de células nerviosas.

Los religiosos incurren en una contradicción cuando defienden la no-sintiencia de un conjunto de células mientras les da exactamente igual el aborto en animales o cuando ellos mismos participan en la crianza, hacinamiento, manipulación, coacción y asesinato de animales —que sí sienten— por el mero hecho de que, a sus ojos, no merecen respeto porque sus cuerpos no son la «imagen y semejanza de Dios».

Para los musulmanes, los humanos no tenemos la imagen de Dios; pero ellos igualmente mantienen el mismo pensamiento de supremacía humana sobre los animales apelando a que Dios creó a la humanidad para que fuéramos los vicarios y amos del mundo. Ninguna religión, por definición, constituye un argumento válido para justificar acciones que perjudiquen los intereses inalienables de un sujeto.

Todas las religiones del mundo, a excepción del jainismo —supeditado a mi conocimiento—, comparten la creencia de que el ser humano se sitúa en un nivel superior por encima de otros seres.

Por tanto, oponerse al aborto apelando a la especie humana incurre en el mismo argumento especista por el cual intenta excusar a diario el exterminio sistemático y el holocausto que viven los animales en su día a día.

¡Derechos Animales ya! - Comunicación socialLa comunición y el debate de ideas son fundamentales para el progreso social. No se puede reflexionar sobre la postura del veganismo sobre el aborto entre gritos o insultos.

Entonces, ¿cuál es la postura del veganismo sobre el aborto?

El veganismo no puede tener ninguna postura respecto al aborto porque se refiere a un problema concreto (la explotación animal) y a unas víctimas en concreto (los animales sintientes).

Un vegano, como agente moral, puede adoptar distintos principios éticos e ideologías compatibles o incompatibles entre sí. Resulta posible que un vegano esté a favor del aborto aduciendo razones falsas o místicas sobre la mujer o por el argumento de que ella siempre deberá gozar de derechos exclusivos sobre su cuerpo. Al mismo tiempo, también se vuelve posible que un vegano religioso se oponga al aborto apelando a los argumentos esgrimidos por miembros de esta religión.

En estos casos, tales posturas particulares esto no significan que todos los veganos estén a favor o en contra del aborto ni que el veganismo se posicione o deba posicionarse sobre un asunto que pertenece a otro asunto ético. Así como el ecologismo o el abolicionismo de la esclavitud negra no tienen —o tuvieron— por qué tratar el tema del aborto.

¡Derechos Animales ya! - Embrión o fetoEl desarrollo embrionario es extremadamente similar en todos los vertebrados. En el estadio presente es casi imposible determinar si ese embrión será humano o no. La ciencia ya desmontó hace tiempo el dogma de la excepcionalidad humana. Si bien, muchos científicos todavía se muestran reticentes a aceptarlo.

Conclusión

La postura del veganismo sobre el aborto es inexistente y no puede haberla. Cabe recordar, no obstante, que los Derechos Animales toman su base en los mismos criterios establecidos para los Derechos humanos. En consecuencia, el aborto se rige —o debiera regirse— por las mismas consideraciones habidas para humanos y para animales.

Mientras la sociedad de todo el mundo se acalora por debates y preocupaciones humanas, toda nuestra sociedad se cimenta sobre la explotación y muerte de millones de animales al día para satisfacer hasta el último de nuestros apetitos más egoístas e injustificados.

Temas como el aborto reciben una atención mediática desmedida porque involucra a seres humanos. Otros casos de matanzas sufridas por animales ni siquiera llegan a nuestras fronteras. En nuestros días se expande una nueva ola antropocéntrica relacionada con el veganismo que hace llamarse «interseccionalismo».

Nuestra especie debería empezar a adoptar una visión global sobre toda sus acciones y ampliar su círculo moral hacia los animales con quienes compartimos el planeta, en tanto que los animales también son sujetos y merecen respeto; desde la etapa de feto hasta el fin de sus días.

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¡Derechos Animales ya! - Pasarela de moda con vestidos de piel

El elitismo especista y el valor de los animales

¡Derechos Animales ya! - Pasarela de moda con vestidos de piel - Elitismo especista - Valor de los animales - Poder o estatusNuestra sociedad utiliza a los animales como recursos para cubrir hasta el último de sus deseos o caprichos. Acontece un elitismo especista cuando los humanos participan o desean participar en determinadas formas de explotación animal como exhibición de poder o estatus.

El animal como símbolo de poder o estatus

En otros artículos previos se ha señalado las evidencias biológicas y sociales que explican el fenómeno de la discriminación moral y la mentalidad especista que desemboca en el antropocentrismo y sus diversas manifestaciones sociales, entre ellas, la famosa «ley del más fuerte». Asimismo, he hablado con anterioridad sobre la caza y otros rituales de dominación humana como ejemplos de la relación existente entre el poder —la capacidad de influir sobre otros— con la posterior búsqueda de argumentos con que legitimiar el uso de este poder.

En esta entrada, quisiera reflexionar sobre las razones histórico-sociales que han condicionado una percepción positiva o deseada hacia ciertos animales o productos derivados de la explotación animal como medios para la exhibición de poder o estatus en la sociedad occidental.

Expresado de una manera más sencilla: busco relacionar que una vasta cantidad de animales o productos de lujo se consideran «de lujo» porque son (o proceden de) animales y que la sociedad considera, sin más, que un producto de origen animal es más valioso porque está vinculado socio-culturamente con la nobleza y la alta burguesía.

¡Derechos Animales ya! - Panecillos con caviarEl elitismo especista mantiene una estrecha relación entre la percepción de tradicional del lujo y nuevas formas de explotación animal que permita seguir destacando ante el resto de la sociedad. El caviar y el consumo de animales o productos de origen animal raros es muy común entre aquellos humanos que buscan llamar la atención valiéndose de su poder económico.

¿Qué es el elitismo especista?

A mi juicio, se produce un fenómeno de elitismo especista cuando los miembros de nuestra sociedad aspiran a poseer o exhibir determinados animales, razas de animales o productos de origen animal por la mera razón de que, según la mentalidad individual y colectiva, se trasvasa la rareza o costo de la crianza o adquisión del animal y su posterior transformación —sacrificio, doma, entrenamiento, etc., en caso pertinente— hacia el valor figurado o social de quien posee dicho producto.

Todas las formas de explotación animal existentes derivan de nuestra creencia de que los animales sean simples objetos o seres inferiores que existan para servirnos. Irónicamente, a pesar de esta consideración de inferioridad frente al ser humano, la historia nos demuestra que la posesión y tenencia de productos derivados de los animales (esclavos) se ha empleado como símbolo de poder o estatus.

El motivo de este hecho pudiera estar vinculado a que las primeras civilizaciones humanas, antes de la acuñación de monedas, empleaban los animales esclavizados como ganado y las pieles cazadas como bienes de intercambio.

Dada la relación lógica entre la dificultad de cazar o criar animales respecto a la obtención o recolección de otros bienes más comunes o fáciles de obtener, no cabe extrañarse de que la humanidad estableciera prontamente una conexión figurada entre la posesión de animales y sus productos con un mayor poder o estatus en sociedad. Si bien, la relación entre precio y dificultad de obtención es tremendamente engañosa en nuestros días.

¡Derechos Animales ya! - Mujer rubia con animales de razaPara el elitismo especista existe una obsesión por destacar mediante la compra y tenencia de diversos animales seleccionados por su raza. Cuanto mayor sea su rareza o costo relativo, mayor tendencia habrá de que deseen tales animales o sus productos derivados.

La confusión entre el valor de los animales y su precio

En economía puede señalarse con parquedad que el valor de una mercancía es la importancia que tiene para su poseedor y que, en cambio, el precio es la cuantía monetaria que otro esté dispuesto para pagar por dicha mercancía.

En el seno de nuestra sociedad profundamente especista, el precio de los animales —su valor económico— ha venido condicionado por el valor subjetivo que la sociedad le adjudica a cada especie y ejemplar. Así, por ejemplo, el precio de una vaca ha venido determinado históricamente por factores utilitarios, a saber, su peso (para carne), su producción (de leche), número de crías (si sirve como hembra de vientre), así como su casta y otros rasgos de interés ganadero.

El especismo, unido al mal uso del lenguaje, es capaz de generar situaciones diarias bastante aberrantes. Como anécdota, una vez me topé en un autobús urbano con una señora ciega que estaba presumiendo del «valor» de una perra que acababa de comprar para que le sirviera como instrumento de guía.

Esta señora se expresaba diciendo: «Esta perra vale 30.000€». Esta expresión incurre dos errores graves, uno lingüístico y otro ético. En primer lugar, que a esta señora le haya costado una cantidad determinada no significa que otros humanos no hubieran estado dispuestos a pagar más o menos por dicha perra. Y, en segundo lugar y más importante, el valor de un animal es infinito.

El valor de los animales no puede medirse con dinero porque ellos son sujetos que sienten y padecen como nosotros. Los animales poseen sus propios intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

¡Derechos Animales ya! - Colección de mariposasLas colecciones privadas de animales han sido una forma tradicional de elitismo especista que derivó en el surgimiento comercial de centros dedicados al encierro y exhibición de animales para humanos que, tal vez, desearían poseerlos y dominarlos por sí mismos.

El valor de los animales asociado a su origen y forma de explotación

Esta relación entre el poder y la posesión de animales o de ciertos productos de origen animal se ha mantenido y diversificado hasta nuestros días. Ha habido tres fenómenos históricos contemporáneos que han modificado ligeramente cuáles animales o productos de origen animal se consideran de lujo y, por tanto, como objetos de deseo para mostrar poder o estatus:

En consecuencia, en nuestro siglo presente, la percepción del poder o estatus obtenido por medio de la tenencia de un animal o su producto es muy diferente de la que se tenía siglos antes.

En la actualidad, cuanto más innecesaria, pomposa, extravagante o absurda resulte una forma de explotación animal, mayor tendencia existe de que surja o se practique por una cuestión de elitismo especista.

¡Derechos Animales ya! - Pieles de animalesExhibir las pieles de animales brutalmente asesinados, ya sea en granjas o en la naturaleza, constituye uno de los símbolos del elitismo especista.

El elitismo especista y las actividades tradicionales

En la actualidad, el elitismo especista se manifiesta de formas muy variadas. Una de las más claras radica en el deseo de usar y poseer productos confeccionados con la piel de distintos animales.

Esta forma de elitismo especista suele estar vinculada a tendencias y estilos de vida propios de aquellos humanos con altos ingresos económicos. Debido las razones históricas ya mencionadas, en este caso, la explotación animal está fuertemente vinculada a la exhibición de un poder o estatus social con independencia de la calidad real del producto.

Hay varios sectores en que la explotación animal está muy asociado al estatus social, por ejemplo, la moda, la música clásica o los vehículos de alta gama. El elitismo especista se observa especialmente en ciertos deportes derivados de actividades tradicionales de la nobleza europea, a saber, la caza con perros, las carreras de caballos o el polo.

No se trata de cuestionar que la carne de avestruz o la piel de cocodrilo, por poner unos ejemplos, sean productos de baja calidad; sino de entender que la razón de por qué comenzaron las granjas de avestruces y las granjas de cocodrilos responde a una necesidad de esnobismo especista, es decir, de optar por el consumo de nuevos productos menos comunes para destacar sobre otros humanos.

¡Derechos Animales ya! - Desfile en carroza ceremonial de la Casa Real británicaEl ser humano siempre ha buscado formas de ostentar y representar su poder sobre la naturaleza, los animales y otros humanos. Las Casas Reales de distintas monarquías son un ejemplo actual de elitismo especista cuando, en determinadas fiestas, se pasean en sus carruajes de siglos pasados como reminiscencia tradicional de su poder o estatus a través de la posesión, control y dominio de animales. Asimismo, la esclavitud de tales animales simboliza y recrea la subjugación que pueden ejercer sobre el pueblo llano. Los ciudadanos de pie suelen sentir fascinación porque quisieran ostentar dicho poder.

Conclusión

A pesar de que existen condicionantes biológicos, la explotación animal es un fenómeno de origen cultural cuya percepción hacia la misma ha ido variando a lo largo del tiempo. Debido a la cosificación de los animales, nuestra sociedad ha establecido una serie de patrones arbitrarios que han marcado tanto el precio (valor económico) de tales esclavos como el valor social que tienen para su dueño o propietario.

El elitismo especista procede del afán humano de distinguirse de otros por medio del uso y obtención de aquellos animales o productos de origen que representan su poder y estatus con independencia de la necesidad o calidad real del bien considerado. En ciertos casos, la posesión y dominio de animales sirve también para recrear el poder que tienen para dominar a otros humanos que contraríen sus intereses de clase.

En virtud de ello, se dan sucesos cotidianos bastante chocantes en que humanos mejor o peor parados en la jerarquía social apelan al uso y posesión de animales esclavizados para así tratar de granjear alguna suerte de respeto social; un respeto que violan para aquéllos a quienes esclavizan o cuya esclavitud financian.

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¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks)

Normativa de bienestar animal

¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks) - Normativa de bienestar animalUna normativa de bienestar animal establece el correcto manejo de animales en explotaciones ganaderas y otras actividades. A nivel legal, determinadas prácticas, como el asesinato, son correctas si se practican contra animales y se consideran compatibles con el bienestar de los animales en tanto que el ser humano pueda obtener bienes o servicios derivados de tales actividades.

Introducción

Este artículo va dirigido a aquellos interesados en conocer la normativa de bienestar animal y protocolos de prevención de riesgos laborales asociados al manejo de animales.

A lo largo de este texto voy a definir, explicar y a hablar de la normativa de bienestar animal existente para explotaciones ganaderas (vacuna, equina, porcina, etc.) y de cualquier otra índole según el marco legal vigente a nivel nacional o europeo.

Si has llegado a este artículo para obtener referencias o una descripción de procesos formativos o metodológicos para estudiar o trabajar en explotaciones ganaderas, o bien eres estudiante de alguna formación profesional agropecuaria o en sanidad animal, operario en explotaciones ganaderas, zootecnista o instructor en ramas de zoología o etología aplicada, te recomiendo que continúes leyendo para adquirir una perspectiva diferente de cuanto podrás leer en centenares de webs, guías, manuales o en los propios boletines del Estado.

¡Derechos Animales ya! - Sello de bienestar animal Interporc

Una normativa de bienestar animal nace de la fusión entre los intereses de la industria y de los intereses estatales respecto a la gestión de actividades lucrativas relacionadas con el manejo de animales. Los sellos de bienestar animal y otras técnicas publicitarias tienen el fin de lavar la imagen de la industria ganadera y de perpetuar los intereses agropecuarios

¿Qué es una normativa de bienestar animal?

Una normativa de bienestar animal es un conjunto de instrucciones o disposiciones legales que establecen el conjunto de acciones o estados aplicables a un animal para considerar, o no, que goza de cierto bienestar mientras está sujeto a un programa o proceso de cría, recría, entrenamiento, confinamiento, manipulación, encierro, transporte, sacrificio, etc.

Cada jurisdicción, ya sea de orden infranacional o supranacional, cuenta con una serie de leyes y regulaciones aplicables a los animales y a su manejo porque toda actividad, laboral o no, debe estar legislada para minimizar la interferencia y el perjucio potencial de los intereses involucrados en una operación o sobre un mismo bien.

Legalmente, los animales están catalogados como bienes muebles semovientes (objetos con movimiento autónomo). Esto significa, en resumidas cuentas, que cualquier normativa referida al manejo de animales existe en el mismo plano legal que las existentes para el manejo, creación, producción, desecho, etc., de cualquier objeto común y corriente, ya hablemos de un calcentín o de una lavadora.

¡Derechos Animales ya! - Caballo en venta con número de teléfono pintadoEste caballo fue pintado por su propietario para ponerlo en venta. Una normativa de bienestar animal puede incluir la permisión o prohibición de determinadas acciones y el uso o no de ciertas sustancias respecto al manejo de animales. Sin embargo, tales normativas, como fruto de nuestra sociedad especista, no contemplan la propia injusticia de que un animal sea pintado y vendido como un simple objeto.

¿Por qué se establece una normativa de bienestar animal?

Cualquier normativa deriva del interés humano —social o económico— en obtener productos y servicios por medio de una actividad. Una normativa de bienestar animal, sea cual fuere, existe para incrementar el beneficio o placer obtenido (mentalidad utilitarista imperante) por el ser humano mediante la explotación de un animal para una actividad o un fin decidido por una persona o entidad física o jurídica.

A pesar de que ya existen voces en contra de la reificación (cosificación) animal, el marco legal vigente establece que los animales son meros recursos o mercancías que los operarios, trabajadores u otros humanos involucrados en una actividad deben tratar y manejar de una determinada forma para cumplir con la ley.

Las leyes amparan los usos y costumbres de un pueblo. Y, en lo tocante a las actividades ganaderas, una normativa de bienestar animal tiene el fin de incrementar la eficiencia de una actividad relacionada con el manejo de animales —generalmente productiva— sin causar un sufrimiento innecesario a los animales explotados y esclavizados (estos últimos dos adjetivos especificativos solían utilizarse en el siglo XIX; pero acostumbran a omitirse en la actualidad por aquello de la corrección política).

La razón de por qué una normativa de bienestar animal persigue minimizar el sufrimiento animal es la misma de por qué contempla la prevención de riesgos laborales. Dado que los animales sienten y padecen como los seres humanos, ejercer malos tratos y causar un sufrimiento excesivo para la actividad ejercida implica deteriorar el valor final del producto o servicio obtenido.

¡Derechos Animales ya! - Caballo esquelético en un mataderoUna normativa de bienestar animal contempla la manera legal de transportar y sacrificar animales, como al caballo mostrado en esta fotografía. Este equino, sin embargo, no parece muy convencido de que las leyes respeten en lo más mínimo su bienestar. ¿Puede haber bienestar alguno cuando la única razón de tu existencia es servir a otros hasta que te arrebaten la vida? 

El cinismo de la explotación animal

A diferencia de los objetos, en el sentido literal y físico del término, los animales no son máquinas o seres inertes inmunes o indiferentes a aquello que les hacemos. Los malos tratos (acogidos en el término bienestarista de «maltrato animal») incrementan los riesgos potenciales de que se produzcan accidentes en el entorno de trabajo y de que haya un conflicto de interés entre los humanos participantes.

Ninguna normativa de bienestar animal busca o trata de «ser más justos» con los animales ni nada parecido, simplemente existe porque toda actividad debe estar regulada por las razones ya aducidas. Dichas normativas se engloban bajo el término engañoso de «bienestar animal» porque se refieren a una serie de condiciones mínimas que puedan garantizar el máximo aprovechamiento del animal para el fin deseado.

Al mismo tiempo, esta catalogación puede utilizarse con fines políticos y comerciales para el mantenimiento de estas actividades. Lo mismo acontece con el caso de cursos o planes de estudio bajo los términos de «sanidad animal» y otros inventos modernos. Por ejemplo, en doma se emplea el concepto de «liderazgo» para no decir «dominio» o «sumisión», y se habla de «manejo de animales» por tal de no decir «control de animales».

El ser humano tiene una tendencia hacia la búsqueda de nuevos términos y la separación arbitraria entre conceptos relacionados con la esclavitud humana para así evitar un conflicto moral con las acciones que ejerce contra los animales.

El ser humano incurre en un grave cinismo cuando, consciente y sapiente de la fisiología y psicología de los animales, recurre a tales conocimientos únicamente para aprender cómo mejorar la eficiencia y rentabilidad de una explotación a costa de la vida, libertad e integridad de tales víctimas.

Nuestra especie, a tenor de su profundo antropocentrismo, sabe perfectamente que a ningún animal le gusta ser coaccionado, violentado o asesinado de ninguna forma, sin embargo, omite estos hechos científicos y se limita a establecer una normativa de bienestar animal por tal de seguir beneficiándose a costa de los más débiles. Esta mentalidad supremacista, y no otra, ha sido la causante de los mayores crímenes de la humanidad cometidos contra nuestra propia especie y contra quienes son de otras especies.

¡Derechos-Animales-ya-Cuatro-osos-en-un-zoológicoUna normativa de bienestar animal dada también puede referirse al estado perpetuo de animales exhibidos en zoológicos, delfinarios y acuarios, cuya existencia se limita a ser objetos de exhibición o recreo para humanos ociosos.

Una normativa de bienestar animal es una oda a la hipocresía

El ser humano comete una hipocresía infinita cuando, en la actualidad, muchos manuales y documentos oficiales afirman o parecen mostrar preocupación por el trato que se les da a los animales durante una actividad determinada mientras validan el conjunto de dichas actividades.

Por ejemplo, no es nada extraño encontrar libros o manuales diversos que versan sobre cómo descornar o encrotalar bóvidos, castrar cerdos y encerrar a cerdas de cría, marcar a fuego o con nitrógeno líquidos a équidos, y un largo etcétera, señalando pautas para reducir el estrés y sufrimiento de los animales aun cuando tales acciones sólo se ejercen en beneficio humano y no del animal.

Un ejemplo flagrante lo tenemos en el caso del destete de distintos animales criados como ganado. A menudo se explica que ha de producirse una separación paulatina entre la hembra y la cría para evitarles estrés. Dicho «estrés» no es otro que la coacción y potencial separación y venta de tales animales.

Las mismas explicaciones que hoy se dan para los animales catalogados como «ganado» aparecían durante la época de la esclavitud negra para facilitar las subastas de madres e hijos que terminarían separados en distintas familias blancas.

Si a un ser humano cualquiera le importarse, de verdad, el trato que se les da a los animales durante una actividad o explotación ganadera, empezaría por cuestionarse la necesidad o legitimidad para ejercer tales acciones.

Nuestra sociedad no participa en la explotación y esclavitud animal por una necesidad biológica, sino por una razón cultural transmitida y conservada de generación en generación a razón de la existencia de claros beneficios sociales y económicos en detrimento de los animales criados, perseguidos y exterminados durante el proceso.

¡Derechos Animales ya! - Mundo Jurásico captura de dinosaurios usados como monturasEl especismo se vuelve manifiesto en películas y videojuegos. Esta imagen pertenece a una escena de la película «Mundo Jurásico». Para toda la sociedad resulta evidente que el ser humano explotaría dinosaurios si pudiéramos devolverlos a la vida. Más tarde, nuestros juristas y políticos crearían una normativa de bienestar animal para distribuirse el beneficio y que la sociedad quedase tranquila respecto al bienestar de estos animales. 

Conclusión

Este artículo tiene el fin de describir qué es una normativa de bienestar animal y de ofrecer una visión general sobre por qué y para qué existen. Atendiendo al conocimiento científico y a las evidencias sobre la sintiencia, conciencia e inteligencia animal, este breve ensayo busca alentar a la reflexión a aquellos interesados o profesionales en actividades relacionadas con la explotación animal.

A mi juicio, resulta espantoso y aborrecible que la mayor parte de la humanidad viva desconectada éticamente de sus acciones y se limita a aprender o imitar a base de repetición sobre lo que otros hacen o enseñan.

No es posible justificar la explotación animal ni ninguna de las crueldades que los humanos cometemos a diario sin recurrir a falacias o falsedades científicas. Si todavía no eres vegano o defensor de los Derechos Animales, tu momento ha llegado.

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