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Artículos sobre fauna y los diferentes grupos animales.

Cocodrilo de Nueva Guinea (Crocodylus novaeguineae)

Cocodrilo de Nueva Guinea (Crocodylus novaeguineae)Cocodrilo de Nueva Guinea (Crocodylus novaeguineae).

Descripción del cocodrilo de Nueva Guinea

Los cocodrilos de Nueva Guinea son abundantes y se distribuyen ampliamente por Papúa Occidental y Papúa Nueva Guinea. En el pasado se lo estimaba como una subespecie del cocodrilo filipino. Ocupan vastas áreas de vegetación densa alrededor de pantanos. Es raro encontrarlo en zonas costeras y nunca entra en competencia con el cocodrilo poroso.

El cocodrilo de Nueva Guinea es una especie con una envergadura mediana, unos 3,5 m para los machos y cerca de 2,7 m para las hembras. Existen dos poblaciones diferenciadas: una al sur y otra al norte, separadas por una cadena montañosa. Algunas diferencias encontradas en la morfología craneana y la escamación sugieren que sería conveniente distinguir subespecies. El cuerpo muestra una coloración que varía gris y pardo, con bandas oscuras sobre el torso y la cola. Estas franjas se vuelven menos patentes conforme crece el animal. Presenta unas «crestas» longitudinales junto a los párpados y algunas escamas granulares por encima del lomo entre cuatro grandes placas escamosas, las cuales se consideran características distintivas de esta especie. El hocico es puntiguado y relativamente estrecho durante la etapa juvenil y se ensancha a medida que llega a la fase adulta.

El cocodrilo de Nueva Guinea guarda un marcado parecido con el cercano cocodrilo filipino y el cocodrilo siamés. En apariencia podría confundirse también con el cocodrilo de agua dulce australiano; si bien el morro en este último se observa mucho más angosto y alargado para una alimentación piscívora. Los ejemplares norteños anidan durante la estación seca (octubre); mientras que los del sur lo hace más tarde, durante la temporada de lluvias. Ambas poblaciones construyen nidos monticulares; no obstante, sí varía el tamaño de la puesta: una media 35 huevos en el norte y 22 en el sur, más pequeños en los primeros y más grandes en los segundos.

El cocodrilo de Nueva Guinea concentra su actividad en el crepúsculo. Pasan cuantiosas horas al día bajo el agua con sus narinas y ojos apenas visibles por la superficie. En tierra se refugian y descansan en zonas sombrías entre la maleza. Tienden a asolearse en grupo durante la claridad y se dispersan durante la noche con el propósito de alimentarse. Los estudios sobre su nutrición indican preferencia por la captura nocturna de peces. Es sorprendentemente ágil y puede impulsarse hacia arriba para atrapar murciélagos y pájaros en el aire. Asimismo, hurga entre el barro del fondo del río o laguna para buscar cangrejos o moluscos y apresa aves acuáticas y otros vertebrados en cuanto le surge la oportunidad.

En décadas recientes, el Crocodylus novaeguineae está sometido a una explotación para la exportación de su piel como consecuencia directa del especismo. Actualmente no está en peligro de extinción y existen algunas restricciones en relación al comercio para evitar la sobrecaza.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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¡Derechos Animales ya! - Cocodrilo de agua dulce australiano (Crocodylus johnstoni)

Cocodrilo de agua dulce australiano (Crocodylus johnstoni)

¡Derechos Animales ya! - Cocodrilo de agua dulce australiano (Crocodylus johnstoni)Cocodrilo de agua dulce australiano (Crocodylus johnstoni).

Descripción del cocodrilo de agua dulce australiano (Crocodylus johnstoni)

El cocodrilo de agua dulce australiano (Crocodylus johnstoni) o cocodrilo de Johnston es endémicos del oeste de Australia, en el territorio norte de Queensland, hasta el cabo York. Se cuenta con un amplio conocimiento de su biología básica gracias a numerosos estudiados realizados hasta la fecha.

Esta especie habita preferentemente en lagos, pantanos y ríos, y se extiende hasta zonas mareales; pues soportan mucho mejor la salinidad de cuanto sugiere su nombre. El cocodrilo de agua dulce australiano muestra un crecimiento bastante lento y sólo alcanza envergaduras pequeñas o medianas en la etapa adulta con 1,5 a 3 m de longitud.

El hocico es estrecho y aguzado, con numerosos dientes afilados y adaptados para una alimentación piscícola. No obstante, consume un amplio espectro de presas con tamaño reducido si se le presenta la oportunidad. Se alimenta muy poco a lo largo la temporada fría y seca, y crece sobre todo durante la estación húmeda cuando abundan las presas.

A diferencia de los cocodrilos de agua salada en Australia, los cuales pueden anidar en diferentes meses, el cocodrilo de agua dulce australiano es un «anidador instantáneo», lo cual significa que todas hembras entran en celo y forman sus nidos en un corto periodo de tiempo. En este caso, todo ello acontece en tres semanas.

El tamaño de la puesta oscila desde 4 a 20 huevos que depositan en el interior de un agujero excavado en la arena. Dicha cantidad media varía entre áreas y está vinculada a la talla del ejemplar. Los anidamientos se producen durante la estación seca (agosto y septiembre) y las crías eclosionan al inicio de la temporada de lluvias (octubre a noviembre).

A desemejanza con la mayoría de las especies cocodrilianas, el cocodrilo de agua dulce australiano raramente protegen la nidada o cuidan de la prole en estado salvaje o en cautividad. La mortalidad de los huevos es alta debido a los efectos de la depredación y la inundación causada por precipitaciones anticipadas. Las hembras vuelven junto al nido con el propósito de abrirles camino a sus recién nacidos y llevarlos hasta el agua. Aproximadamente el 90% de los nacidos mueren tras unos meses a causa de la predación por parte de tortugas, serpientes, peces u otros congéneres de más edad.

El cocodrilo de agua dulce australiano no sufre una caza tan masiva como los cocodrilos de agua salada porque sus osteodermos, presentes bajo las escamas ventrales, reducen el valor de la piel para sus explotadores. No se los considera peligrosos para la gente o para el ganado esclavizado a pesar de que son capaces de infligir poderosas mordidas con sus dentaduras aserradas. Esta especie se ha recuperado significativamente desde el establecimiento estatal de su protección en la década de los 60 (1974 en Queensland).

La modificación de su hábitat sigue siendo una amenaza en algunas regiones. En el tramo alto del río McKinlay, Arnhem Land (territorio norte) existe una población inusualmente enana como consecuencia de unos alimentos limitados. Tales adultos apenas llegan a 1,2 m y ponen unos 5 huevos.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo mexicano o de Morelet (Crocodylus moreletti)

Crocodylus moreletiiCocodrilo mexicano o cocodrilo de Morelet (Crocodylus moreletti). Fotografía tomada por Animal Embassy.

Descripción del cocodrilo mexicano

El cocodrilo mexicano o cocodrilo de Morelet ocupa la vertiente atlántica de América Central en México, Belice y Guatemala. Moran principalmente en hábitats de agua dulce como lagunas, pantanos y ciénagas en áreas boscosas y aisladas situadas tierra adentro. También se los encuentra en ambiente más salobres cercanos a la costa y en las sabanas cubiertas de hierba a lo largo de la Península de Yucatán. Durante la temporada de lluvias intensas, aprovechan las inundaciones para trasladarse a otros lugares. Los juveniles prefieren esconderse entre matorrales de ribera con el fin de protegerse frente a depredadores y permanecen allí hasta que sean mayores y capaces de valerse por sí mismos. Los cocodrilos adultos cavan madrigueras durante los periodos de sequía prologada y se refugian en éstas para afrontar las condiciones adversas.

A los cocodrilos mexicanos se los confunde a menudo con el cocodrilo cubano o el cocodrilo americano a causa de sus parecidos morfológicos. En comparación con éstos, Crocodylus moreletti manifiesta un tono dorsal entre gris y marrón. Cuenta con bandas oscuras y manchas por el cuerpo y la cola. Los juveniles lucen un color amarillo brillante con algunas bandas alternas. Este grupo exhibe un tamaño pequeño o mediano. Raramente sobrepasan los 3 metros y el máximo registrado ha sido de 4,3 m. Como resulta habitual en el género, las hembras de cocodrilo mexicano presentan una envergadura ligeramente inferior a la de los machos. El contorno del hocico se muestra bastante ancho y aparece ensanchado de manera pronunciada a la altura del cuello.

Hembra de cocodrilo mexicano (Crocodylus moreletti) lleva una cría sobre el hocico

Hembra de cocodrilo mexicano transporta una cría sobre su hocico para resguardarla.

Los cocodrilos mexicanos son predadores generalistas que capturan un amplio espectro de presas tanto dentro del agua como en las proximidades de las orillas. Al igual que otros cocodrilianos, suelen consumir carroña si lo estiman oportuno. Construyen unos enormes nidos monticulares con varios metros de extensión entre los meses de abril y junio, antes del comienzo de la estación seca, y se mantienen siempre próximos al agua o junto a vegetación flotante. Las hembras depositan desde 20 a 45 huevos y custodian la puesta durante el proceso del incubación, el cual se extiende hasta unos 80 días. Después de la eclosión, se ha observado que ambos progenitores protegen a las crías ante los depredadores.

La piel ventral del cocodrilo de Morelet alcanza un alto valor en el mercado debido al bajo número de osteodermos y el elevado interés de las clases altas en poseer productos exóticos derivados de víctimas no humanas. Sufrieron una presión desmesurada por caza intensiva hacia la mitad del siglo XX. Su principal amenaza actual y futura radica en la constante modificación del medio en que viven. Actualmente está en marcha un programa de manejo y gestión que está consiguiendo recuperar esta especie en México.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo filipino o de Mindoro (Crocodylus mindorensis)

Juvenil de cocodrilo filipino (Crocodylus mindorensis)Cocodrilo filipino o cocodrilo de Mindoro (Crocodylus mindorensis). Fotografía tomada por Vassil.

Descripción del cocodrilo filipino

El cocodrilo filipino o cocodrilo de Mindoro se muestra similar en apariencia al cocodrilo de Nueva Guinea y se lo clasificó en un origen como una subespecie de éste. Se trata de una especie relativamente pequeña que apenas sobrepasa los 2 o 3 m; aunque se han observado machos con una envergadura de 4 metros. Las hembras presentan una longitud menor y el hocico algo más ancho. Hace miles de años se distribuía a lo largo de las Filipinas (Luzón, Mindoro, Masbate, Sámar, Jolo, Negros, Busuanda y Mindanao).

Hoy en día, el estado poblacional del ccodrilo filipino en el medio salvaje es exiguo y precario. Sólo se halla en ríos y zonas pantanosas de Mindanao y algunas de las Bisayas. No se conoce ninguna población grande y se estima que el total de los individuos no supera los 250 ejemplares entre adultos y juveniles. El acusado descenso poblacional se debió en general a la explotación. En el pasado, su mayor amenaza era la caza masiva; pero ahora, peligra debido a la modificación constante del hábitat.

Todavía faltan muchísimo detalles por recavar sobre la biología y ecología del cocodrilo filipino. Se conoce que ocupa una variedad de hábitats de agua dulce y su dieta está compuesta fundamentalmente por invertebrados y pequeños vertebrados. El tamaño de la puesta también se considera reducida, de entre 7 y 20 huevos depositados en un nido monticular con tierra y hojarasca. A pesar de su lamentable estado en libertad, existe la posibilidad futura de repoblar áreas protegidas a través de un programa establecido de cría en cautividad.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo hociquifino africano (Crocodylus cataphractus)

Crocodylus cataphractus en el Zoo Central de FloridaCocodrilo hociquifino africano (Crocodylus cataphractus). Fotografía tomada por Jeff Whitlock.

Descripción del cocodrilo hociquifino africano

El cocodrilo hociquifino africano se encuentra en el centro y oeste de África, mayoritariamente el Congo y Costa de Marfil. Por desgracia, todavía se conoce bastante poco sobre su biología y ecología. Ocupa principalmente ríos y lagos abiertos con abundante vegetación. Con menor frecuencia se lo halla en pantanos y zonas de bosque inundado. A veces, los ejemplares aparecen a varios kilómetros de las islas y alrededor de la costa, lo cual sugiere una resistencia moderada ante la salinidad. En algunas ocasiones se los ha grabado con cámaras mientras cavaban madrigueras en las riberas de cauces fluviales.

Algunas investigaciones cromosómicas indican que el cocodrilo hociquifino africano podría separarse y constituir un género propio (Mecistops). A pesar de ello y a falta de más estudios, la mayor parte de los especialistas continúan catalogándolo dentro del género Crocodylus. Esta especie presenta una envergadura pequeña o mediana, con una media de 2-2,5 m y un máximo registrado de 4 m. Su hocico es alargado, prominente y algo más estrecho que el de sus parientes cercanos. Los peces son sus presas mayoritarias; pero, de un modo análogo a otras especies longirostrinas, posiblemente capture asimismo un amplio espectro de animales. En la edad adulta, éste llega a ser cinco veces más largo que ancho. Muestra una escamación de color oliva oscura dorsalmente, y oliva clara con manchas ventralmente. En los juveniles se aprecian tonos más claros.

Los nidos construidos por el cocodrilo hociquifino africano constan de montículos fabricados con hojarasca y fango, y se emplazan sobre playones, generalmente cubiertos por la propia densidad de la floresta. El tamaño de la puesta fluctúa desde 13 a 27 huevos que depositan en abril conforme se aproxima la estación húmeda. El periodo de incubación dura 90-100 días; una duración superior al de la mayoría de los cocodrílidos. Quizás acontezca un retraso en el desarrollo debido a las bajas temperaturas. Las hembras acostumbran a defender sus nidos frente predadores comunes como los lagartos varánidos. Si bien, se ha documentado un menor grado de agresividad con respecto a la norma del género Crocodylus. Fuera de la temporada reproductiva, los miembros llevan una vida solitaria.

Hasta la fecha se carece de una información completa acerca de su distribución. Según se estima, en el pasado el cocodrilo hociquifino africano ocupaba gran parte de África occidental. Actualmente, apenas se observa en países como Nigeria, Benín, Camerún o Guinea Ecuatorial. En algunas áreas se registran poblaciones numerosas; en otras regiones, sin embargo, los efectivos están muy mermados a causa de la presión humana: modificación del hábitat y caza a manos de habitantes rurales e indígenas por su piel o carne. No existe gestión local alguna y a tales circunstancias se le suman las guerrillas y una inestabilidad política endémica. Por ende, se considera que el cocodrilo hociquifino africano está en peligro crítico.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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