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Artículos especializados sobre las especies de lagartos y lagartijas, su hábitat, su escamación, su etología, etc.

Natrix natrix se hace la muerta

Biología de los reptiles (XIV): Estrategias defensivas

Natrix natrix se hace la muerta - Estrategias defensivas de los reptiles

Las estrategias defensivas de los reptiles comprenden distintos mecanismos activos y pasivos. La estrategia de «hacerse el muerto» es un mecanismo activo típico de Natrix natrix.

Estrategias defensivas de los reptiles

Para defenderse de todos unos y otros depredadores, los reptiles utilizan distintos mecanismos de defensa activa, además de los pasivos relacionados con la coloración (cripsis, aposematismo, mimetismo batesiano) ya citados previamente. Tan variados como los tipos de depredadores, los mecanismos activos van desde la huida hasta el contraataque, e incluyen algunos tan peculiares como la estrategia de «hacerse el muerto», típica de la culebra de collar, o el mimetismo batesiano, que consiste en imitar el comportamiento de las víboras.

Estrategias defensivas de los lagartos y lagartijas

Como estrategia defensiva, muchos lagartos pueden desprenderse voluntariamente de una parte de la cola por autotomía. Una vez roto, este apéndice se regenera, pero el aspecto externo de la nueva cola es bastante diferente, y más aún su anatomía interna, ya que las vértebras y los músculos se sustituyen por una estructura cartilaginosa y muscular continua que ya no podrá autotomizarse.

La autotomía de los lagartos es muy efectiva como medio de defensa. Cuando estos animales están en peligro suelen huir hasta el escondite más próximo (cuando no confían plenamente en la cripsis); pero si se sienten acorralados presentan la cola al depredador y se desprenden de ella; mientras la cola se agita violentamente en el suelo distrayendo al agresor, el resto del lagarto puede alejarse y refugiarse en un lugar seguro.

Sin embargo, aquellos ejemplares que han sufrido la pérdida de la cola —incluso si ya la han regenerado— tienen menores probabilidades de supervivencia y de reproducción. En Podarcis lilfordi se ha comprobado que presentan una menor distancia de huida que los que mantienen la cola intacta. No obstante, dicha especie presenta una tendencia a no perder la cola porque en los islotes donde vive hay pocos depredadores, por lo que este apéndice funciona más como reserva energética. La misma tendencia se observa en los lagartos canarios, incluso de forma tan acusada, pues la autotomía apenas se produce.

Cuando se sienten acorralados, los grandes lagartos a menudo plantan cara al agresor, por grande que éste sea, quizás para no recurrir más que in extremis a la energéticamente costosa autotomía de la cola. Muchas serpientes también contraatacan mediante mordidas si bien, curiosamente, las que suelen utilizar con menor frecuencia el contraataque son las víboras, debido probablemente al elevado coste energético que representa la producción de su veneno, cuya función principal yes la de inmovilizar a las presas.

Estrategias defensivas de las tortugas

Las tortugas terrestres se protegen de la depredación ocultando las patas, el cuello y la cabeza en su eficiente caparazón, que en el caso de las tortugas caja (géneros Terrapene, Cuora y Cyclemys) llega a ser inexpugnable. Esta pauta de comportamiento también la utilizan en ocasiones los semiacuáticos galápagos; aunque estas tortugas casi siempre prefieren huir y refugiarse en el fondo del agua o del curso del río. Las Trionyx y otros trioníquidos, tortugas que tienen el caparazón blando incluso cuando son adultas, se defienden de sus agresores mordiendo activamente, método defensivo al que también recurren las norte-americanas tortuga mordedora (Chelydra serpentina) y tortuga aligator (Macrochelys temminckii), primitivos que no pueden esconder por completo su gran cabeza bajo el espaldar.

Estrategias defensivas de los reptiles más sorprendentes

Finalmente, algunas especies de reptiles adoptan una estrategia defensiva que utilizan al mismo tiempo como estrategia de caza al acecho. Se da cuando la cripsis no sólo les sirve para pasar desapercibidas ante los depredadores, sino también para que las presas se confíen y se acerquen. Este procedimiento se puede perfeccionar mediante un cebo: algunas tortugas —como la citada aligátor— poseen un apéndice en la lengua que parece un gusano que atrae a los peces; y la víbora de Peringuey se entierra en la arena del desierto; pero mantiene fuera la cola, la cual no tiene un color terroso sino un tono negruzco que destaca del entorno para que el incauto cazador de gusanos sea cazado por la venenosa serpiente.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.

Biología de los reptiles

  1. Biología de los reptiles (I): Características generales
  2. Biología de los reptiles (II): Origen y evolución
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  7. Biología de los reptiles (VII): La locomoción y sus adaptaciones
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  12. Biología de los reptiles (XII): Serpientes venenosas
  13. Biología de los reptiles (XIII): Depredadores de reptiles
  14. Biología de los reptiles (XIV): Estrategias defensivas
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Lagartija de Madeira (Teira dugesii)

Lagartija de Madeira (Teira dugesii).Lagartija de Madeira (Teira dugesii).

Descripción del adulto de la lagartija de Madeira

Lagartija más bien grande y de aspecto robusto, con dos escamas postnasales superpuestas y ojos que sobresalen netamente por encima del cráneo. Tiene el collar liso; pero, a diferencia de las lagartijas Podarcis, carece de una escama masetérica agrandada; también presenta escamas de gran tamaño en el centro del párpado inferior y normalmente cinco escamas supralabiales delante de la escama subocular, en lugar de las cuatro que muestra Podarcis hispanica.

Coloración dorsal verde, negruzca o más a menudo grisácea o parda, normalmente con puntos amarillos o verdosos; la coloración dorsal varía y tiende a igualarse con los colores del hábitat. En las hembras, el centro del dorso suele estar moteado de oscuro, los costados son oscuros con puntos claros y ambas zonas están separadas por anchas franjas dorsolaterales pálidas.

Los machos adultos también están punteados y moteados de oscuro pero son más uniformes en conjunto. Coloración ventral por lo general amarillenta o crema, a veces con puntos oscuros; algunos machos tienen la garganta azul y el vientre naranja o rojo brillante y, según parece, esta coloración brillante puede desvanecerse en pocos segundos si se molesta al animal. No presenta ocelos azules en las escamas ventrales más externas, ni tampoco en la zona de los hombros.

Dimorfismo sexual

No se ha descrito.

Descripción de juvenil de la lagartija de Madeira

Coloración y diseño similares a las hembras adultas. A diferencia de algunas lagartijas ibéricas, los recién nacidos no tienen una coloración viva y contrastada en la cola.

Distribución

Habita en Madeira. La única población ibérica es la introducida en Lisboa.

Variaciones geográficas

Las lagartijas de Madeira introducidas en Lisboa pertenecen ala subespecie nominal (Teira dugesii dugesii), que se ha detallado en Identificación. Las lagartijas de la subespecie Teira dugesii jogeri, de la isla de Porto Santo, son un poco más pequeñas y sus escamas son menos finas, rasgos ambos que también se observan en la subespecie de las islas Salvajes (Teira dugesii selvagensis).

Especies similares

Las únicas lagartijas que coexisten con la de Madeira en la zona de Lisboa son la lagartija de Carbonell, que es muy diferente, y Podarcis hispanica tipo 2; ambas tienen una sola escama postnasal y no presentan el punteado amarillo o verdoso que es frecuente en la lagartija de Madeira. Por lo demás, Podarcis hispanica tipo 2 es bastante más esbelta que la lagartija de Madeira, en tanto que la de Carbonell muestra una cabeza mucho más ancha y corta, sin los ojos sobresalientes de Teira dugesii.

Hábitat

En su área original ocupa un amplio espectro de hábitats, desde montañas hasta 1.850 m de altitud (en Madeira) hasta islotes desiertos y costas marinas salpicadas por las olas; aunque es quizás más común en lugares rocosos, de monte bajo y de bosque, donde puede trepar a los árboles. También puede ser común cerca de viviendas y en Lisboa, obviamente, siempre se encuentra cerca de casas y otros edificios.

Biología de la lagartija de Madeira

Las hembras realizan 1-3 puestas al año de 1-3 huevos cada una, los cuales eclosionan al cabo de 6 a 8 semanas. El letargo invernal es inexistente y está activa durante todo el año.

Estado de sus poblaciones

Esta lagartija antropófila y bastante mansa acabó introducida en Lisboa a principios de la década de 1990, según parece a partir de un cargamento de plátanos procedente de Madeira. Hoy en día mantiene una población reducida pero aparentemente estable en el barrio lisboeta de Alcantara, donde compite ventajosamente con la lagartija ibérica autóctona. La especie está considerada como de preocupación menor (LC) a nivel mundial.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.

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Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri)

Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri)Lagartija andaluza (Podarcis vaucheri).

Descripción del adulto de la lagartija andaluza

Lagartija de aspecto esbelto y con la cabeza relativamente aplanada, de forma que las órbitas oculares sobresalen por encima de la misma; aunque algo menos que en muchas Podarcis hispanica. Presenta el hocico bastante puntiagudo, escamas dorsales pequeñas y granulares; escama rostral separada de la escama frontonasal y collar liso. La coloración dorsal se manifiesta muy a menudo verde o, como mínimo verdosa, especialmente en los machos; pero más a menudo parda en las hembras. Estas últimas no muestran la librea marcadamente listada típica de muchas hembras de Podarcis hispanica. Todos los individuos carecen de línea vertebral. Costados reticulados de pardo o verdoso y negruzco. Coloración ventral blanca, amarillenta o rojiza, con marcas similares a las de las Podarcis hispanica.

Dimorfismo sexual

No se ha descrito.

Descripción de juvenil de la lagartija andaluza

Similares a los de las poblaciones de Podarcis hispanica: nacen con el cuerpo pardo y la cola azulada.

Distribución

Endemismo íbero-magrebi (sur de la Península Ibérica, Marruecos y Argelia). En el British Museum of Natural History de Londres existe un ejemplar etiquetado como Podarcis vaucheri del sur de Portugal. Sin embargo, se trata de un subadulto muy antiguo (1915) y posteriormente no se ha encontrado ningún otro ejemplar en la localidad, por lo que podría tratarse de una confusión con carbonelli o de un error de etiquetaje. Por otra parte, esta perspectiva debe considerarse provisional; ya que recientemente se ha detectado que su distribución supera ampliamente el río Guadalquivir y alcanza casi los límites de las provincias de Badajoz y Jaén. Finalmente, se ha encontrado una población límite en Almería.

Variaciones geográficas

No se ha descrito en la exigua área que esta especie ocupa en el extremo sur peninsular, pero sí en Marruecos, donde se han descrito dos clados —el europeo y el africano— que poseen diferencias morfológicas, además de genéticas. Sin embargo, los dos clados pueden observarse a ambos lados del Estrecho porque se han producido sendas introducciones: una en Marruecos procedente del clado europeo y otra en Almería procedente del clado africano.

Especies similares

La lagartija de Carbonell suele ser más robusta, con el cuerpo menos deprimido, y la cabeza más corta y alta (con un perfil más convexo en que las órbitas oculares sobresalen poco por encima del píleo) que Podarcis vaucheri. Sin embargo, existe una excepción: las lagartijas de la población aislada en Doñana son mucho más pequeñas y gráciles que en las demás poblaciones de lagartija de Carbonell e incluso más pequeñas que Podarcis vaucheri. Las poblaciones de Podarcis hispanica pueden ser muy similares y casi indistinguibles de la lagartija andaluza, mas sus respectivas áreas de distribución únicamente se solapan en la provincia de Granada; en todo caso, en esta pequeña zona de coincidencia, Podarcis hispanica tiene la cabeza algo más baja que Podarcis vaucheri.

Hábitat

Zonas pedregosas o con vegetación arbustiva mediterránea, afloramientos rocosos en prados de montaña, pastizales, áreas rurales y zonas urbanas; incluidas construcciones rurales y jardines. También se halla en linderos y claros de bosques templados, y en zonas cubiertas de maleza tales como barbechos abandonados o antiguos cultivos. Asimismo, se localiza en playas y hasta en zonas de dunas.

Biología de la lagartija andaluza

La época de celo se desarrolla entre marzo y junio. Las hembras realizan varias puestas de 1 a 5 huevos en cada estación reproductora. Las eclosiones acontecen a los 40-80 días.

Estado de sus poblaciones

La UICN la considera como de preocupación menor (LC) desde el año 2008. Algunas poblaciones podrían verse afectadas por la pérdida de hábitat debido a la agricultura; pero la especie en conjunto no parece estar amenazada.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.

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Lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli)

¡Derechos Animales ya Lagartija de Carbonell Podarcis carbonelliLagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli).

Descripción del adulto de la lagartija de Carbonell

Lagartija robusta, con el cuerpo redondeado y con la cabeza relativamente corta y alta, de forma que las órbitas oculares sobresalen poco por encima del píleo. Escamas dorsales pequeñas y granulares. Escama rostral separada de la escama frontonasal; collar liso. Machos en celo con el dorso pardo o pardo verdoso (rara vez enteramente verde), y los costados siempre de color verde brillante o verde lechuga, todo ello fina y dispersamente reticulado de oscuro (a menos que se trate de individuos concolores).

Las hembras y los machos no reproductores tienen el dorso y los costados pardos, y las primeras el diseño negro a menudo más reducido y concentrado en los bordes irregulares de las líneas dorsolaterales oscuras. Los tonos pardos de la franja vertebral y la mayor extensión de pardo en los costados son más frecuentes en los machos en celo del Sistema Central, mientras que los de Portugal y de Doñana tienen a menudo una gran extensión de verde brillante en los costados y la franja dorsal también verde o como mínimo pardo verdosa.

En todas las poblaciones existen siempre algunos ejemplares adultos con la pigmentación dorsal negra muy reducida o ausente (morfotipo concolor). La coloración ventral se ve típicamente blanquecina, con algunos puntos negros en las escamas ventrales externas y casi siempre con máculas verdes o azules; las hembras a menudo muestran el vientre amarillo muy claro (Doñana y Portugal), o blanco y con matices anaranjados o rojizos (Sistema Central).

Dimorfismo sexual

Los machos acostumbran a alcanzar un mayor tamaño que las hembras (excepto en el Sistema Central, donde son algo menores), tienen la cola y las patas proporcionalmente más largas, su cabeza es más voluminosa, su escama masetérica suele ser más grande y tienen menor número de escamas ventrales. Para más diferencias, véase Identificación.

Descripción de juvenil de la lagartija de Carbonell

Los recién nacidos tienen la cola algo verdosa; pero menos contrastada que en la Lagartija de Bocage.

Distribución

Endemismo del oeste ibérico. También se halla en las islas Berlengas (centro de Portugal).

Variaciones geográficas

Los individuos de las islas Berlengas (que se clasifican como Podarcis carbonelli berlengensis pese a ser genéticamente idénticos a las de la subespecie nominal) son de gran tamaño, tienen la cabeza más alta, las patas proporcionalmente más cortas y la placa masetérica normalmente muy grande. Presentan una pigmentación ventral y gular más intensa y profusa que los ejemplares de las poblaciones continentales.

Especies similares

Las poblaciones de Podarcis hispanica y la lagartija andaluza tienen el cuerpo deprimido y la cabeza más aplanada, con las órbitas oculares que sobresalen netamente por encima, y su garganta muestra escasas manchas oscuras o ninguna. La lagartija de Bocage, que coincide con la de Carbonell en una pequeña franja situada al sur del Duero (no sólo en área sino también en hábitat), suele tener marcas dorsales más intensas y el vientre amarillo o anaranjado y no manifiesta coloración verde en los costados.

Hábitat

Al igual que la lagartija de Bocage, la de Carbonell es una lagartija terrestre, adaptada a los ambientes bastante húmedos y frescos, y al igual que aquélla ocupa una gran variedad de hábitats en las zonas de clima atlántico: claros y sobre todo linderos forestales (donde aveces alcanza elevadas densidades), zonas de matorral de distintos tipos, muros de viviendas y jardines, acantilados, dunas costeras, etc. En el interior más mediterráneo, sin embargo, limita su presencia a las zonas de montaña, por lo general entre los 800 y los 1.200 m.

La población aislada en Doñana, que obviamente no tiene este recurso altitudinal, suele ocupar el suelo de los alcornocales, pinares piñoneros y sabinares; aunque también se observa en matorrales, muy a menudo sobre arenas estabilizadas. En el Sistema Central, esta especie ocupa sobre todo los robledales de melojo y los matorrales secundarios que los sustituyen, mientras que en la provincia portuguesa Beira Litoral llega a ser muy abundante en pinares y ocupa a menudo los medios humanizados.

Biología de la lagartija de Carbonell

Acontecen cortejos y apareamientos entre marzo y principios de julio. En función principalmente de su tamaño, las hembras realizan de 1 a 3 puestas anuales, de 1 a 5 huevos cada una, entre mayo y julio (en las Berlengas, sin embargo, realizan 3 puestas anuales de 1 a 4 huevos, una en abril, otra en mayo y la tercera en junio-julio). Se observan eclosiones entre julio y septiembre.

Letargo invernal por lo general desde septiembre a marzo; aunque en invierno las lagartijas pueden asolearse cerca de los refugios invernales. En Doñana, sin embargo, se ha observado actividad durante todo el año. En el Sistema Central, la máxima actividad se observa en mayo, en coincidencia con la reproducción.

Estado de sus poblaciones

La lagartija de Carbonell es una especie protegida. Aunque el Libro Rojo la consideró en 2002 como una especie de preocupación menor (LC), en 2006 la UICN la incluyó en su lista de especies amenazadas (EN) debido a la exigüidad de su área de distribución y al declive de sus poblaciones y de la calidad de sus hábitats.

La forma de las Columbretes se considera rara o vulnerable, según la fuente, y protegida. El Libro Rojo la consideraba en 2002 como una «especie» vulnerable (VU), categoría que también le atribuye a esta forma la Lista Roja del País Valenciano.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.


 

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Lagartija parda (Podarcis liolepis)

Lagartija parda (Podarcis liolepis)Lagartija parda (Podarcis liolepis).

Descripción del adulto de la lagartija parda

Lagartija de aspecto esbelto, con el cuerpo a menudo aplanado, la cabeza netamente triangular en vista superior y, por lo general, aplanada (excepto en el morfotipo de las Columbretes), de forma que las órbitas oculares sobresalen por encima de la misma. Muestra el hocico más puntiagudo que Podarcis muralis pero menos que la lagartija ibérica. Escamas dorsales muy pequeñas y granulares, no aquilladas. Presenta la escama rostral separada de la frontonasal y un collar liso. Exhiben una coloración dorsal con un fondo habitualmente pardo, pardo rojizo o grisáceo (o muy ocasionalmente verde intenso) y un diseño variable; pero a menudo con una línea vertebral negra y normalmente fragmentada.

La pigmentación dorsal oscura suele estar menos desarrollada que en las otras poblaciones de Podarcis hispanica y puede desaparecer por completo en algunos individuos (morfotipo concolor), aunque la presencia de machos reticulados es mayor que en dichas poblaciones. Los costados, que suelen manifestar manchas negruzcas, están por lo general más pigmentados que el dorso y separados de éste por una franja más clara y poco definida. La coloración ventral es blanquecina, crema, rosada o roja ladrillo (incluso fuera del celo) u ocasionalmente amarilla, sin manchas o con manchas negras bien definidas y a menudo redondeadas en las ventrales externas; garganta sin manchas oscuras o más a menudo con algunas pintas oscuras, pequeñas, redondeadas y bien definidas. Se conocen varios casos de melanismo, no sólo en las Columbretes sino también en la Sena de Montserrat, en Morena yen La Plana Baixa (Castellón), en la Alta Ribagorça (Lleida), etc.

Dimorfismo sexual

Los machos de Podarcis liolepis alcanzan mayor talla que las hembras, tienen la cabeza más robusta y sus patas y cola son relativamente más largas.

Descripción de juvenil de la lagartija parda

Los jóvenes tienen una coloración dorsal similar a la de los adultos pero suelen presentar todavía menos pigmentación ventral. A diferencia de las Podarcis hispanica del sureste ibérico, las crías casi nunca tienen la cola netamente verdosa.

Distribución

Desde el noreste peninsular hasta el País Vasco y el sur y este de Cantabria (cuenca del Ebro) por el noroeste y Levante hasta Guadalajara-Teruel-Castellón por el sur. Los límites con el área de la lagartija ibérica en el centro peninsular están todavía poco definidos. Además, se encuentra en las islas Columbretes, donde se introdujo en fechas antiguas (lo suficiente como para que desarrollasen importantes cambios morfológicos), en la de Santa Clara (San Sebastián), en las Medes (Girona) y en los islotes del Cap de Creus.

Variaciones geográficas

La lagartija de las Columbretes, que hasta fechas recientes se clasificaba como una especie distinta (Podarcis atrata), se considera actualmente como un morfotipo de Podarcis liolepis o como una subespecie (Podarcis liolepis atrata). Es más robusta que las poblaciones continentales de Podarcis liolepis, cuenta con una cabeza netamente más alta, alcanza mayor talla (hasta 7,4 cm de longitud cabeza-cuerpo) y tiene la cola fuerte y gruesa. En la isla Columbrete Grande, la mayoría de los ejemplares poseen un diseño reticulado, una línea vertebral oscura y una coloración ventral de blanca a anaranjada intensa. En la isla Manco Libre, la mayor parte de los individuos carecen de línea vertebral y muchos de ellos muestran tonos dorsales verde oliváceos; todos exhiben la región ventral blanca y un diseño escasamente reticulado. En la Foradada, también de las Columbretes, estas lagartijas tienen la línea vertebral más o menos difuminada y la región ventral anaranjada, y algunas de ellas muestran ocelos blanquecinos o amarillentos en la superficie dorsal.

Las lagartijas de la isla de Santa Clara y del monte Urgull, en Guipúzcoa, que se caracterizan por sus formas más robustas que otras Podarcis liolepis continentales, se describieron en su día como una subespecie distinta de la lagartija ibérica (Podarcis hispanica sebastiani). Actualmente, por el contrario, está confirmada su adscripción a Podarcis liolepis, con base en completos estudios genéticos. La forma «sebastiani» se caracteriza fundamentalmente por su envergadura superior.

Especies similares

La lagartija roquera tiene la cabeza más alargada, menos triangular y ligera, aunque visiblemente más alta; a menudo presenta al menos algunas marcas herrumbrosas en la garganta, suele mostrar manchas gulares oscuras más extensas y de contornos menos definidos que las redondeadas pintas gulares de Podarcis liolepis (cuando ésta no carece de marcas gulares) y cuenta con líneas (o hileras de motas) longitudinales oscuras en las escamas submaxilares. La lagartija ibérica acostumbra a tener el hocico más puntiagudo, presenta a menudo una librea más marcada sin línea vertebral o con marcas dorsolaterales más intensas que dicha línea, y las crías de algunos de sus tipos (y en particular los del sureste peninsular) tienen la cola verdosa o azulada.

Hábitat

Muy variado en zonas de clima mediterráneo o submediterráneo, se halla desde el nivel del mar hasta los 1.400 m, aunque muestra una preferencia por las zonas rocosas y los terrenos pedregosos o con cantos rodados; ocasionalmente sobre suelos de arena o de tierra desnuda. Tiene gran predilección por las áreas muy soleadas y, si bien acepta la presencia de árboles, casi nunca se la encuentra en zonas recubiertas de vegetación herbácea o arbustiva. También mora en zonas habitadas, en parques, edificios en ruinas y a menudo junto a las viviendas, en jardines, muros y paredes que le ofrezcan escondrijos.

El hábitat en las islas Columbretes también es extremadamente variado, pues ocupa prácticamente todos los medios utilizables; aunque evita las áreas abiertas muy extensas. Las lagartijas de estas islas son particularmente abundantes bajo la vegetación en áreas arbustivas. Los adultos muestran preferencia por la vegetación densa que por los enclaves rocosos, mientras que los juveniles prefieren las zonas herbáceas más abiertas que las de los adultos.

Biología de la lagartija parda

Lagartija diurna. Suele asolearse mucho tiempo, por lo que es frecuente observarla sobre grandes piedras, cantos rodados, troncos y casi cualquier lugar donde toque el sol, como las paredes de las casas, incluso en los tejados. Sin embargo, a la más mínima señal de peligro, desaparece a gran velocidad y se oculta en agujeros o bajo las piedras. Es una buena trepadora. Los ejemplares de las islas Columbretes son algo más lentos, comparados con las lagartijas pardas continentales. La época de cela empieza en primavera, justo después de la hibernación. Es una especie fuertemente territorial y los machos se pelean. No obstante, convive con otras especies.

En las poblaciones continentales el celo se inicia a lo largo de marzo a abril, dependiendo de la localidad. Las ovoposiciones van desde 1 a 3 por hembra y año (3,7 huevos como media en Cataluña) entre abril y julio; incubación de 63 días en promedio. Las eclosiones acontecen a partir de junio. Letargo invernal breve o muy reducido en toda su área, excepto en zonas de montaña.

En las islas Columbretes, el celo empieza desde finales de marzo a principios de julio. Las puestas van de 1 a 3 por hembra (de 1-5 huevos por puesta) desde las primera semanas de mayo hasta mediados de julio. Las eclosiones se producen a los 44-69 días, entre finales de junio y agosto. Letargo invernal desde mediados de noviembre hasta mediados de febrero.

Estado de sus poblaciones

Al no estar considerada globalmente como especie, la lagartija parda no consta en ningún Libro Rojo ni Lista Roja. Sin embargo, existen datos sobre las poblaciones continentales que demuestran un acusado declive, como, por ejemplo, en el delta del Llobregat (Barcelona), en la ciudad de Barcelona o en otros entornos urbanos, donde ha disminuido drásticamente.

La forma de las Columbretes se considera rara o vulnerable, según la fuente, y protegida. El Libro Rojo la consideraba en 2002 como una «especie» vulnerable (VU), categoría que también le atribuye a esta forma la Lista Roja del País Valenciano.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.


 

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