Archivo de la categoría: Cocodrílidos

Textos divulgativos sobre las especies de cocodrilo, su biología, morfología, fisiología, etc.

Cocodrilo filipino o de Mindoro (Crocodylus mindorensis)

Juvenil de cocodrilo filipino (Crocodylus mindorensis)Cocodrilo filipino o cocodrilo de Mindoro (Crocodylus mindorensis). Fotografía tomada por Vassil.

Descripción del cocodrilo filipino

El cocodrilo filipino o cocodrilo de Mindoro se muestra similar en apariencia al cocodrilo de Nueva Guinea y se lo clasificó en un origen como una subespecie de éste. Se trata de una especie relativamente pequeña que apenas sobrepasa los 2 o 3 m; aunque se han observado machos con una envergadura de 4 metros. Las hembras presentan una longitud menor y el hocico algo más ancho. Hace miles de años se distribuía a lo largo de las Filipinas (Luzón, Mindoro, Masbate, Sámar, Jolo, Negros, Busuanda y Mindanao).

Hoy en día, el estado poblacional del ccodrilo filipino en el medio salvaje es exiguo y precario. Sólo se halla en ríos y zonas pantanosas de Mindanao y algunas de las Bisayas. No se conoce ninguna población grande y se estima que el total de los individuos no supera los 250 ejemplares entre adultos y juveniles. El acusado descenso poblacional se debió en general a la explotación. En el pasado, su mayor amenaza era la caza masiva; pero ahora, peligra debido a la modificación constante del hábitat.

Todavía faltan muchísimo detalles por recavar sobre la biología y ecología del cocodrilo filipino. Se conoce que ocupa una variedad de hábitats de agua dulce y su dieta está compuesta fundamentalmente por invertebrados y pequeños vertebrados. El tamaño de la puesta también se considera reducida, de entre 7 y 20 huevos depositados en un nido monticular con tierra y hojarasca. A pesar de su lamentable estado en libertad, existe la posibilidad futura de repoblar áreas protegidas a través de un programa establecido de cría en cautividad.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo hociquifino africano (Crocodylus cataphractus)

Crocodylus cataphractus en el Zoo Central de FloridaCocodrilo hociquifino africano (Crocodylus cataphractus). Fotografía tomada por Jeff Whitlock.

Descripción del cocodrilo hociquifino africano

El cocodrilo hociquifino africano se encuentra en el centro y oeste de África, mayoritariamente el Congo y Costa de Marfil. Por desgracia, todavía se conoce bastante poco sobre su biología y ecología. Ocupa principalmente ríos y lagos abiertos con abundante vegetación. Con menor frecuencia se lo halla en pantanos y zonas de bosque inundado. A veces, los ejemplares aparecen a varios kilómetros de las islas y alrededor de la costa, lo cual sugiere una resistencia moderada ante la salinidad. En algunas ocasiones se los ha grabado con cámaras mientras cavaban madrigueras en las riberas de cauces fluviales.

Algunas investigaciones cromosómicas indican que el cocodrilo hociquifino africano podría separarse y constituir un género propio (Mecistops). A pesar de ello y a falta de más estudios, la mayor parte de los especialistas continúan catalogándolo dentro del género Crocodylus. Esta especie presenta una envergadura pequeña o mediana, con una media de 2-2,5 m y un máximo registrado de 4 m. Su hocico es alargado, prominente y algo más estrecho que el de sus parientes cercanos. Los peces son sus presas mayoritarias; pero, de un modo análogo a otras especies longirostrinas, posiblemente capture asimismo un amplio espectro de animales. En la edad adulta, éste llega a ser cinco veces más largo que ancho. Muestra una escamación de color oliva oscura dorsalmente, y oliva clara con manchas ventralmente. En los juveniles se aprecian tonos más claros.

Los nidos construidos por el cocodrilo hociquifino africano constan de montículos fabricados con hojarasca y fango, y se emplazan sobre playones, generalmente cubiertos por la propia densidad de la floresta. El tamaño de la puesta fluctúa desde 13 a 27 huevos que depositan en abril conforme se aproxima la estación húmeda. El periodo de incubación dura 90-100 días; una duración superior al de la mayoría de los cocodrílidos. Quizás acontezca un retraso en el desarrollo debido a las bajas temperaturas. Las hembras acostumbran a defender sus nidos frente predadores comunes como los lagartos varánidos. Si bien, se ha documentado un menor grado de agresividad con respecto a la norma del género Crocodylus. Fuera de la temporada reproductiva, los miembros llevan una vida solitaria.

Hasta la fecha se carece de una información completa acerca de su distribución. Según se estima, en el pasado el cocodrilo hociquifino africano ocupaba gran parte de África occidental. Actualmente, apenas se observa en países como Nigeria, Benín, Camerún o Guinea Ecuatorial. En algunas áreas se registran poblaciones numerosas; en otras regiones, sin embargo, los efectivos están muy mermados a causa de la presión humana: modificación del hábitat y caza a manos de habitantes rurales e indígenas por su piel o carne. No existe gestión local alguna y a tales circunstancias se le suman las guerrillas y una inestabilidad política endémica. Por ende, se considera que el cocodrilo hociquifino africano está en peligro crítico.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo americano (Crocodylus acutus)

Grupo de Crocodylus acutus en Jalisco (México) Cocodrilo americano (Crocodylus acutus). Fotografía tomada por Tomás Castelazo.

Descripción del cocodrilo americano

Los cocodrilos americanos están ampliamente distribuidos por el mundo. Abarcan ambas costas del continente americano, desde una población relíctica en el sur de Florida (EE. UU), la parte sur de México y América Central hasta la porción norte de Suramérica (Colombia, Perú, Venezuela). Habitan asimismo en la costa del Pacífico y las islas caribeñas de Cuba, Jamaica, Haití y República Dominicana. Un programa de gestión responsable en Cuba ha brindado un parapeto para esta especie; pues las densidades poblacionales se han ido reduciendo a lo largo de sus áreas de distribución como consecuencia del exterminio y aprovechamiento de tales zonas con fines humanos y contaminación de los cursos fluviales.

Estos cocodrilos habitan principalmente aguas salobres y pantanos de mangle; pero también se extienden muchos kilómetros tierra adentro en ríos costeros y lagos. Al igual que otras especies relativamente tolerantes a la salinidad, pueden recorrer distancias considerables por mar y a menudo se los localiza bastante alejados de la costa.

El cocodrilo americano alcanza una envergadura de hasta siete metros; si bien, son poco frecuentes los ejemplares con más de 4-5 m. Presenta un hocico relativamente estrecho y la extensión rostral más elongada de todos los crocodílidos propios de las regiones costeras del neotrópico del hemisferio Norte. Los neonatos miden entre 25 y 30 cm tras la eclosión y pesan en torno a 40-70 g.

En relación con la coloración, existe una enorme variación dentro del cocodrilo americano según tipo de hábitat en el que se encuentre; desde el verde grisáceo, verde oliva claro hasta un tono café por el dorso. Este patrón de escamación va oscureciéndose conforme envejece el individuo. Las regiones ventrales muestran, por lo general, un tono amarillento.

Crocodylus acutus nadando en La Manzanilla

En la fotografía, un miembro de cocodrilo americano nada en La Manzanilla, México.

Sus osteodermos dorsales están dispuestos de forma más irregular y con menor tamaño, respecto a las otras 22 especies de crocodílidos vivientes. Por lo común, no exhiben más de cuatro escudos en cada una de las catorce a diecisiete filas de escudos precaudales continuos. Destacan por un grado de desarrollo único en la elevación preorbital media (EPM) para la extensión rostral de los adultos y subadultos. El diámetro y la forma de la EPM varía con la distribución geográfica de las poblaciones estudiadas y se ha asociado como una característica de dimorfismo sexual del estado adulto.

No obstante, estos rasgos expresados para Crocodylus acutus se asemejan a los de Crocodylus intermedius, su única diferencia observable radica en la ausencia de la EPM en esta última especie y un morro algo más aguzado.

Esta especie no suele nidificar; normalmente cavan un agujero en donde depositan sus huevos entre los meses de marzo y mayo (estación seca). Sin embargo, en Florida y partes de Cuba se observan pequeños montículos hechos a partir de turba y vegetación suelta. La existencia de tanto nidos bajo tierra como al descubierto quizás refleje un efecto de la hibridación. Se producen cruzamientos entre el cocodrilo americano y los cocodrilos cubanos (Crocodylus rhombifer) en libertad y cautividad que producen una descendencia fértil. El tamaño de la puesta oscila entre los 30 y 60 huevos.

En su dieta predomina el pescado; aunque ingieren una amplia variedad de presas. Las crías y los juveniles comienzan depredando insectos acuáticos, luego cangrejos, peces y, finalmente, vertebrados más grandes. Esta sucesión ontogenética en cuanto a capturas es típica de todos los cocodrilianos. Crocodylus acutus construye madrigueras en hábitats ribereños donde el sustrato le parece adecuado. Requieren estos habitáculos para resguardarse y protegerse ante distintas adversidades. A veces, sus guaridas se extienden varios metros y llegan a contener distintas cámaras.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Indicadores morfológicos de la edad en los cocodrilos

Derechos Animales ya - Cría de cocodrilo mojadaEn cocodrilos existen algunos indicadores morfológicos que permiten conocer la edad del individuo.

Indicadores morfológicos de la edad en cocodrilos

Los indicadores morfológicos de la edad son un conjuntos de variables medidas por una serie de técnicas para determinar la edad aproximada de un individuo. Los cocodrilos (familia Crocodylidae) presentan una tasa de crecimiento altamente variables. En consecuencia, resulta arduo estimar la edad de un ejemplar atendiendo sólo a su envergadura corporal.

Algunos cocodrilos retenidos y secuestrados en cautividad han alcanzado incluso los 70 años, lo cual coincide con las estimaciones de longevidad establecidas mediante estudios de captura y recaptura. Durante las últimas décadas se han realizado numerosos intentos para averiguar la edad de los cocodrilos avistados y su esperanza de vida. La mayoría de las mediciones subestiman la realidad, esto ocurre sobre todo con la longitud en individuos de edad avanzada; pues éstos prácticamente cesan su crecimiento.

Aparte de las curvas tamaño-edad de datos obtenidos en campo, actualmente se emplean principalmente tres técnicas para obtener indicadores morfológicos de la edad:

  1. Contar los anillos de crecimiento en los huesos largos, lo cual solamente puede aplicarse a animales ya muertos.
  2. Contar los anillos de crecimiento en los osteodermos, que pueden muestrearse a partir de cocodrilos vivos.
  3. Interpretar la estructura de la fusión neurocentral en las vértebras cervicales y caudales, lo cual sólo se practica sobre ejemplares muertos.

Determinación de la edad en cocodrilos

Sección del fémur de un cocodrilo de agua salada con 6-7 años de edad. Las capas alternantes claras y oscuras (a) hacia el borde exterior del hueso reflejan periodos de crecimiento lento (oscuro) y rápido (claro) asociados con temporadas lluviosas y secas. Centralmente hay una cavidad significativa (médula) (b) así como otros muchos pequeños agujeros. Ésas son áreas de gran actividad celular en que el hueso se remodela.

Envejecimiento de los huesos largos

Para examinar los anillos de crecimiento se efectúa un seccionamiento fino y transversal hacia la mitad del eje de un hueso largo, como el fémur. Esta muestra puede teñirse histológicamente o visualizarse mediante luz polarizada para discernir entre anillos con diferente intensidad de teñido o características de refracción.

La alternación de bandas claras y oscuras en el hueso refleja periodos de crecimiento óseo rápido y lento o temporadas con un alto metabolismo (disponibilidad significativa de alimento y condiciones cálidas) frente a momentos bajo metabolismo (menos comida y épocas frías). Esta técnica funciona mejor en individuos sometidos a cambios estacionales muy contrastados, sobre todo, en cuanto a las temperaturas.

Los climas uniformes conllevan una deposición ósea más regular y unas dificultades mayores a la hora de interpretar dónde comienza un anillo y el siguiente. Los inconvenientes inherentes de esta técnica reside en que se produce cierta reabsorción y remodelación en la médula del hueso. El cocodrilo de agua salada más viejo medido por este método tuvo 65 anillos distinguibles y se estimó que, al menos, tenía 70 años.

Envejecimiento de los osteodermos (cocodrilos) - Estrato córneo de un osteodermo - Indicadores morfológicos de la edadLos estratos óseos osteodérmicos evidencian la edad del cocodrilo. A) Vista dorsal de la roseta nucal, la sección «a-a» indica dónde se producen las incisiones a través de la escama. B) Después de su procesamiento, las bandas claras y oscuras sirven para distinguir los distintos periodos de crecimiento según las condiciones ambientales.

Envejecimiento de los osteodermos

Otro de los indicadores morfológicos de la edad consiste en el análisis de los osteodermos. No obstante, resulta más complicado analizar rodajas de osteodermos que hacerlo sobre secciones procedentes de huesos largos debido a que los anillos de crecimiento tienden a estar menos definidos y la remodelación de los osteodermos puede ser elevado en hembras adultas a causa de que extraen el calcio de las reservas osteodérmicas y las redistribuyen el calcio según las necesidades para formar la cáscara de los huevos. Una diferencia clave radica en que esta técnica sí puede aplicarse a ejemplares vivos, a quienes previamente se ha inmovilizado y anestesiado localmente en la región ventral.

Para obtener dichas muestras se limpia la piel con antisépticos (etanol 70%) y luego se realizan dos cortes longitudinales de 5 mm por medio de una sierra osteotómica. La «astilla» resultante se disecciona de la dermis subyacente y se aplica a la herida unos polvos antibióticos de amplio espectro. Ésta se monta posteriormente usando técnicas de preparación geológicas y puede teñirse o examinarse bajo luz polarizada para contar los anillos de crecimiento. Se estimó que la edad del espécimen más añoso estudiado con esta técnica rondaba los 40 años. Algunos avances recientes en materia de descalcificadores han facilitado el análisis de los osteodermos como indicadores morfológicos de la edad cocodriliana.

Este tipo de determinación morfológica de la edad es contraria a los intereses del propio animal al privarlo de libertad y dañar su integridad física. No se justifica éticamente ninguna acción contraria a sus intereses inalienables por el simple propósito de estudiar la edad que tuviese hasta entonces. Sin embargo, la ciencia todavía dista de respetar los Derechos Animales.

Envejecimiento de las vértebras (cocodrilos) - Vista oblicua de las vértebras de un cocodrilo - Indicadores morfológicos de la edadVista oblicua de las vértebras caudales 12, 11, 10 y 9. Las suturas neurocentrales están señaladas con flechas. En la vertebra 12, dicha sutura ya se ha cerrado; en la 11 apenas quedan marcas, y a las 10 y 9 les falta poco. Osteológicamente, esas vértebras proceden de un ejemplar inmaduro. Si el animal fuese plenamente maduro, todas las suturas caudales estarían cerradas, al igual que sus contrapartes cervicales.

Envejecimiento de las vértebras

Un tercer indicador morfológico de la edad consiste en la evaluación de las suturas presentes en las vértebras neurocentrales, la cual permite estimar si un ejemplar es joven o maduro. Dependiendo de la vértebra en particular, el cuerpo vertebral (centrum) quizás no se fusione con el arco neural que se apoya inmediatamente dorsal a éste. O bien no hay una sutura visible en este punto (una sutura neurocentral cerrada) o sí hay una línea de sutura evidente (una sutura neurocentral abierta). La fusión secuencial del arco neural hacia su centro en las distintas etapas de la vida es consistente a lo largo del género y obedece a razones de desarrollo anatómico/fisiológico en vez de a la envergadura de cada individuo.

Al eclosionar, las suturas neurocentrales de la mayoría de las vértebras dorsales y caudales están cerradas. Conforme el animal se aproxima a la madurez existe una oclusión progresiva de las restantes suturas caudales (Ca 12–Ca 1). Simultáneamente acontece el cerramiento en las series cervicales, en donde la fusión del axis y el atlas señalan el final del proceso. Ésta es un técnica útil en estudios paleontológicos; pues permite una marcada diferenciación entre sujetos adultos y jóvenes con independencia del tamaño o la especie.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)

Crocodylus niloticus en la orilla - Cocodrilo del NiloCocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)

Descripción del cocodrilo del Nilo

Por ser el protagonista en la mayoría de las películas sobre Tarzán, el cocodrilo del Nilo es una especie conocida para mucha gente. Está ampliamente distribuida en África, a excepción de la región norteña y Madagascar. Ocupa una cierta variedad de aguas dulces y, a veces, hábitats salobres. Esta especie manifiesta un comportamiento social destacable y es gregaria. Por ejemplo, cazan y se alimentan en cooperación. Asimismo, el cortejo se muestra sonoro, complejo y bastante elaborado.

El cocodrilo del Nilo goza de una notable reputación por el apresamiento de grandes ungulados; si bien, su dieta resulta ser principalmente oportunista, como en las restantes especies. La construcción de nidos acontece durante la estación seca y tiende a ocurrir más tarde en las latitudes meridionales. Suelen excavar un hoyo en suelo arenoso y el tamaño de la puesta en un área ronda los 50 o 60 huevos. La mortandad en las crías se debe a la depredación por otros reptiles y mamíferos. Como muchos otros cocodrilianos, los juveniles permanecen ajeados de los adultos más mayores y agresivos. Los adultos y subdultos cavan a menudo madrigueras en la orilla del río para huir de las extremas condiciones ambientales.

Los cocodrilos del Nilo alcanzan unas enormes envergaduras y un peso de hasta 900 kg, se han registrado incluso ejemplares superiores a los 6 metros de longitud. La escamación puede aparecer ojival brillante, verde oscuro o bronce sobre el dorso y amarillo pálido en la región ventral. Debido a su bajo número de osteodermos, en diversos países los explotan mediante crianza artificial en granjas por su piel.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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