Cocodrilos: Glándulas integumentarias

Los cocodrilos de ambos sexos tienen dos pares de grandes glándulas integumentarias que producen secreciones olorosas (feromonas), y, a veces, se las denomina glándulas de almizcle. El primer par, las glándulas mandibulares, también llamadas glándulas gulares o de garganta, son entidades discretas que se abren al exterior por medio de unas hendiduras individuales halladas en el envés de la garganta, cerca del dorso de las mandíbulas inferiores. En cocodrilos adultos de agua salada, son de aspecto oval y rondan un tamaño de 8×5 mm. El segundo par, las glándulas paracloacales, reposan sobre cada flanco de la porción terminal de la cloaca y se abren directamente. Son ligeramente más irregulares en cuanto a su silueta; pero tienen más o menos el mismo tamaño que las glándulas mandibulares. Ambos pares son parcialmente evertibles, especialmente las gulares.

Glándulas integumentarias de un cocodrilo

En estructura, las glándulas están rodeadas por un músculo estriado externo que encierra una cápsula gruesa y densa de tejido conjuntivo. Desde la cápsula, unas trabéculas proyectadas hacia el interior delinean subunidades separadas de tejido glandular. Las trabéculas portan mallas de capilares sanguíneos, los cuales, riegan las células glandulares. Histológicamente, se aprecia que las células pequeñas descansan en las regiones periféricas adyacentes a la cápsula, mientras que en las regiones más centrales, las células, cuando están presentes, son voluminosas y se observa que están en proceso de desintegración. El núcleo glandular consta de una coalescencia incolora de productos secretados por células. La ultraestructura de las glándulas gulares y paracloacales es similar.

En los aligátores americanos, los productos secretados difieren entre machos y hembras. Las secreciones provenientes de ambos conjuntos de glándulas contienen una diversidad de lípidos (esteroles, ácidos grasos y triglicéridos) que actúan probablemente como señalizadores químicos volátiles (feromonas). Parece verosímil que las secreciones de la glándula gular están involucradas en el establecimiento y mantenimiento de jerarquías. Se ha comprobado que las secreciones de los individuos más grandes intimidan a grupos de ejemplares de menor tamaño durante el tiempo que éstos permanecen dentro del rango olfatorio de los dominantes. Cuando los dominantes se desplazan, los restantes animales quedan liberados de sus obvias conductas de sumisión.

Durante la época de cría, hay un pronunciado incremento en el volumen de las sustancias secretadas por las glándulas gulares, especialmente en los machos y más aún en aquéllos dominantes. A lo largo de este periodo, las hembras de cocodrilo de agua salada apoyan sus cabezas sobre los nidos y estas secreciones sirven así para marcar la puesta.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

Añadir un comentario

Su dirección de correo no se publicará. Los campos requeridos están marcados con asterisco (*)