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¡Derechos Animales ya! - Logo de PACMA tachado

PACMA no defiende los Derechos Animales

¡Derechos Animales ya! - Logo de PACMA tachadoPACMA no defiende los Derechos Animales. Tal como marcan sus siglas, este partido animalista sólo está en contra del maltrato animal (y sólo hacia algunos animales según la circunstancia).

No, PACMA no defiende los Derechos Animales

En el movimiento animalista español se da por sentado que, si alguien es animalista, debe votar a PACMA porque, supuestamente, es el único partido que defiende a los animales. En este artículo quisiera explicar que PACMA no defiende los Derechos Animales y señalar las razones de por qué resulta erróneo afirmar que el enfoque PACMA sea coherente o correcto para las víctimas no humanas.

El hecho de que PACMA sea el único partido con la palabra «animalista» causa que un alto número de veganos y no-veganos crean, automáticamente, que dicha formación defiende a los animales. En absoluto.

Con la llegada de Podemos hace algunos años, hubo otros animalistas que repitieron este argumento en favor de la formación morada. Sin embargo, ni PACMA, ni Podemos, ni ningún partido de España adopta una postura que sea compatible con los Derechos Animales. Así ocurre, porque todos los partidos de España, sin excepción, adoptan la ideología del proteccionismo y el bienestarismo (o ambas a la par). En otros artículos aparecen pormenorizados las características de ambas ideologías.

La sociedad general desconoce hasta lo más básico de Derecho, Filosofía y Ética. La mayoría de la gente desconoce cómo funcionan las leyes y cómo cambiarlas. Esto conlleva que sea fácil manipular manipular a la masa y venderles la moto con mensajes vacíos y populistas que parten desde el antropocentrismo, el especismo y sentimientos endogrupales.

Campaña de PACMA - Último lobo de ArabaEn esta campaña, PACMA se centra en el lobo de Araba como víctima de los intereses ganaderos mientras olvida a los millones de animales que mueren en manos de esos mismos ganaderos. Así ocurre porque consideran más importantes a unos animales frente a otros según su cuantía poblacional. Este sesgo procede del ecologismo especista.

PACMA es especista

  • PACMA adopta diferentes posturas y medidas según el animal (víctima) de la cual se trate. Parte desde las mismas categorías establecidas arbitrariamente por el Estado: «de compañía», «de producción», «de trabajo» o «de experimentación». Por ejemplo, en su programa electoral contempla medidas diferenciadas hasta el punto de rechazar el sacrificio cero para «animales de compañía» (perros y gatos en un sentido amplio) mientras promueve un sacrificio rápido y menos doloroso para los «animales de prodcción». Al mismo tiempo, contempla la «importancia» de la esterilización para luchar contra el abandono de animales mientras, dos párrafos adelante, habla sobre el sufrimiento de la esterilización forzada en el ganado. Un partido animalista que defendiera a los animales promovería las mismas medidas justas para todos ellos con independencia de cómo el Estado las catalogue o de si se explotan en un circo o en una granja.
  • PACMA promueve y justifica la explotación animal cuando beneficia al ser humano (terapias con animales) o por razones ecologistas (gestión de «especies invasoras») según la especie animal de la que se trate. Su rechazo circunstancial hacia determinadas prácticas (por ejemplo, hacia la caza) no radica en que sean injustas para los animales; sino en que generan un sufrimiento no aceptado socialmente o que inspiran malos valores a la sociedad (proteccionismo kantiano). En algunos casos, PACMA incluso acepta prácticas crueles cuando se engloba en la cultura de una región española y se limitan a señalar que se evite en lo posible el sufrimiento animal. Como ejemplo de este caso tenemos la Rapa das Bestas, en Galicia.

Campaña de PACMA - Ilegalización del sacrificio halalEn esta campapa, PACMA exige la ilegalización del rito halal. En otras palabras: PACMA se opone al hecho de degollar corderos y otros animales por motivos religiosos al mismo tiempo que valida prácticas similares si se produce entre las cuatro paredes de un matadero. Aquí acontece un sesgo de tipo xenófobo; pues cataloga como más crueles las prácticas que ejercen otras culturas humanas.

PACMA es bienestarista

PACMA parte desde la premisa injusta y antropocéntrica de que el ser humano tenga legitimidad para explotar —usar como recurso— a los animales y beneficiarse de ellos mientras no cause «demasiado sufrimiento». PACMA justifica la experimentación animal y otras formas de explotación crueles siempre que exista un beneficio social o la percepción social de dicho beneficio.

PACMA no cuestiona la existencia del especismo ni del antropocentrismo. Es decir, no explica que explotamos a los animales porque nos creemos superiores ellos y que de ello deriva la violencia hacia los animales. PACMA no defiende que los animales deban tener derechos legales reconocidos como los humanos; sino solamente asume que los humanos debemos darles un «buen trato» en la medida en que nos beneficiamos a su costa. Sus propuestas se resumen en regulaciones sobre la propiedad animal, en el marco de la legalidad vigente, para definir cuán grado de explotación, sufrimiento, encierro sea legalmente admisible.

Este planteamiento, denominado «bienestarismo», es opuesto a los Derechos Animales. Los Derechos Animales se basan en la idea básica de que los animales no debieran ser esclavos o propiedades del ser humano porque ellos poseen sus propios intereses inalienables (vida, libertad e integridad). En cambio, PACMA no reconoce que los animales merezcan derecho a vivir o a ser libres, sino a «no sufrir» mientras los humanos svulneran sus vidas, libertad e integridad.

A raíz de ello, por ejemplo, PACMA rechaza la tauromaquia por el sufrimiento que causa en los toros y sólo condenan la violencia en ciertos festejos, la caza o agresiones a animales por parte de ganaderos y otros explotadores. Sus condenas siempre se enfocan en sucesos crueles y excesivos que se podían haber evitado, como en casos reales de granjeros que han matado o mutilado animales por diversión. PACMA no cuestionan la innecesidad de comer animales o de participar en otras formas de explotación animal; sólo condenan aquel sufrimiento animal que no se dirige hacia un beneficio social.

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¡Derechos Animales ya! - Los niños son víctimas de las guerras

La sociedad no comprende los Derechos Humanos

¡Derechos Animales ya! - Los niños son víctimas de las guerras - La sociedad no comprende los Derechos HumanosMuchos miembros de nuestra sociedad dicen o creen estar en contra de diversas injusticias mientras las excusan y justifican. Si la sociedad no comprende los Derechos Humanos, no puede entender los Derechos Animales.

La sociedad adolece de un déficit de ética

En múltiples artículos, he dedicado largas explicaciones sobre cómo afrontar el activismo vegano. Entre mis menciones más habituales suele estar la autocrítica de señalar qué hago o hacemos mal los activistas en nuestro empeño de trasladar las bases del veganismo y de los Derechos Animales al resto de la ciudadanía. En esta entrada, por el contrario, quisiera lanzar una reflexión respecto a las dificultades inherentes de nuestro activismo debido a las carencias educativas, reflexivas y culturales de nuestra sociedad.

Muy a menudo, con mayor o menos acierto, los activistas veganos tratamos de mostrar y explicar las injusticias que padecen los animales. Para ello, usamos textos, imágenes, esquemas y toda clase de herramientas a nuestro alcance. Cabe entender que, para la mayoría de la gente, el mensaje vegano suena tan tajante y radical que llega a despertar resquemor o sentimientos encontrados por la propia conciencia de cada uno.

¡Derechos Animales ya! - Niño con manos pintadas con la bandera del orgullo gayAsuntos como la homosexualidad y la homofobia son un ejemplo actual de discriminación e injusticias ante la cosificación e instrumentación de seres humanos por su condición sexual. No es diferente del racismo, el sexismo o el especismo.

Si la sociedad no comprende los Derechos Humanos, no puede entender los Derechos Animales

Y una de las maneras más útiles y adecuadas de alcanzar la empatía de los oyentes está, a mi juicio, en introducir conceptos claves de los Derechos Animales y utilizar analogías entre la esclavitud animal y la esclavitud humana.

Al hacerlo, puede ocurrir que la otra persona vaya captando las bases de nuestros argumentos. Aunque muestre rechazo o exprese disconformidad, este primer paso de comprensión se vuelve indispensable para poder continuar.

En estas circunstancias, también puede suceder justo lo contrario: que el oyente excuse o rehuya de cualquier analogía o reflexión. Con bastante frecuencia, hay quienes, en este contexto, empiezan a justificar la explotación animal alegando que también verían bien en humanos ciertas acciones injustas.

Por ejemplo, recientemente mantuve una conversación en persona con una mujer que justificaba la experimentación científica en animales —entre otras formas de explotación animal— señalando que tampoco le parecía mal la experimentación forzada en humanos, incluidos bebés y niños, si esto salvaba la vida de millones de personas [humanas].

¡Derechos Animales ya! - Abuso infantilJustificar la experimentación forzada en niños no es diferente de legitimar el abuso sexual infantil ni otras injusticias en menores.

La gravedad del utilitarismo moral

Este tipo de afirmaciones acontecen porque, en nuestros días, el grueso de la sociedad no comprende los Derechos Humanos. Una gran parte cree que conoce el significado de conceptos como el «respeto» o la «tolerancia», aun cuando su mentalidad asumida es la del utilitarismo moral, es decir, la asunción de que las acciones son correctas o incorrectas según la relación subjetiva entre el beneficio o perjuicio que causa en unos para beneficio de otros.

Si alguien con plenas facultades justifica la experimentación forzada u otras formas de explotación humana significa, inherentemente, que no ha comprendido ni reflexionado sobre lo que son los «intereses inalienables», los «derechos» ni acerca del propio significado de los Derechos Humanos.

Para que un miembro de la sociedad humana alcance a convertirse en vegano se vuelve imprescindible que posea algunas nociones éticas básicas. Dada la grave escasez de principios en muchos humanos, el principio humanitario cobra una especial relevancia para sentar una base ética en tales personas.

¡Derechos Animales ya! - Manifestaciones violentas y la filosofía griegaLas guerras o las manifestaciones violentas son otro ejemplo actual de que la humanidad adolece de un déficit de ética. Si la sociedad no comprende los Derechos Humanos, no puede progresar hacia la justicia. Dicha escasez limita gravemente los avances en materia de Derechos Animales.

Conclusión

Los activistas veganos, como herederos de quienes una vez fueron abolicionistas de la esclavitud negra, nos encontramos con unas enormes obstáculos para trasladar nuestro mensaje. Tales dificultades no dependen únicamente de nuestras habilidades verbales, de nuestra dialéctica o de nuestro conocimiento sobre diversas materias con que refutar falacias, falsedades y otras prácticas.

Los activistas del pasado no sólo se enfrentaron al profundo racismo instaurado en la sociedad; sino también al propio desconocimiento y a las arbitrariedades de los humanos de entonces. Del mismo modo, nosotros no solamente luchamos contra el prejuicio del especismo; sino también contra otras graves carestías que complican o impiden la plena comprensión de nuestro mensaje de respeto hacia los animales.

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Partido Vegano - Por qué decimos que no somos animalistas

¿Por qué decimos que no somos animalistas?

Partido Vegano - Por qué decimos que no somos animalistasMuchos activistas veganos preferimos decir que somos veganos en lugar de animalistas. En esta entrada explicamos por qué muchos veganos decimos que no somos animalistas.

¿Los activistas veganos decimos que no somos animalistas?

Los veganos, en sentido estricto, somos animalistas porque presentamos una postura ideológica respecto a nuestra relación con los animales. Sin embargo, muchos activistas veganos, como la mayoría de las personas veganas en su día a día, preferimos recalcar que somos veganos o incluso llegamos a afirmar que no somos animalistas.

En nuestro contexto actual, la razón para rechazar el término «animalismo» reside en que engloba a una cantidad muy heterogénea de individuos cuya visión hacia los animales es opuesta entre sí. La mayor parte de los animalistas son bienestaristas, es decir, gente que percibe a los animales como seres que sufren y asumen el deber de reducir su sufrimiento.

A pesar de que exista un buen corazón, esta ideología implica la consideración de que esté bien explotar y beneficiarnos a costa de los animales mientras su sufrimiento sea menor a nuestro placer. Un animalista típico considera «maltrato animal» que un ganadero mate a un cerdo a golpes; pero no considera maltrato el propio hecho de que se lo mate con un cuchillo, con unas tenazas electrificadas o con una pistola de pernos.

Esto se debe a que sólo rechaza aquel sufrimiento que no le brinda una utilidad. Dado que se requiere matar a un animal para obtener su carne, el animalista típico justifica el sufrimiento causado para ese fin; mientras que se opone a aquel sufrimiento no necesario para el fin que espera del animal asesinado.

Al mismo tiempo, acontecen otros sesgos habituales, como el especismo de preferencias. Este prejuicio es el responsable de que muchos animalistas se indignen especialmente por las acciones sufridas por unos animales y no por otros. Esta doble vara de medir se convierte en una herramienta muy lucrativa para organizaciones animalistas que basan su discurso en unos animales por una mera razón de simpatía social.

Debido a que el veganismo es una ideología todavía marginal dentro del animalismo, resulta importante que dejemos claro la incoherencia de oponerse únicamente al sufrimiento animal que no nos beneficie y la desconsideración existente cuando se priorizan a unos animales frente a otros.

Los veganos tenemos la obligación ética de explicar que los animales merecen respeto y que el veganismo es el principio ético básico para defender los Derechos Animales. Cualquier cosa menos que veganismo es injusta.

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El especismo en los videojuegos

¡Derechos Animales ya! - Ciervo en renderizado 3D - Especismo en los videojuegos - ARK: Survival Evolved - Stardew Valley - Planet ZooLos videojuegos son una de las expresiones artísticas más recientes en la historia de la humanidad. Como en cualquier arte, el especismo de nuestra sociedad se plasma en los videojuegos. En este artículo se hace una revisión de tres juegos ARK: Survival Evolved, Stardew Valley y Planet Zoo.

Una revisión sobre el especismo en los videojuegos

El especismo es el prejuicio ético más antiguo y extendido en la humanidad. A raíz de ello, su manifestación es ostensible y omnipresente allá donde alguien concienciado ponga su mirada. Debido a que la mayor parte de la sociedad no percata siquiera de que incurre en dicho prejuicio, he decidido escribir una serie de breves ensayos dedicados a ejemplos muy concretos de especismo en distintos ámbitos. En este artículo, quisiera salir un poco de la tónica general y versar sobre el especismo en los videojuegos.

Cabe aclarar, de antemano, que este texto no tiene la intención de ser exhaustivo. Si me dispusiera a escribir un artículo sobre todos los ejemplos de especismo encontrados en los videojuegos, saldría un tratado de cuatro millones quinientos mil tomos, por lo menos. Además, no he jugado —ni creo que nadie— a todos los juegos del mundo ni tendría tiempo para analizar los matices de cada uno. Dado que hablamos de obras de ficción, no existe una razón ética para que alguien vegano se niegue a jugar, e incluso a disfrutar, juegos marcadamente especistas. Si bien, resulta comprensible que nuestros profundos cambios éticos nos impidan divertirnos como lo hacíamos antes.

¿Y cómo puede ser esto posible? Pues, a mi juicio, porque todos los juegos se basan en el patrón de esfuerzo-recompensa que caracteriza nuestro instinto lúdico. Los elementos involucrados son, hasta ciertos punto, meros decorados que nos llevan desde un estado A —en que no tenemos, no podemos, no alcanzamos a hacer algo— a un estado B —en que logramos nuestros objetivos— con fines recreativos.

¡Derechos Animales ya! - Figura de Super Mario - Especismo en los videojuegos - ARK: Survival Evolved - Stardew Valley - Planet ZooLos videojuegos actuales siguen el mismo patrón que los clásicos. En la mayoría de los casos, los animales aparecen como recursos o elementos del paisaje que dotan de vida un entorno antropocéntrico.

Tres ejemplos paradigmáticos del especismo en los videojuegos

Entrando ya en materia, me conformaré con señalar tres videojuegos: ARK: Survival Evolved, Stardew Valley y Planet Zoo. Hablo sobre estos juegos con conocimiento de causa porque los he jugado durante más o menos tiempo. Los he elegido, entre una larga lista, porque su enfoque, argumento y desarrollo fomentan la explotación animal al partir desde una visión antropocéntrica distinta:

  1. Los animales como bestias irracionales, cuyo dominio reafirma nuestra supremacía.
  2. Los animales como seres que aceptan el manejo humano y con quienes mantenemos una relación mutualista y romántica.
  3. Los animales como recursos naturales que requieren conservación para evitar una desaparición de especies que perjudique a nuestros intereses.

Lo he clasificado en este orden porque las distintas manifestaciones del especismo han ido surgiendo paulatinamente en una escala cronológica.

Por ejemplo, puede argumentarse que los rituales de dominación animal quizás sean una de las expresiones más primitivas del especismo. Desde las primeras sociedades humanas de cazadores y recolectores, hasta tribus actuales, siguen cazando y matando animales con el único fin de demostrar su hombría o superioridad.

Más tarde se desarrollaría la domesticación y los mitos asociados al ser humano como especie elegida para ser vicarios de la Tierra, de que los animales existen para servirnos y de que, ellos se benefician de nuestros cuidados.

Y, tiempos modernos, vendría la manifestación especista consistente en creer que los animales son recursos naturales que debemos proteger por el bien de la humanidad para continuar explotándolos y que pueden estar mejor bajo nuestro yugo que en la naturaleza.

¡Derechos Animales ya! - Cabecera de Ark: Survival Evolved«ARK: Survival Evolved» refleja la visión antropocéntrica de los animales como bestias irracionales, cuyo dominio reafirma nuestra supremacía.

ARK: Survival Evolved

«ARK: Survival Evolved» es un videojuego de supervivencia que sitúa al personaje en un lugar ficticio donde hay criaturas de la Era Secundaria (dinosaurios, especialmente). Nuestro avatar es un hombre o una mujer desnudos, cuyos rasgos físicos podemos personalizar antes de cada partida, que se despierta en una isla —u otro mapa seleccionado— y debe cazar, construir un refugio y realizar diversas acciones para sobrevivir.

Nuestro personaje puede fabricar herramientas, máquinas y construcciones diversas; así como domar dinosaurios para usarlos como monturas, herramientas de trabajo y de guerra. Se trata, en líneas generales, de un juego que combina las mecánicas de «Minecraft» y de un battle royale multijugador en tiempo real permanente.

Desde un punto de vista basado en los Derechos Animales y en la perspectiva social del mundo actual, podemos decir que este juego promueve la creencia de que necesitemos cazar o comer animales para sobrevivir, la visión de que los animales son meros recursos existentes en la naturaleza para extraer bienes y servicios y, como colofón, la idea de que la prosperidad y logros humanos van asociados a la dominación de los animales para usarlos en labores pesadas y en enfrentamientos contra otros humanos.

¡Derechos Animales ya! - Cabecera de Stardew Valley«Stardew Valley» refleja la visión antropocéntrica de los animales como seres que aceptan el manejo humano y con quienes mantenemos una relación mutualista y romántica.

Stardew Valley

«Stardew Valley» es un videojuego independiente, realizado por un único programador, en que el jugador hereda la granja de su abuelo y se muda al campo para «vivir de la Tierra». En este juego podemos practicar la agricultura, la ganadería, la minería, luchar contra todo tipo de criaturas ficticias y, en definitiva, construir una «finca de ensueño» con su invernadero, hortalizas, árboles frutales, corrales, establos, etc.

Por su apariencia simple y minimalista, ofrece una visión absolutamente romantizada del modo de vida tradicional o campestre. Y, por desgracia, promueve una idealización profundamente falsa de la esclavitud animal y de las verdaderas prácticas que se ejercen en la ganadería. En «Stardew Valley» no muere ningún animal catalogado como «ganado» y éstos siempre aparecen sonrientes, tranquilos, mansos y amorosos hacia el jugador.

Ha sido tal el éxito de este videojuego, desde que se lanzó al mercado en el año 2016, que incluso hay publicado un artículo académico que busca analizar la relación entre el éxito comercial —su único creador se ha convertido en multimillonario— y el desconocimiento de los ciudadanos urbanitas sobre el mundo rural.

El autor de dicho artículo tira por derroteros lejanos al veganismo y opta por tomar este videojuego como ejemplo de la desconexión social sobre la agricultura actual, los efectos medioambientales, la incultura sobre prácticas ganaderas, la necesidad de la sociedad de evadirse con mentiras y, como guinda, critica la «moda» vegana de «antropomorfizar al ganado». Me llama la atención cómo, a juicio de un especista, tratar mínimamente con respeto —aun cuando tales animales aparecen explotados en el juego— supone algún tipo de «humanización».

En definitiva, es un juego vistoso que muchos veganos llegaríamos a disfrutar si la trama consistiera en que tales los animales estuvieran recogidos o adoptados en un albergue para salvarles la vida.

¡Derechos Animales ya! - Cabecera de Planet Zoo - Especismo en los videojuegos«Planet Zoo» refleja la visión antropocéntrica de los animales como recursos naturales que requieren conservación para evitar una desaparición de especies que perjudique a nuestros intereses.

Planet Zoo

«Planet Zoo» es un videojuego que permite a los jugadores construir su propio zoológico. Ya ha habido muchos juegos anteriores de esta temática; pero éste destaca por incorporar gráficos en alta definición, mecánicas muy realistas y por intentar imitar el comportamiento de los animales.

Como en la vida real, «Planet Zoo» permite a los jugadores esclavizar —virtualmente— a más de 90 especies animales que el ser humano disfruta cosificando como objetos movientes en un museo. Hasta aquí no habría nada destacable. Sin embargo, el juego sorprende por su enorme realismo. Integra todo tipo de opciones para la instalación de vallados, alambradas electrificadas, torres de vigilancia, e incluso podemos contratar guardias con fusiles armados y listos para disparar a cualquier animal que ose querer ser libre.

Además, si el jugador no sigue los protocolos de Bienestar Animal y mantiene a los animales en condiciones socialmente mal vistas, aparecerán decenas de manifestantes animalistas (bienestaristas) que exigirán jaulas más grandes y un mejor trato para los animales encerrados. Y tú, como dueño y administrador del zoo, tendrás que aplicar una serie de medidas para tranquilizarlos y proseguir rentabilizando tu negocio. Ellos se harán unas fotitos muy monas para la galería y tú seguirás engrosando tus beneficios.

¿Te suena en algo al juego que mantienen las organizaciones animalistas con las empresas dedicadas a la explotación animal? Eso sí que es un verdadero mutualismo. Cualquier parecido con la realidad es simple coincidencia…

¡Derechos Animales ya! - Comentario de Marnie en Stardew Valley - Especismo en los videojuegosLos videojuegos también son un reflejo positivos de los avances éticos de nuestra sociedad. En «Stardew Valley», Marnie, la ganadera del pueblo, le comenta al jugador que se cuestiona si a las gallinas les sienta mal que ella les robe sus huevos. Todo el mundo puede hacer la conexión en algún momento de sus vidas.

Conclusión sobre el especismo en los videojuegos

Mientras la sociedad continúe siendo especista, los videojuegos solamente representarán en mayor o menor medida el pensamiento mayoritario hacia los animales. Depende de nosotros, los activistas, transmitirle a la sociedad las bases del veganismo y de los fundamentos de los Derechos Animales. Y, en el caso que nos ocupa, también tenemos la responsabilidad de derruir mitos enraizados que se reflejan en la creencia de que necesitamos comer animales o productos derivados, que necesitamos explotar a los animales para que sobrevivan o que están mejor bajo nuestro dominio que siendo libres en la naturaleza.

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Partido Vegano - Fotografía de Tom Cotton

El argumento de que la esclavitud fue un mal necesario

Partido Vegano - Fotografía de Tom Cotton - Argumento de que la esclavitud fue un mal necesarioEl senador de Arkansas, Tom Cotton, da el argumento de que la esclavitud fue un mal necesario. Este argumento respecto a la esclavitud negra en Estados Unidos sigue vigente en la sociedad para justificar la esclavitud animal.

Las ideas de hoy tienen un pasado

La sociedad actual es el resultado de nuestra historia. Por ello, en los activistas veganos nos esforzamos por estudiar y analizar el origen, régimen y evolución de la esclavitud humana para así entender mejor cómo podemos conseguir la abolición de toda forma de explotación animal. En este artículo, queremos ahondar sobre cómo muchos de los argumentos existentes que tratan de justificar la esclavitud animal proceden —y todavía surgen— de la esclavitud humana. En concreto, vamos a cuestionar la creencia arraigada de que la esclavitud —humana o de otros animales— fue o es un mal necesario.

Para facilitar la comprensión de nuestro mensaje, hemos querido rescatar una noticia reciente que se ha hecho viral en redes sociales. Se trata de las palabras del senador republicano de Arkansas, Tom Cotton, quien presentó un proyecto de ley para impedir el uso de fondos federales en lo que él considera una reinterpretación de la historia de Estados Unidos:

Tal como lo expresaron nuestros próceres, [la esclavitud] fue un mal necesario sobre el cual se construyó la unión, pero la unión se construyó de manera tal, como dijo [el presidente Abraham] Lincoln, que puso a la esclavitud en la senda hacia su extinción final.

Como se observa, Tom Cotton alega el argumento de que la esclavitud fue un mal necesario. Esta visión, al contrario de lo que pudiera parecer a simple vista, no significa que este senador u otros humanos con este pensamiento sean racistas.

El argumento de que la esclavitud fue un mal necesario procede de las campañas ejercidas por los esclavistas, desde el comienzo del colonialismo inglés hasta la época del apartheid sudafricano. Desde hace siglos, quienes buscaban beneficiarse de la mano de obra gratuita de otros humanos fueron forjando un ideario con que distinguirse de a quienes percibían como seres inferiores y desarrollaron un marco ideológico con que dotar de legitimidad y conveniencia a la esclavitud. Dicho pensamiento sigue todavía vigente entre quienes no se perciben a sí mismos como racistas pero que, sin embargo, han asumido a través de la educación algunas falsedades y falacias respecto a la misma.

Partido Vegano - Estatua de Martinica sobre la esclavitud negraHoy recordamos con sumo pesar, mediante estatuas y diversas obras artísticas, la injusticia que supuse la esclavitud humana. Quizás en un futuro se recuerde con elementos similares el holocausto al que tenemos sumidos a los animales de todo el mundo.

El origen de una antigua falacia respecto a la esclavitud negra

Como podemos leer en «Vida de un esclavo americano contada por él mismo», una obra magistral de la literatura testimonial de la esclavitud negra del siglo XIX, los esclavistas sureños repetían la idea de que el progreso iba asociado necesariamente con la esclavitud. Para aquel entonces, se argumentaba que los avances científicos y tecnológicos, así como la propia construcción de infraestructuras civiles, requería de una ingente mano de obra esclava que proporcionara los cimientos de una nueva nación. Y eso se les inculcaba a los niños y jóvenes.

Según los propios esclavistas, los humanos de raza negra tenían un carácter sumiso, una mayor fuerza y una serie de características ideales que los convertía en unos «subhumanos» perfectos para realizar aquellas tareas más arduas que exigían la construcción y mantenimiento de un imperio, de Estados Unidos.

Así pues, de acuerdo con esta visión cosificadora, los negros debían servir al hombre blanco para que éstos crearan una sociedad de progreso que, paradójicamente, también los beneficiara con mejores herramientas de trabajo y atenciones médicas.

Partido Vegano - Mono confinado en la jaula de un zoológicoEl argumento de que la esclavitud fue un mal necesario, y de que aporta beneficios para los esclavos, se muestra en nuestros días bajo la falacia de que está bien encerrar animales en zoológicos para «conservarlos» y de que ahí dentro están mejor que en la naturaleza.

Tom Cotton incurre en una falacia aplicada a la esclavitud animal

No es casualidad que, a tenor de las analogías empíricas, sociales y éticas existentes entre la esclavitud humana y la esclavitud animal, los humanos no duden en buscar, encontrar o recordar las mismas falacias con que hace dos siglos se intentaba justificar la violencia, tortura y asesinato de seres humanos.

A menudo nos encontramos con que nuestra sociedad del siglo XXI aduce que esclavizar a los animales, es decir, criarlos, comprarlos y venderlos, confinarlos, usarlos como alimento o vestimenta, herramientas de trabajo, de recreación, o de cualquier otra forma sea algo necesario o un mal menor porque la humanidad, tanto en la historia como en nuestro presente, se ha beneficiado de coaccionar, violentar y asesinar animales. Y, al igual que en caso de los esclavos negros, también se alega en la actualidad que actividades como la ganadería o centros zoológicos brindan beneficios o ayuda a los animales por medio de cuidados veterinarios o al evitar la extinción de especies.

Si entendemos que los supuestos provechos obtenidos por la esclavitud humana en la historia no justifica ni dota de legitimidad al mantenimiento de la esclavitud humana, debemos asumir que los bienes y servicios extraídos por medio de la esclavitud animal no justifica la continuidad de dicho régimen.

Hoy, casi la totalidad del mundo se opone sin titubeos a la esclavitud humana. Muchos se dan cuenta de que Tom Cotton se equivoca porque ese argumento de que la esclavitud fue un mal necesario no se sostiene. Sin embargo, muy pocos humanos han entendido hasta la fecha que esa misma razón para abolir y haber abolido el perverso régimen de la esclavitud también es válido para las víctimas que no caminen sobre dos patas. Colabora con nosotros para trasladarle este mensaje a la sociedad. Haz activismo educativo para cambiar el mundo.

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