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¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanos

Animales como instrumentos de terapia

¡Derechos Animales ya! - Focas utilizas como instrumentos de terapia para humanosMuchas organizaciones humanitarias, y la sociedad general, promueven y perciben como correcta la explotación animal para ayudar a humanos con necesidades especiales. Los activistas veganos tratamos de explicar por es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

[Fuente de la fotografía]

Las terapias con animales tratan a los animales como instrumentos de terapia

La salud de los humanos es de crucial importancia; pero no debiera comprometer la vida de otros animales. Nuestras necesidades, por muy importantes que fueren, no otorgan legitimidad moral para someter a otros individuos. En este artículo quisiera aclarar por qué es injusto tratar a los animales como instrumentos de terapia.

Los activistas veganos promovemos medidas destinadas a favorecer la inclusión y la consideración de humanos con diversas necesidades psicomotrices, así como la inclusión de menús veganos en hospitales y otros centros del Estado, el desarrollo de alternativas a la experimentación animal y el apoyo a personas con discapacidad sin la mediación de animales explotados.

En la actualidad, muchas organizaciones humanitarias y empresas promueven o apuestan por criar, entrenar y comerciar con perros guía para humanos invidentes, y con caballos, delfines y otros animales para realizar terapias para pacientes con trastornos físicos o psicológicos.

Aunque puedan resultar de gran ayuda social, no es justo utilizar animales como instrumentos de terapia porque los animales sienten, padecen y poseen sus propios intereses inalienables que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros.

Toda forma de explotación animal implica considerar y utilizar animales como simples herramientas u objetos al servicio de un fin. Los perros guía son separados de sus madres y entrenados a corta edad mediante procedimiento muy duros para anular su voluntad y libre albedrío. El mismo modo, los caballos destinados a equinoterapia nunca podrán trotar o galopar en libertad.

¡Derechos Animales ya! - Niña en un bote junto a delfines en un delfinarioDetrás del uso de animales como instrumentos de terapia se esconden grandes intereses políticos y comerciales para encontrar nuevas formas de obtener beneficio mediante la captura y crianza de animales, así como la tendencia social por encontrar nuevas formas en que los animales nos sean útiles.

Razones de por qué no son éticas las terapias con animales

Las situaciones desafortunadas de los humanos no deben convertirse en la desgracia de los animales. Los animales, aunque puedan sentir amor y buenos sentimientos por sus propietarios, no tienen interés o conciencia en sacrificar sus vidas y libertad al servicio de seres humanos.

Somos nosotros, en nuestro infinito antropocentrismo, quienes establecemos que los animales tienen el fin de servirnos hasta el fin de sus vidas. Los activistas creemos y luchamos por una sociedad de futuro que consiga vencer dolencias y enfermedades sin suponer la crianza, manipulación, separación de crías y posterior descarte de animales que quieren ser tan libres como nosotros.

Cuando se proponen medidas para reemplazar la explotación animal, la sociedad general suele adoptar una postura antropocéntrica y bienestarista, arguyendo las bondades de estas terapias y que los animales están bien cuidados. Ni el beneficio humano ni el buen trato justifican que los animales sean nuestros esclavos.

La sociedad occidental parece haber olvidado que hace dos siglos se aducían los mismos argumentos falaces para justificar la esclavitud negra y el hecho de que muchas mujeres de color fuesen las niñeras y cuidadoras de los hijos de sus esclavistas, mientras vendían los suyos a un tratante de esclavos. Cuando uno revisa la historia en profundidad, las analogías encontradas con las terapias con animales, y con otras formas de explotación animal, son apabullantes.

Una civilización que no conoce su historia está condenada a caer en los mismos errores. Los activistas por los Derechos Animales promovemos el verdadero significado del veganismo, el activismo educativo y la concienciación global sobre esta problemática de la esclavitud animal. El uso de los animales como instrumentos de terapia podría terminar pronto si existiera un interés genuino en dejar de utilizar a los animales como objetos a nuestro servicio.

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¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks)

Normativa de bienestar animal

¡Derechos Animales ya! - Una vaca no es un número (ilustración de Jo Frederiks) - Normativa de bienestar animalUna normativa de bienestar animal establece el correcto manejo de animales en explotaciones ganaderas y otras actividades. A nivel legal, determinadas prácticas, como el asesinato, son correctas si se practican contra animales y se consideran compatibles con el bienestar de los animales en tanto que el ser humano pueda obtener bienes o servicios derivados de tales actividades.

Introducción

Este artículo va dirigido a aquellos interesados en conocer la normativa de bienestar animal y protocolos de prevención de riesgos laborales asociados al manejo de animales.

A lo largo de este texto voy a definir, explicar y a hablar de la normativa de bienestar animal existente para explotaciones ganaderas (vacuna, equina, porcina, etc.) y de cualquier otra índole según el marco legal vigente a nivel nacional o europeo.

Si has llegado a este artículo para obtener referencias o una descripción de procesos formativos o metodológicos para estudiar o trabajar en explotaciones ganaderas, o bien eres estudiante de alguna formación profesional agropecuaria o en sanidad animal, operario en explotaciones ganaderas, zootecnista o instructor en ramas de zoología o etología aplicada, te recomiendo que continúes leyendo para adquirir una perspectiva diferente de cuanto podrás leer en centenares de webs, guías, manuales o en los propios boletines del Estado.

¡Derechos Animales ya! - Sello de bienestar animal Interporc

Una normativa de bienestar animal nace de la fusión entre los intereses de la industria y de los intereses estatales respecto a la gestión de actividades lucrativas relacionadas con el manejo de animales. Los sellos de bienestar animal y otras técnicas publicitarias tienen el fin de lavar la imagen de la industria ganadera y de perpetuar los intereses agropecuarios

¿Qué es una normativa de bienestar animal?

Una normativa de bienestar animal es un conjunto de instrucciones o disposiciones legales que establecen el conjunto de acciones o estados aplicables a un animal para considerar, o no, que goza de cierto bienestar mientras está sujeto a un programa o proceso de cría, recría, entrenamiento, confinamiento, manipulación, encierro, transporte, sacrificio, etc.

Cada jurisdicción, ya sea de orden infranacional o supranacional, cuenta con una serie de leyes y regulaciones aplicables a los animales y a su manejo porque toda actividad, laboral o no, debe estar legislada para minimizar la interferencia y el perjucio potencial de los intereses involucrados en una operación o sobre un mismo bien.

Legalmente, los animales están catalogados como bienes muebles semovientes (objetos con movimiento autónomo). Esto significa, en resumidas cuentas, que cualquier normativa referida al manejo de animales existe en el mismo plano legal que las existentes para el manejo, creación, producción, desecho, etc., de cualquier objeto común y corriente, ya hablemos de un calcentín o de una lavadora.

¡Derechos Animales ya! - Caballo en venta con número de teléfono pintadoEste caballo fue pintado por su propietario para ponerlo en venta. Una normativa de bienestar animal puede incluir la permisión o prohibición de determinadas acciones y el uso o no de ciertas sustancias respecto al manejo de animales. Sin embargo, tales normativas, como fruto de nuestra sociedad especista, no contemplan la propia injusticia de que un animal sea pintado y vendido como un simple objeto.

¿Por qué se establece una normativa de bienestar animal?

Cualquier normativa deriva del interés humano —social o económico— en obtener productos y servicios por medio de una actividad. Una normativa de bienestar animal, sea cual fuere, existe para incrementar el beneficio o placer obtenido (mentalidad utilitarista imperante) por el ser humano mediante la explotación de un animal para una actividad o un fin decidido por una persona o entidad física o jurídica.

A pesar de que ya existen voces en contra de la reificación (cosificación) animal, el marco legal vigente establece que los animales son meros recursos o mercancías que los operarios, trabajadores u otros humanos involucrados en una actividad deben tratar y manejar de una determinada forma para cumplir con la ley.

Las leyes amparan los usos y costumbres de un pueblo. Y, en lo tocante a las actividades ganaderas, una normativa de bienestar animal tiene el fin de incrementar la eficiencia de una actividad relacionada con el manejo de animales —generalmente productiva— sin causar un sufrimiento innecesario a los animales explotados y esclavizados (estos últimos dos adjetivos especificativos solían utilizarse en el siglo XIX; pero acostumbran a omitirse en la actualidad por aquello de la corrección política).

La razón de por qué una normativa de bienestar animal persigue minimizar el sufrimiento animal es la misma de por qué contempla la prevención de riesgos laborales. Dado que los animales sienten y padecen como los seres humanos, ejercer malos tratos y causar un sufrimiento excesivo para la actividad ejercida implica deteriorar el valor final del producto o servicio obtenido.

¡Derechos Animales ya! - Caballo esquelético en un mataderoUna normativa de bienestar animal contempla la manera legal de transportar y sacrificar animales, como al caballo mostrado en esta fotografía. Este equino, sin embargo, no parece muy convencido de que las leyes respeten en lo más mínimo su bienestar. ¿Puede haber bienestar alguno cuando la única razón de tu existencia es servir a otros hasta que te arrebaten la vida? 

El cinismo de la explotación animal

A diferencia de los objetos, en el sentido literal y físico del término, los animales no son máquinas o seres inertes inmunes o indiferentes a aquello que les hacemos. Los malos tratos (acogidos en el término bienestarista de «maltrato animal») incrementan los riesgos potenciales de que se produzcan accidentes en el entorno de trabajo y de que haya un conflicto de interés entre los humanos participantes.

Ninguna normativa de bienestar animal busca o trata de «ser más justos» con los animales ni nada parecido, simplemente existe porque toda actividad debe estar regulada por las razones ya aducidas. Dichas normativas se engloban bajo el término engañoso de «bienestar animal» porque se refieren a una serie de condiciones mínimas que puedan garantizar el máximo aprovechamiento del animal para el fin deseado.

Al mismo tiempo, esta catalogación puede utilizarse con fines políticos y comerciales para el mantenimiento de estas actividades. Lo mismo acontece con el caso de cursos o planes de estudio bajo los términos de «sanidad animal» y otros inventos modernos. Por ejemplo, en doma se emplea el concepto de «liderazgo» para no decir «dominio» o «sumisión», y se habla de «manejo de animales» por tal de no decir «control de animales».

El ser humano tiene una tendencia hacia la búsqueda de nuevos términos y la separación arbitraria entre conceptos relacionados con la esclavitud humana para así evitar un conflicto moral con las acciones que ejerce contra los animales.

El ser humano incurre en un grave cinismo cuando, consciente y sapiente de la fisiología y psicología de los animales, recurre a tales conocimientos únicamente para aprender cómo mejorar la eficiencia y rentabilidad de una explotación a costa de la vida, libertad e integridad de tales víctimas.

Nuestra especie, a tenor de su profundo antropocentrismo, sabe perfectamente que a ningún animal le gusta ser coaccionado, violentado o asesinado de ninguna forma, sin embargo, omite estos hechos científicos y se limita a establecer una normativa de bienestar animal por tal de seguir beneficiándose a costa de los más débiles. Esta mentalidad supremacista, y no otra, ha sido la causante de los mayores crímenes de la humanidad cometidos contra nuestra propia especie y contra quienes son de otras especies.

¡Derechos-Animales-ya-Cuatro-osos-en-un-zoológicoUna normativa de bienestar animal dada también puede referirse al estado perpetuo de animales exhibidos en zoológicos, delfinarios y acuarios, cuya existencia se limita a ser objetos de exhibición o recreo para humanos ociosos.

Una normativa de bienestar animal es una oda a la hipocresía

El ser humano comete una hipocresía infinita cuando, en la actualidad, muchos manuales y documentos oficiales afirman o parecen mostrar preocupación por el trato que se les da a los animales durante una actividad determinada mientras validan el conjunto de dichas actividades.

Por ejemplo, no es nada extraño encontrar libros o manuales diversos que versan sobre cómo descornar o encrotalar bóvidos, castrar cerdos y encerrar a cerdas de cría, marcar a fuego o con nitrógeno líquidos a équidos, y un largo etcétera, señalando pautas para reducir el estrés y sufrimiento de los animales aun cuando tales acciones sólo se ejercen en beneficio humano y no del animal.

Un ejemplo flagrante lo tenemos en el caso del destete de distintos animales criados como ganado. A menudo se explica que ha de producirse una separación paulatina entre la hembra y la cría para evitarles estrés. Dicho «estrés» no es otro que la coacción y potencial separación y venta de tales animales.

Las mismas explicaciones que hoy se dan para los animales catalogados como «ganado» aparecían durante la época de la esclavitud negra para facilitar las subastas de madres e hijos que terminarían separados en distintas familias blancas.

Si a un ser humano cualquiera le importarse, de verdad, el trato que se les da a los animales durante una actividad o explotación ganadera, empezaría por cuestionarse la necesidad o legitimidad para ejercer tales acciones.

Nuestra sociedad no participa en la explotación y esclavitud animal por una necesidad biológica, sino por una razón cultural transmitida y conservada de generación en generación a razón de la existencia de claros beneficios sociales y económicos en detrimento de los animales criados, perseguidos y exterminados durante el proceso.

¡Derechos Animales ya! - Mundo Jurásico captura de dinosaurios usados como monturasEl especismo se vuelve manifiesto en películas y videojuegos. Esta imagen pertenece a una escena de la película «Mundo Jurásico». Para toda la sociedad resulta evidente que el ser humano explotaría dinosaurios si pudiéramos devolverlos a la vida. Más tarde, nuestros juristas y políticos crearían una normativa de bienestar animal para distribuirse el beneficio y que la sociedad quedase tranquila respecto al bienestar de estos animales. 

Conclusión

Este artículo tiene el fin de describir qué es una normativa de bienestar animal y de ofrecer una visión general sobre por qué y para qué existen. Atendiendo al conocimiento científico y a las evidencias sobre la sintiencia, conciencia e inteligencia animal, este breve ensayo busca alentar a la reflexión a aquellos interesados o profesionales en actividades relacionadas con la explotación animal.

A mi juicio, resulta espantoso y aborrecible que la mayor parte de la humanidad viva desconectada éticamente de sus acciones y se limita a aprender o imitar a base de repetición sobre lo que otros hacen o enseñan.

No es posible justificar la explotación animal ni ninguna de las crueldades que los humanos cometemos a diario sin recurrir a falacias o falsedades científicas. Si todavía no eres vegano o defensor de los Derechos Animales, tu momento ha llegado.

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El antropocentrismo de PACMA y el enfoque proteccionista kantiano

¡Derechos Animales ya! - El antropocentrismo de PACMA y el enfoque proteccionista kantianoPACMA es un partido animalista que no defiende a los animales ni sus derechos. El antropocentrismo y el bienestarismo de esta formación rezuma por todas sus publicaciones y campañas. En esta publicación critico una de sus publicaciones con el enfoque proteccionista del filósofo Immanuel Kant.

El antropocentrismo de PACMA y su tergiversación de la ciencia

Cada dos por tres, PACMA, el partido animalista español, hace gala de su infinito antropocentrismo. Una de sus muestras más palpables se observa cuando lanzan publicaciones que relacionan la violencia contra los animales y la violencia contra humanos. Lo hacen con la intención de justificar que lo primero desemboca en lo segundo y alegar que, por ende, el Gobierno debería tomar más medidas contra el maltrato animal porque, de no hacerlo, habría consecuencias terribles para la sociedad humana.

El argumentario de PACMA es una petición de principio o razonamiento circular. Parte desde la premisa, no demostrada, de que alguien violento contra los animales debe de ser violento contra seres humanos. En la captura mostrada arriba, donde dice que «es evidente» no argumenta absolutamente nada. Los estudios existentes hasta la fecha demuestran una relación, por supuesto, pero no por las razones que PACMA aduce.

La violencia contra los animales es, generalmente, la consecuencia de dos situaciones posibles:

  1. Consecuencia esperable de su cosificación moral e instrumentalización como recursos. Si la sociedad percibe a los animales como seres inferiores que existen para servirnos, entonces será proclive a cometer violencia contra ellos para obtener algo deseado, ya hablemos desde alimento hasta simple entretenimiento. PACMA obvia el fenómeno de la cosificación moral como si el maltrato animal existiese en un vacío ontológico y no fuese una consecuencia inherente a la propia explotación animal.
  2. Que, debido a lo anterior, los humanos con psicopatía, un trastorno mental o una especial violencia pueden optar por violentar animales porque son biológica y legalmente indefensos ante nosotros. Esto PACMA obvia también, como si la desprotección de los animales ocurriera por una situación azarosa en nuestro sistema de derecho.

Los estudios no demuestran una relación de tipo causal entre una y otra forma de violencia, lo que existe es una relación ontológica entre la cosificación moral de un sujeto y algún trastorno psicológico.

¡Derechos Animales ya! - Retrato de Immanuel KantEl ilustre filósofo Immanuel Kant argumentaba que la violencia contra los animales nos volvía una sociedad perversa. Su enfoque humanista era antropocentrista.

El antropocentrismo de PACMA es un calco del enfoque proteccionista kantiano

El argumento de PACMA no tiene nada de novedoso. Ya en el siglo XVIII, Immanuel Kant argumentaba que debíamos prevenir la violencia contra los animales porque ello nos convertía en una sociedad peor y más violenta hacia otros seres humanos.

Cuando PACMA alega que debemos preocuparnos por el maltrato animal —porque sus perpetradores pueden también agredir a otros humanos—, refuerza el prejuicio de que la violencia sobre los animales sólo importa si afecta a los humanos. Aunque hubiera sido cierto, dicho argumento transmite la idea de que los animales sólo merecen respeto en la medida en que su desprotección perjudique a los intereses humanos.

¡Derechos Animales ya! - Cita de George Orwell sobre la libertad de expresiónPACMA y las grandes organizaciones animalistas se nutren de los sesgos y prejuicios antropocéntricos y bienestaristas para lucrarse a costa de la miseria de los animales.

Conclusión

Los activistas abolicionistas nos oponemos al discurso de PACMA y de las grandes organizaciones animalistas porque su base es el antropocentrismo, el especismo y el bienestarismo. No compartimos sus mantras porque no denuncian ni reflejan que los animales son esclavos de los seres humanos y que su situación social y legal proceden de una previa cosificación moral.

Las campañas de estos grupos van encaminadas a exigir que la esclavitud animal se lleve a cabo sin sufrimiento —algo imposible porque el sufrimiento es la consecuencia de que se vulneren los intereses inalienables de las víctimas—, a la par que ignoran o validan que los animales sigan siendo mercancías a las que criar, manipular y asesinar cuando nos convenga.

Los textos de PACMA y de estas organizaciones no quedan sujetos al azar. Los bienestaristas promueven el antropocentrismo y el especismo por la sencilla razón de que unos argumentos antropocéntricos y especistas obtendrán una mayor calado y visibilidad en una sociedad antropocéntrica y especista. Es así de sencillo.

Las campañas animalistas están orquestadas para llegar a la máxima cantidad de gente «sensibilizada con los animales» —bienestaristas— que está dispuesta a donar grandes sumas de dinero en lugar de cambiar sus hábitos de consumo. Ésta es la triste realidad a la que quedan relegados los animales: subordinación ante prioridades humanas y lucro mercantilista.

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Los pasos intermedios llegan solos y sólo con el veganismo

¡Derechos Animales ya! - Pareja de cebras - Pasos intermediosLa vida presente y futura de los animales depende de nuestras acciones hoy. Si nos importan sus vidas, debemos actuar para que se reconozcan sus derechos. Limitarse a pedir pasos intermedios sólo agrava la situación. Al igual que existe la adaptación biológica, también lo hace la adaptación socio-económica.

Introducción

En el ámbito animalista se aduce, a menudo, que debemos promover campañas monotemáticas y medidas regulacionistas porque son un «paso a paso» o «pasos intermedios» para lograr la abolición de la esclavitud animal. En esta entrada quisiera exponer pruebas y argumentos contra esta afirmación, y tratar de demostrar que este alegato proviene del interés explícito de que los animales sigan siendo explotados y cautivos por razones económicas.

En la actualidad, los animales están catalogados como «bienes muebles semovientes» (objetos con movimiento autónomo). Por ello, carecen de derechos legales y sólo existen regulaciones sobre el uso de la propiedad, es decir, normas que dictan qué se puede y no hacer con ellos. Ninguna regulación de la propiedad puede protegerlos porque todas éstas parten desde la premisa de los animales son objetos con un dueño y un propósito; de manera que basta con justificar mínimamente la posesión y propósito del animal para que un actividad dada sea legal o apenas sancionable.

Los activistas por los Derechos Animales tratamos de explicar que nuestro error fundamental no reside en que tratemos peor o mejor a los animales («maltrato animal»); sino en que nos creamos con legitimidad para usarlos como recursos para nuestros fines (alimentación, vestimenta, etc.). Mientras la sociedad participe en la explotación animal, los animales seguirán sin derechos.

Los defensores de los Derechos Animales promovemos que los animales merecen respeto en sí mismos porque, como nosotros, poseen intereses inalienables: vida, libertad e integridad. Podemos y debemos vivir sin usarlos como recursos por las mismas razones por las que asumimos nuestro deber de respetar a otros seres humanos.

Para los animales esclavizados y que terminan vendidos o asesinados no valen los pasos intermedios.

La falacia del paso a paso o de los pasos intermedios

Yo también creía hace años que el bienestar era un paso intermedio, pero no es así. En mi carrera, biología, estudié cómo las medidas de bienestar animal benefician a la industria por reducción de riesgos laborales e incrementan la productividad y el beneficio neto.

Que una empresa pase a adoptar ciertas medidas —algunas ya fijadas a nivel internacional— implica además un valor añadido al producto que puede promocionarse. Los estudios científicos al respecto indican que la sociedad prefiere consumir productos de origen animal cuyo etiqueta diga que «vivió» bien antes que dejar de consumir productos de origen animal. Asimismo, son ya varias las organizaciones, como Aenor, que venden sus propios sellos de bienestar animal y pactan con la industria para ganar dinero.

La terrible realidad es que el bienestarismo es un negocio y que si se vende como una estrategia de «paso a paso» o de «paso intermedio» es porque les conviene a las propias organizaciones animalistas. Los datos y los estudios son contundentes en este sentido.

En un sentido ético, el bienestarismo nunca puede conducir a los Derechos Animales, al igual que el sexismo tampoco puede conducir a la justicia. El bienestarismo parte desde la premisa de que los animales son seres inferiores que existen para servirnos y que nuestra única obligación para con ellos es que «no sufran». Dado que el sufrimiento es subjetivo —no puede servir como criterio ético— y se anteponen siempre los intereses humanos, en la práctica significa que la sociedad tienen su conciencia más tranquilidad comprando «carne ecológica» cuando nada ha cambiado para los animales ni puede cambiar.

¡Derechos Animales ya! - Dos cabritos - Adaptación ecológica y socio-económicaLos intereses socio-económicos harán lo posible para perpetuar la explotación animal mientras la sociedad vea con buenos ojos asesinar y esclavizar a otros animales por no ser humanos. No es justo promover que baste con evitar la extinción de especies o con fomentar la ganadería ecológica.

Algo debe cambiar para que todo siga igual

La clave está en que los pasos intermedios llegan y llegarán por sí solos. En economía se cumple una regla similar a la de la adaptación biológica: algo debe cambiar para que todo siga igual.

Por ejemplo, el modelo depredador-presa nos indica que cualquier adaptación surgida en la especie depredadora o presa incrementa las probabilidades de que se mantenga una adaptación en la otra especie.

La explicación es sencilla: si los activistas por los Derechos Animales promovemos el respeto que merecen todos los animales, un mayor porcentaje de la sociedad dejará de participar en la explotación animal. Las empresas tratarán de aplicar «medidas maquilladoras» y tratarán de «hacer concesiones» para contentar a colectivos y tratar de recuperar su cuota. Justo eso está pasando ahora con productos como la leche de vaca. Es decir, el activismo centrado en los Derechos Animales consigue forzar una adaptación de la industria y de la sociedad en su conjunto.

En cambio, si los activistas nos limitásemos a aplaudir y cantar victorias (campañas animalistas que buscan justificar las donaciones de sus socios), por cada simple regulación legal sobre la manera en que cría y asesina a un animal, estaríamos validando socialmente una «explotación compasiva» y diciéndole a la gente que nuestro fin no es el respeto que merecen los animales; sino darles una crianza y asesinato dulces. Las empresas, en este caso, harán exactamente lo mismo; pero no habrá una sociedad detrás que realmente comprenda por qué los animales merecen respeto.

Los grandes cambios que están ocurriendo se deben a que el veganismo ha empezado a extenderse con fuerza desde hace 10 años, tal como años antes lo hicieron otros movimientos socio-éticos. El bienestarismo existe desde el siglo XVIII —se inició en Inglaterra respecto a las diligencias de caballos— y todavía no ha habido ningún avance ético en la sociedad debido a estas razones aducidas.

Seamos coherentes: promovamos los Derechos Animales sin condiciones.

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La equinoterapia y las explotaciones compasivas

¡Derechos Animales ya! - Pareja de caballosQue un caballo y otro animal esté suelto o viva bien no significa que sea libre. La equinoterapia —o hipoterapia— y otras «explotaciones compasivas» no dejan de ser una forma de explotación animal.

Introducción

La sociedad humana cosifica moralmente a los animales. Esto significa que los percibe como simples objetos o recursos para satisfacer un fin, y que no muestra para ellos los mismos principios éticos que sí aplica para otros seres humanos. Esta discriminación moral, derivada del antropocentrismo, recibe el nombre de especismo.

Como consecuencia de nuestra discriminación e intereses hacia ellos, la sociedad siempre busca nuevas formas de satisfacer sus gustos, preferencias y placeres a costa de vulnerar los intereses inalienables de los animales. Cuando el interés personal se fusiona con el lucro, surgen nuevas formas de negocio.

En este artículo hablaré sobre una forma de explotación animal relativamente reciente, la equinoterapia o hipoterapia, y de cómo el especismo modula la percepción social de una explotación animal determinada según sus objetivos, la metodología empleada y la especie animal involucrada.

¡Derechos Animales ya! - Equinoterapia en una persona con síndrome de Down - Explotaciones compasivasLa equinoterapia o hipoterapia brinda beneficios a los pacientes humanos; pero ningún beneficio humano justifica la esclavitud animal. Los animales poseen sus propios intereses inalienables. Para ellos no existen las «explotaciones compasivas».

¿Qué es la equinoterapia o hipoterapia? ¿Cuál es su enfoque?

La equinoterapia o hipoterapia es un neologismo que se define como el uso de equinos —generalmente caballos— como instrumentos de terapia dirigidos a humanos con algún tipo de trastorno físico o psicológico.

Debido a su novedad y a los intereses comerciales involucrados, desde hace algunos años ha acontecido una reconversión de muchos centros de hípica y el surgimiento de nuevos centros ecuestres para suplir la demanda. Los encargados de ejercer la equinoterapia suelen ser psicólogos, pedagogos, asistentes sociales y otros profesionales del área sanitaria.

La equinoterapia ha despertado la curiosidad de muchos investigadores, sobre todo, respecto a sus efectos sobre los pacientes. Existe ya una variopinta literatura científica que versa acerca de las bondades de la equinoterapia o hipoterapia para aquellos humanos que reciben dicha terapia.

Por lo general, abundan los estudios pertenecientes al campo de la psicología, los cuales, como viene siendo habitual en nuestro contexto posmoderno, contienen argumentaciones rimbombantes y llenas de palabrejas vacías en lo tocante a los beneficios de ésta: integración social, recuperación psico-motriz, fomento de la empatía hacia los animales, evolución personal, recuperación físico-mental, etc.

¡Derechos Animales ya! - Instructores y monitores de equinoterapia - Explotaciones compasivasLos instructores y monitores de equinoterapia o hipoterapia suelen ser profesionales del campo sanitario. Estas fotografías proceden de un centro que envió un mensaje de ánimo a sus pacientes y familias debido al cese de su actividad raíz de la pandemia del coronavirus. Los caballos no echarían de menos ninguna de estas explotaciones compasivas.

Beneficios de la equinoterapia… ¿para quiénes?

Entre la publicidad de estos centros se arguyen argumentos tales como que el trote del caballo ayuda a estimular el sistema nervioso en humanos con determinadas lesiones o alteraciones de las células nerviosas.

Por este argumento, la equinoterapia desempeña un papel parecido al que tendría un fisioterapeuta o un masajista al aplicar estimulación y rehabilitación de los pacientes. ¿Alguien propondrían secuestrar o esclavizar a un fisioterapeuta por sus increíbles beneficios? Pues esto se hace con los caballos porque no son humanos.

No cabe negar los beneficios que un paciente puede obtener a través de la equinoterapia. Sin embargo, carece de sentido presentar esta forma de explotación, como se hace a menudo, como si fuese una panacea casi necesaria para el tratamiento de enfermedades asociadas a la parálisis cerebral, al espectro autista y otras discapacidades. Y, por supuesto, no tiene justificación excusar esta forma de explotación animal en el beneficio potencial que un ser humano puede extraer gracias a la misma.

A tenor de la cosificación que padecen los animales, el apasionado lector de estudios científicos no encontrará apenas mención a los efectos que pueda tener la equinoterapia sobre los caballos. En estos años, si acaso, he encontrado algunos blogs no veganos en donde se habla del maltrato que sufren los caballos en la equinoterapia y poco más.

A nadie parece importarle, ni se estima, que pudiera haber consecuencias diferentes a las ya existentes con la mera práctica de la equitación. Esta evidencia, entre cientas ya indicadas en este blog, sirven para aducir que la investigación científica no es objetiva en nuestros días porque existe todavía un enraizado prejuicio antropocéntrico.

¡Derechos Animales ya! - Caballo en centro hípico de EscociaUnos caballos están mejor y otros, peor. En todos los casos, se los utiliza como simples herramientas que se crían y dejan, literalmente, aparcadas en una cuadra, redil o establo. Todo caballo debe pasar por un proceso de doma y aceptar la utilización de múltiples instrumentos dirigidos hacia su sometimiento. [Fotografía realizada por Irene Aparicio Estrada].

El bienestarismo de las explotaciones compasivas

Dentro del animalismo, la doctrina imperante es el bienestarismo. Ésta se resume en el dogma de creer que basta con tratar bien a los animales y de rechazar los daños innecesarios para los fines que se espera de ellos. El bienestarismo lleva a muchos animalistas a pensar que existen formas de explotación animal buenas y malas. Entre las «malas» estarían la tauromaquia y la caza, entre las «buenas», aquéllas que benefician a la salud o protección humana, como la experimentación animal, la equinoterapia o la utilización de perros para el servicio de la policía o de ciegos.

Llamamos «explotaciones compasivas» a aquéllas formas de explotación animal dedicadas a ayudar o auxiliar a humanos en circunstancias de especial vulnerabilidad.

A pesar del carácter arbitrario de rechazar unas formas de explotación animal, mientras se apoya y participa en otras, la mayor parte de los animalistas no son conscientes de esta contradicción y se llevan día sí y día también lamentándose por las redes sobre el abandono de animales y otros males que padece los «peludidos» a la par que ellos mismos, con su mentalidad y acciones, son el mayor obstáculo a los Derechos Animales.

Estos individuos no han llegado a comprender lo que implica para los caballos y otros animales vivir en un mundo artificial que los valora únicamente por su utilidad. Prescribir terapias ecuestres para beneficio de los niños y otros humanos con trastornos diversos significa obviar que los animales no son máquinas ni piedras. Ellos también tienen sentimientos y necesidades que no tienen por qué coincidir con las nuestras.

¡Derechos Animales ya! - Caballo visita enfermos en un hospital

Esta imagen pertenece a la captura de un vídeo, realizado por una empresa dedicada a la equinoterapia, para promocionar su servicio de llevar un caballo a un hospital para que visite a los pacientes. La sociedad no sólo se aprovecha de la necesidad de cariño y afecto de los animales para emplearlos como herramientas de terapia; sino que, además, les atribuye a los animales una voluntad de que querer servir a los humanos. Este fenómeno es una forma de autoengaño psicológico.

Conclusión

La ciencia nos permite analizar las relaciones de causa-efecto entre variables de toda índole. En ningún momento nos dice qué está bien o no hacer. Eso le corresponde a la ética. Es tan objetivo aducir el beneficio humano a partir de la equinoterapia como argumentar la injusticia inherente de obligar a los animales a que nos sirvan cual simples instrumentos de terapia en explotaciones compasivas.

Tanto los caballos como otros animales presentan intereses propios que son tan importantes para sus personas como para nosotros los nuestros. Ellos no tienen la culpa de que haya humanos con determinados problemas que necesitan ayuda, auxilio y asistencia. La esclavitud no pasa a estar bien porque la sufra un sujeto que no sea de nuestra especie.

El veganismo es el principio ético que conforma la base de los Derechos Animales. Para ser justos con todos los animales debemos ser veganos, es decir, rechazar toda forma de explotación animal en reconocimiento de los derechos individuales para todos los sujetos. Lo demás incurre en contradicción e hipocresía.

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