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¡Derechos Animales ya! - Los niños son víctimas de las guerras

La sociedad no comprende los Derechos Humanos

¡Derechos Animales ya! - Los niños son víctimas de las guerras - La sociedad no comprende los Derechos HumanosMuchos miembros de nuestra sociedad dicen o creen estar en contra de diversas injusticias mientras las excusan y justifican. Si la sociedad no comprende los Derechos Humanos, no puede entender los Derechos Animales.

La sociedad adolece de un déficit de ética

En múltiples artículos, he dedicado largas explicaciones sobre cómo afrontar el activismo vegano. Entre mis menciones más habituales suele estar la autocrítica de señalar qué hago o hacemos mal los activistas en nuestro empeño de trasladar las bases del veganismo y de los Derechos Animales al resto de la ciudadanía. En esta entrada, por el contrario, quisiera lanzar una reflexión respecto a las dificultades inherentes de nuestro activismo debido a las carencias educativas, reflexivas y culturales de nuestra sociedad.

Muy a menudo, con mayor o menos acierto, los activistas veganos tratamos de mostrar y explicar las injusticias que padecen los animales. Para ello, usamos textos, imágenes, esquemas y toda clase de herramientas a nuestro alcance. Cabe entender que, para la mayoría de la gente, el mensaje vegano suena tan tajante y radical que llega a despertar resquemor o sentimientos encontrados por la propia conciencia de cada uno.

¡Derechos Animales ya! - Niño con manos pintadas con la bandera del orgullo gayAsuntos como la homosexualidad y la homofobia son un ejemplo actual de discriminación e injusticias ante la cosificación e instrumentación de seres humanos por su condición sexual. No es diferente del racismo, el sexismo o el especismo.

Si la sociedad no comprende los Derechos Humanos, no puede entender los Derechos Animales

Y una de las maneras más útiles y adecuadas de alcanzar la empatía de los oyentes está, a mi juicio, en introducir conceptos claves de los Derechos Animales y utilizar analogías entre la esclavitud animal y la esclavitud humana.

Al hacerlo, puede ocurrir que la otra persona vaya captando las bases de nuestros argumentos. Aunque muestre rechazo o exprese disconformidad, este primer paso de comprensión se vuelve indispensable para poder continuar.

En estas circunstancias, también puede suceder justo lo contrario: que el oyente excuse o rehuya de cualquier analogía o reflexión. Con bastante frecuencia, hay quienes, en este contexto, empiezan a justificar la explotación animal alegando que también verían bien en humanos ciertas acciones injustas.

Por ejemplo, recientemente mantuve una conversación en persona con una mujer que justificaba la experimentación científica en animales —entre otras formas de explotación animal— señalando que tampoco le parecía mal la experimentación forzada en humanos, incluidos bebés y niños, si esto salvaba la vida de millones de personas [humanas].

¡Derechos Animales ya! - Abuso infantilJustificar la experimentación forzada en niños no es diferente de legitimar el abuso sexual infantil ni otras injusticias en menores.

La gravedad del utilitarismo moral

Este tipo de afirmaciones acontecen porque, en nuestros días, el grueso de la sociedad no comprende los Derechos Humanos. Una gran parte cree que conoce el significado de conceptos como el «respeto» o la «tolerancia», aun cuando su mentalidad asumida es la del utilitarismo moral, es decir, la asunción de que las acciones son correctas o incorrectas según la relación subjetiva entre el beneficio o perjuicio que causa en unos para beneficio de otros.

Si alguien con plenas facultades justifica la experimentación forzada u otras formas de explotación humana significa, inherentemente, que no ha comprendido ni reflexionado sobre lo que son los «intereses inalienables», los «derechos» ni acerca del propio significado de los Derechos Humanos.

Para que un miembro de la sociedad humana alcance a convertirse en vegano se vuelve imprescindible que posea algunas nociones éticas básicas. Dada la grave escasez de principios en muchos humanos, el principio humanitario cobra una especial relevancia para sentar una base ética en tales personas.

¡Derechos Animales ya! - Manifestaciones violentas y la filosofía griegaLas guerras o las manifestaciones violentas son otro ejemplo actual de que la humanidad adolece de un déficit de ética. Si la sociedad no comprende los Derechos Humanos, no puede progresar hacia la justicia. Dicha escasez limita gravemente los avances en materia de Derechos Animales.

Conclusión

Los activistas veganos, como herederos de quienes una vez fueron abolicionistas de la esclavitud negra, nos encontramos con unas enormes obstáculos para trasladar nuestro mensaje. Tales dificultades no dependen únicamente de nuestras habilidades verbales, de nuestra dialéctica o de nuestro conocimiento sobre diversas materias con que refutar falacias, falsedades y otras prácticas.

Los activistas del pasado no sólo se enfrentaron al profundo racismo instaurado en la sociedad; sino también al propio desconocimiento y a las arbitrariedades de los humanos de entonces. Del mismo modo, nosotros no solamente luchamos contra el prejuicio del especismo; sino también contra otras graves carestías que complican o impiden la plena comprensión de nuestro mensaje de respeto hacia los animales.

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¡Derechos Animales ya! - Todo el mundo puede ser vegano

¿Todo el mundo puede ser vegano?

¡Derechos Animales ya! - Todo el mundo puede ser vegano - Familia ante una puesta de sol - Derechos HumanosEl veganismo es un principio ético que forma parte de la evolución moral de la sociedad. Todo el mundo puede ser vegano si entiende por qué los animales merecen respeto o se adapta a un entorno que obre de tal modo. Los Derechos Animales evolucionarán en sociedad como lo hicieron los Derechos Humanos.

La posible evolución de los Derechos Animales

Una pregunta que nos hacemos muchas veces los veganos —y que nos hacen quienes no lo son— es si el mundo entero puede o podrá dar el paso hacia el veganismo y pasar a respetar a todos los animales. En este artículo me gustaría aportar mi visión sobre esta cuestión tan compleja y difícil de estudiar.

Una manera excelente de analizar una realidad radica en plantear analogías que se ajusten a la naturaleza de esta misma. En el caso que nos compete, nos resulta coherente partir desde la premisa de que el entendimiento de los Derechos Animales evolucionará en la sociedad tal como lo hizo —o lo ha hecho— la asunción social de los Derechos Humanos.

Si nos imaginamos en un instante que vamos por la calle para preguntarle a la gente si todos los humanos merecemos respeto. Las pruebas reflejan que casi la totalidad de los seres humanos con la suficiente madurez y pleno estado mental —agentes morales— responderá con un «sí» automáticamente, sin reflexión ni mero cuestionamiento.

Casi toda la sociedad se opone a discriminaciones morales, como el racismo, sin siquiera ser capaces de aportar ninguna razón. Si se les pregunta: «¿Por qué no debemos ser racistas?», la estricta mayoría se pone a titubear y a soltar alegatos falaces —faltos de argumentación lógica— por tal de justificar una creencia que tienen asumida pero que nunca han razonado.

Sí, todos podemos decir que otros humanos sienten y tienen sentimientos. Sin embargo, esto sería la descripción de un hecho; no la argumentación de por qué sentir o tener sentimientos debería ser un criterio para respetar a otros.

Partido Vegano - Cría de ciervo - Derechos AnimalesTodo el mundo puede ser vegano si aplica para los animales la misma ética que aplica para otros seres humanos. La empatía conduce a la comprensión de los Derechos Animales y éste al respeto que merecen los sujetos no humanos.

Una analogía histórica para aspirar a una sociedad vegana

Aunque a nuestra sociedad le guste pensar que la educación sirve para crear una masa social formada, la mayor parte de la educación sólo sirve y ha servido en la historia para inculcar una serie de convenciones o normas sociales.

Tras el grave conflicto moral que supusieron los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, muchos pensadores lograron asentar en el poder político las bases éticas de los Derechos Humanos y las distintas naciones trasladaron estos ideales mediante el sistema educativo.

En la actualidad, el grueso de los seres humanos no respetamos a otros humanos porque hayamos comprendido o razonado los fundamentos lógicos que componen los Derechos Humanos; sino, simplemente, porque ha existido una presión social marcada por el poder y la inteligencia de unos pocos sobre un gran conjunto de la población.

Esa «inteligencia» la debemos al conjunto de pensadores del siglo XX, y anteriores, que plantearon el deber ético de que cada ser humano respetase los intereses inalienables de otros seres humanos. Y ese «poder» está en manos de gobiernos y de quienes tienen capacidad para influenciar a un gran conjunto de la población que, sin pensarlo demasiado, asumirá este nuevo pensamiento.

Partido Vegano - Rana salta de hoja en hoja por la selva - Animales en peligro de extinciónLos animales no tienen por qué demostrarnos habilidades sorprendentes para merecer respeto. No cabe juzgarlos a la luz de nuestro antropocentrismo.

Todo el mundo puede ser vegano, sí

Atendiendo a la reflexión mostrada, creemos que la evolución de los Derechos Animales seguirá exactamente el mismo patrón. Esto significa que todo el mundo puede ser vegano, sí; pero con matices. Todo el mundo puede ser vegano, en un sentido teórico, porque todo el mundo con plenas facultades puede asumir que los animales merecen respeto —el fundamento de los Derechos Animales— y actuar en consecuencia.

Sin embargo, esto no significa que, por desgracia, todo el mundo vaya a entender el motivo de por qué debemos ser veganos y abandonar nuestro especismo. Es decir, no todo el mundo va a comprender que la fundamentación de la ética reside en la capacidad de sentir —subjetividad y conciencia— ni que, por ende, los demás animales, como nosotros, merecen derechos legales porque sienten, tienen sentimientos y poseen intereses inalienables.

La mayor parte de la humanidad sólo será vegana si primero se desarrolla un movimiento intelectual que argumente por qué los animales merecen respeto y si éste, luego, logra permear en la ideología de quienes ostentan el poder. Si este fenómeno se produce, el veganismo pasará a formar el statu quo del sistema social. A largo plazo, las bases de los Derechos Animales quedarán asentadas como parte de nuestra cultura sin que se produzcan debates encarnizados ni oposiciones perjuiciosas.

Tarde o temprano, habrá un momento en que uno podrá ir preguntando por la calle a la gente acerca de si los animales merecen respeto y dirán que sí. Casi todo el mundo responderá lo mismo que suele decirse hacia seres humanos: «tienen sentimientos», sin siquiera saber definir qué es un sentimiento. Y cuando les cuestionen qué tiene de malo el especismo, se quedarán en blanco.

Partido Vegano - Tortugas sobre un tronco en un lagoLos animales no tienen por qué tener nuestro permiso para existir ni para vivir en libertad. Es nuestro deber respetar sus vidas, libertad e integridad.

Conclusión

No buscamos dar una impresión negativa o misántropa de la sociedad, en absoluto. Sólo tratamos de señalar la evidencia de que el ser humano, como animal, se rige principalmente por prejuicios antes que por la lógica. Esto conlleva, inevitablemente, que los Derechos Animales serán de aplicación universal cuando, para la mente social, pasen de ser un conjunto de argumentos razonados a convertirse en un conjunto de normas sociales incuestionables. Justo lo mismo que ha pasado en apenas 100 años respecto a los Derechos Humanos.

Aunque la práctica del veganismo implica una serie de consideraciones de más difícil cumplimiento que en el caso de limitarnos a respetar a otros seres humanos, cabe entender que la explotación animal se origina por un prejuicio moral. Con esto queremos expresar que si la sociedad comprende o asume el veganismo, ya fuere por reflexión propia o inculcación social, nuestra sociedad encontrará vías y herramientas para evitar cualquier forma de explotación animal que alguien quisiera excusar apelando a la necesidad.

Todos podemos contribuir a que el mundo del mañana sea más justo con los animales. La clave para lograrlo está en realizar un activismo educativo y centrado en forjar esa masa intelectual que detonará el gran cambio ético. Entonces nuestra sociedad, por activa o por pasiva, dejará de inseminar, criar y seleccionar animales; dejará de comerlos, de vestirse con sus cuerpos, pelajes y pieles, de entretenerse a su costa; dejará de comerciar con sus vidas, de usarlos como objetos de compañía, deporte, trabajo, decoración, experimentación, emergencias o servicios sociales; dejará cazarlos para demostrar su dominación y de encerrarlos en zoológicos, acuarios o delfinarios y de abusar sexualmente de ellos; dejará de utilizarlos en circos, en el cine, en sacrificios rituales, en ritos religiosos o de exterminarlos en mataderos, en ciudades o en la naturaleza al considerarlos «plaga» mientras, al mismo tiempo, se destruye sus hábitats naturales, se los asesina a demanda, se los persigue por desprecio, se impide su más mínima defensa, y se manipula y reproduce a otras especies con el argumento de evitar la extinción de especies animales.

En definitiva, esperamos que el ser humano del futuro podrá dejar de participar, por inercia social, en las injusticias y aberraciones provocadas e ideadas por nuestra especie a raíz del simple placer, beneficio o indiferencia.

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¡Derechos Animales ya! - Declaración de Toulon

La Declaración de Toulon ratifica la validez de los Derechos Animales

¡Derechos Animales ya! - Declaración de ToulonLa Declaración de Toulon es un manifiesto expuesto por juristas y expertos en Derechos Animales para reafirmar que los animales merecen derechos legales y protección ante la ley al mismo nivel que los seres humanos. Los activistas veganos tomamos esta base para definir nuestro activismo e ideales políticos.

Los Derechos Animales poseen una base legal aceptada

Los activistas veganos, en reconocimiento de que todos los animales con células nerviosas poseen intereses inalienables debido a la capacidad de sentir, reivindicamos que todos los animales en España y en el mundo merecen derechos legales reconocidos como sujetos de derecho.

Esta reivindicación, justa y necesaria, cuenta con el aval de la Declaración de Toulon, surgida a partir de la trilogía de simposios sobre la personalidad jurídica de los animales acontecido el 29 de marzo de 2019. Esta declaración está concebida como una respuesta por parte de expertos legales a la Declaración de Cambridge. A continuación citamos el extracto de las conclusiones expuestas por estos mismos juristas.

Partido Vegano - Texto de la Declaración de Toulon - Derechos AnimalesLa Declaración de Toulon del año 2019 es, hasta la fecha, la más importante declaración universal a favor de los Derechos Animales.

La Declaración de Toulon

Nosotros, juristas académicos, participantes en la trilogía de simposios sobre el tema de la personalidad jurídica del animal celebrada en la Universidad de Toulon.

Teniendo en cuenta el trabajo realizado en otros campos disciplinarios, particularmente en la investigación neurocientífica.

Habiendo tomado nota de la Declaración de Cambridge del 7 de julio de 2012, donde los investigadores llegaron a la conclusión de que «los humanos no son los únicos que poseen los sustratos neurológicos de la conciencia», sino que son un rasgo compartido con «los animales no-humanos».

Lamentando que la ley no haya hecho uso de estos avances para hacer evolucionar a fondo todo el cuerpo de leyes relacionado con los animales.

Observando que en la mayoría de los sistemas legales los animales aún son considerados como cosas carentes de personalidad jurídica, condición necesaria para conferirles los derechos que merecen como seres vivos.

Creyendo que hoy por hoy la ley ya no puede ignorar el progreso científico que permite mejorar la consideración de los animales y que el conocimiento ha sido hasta ahora ampliamente infrautilizado.

Considerando finalmente que la actual incoherencia de los sistemas legales nacionales e internacionales no resiste la inacción y que es importante iniciar cambios para tener en cuenta la sensibilidad e inteligencia de los animales no-humanos.

DECLARAMOS

Que los animales deben ser considerados universalmente como personas y no como cosas.
Que es urgente poner fin definitivamente al régimen de reificación.
Que el conocimiento actual impone una nueva mirada legal hacia el animal.
Que, consecuentemente, los animales deben ser reconocidos como personas en sentido legal.
Que, de esta manera, además de las obligaciones impuestas a los seres humanos, a los animales les han de ser reconocidos sus propios derechos, permitiendo que sus intereses sean tenidos en cuenta.
Que los animales deben ser considerados como personas físicas no-humanas.
Que los derechos de las personas físicas no-humanas serán diferentes de los derechos de las personas físicas humanas.
Que el reconocimiento de la personalidad jurídica del animal se presenta como un paso esencial para la coherencia de los sistemas de derecho.
Que esta dinámica es parte de una lógica jurídica tanto nacional como internacional.
Que sólo el camino de la personificación jurídica es capaz de proporcionar soluciones satisfactorias y favorables para todos.
Que las reflexiones sobre la biodiversidad y el futuro del planeta deben incluir a las personas físicas no-humanas.
Que se ha de enfatizar el vínculo con la comunidad de seres vivos, pudiéndose y debiéndose encontrar una traducción legal.
Que, a ojos de la ley, la posición legal del animal cambiará por verse elevado su estatus al de sujeto de derecho.

Partido Vegano - Mazo judicial y dos libros de derechoUna decena de juristas internacionales ya han dictaminado las bases de por qué los animales merecen derechos legales. Sin embargo, la sociedad permanece ajena a esta realidad y la industriaaliada de las organizaciones animalistas— quiere que así continúe para perpetuar la miseria que viven los animales esclavizados.

Conclusión

La Declaración de Toulon supone la validez y aceptación, en el ámbito judicial, de que los fundamentos y bases de los Derechos Animales tienen y deben tener cabida en nuestro sistema de derecho.

Partiendo desde este posicionamiento, presentado por expertos y pioneros en Derechos Animales, todos los veganos debiéramos exigir el cese de la reificación —cosificación legal— actual de todos los animales sintientes, catalogados bajo la denominación de bienes muebles semovientes, y el paso inmediato a su tratamiento igualitario como «personas» a ojos de la ley.

Así pues, los activistas veganos, por justicia fundamental, proponemos que todos los animales de presentes y poseídos en España cuenten con la misma protección legal que los seres humanos.

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¡Derechos Animales ya! - El abolicionismo y la abolición de la esclavitud animal

El abolicionismo y la abolición de la esclavitud animal

¡Derechos Animales ya! - El abolicionismo y la abolición de la esclavitud animalEn el contexto de los Derechos Animales, el abolicionismo es aquel movimiento y conjunto de ideas que persiguen la abolición de la esclavitud animal, es decir, la supresión de su reificación —cosificación— legal como objetos que existen para servir a los humanos.

¿Qué es el abolicionismo?

Conforme el veganismo va abriéndose paso en nuestra sociedad, tenemos la obligación de profundizar en ciertos conceptos fundamentales para comprender los Derechos Animales. En esta entrada, por el compromiso ético de quienes somos activistas por las víctimas no humanas, queremos lanzar algunas reflexiones importantes sobre el abolicionismo, su significado e implicaciones. Un concepto muy emparentado con éste es el de «liberación animal».

El abolicionismo se define como aquella postura o movimiento cuyo fin es la supresión de toda práctica contraria a los principios morales básicos. Éste, en su sentido simple, conlleva la abolición de una ley, régimen, precepto o sistema legal tras el paso o reconocimiento de un ente como sujeto de derechos. Uno de los más grandes movimientos abolicionistas de la historia se produjo en la lucha contra la esclavitud negra.

En lo tocante al veganismo, el movimiento abolicionista de la esclavitud animal significa luchar por el reconocimiento de derechos legales para todos los animales y el cese de su reificación —cosificación— legal.

El cumplimiento del abolicionismo implicaría que todos los animales pasarían a poseer derechos legales —como los seres humanos— y que todo animal quedaría a estar protegido ante cualquier acción humana que vulnerase sus intereses inalienables (vida, libertad e integridad).

A menudo, nos encontramos con muchos particulares y colectivos que afirman ser abolicionistas mientras no definen correctamente el significado del abolicionismo ni promueven medidas abolicionistas. Resulta esencial conocer que el veganismo es abolicionista en sí mismo; en tanto que no puede existir un veganismo que no persiga la abolición de toda forma de la explotación animal. Debemos distinguir entre qué y no es una postura abolicionista.

Partido Vegano - Narigón o anillo nasal de un buey - Animales esclavizados como ganado - Derechos para los animalesUn narigón o un anillo nasal son unos instrumentos pensados para obligar a moverse a aquellos animales esclavizados como «ganado». El ser humano idea distintos instrumentos, técnicas y rituales de dominación y sometimiento de los animales para sacar el máximo provecho de ellos. Las cadenas son injustas con independencia de la víctima sobre la cual se coloquen.

Los tres fundamentos del abolicionismo

El abolicionismo de la esclavitud animal, por definición, se refiere a aquellas medidas que parten desde las siguientes premisas:

  1. Todo animal merece derechos legales debido su capacidad de sentir (sintiencia). Es decir, cualquier ser vivo poseedor de la capacidad de sentir merece respeto. Sólo los animales conformamos el único clado —grupo filogenético— de seres vivos que cumple esa condición.
  2. Todo animal merece el mismo respeto y atención que otro. El respeto, en su sentido básico, se define como la consideración o preservación de los intereses de alguien. No es justo privilegiar, discriminar o marginar a unos frente a otros. Múltiples campañas animalistas se centran en unos animales, específicamente, sin mencionar que muchos otros están en una situación parecida y que se rigen bajo las mismas leyes especistas.
  3. Todo animal merece respeto y atención por sí mismo. Se quebranta el respeto cuando las campañas animalistas sólo piden regular el trato —maltrato animal— o vierten argumentos antropocéntricos, tales como apelar a la salud o al medio ambiente, en lugar de defender que los animales merecen derechos legales porque poseen un valor intrínseco. Regular la esclavitud animal no lleva a la abolición de la misma, sino a todo lo contrario: perpetúa la creencia de que los animales sean seres inferiores con los que basta tratar mejor mientras se los cría, hacina, explota y asesina de miles de formas.

Partido Vegano - Familia de osos encerrados en un zoológicoFotografía de una familia de osos encerrada en un zoológico. Los distintos centros de explotación animal son el resultado del desarrollo y diversificación de aquellos usos que se han promovido y transmitido tradicionalmente en el seno de la sociedad. Nuestro antropocentrismo desemboca en la creencia dogmática de que tengamos legitimidad para esclavizar animales, usarlos con cualquier propósito y hacerles cualquier cosa por nuestro simple interés y conveniencia.

Conclusión

Entendemos que conceptos como el abolicionismo pueden resultar difíciles de entender para mucha gente. Sin embargo, la puesta en práctica del veganismo es algo asequible para cualquiera de nosotros cuando uno se lo propone. Los activistas veganos consideramos vital acercar a la sociedad a las bases de los Derechos Animales para ejercer un activismo bien argumentado y centrado en las víctimas; un activismo que no incurra en falacias, en bienestarismo ni en otras corrientes contrarias a los Derechos Animales.

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¡Derechos Animales ya! - La liberación animal y los mitos sobre su significado

La liberación animal y los mitos sobre su significado

¡Derechos Animales ya! - La liberación animal y los mitos sobre su significadoLa liberación animal es el fin último del veganismo e implica el cese de la esclavitud animal tras el reconocimiento de derechos legales para los animales.

¿Qué significa la liberación animal?

La liberación animal se define como aquel movimiento o conjunto de acciones, basados en los Derechos Animales, cuyo fin radica en el cese de la esclavitud animal. Ésta sólo puede lograrse mediante la previa asunción del veganismo como principio moral básico por parte de la sociedad. Un concepto muy emparentado con éste es el de «abolicionismo».

Debido a la desinformación y las tergiversaciones encontradas respecto al veganismo, no cabe extrañarse de que el concepto de «liberación animal» genere una enorme confusión. Más allá de ello, este término suele terminar utilizado como arma arrojadiza por diferentes explotadores de animales para intentar un argumento de reducción al absurdo, es decir, con la finalidad de pretender ridiculizar los Derechos Animales.

Partido Vegano - Dos caballos se acicalan dentro de un redilLos animales explotados por el ser humano son esclavos, cuyas vidas se rigen por la voluntad y decisiones de los seres humanos. Liberar a los animales significa dejar de subyugarlos.

Confusiones comunes sobre la liberación animal

La liberación animal constituye el punto de partida necesario para la puesta en práctica de los Derechos Animales. No obstante, debemos realizar una serie de aclaraciones para solventar dudas comunes:

Partido Vegano - La libertad es el don más preciado de todos los animalesLa liberación animal es una cuestión de justicia universal porque la libertad es el don más preciado de todos los animales. Ninguno de nosotros quisiera ser un esclavo, ni aunque estuviéramos bien cuidados.

Conclusión

La libertad de todos los animales queda en nuestras manos. De nosotros depende ser veganos, promover el veganismo y evitar cuantos daños les causemos a todas las víctimas no humanas. No podrá existir una sociedad verdaderamente justa ni de progreso mientras todavía haya individuos que sienten y padecen, como nosotros, bajo el paradigma legal de la propiedad y de la esclavitud ante el ser humano por no pertenecer a nuestra especie.

Los activistas veganos nos esforzamos a diario por ejercer un activismo educativo enfocado en las raíces del problema: el especismo y el antropocentrismo. Entendemos que nuestra realidad actual es el resultado de una serie de opresiones históricas que hemos ejercido contra los animales al asumir, erróneamente, que las diferencias biológicas justifican discriminaciones morales.

Para ser justos con las víctimas no humanas, no basta con rechazar el maltrato animal —una mera consecuencia de la cosificación animal transmitida por adoctrinamiento— ni conformarse con reducir el sufrimiento que les provocamos a diario. Si de verdad queremos salvar a los animales, se requiere activistas formados, libres de convencionalismos y comprometidos con el propio hecho de que todos los animales merecen respeto debido a la posesión de sus propios intereses inalienables.

¡Ayúdanos a romper cadenas!

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