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¡Derechos-Animales-ya-Vaca-y-ternero

El antropocentrismo, el bienestarismo y la utilidad de los animales

¡Derechos Animales ya! - Vaca y terneroVaca y ternero explotados en una ganadería. El antropocentrismo define cómo los animales deben vivir y cuál debe ser su utilidad para nuestra especie. El bienestarismo promueve su condena perpetua.

El antropocentrismo justifica la utilidad de quienes no sean humanos

Continuamente, tanto en los medios de comunicación medios masivos como en los blogs personales nos encontramos noticias y narraciones históricas sobre la forma en que las demás especies animales han beneficiado al ser humano. Se cuenta desde cómo la domesticación de las vacas y las ganadería supusieron el paso a la vida sedentaria hasta cómo la domesticación del perro o del caballo posibilitaron nuestra defensa, transporte y triunfo en guerras.

Aunque muchos animales muestran comportamientos altruistas hacia los seres humanos, los animales no humanos normalmente no nos ayudan de una forma libre. Se requiere un proceso de domesticación, entrenamiento y sometimiento para lograr que sirvan para un propósito definido ajeno a su propia existencia. Ya sea de un modo fortuito o premeditado, tales sucesos nos vanaglorian o generan un sentimiento de grandeza al evidenciar nuestra suma capacidad para transformar el mundo y hacer cumplir nuestros objetivos. En el sentimiento de asociar nuestros logros colectivos e individuales con nuestra propia especie radica el antropocentrismo.

¡Derechos Animales ya! - Pirámide y efigie de Egipto

Las pirámides de Egipto, las efigies y otros monumentos o construcciones históricas fueron posibles gracias a la obra esclava. Si hemos entendido que la esclavitud humana es injusta con independencia de los beneficios que puede brindar, ahora toca que la sociedad entienda que la esclavitud animal es injusta en los mismos términos.

¿Diríamos lo mismo de la esclavitud humana?

Si escribiéramos un artículo sobre cómo la esclavitud humana ha servido positivamente a otros humanos obtendríamos un texto más largo que la mayoría de los encontrados en Internet y de cuanto mucha gente pudiera creer en primera instancia.

Gracias a la esclavitud humana nos han llegado hasta nuestros días las pirámides de Egipto, el ferrocarril en buena parte del continente americano e incluso avances en medicina por medio de invegstaciones nazis con judíos y otros colectivos minoritarios. Y esto son simples ejemplos con que situarnos. A rasgos generales, someter a nuestros congéneres ha permitido la construcción de todos los imperios y ha condicionado la vida de otros millones de miembros pertenecientes a nuestra especie.

Sin necesidad de explicarlo con pelos y señales, exponer estos hechos objetivos causaría de inmediato una terrible repugnancia. Cuando nos referimos a humanos, todos pensamos invariablemente en los daños sufridos por las víctimas. Así ocurre porque entendemos que tales seres humanos no querían ser esclavos y que sus vidas fueron sometidas a un fin ajeno por utilidad y placer.

¿Acaso los animales desean servir a los humanos o, más bien, ocurre que decidimos criarlos, entrenarlos y someterlos a nuestros deseos? En absoluto. Este pensamiento se debe a nuestro antropocentrismo.

¡Derechos Animales ya! - Ciervo - Antropocentrismo - Caza - BienestarismoEl antropocentrismo es responsable de que valoremos a los animales según nuestros intereses y de que únicamente nos preocupe la utilidad que puedan brindarnos. Los cazadores cazan por diversión, carne y la piel de los animales. Y el grueso de los animalistas, a raíz de su bienestarismo, condenan la caza mientras participan en otras formas de explotación animal. El bienestarismo hace que cada quien sólo rechace aquellos daños —maltrato animal— que no le benefician.

El antropocentrismo conlleva una valoración sesgada y unilateral de la utilidad

Los demás animales, al igual que los seres humanos, presentan intereses propios que se han visto y ven perjudicados por la explotación que los humanos practicamos contra ellos. Si hablásemos de seres humanos, el enfoque sería justo el opuesto.

¿Qué es lo que cambia? Sólo un detalle: el antropocentrismo, la creencia dogmática de que todo cuando sea humano es superior a cuanto no lo es. Ello resulta tan arbitrario e injusto como proponer que el hombre blanco o el sexo masculino son superiores a negros y mujeres. Es éste el factor que trastoca nuestra percepción objetiva de los acontecimientos, y que nos conduce a cosificar a los animales y traicionar la confianza que muchas veces, inocentes, depositan en nosotros.

Entre los alegatos y las falacias comunes a favor de la explotación animal nos topamos con justificaciones basadas en las consecuencias, ya sea por la pérdida del beneficio en el objeto o la implicación laboral de que tales animales dejen de utilizarse como tales. Cabe mencionar que este tipo de argumentos falaces se denominan falacias ad consequentiam, un error de razonamiento que ya enunció Aristóteles hace más de 2000 años. Existen muchas (o demasiadas) falacias aplicables a la situación moral de las demás especies animales.

¡Derechos Animales ya! - Caravana de camellosLa sociedad se empecina en pedir un mejor trato para los animales esclavizados sin cuestionar, en ningún momento, el hecho de que sean esclavos. Los esclavos no poseen ni pueden poseer derechos de ningún tipo. Por tanto, la protección que se pretenda para ellos sólo es papel mojado.

El bienestarismo se erige como «autoconsuelo moral» del antropocentrismo

El progreso de las sociedades humanas en materia de derechos desembocó en una doctrina utilitarista aplicada a otras especies de una manera análoga a como se hizo un siglo antes con la esclavitud humana. Para no perder los beneficios, a los explotadores y a sus clientes les resulta más asequible establecer y promover, respectivamente, regulaciones sobre el uso de la propiedad para así sentirse mejor o transmitir una mayor implicación hacia las víctimas. El bienestarismo nada cambia para ellas; pero esta ideología utilitarista se ve ideal para mantener el statu quo tras una primera toma de conciencia.

No se trata de hacer algo que nos beneficie más o menos; sino que debemos cuestionar nuestro antropocentrismo, nuestra legitimidad ética a la hora acometer tales actos. Explotar a otros sujetos al mismo tiempo que sabemos perfectamente que no quisiéramos ser explotados es una contradicción moral.

Por ende, para justos debemos, debemos abandonar la mirada hacia los demás animales como si fueran objetos. El mismo razonamiento que alcanzamos cognitivamente para defender a los humanos puede —y debe— aplicarse sin distinción de especie.

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¡Derechos Animales ya! - Lobo ibérico recostado en el monte

El lobo ibérico, la ganadería y el especismo animalista

¡Derechos Animales ya! - Lobo ibérico recostado en el monteEl ser humano extermina a todos aquellos animales que perjudican sus intereses. Ante esta realidad, los ganaderos usan al lobo ibérico como chivo expiatorio, los ecologistas se preocupan únicamente por la inminente extinción de esta especie y las organizaciones animalistas, dado su especismo de preferencias, defienden a los lobos mientras olvidan a otros muchos animales que corren la misma suerte.

El exterminio de animales por perjuicio o falta de utilidad

En esta entrada disertaré muy brevemente sobre nuestros actos dirigidos hacia otras especies animales según sus condiciones tróficas. Me centraré en el caso del lobo ibérico como ejemplo de injusticias análogas a lo largo del mundo por causa de la cosificación animal.

En el norte de España y sierras de la Meseta Central se sitúan los últimos reductos del lobo ibérico (Canis lupus signatus), una subespecie endémica de la península ibérica, que antaño recorría las serranías, montes y dehesas sin la presencia y opresión del ser humano. Hace miles de años, sus poblaciones eran mucho más abundantes junto con las de osos y otros carnívoros de menor tamaño.

En nuestros días, el lobo ibérico (como el lince) está en peligro de extinción por la persecución y genocidio al que lo ha sometido el ser humano. La desgracia no radica en que queden pocos «ejemplares», como diría un ecologista típico, sino en el propio hecho de que el ser humano extermine a aquellos animales que no le benefician.

¡Derechos Animales ya! - Cazadores con escopetas al hombro y perrosLa caza es una actividad que se mantiene hasta nuestro días por su carácter lúdico y demostración de la dominación humana hacia los animales. El ser humano se sirve de la caza, a su vez, para exterminar a aquellos animales que no sirven para sus intereses. Al mismo tiempo, explota y esclaviza a otros animales para que le sirvan so pena de terminar con el mismo destino.

El ser humano extermina a aquellos animales que atentan contra sus intereses

Por regla general, nuestra especie aplica dos estrategias genéricas hacia otros animales según las relaciones que establezcan con nosotros. Para entender mejor estos aspectos simplificados recomiendo leer acerca del concepto de nicho ecológico. El origen de este fenómeno radica en el hecho de que los animales no humanos se perciben como simples recursos semovientes a nuestra disposición debido a una transmisión cultural.

Si unos animales considerados actúan como depredadores o competidores por los mismos recursos, nuestras maniobras van encaminadas hacia el exterminio y control (lo cual también constituye una forma de explotación animal). En este apartado informal no solamente se incluyen grandes mamíferos predadores muy conocidos y los mal llamados «oportunistas»; sino también el vasto grupo de los insectos y otros clados que, en algún momento y lugar, supongan una merma de nuestros intereses particulares o colectivos.

Conforme la demografía humana ha ido extendiéndose, hemos llevado a la extinción a varias especies y actualmente dejamos a muchas otras con un futuro incierto por el simple motivo de que nos conviene su inexistencia (al menos, en estado salvaje y libre). La lista de casos resulta espeluznantemente larga.

Entre las especies en peligro destacan, sobre todo, los vertebrados: zorros, lobos, osos, leones, panteras, orcas, cocodrilos, tiburones, etc. Entre estas especies, también cabe señalar a aquéllas cuyo hábitat se ha visto desplazado y a las cuales luego señalamos como perjudiciales: ratas, cucarachas, etc.

Si no establecen relaciones negativas con nuestra especie (no nos perjudican desde nuestro punto de vista) o simplemente no coincidimos en el mismo espacio, intentamos coartar su libertadexplotarlas de todas formas posibles para nuestro beneficio. El grueso de los animales se sitúa bajo esta premisa.

¡Derechos Animales ya! - Tres lobos ibéricos (Canis lupus signatus)El lobo ibérico es un habitante de las sierras españolas al que no quieren los ganaderos. Nuestra especie extermina a quienes compiten por los recursos.

Los ganaderos utilizan al lobo ibérico como chivo expiatorio

Sólo en una sociedad humana terriblemente antropocéntrica e hipócrita cabría imaginar que alguien señalara a ciertos animales no humanos (amorales) como culpables de realizar acciones equivalentes a las suyas. Únicamente en un sistema falto de autocrítica y madurez cupiera esperar noticias carentes de una lógica elemental:

¡Nos están masacrando los corderos!

El activista Igor Sanz, tal y como practica a menudo, aprovechó la redacción para criticar la mayúscula hipocresía de los ganaderos y la solución que se niegan a aceptar incluso desde sectores animalistas:

Trágicas ironías de la vida. Los explotadores de animales tratando de generar empatía hacia sus propias víctimas. Nos piden preocuparnos por su «bienestar», y nos relatan lo duro que es ver «agonizando» a animales a quienes se ha criado «con todo el cariño». Eso no les impide, sin embargo, reconocer que los crían para llevarlos al matadero. Será que allí no agonizan ni sufren, como sí lo hacen a manos de los lobos. «Nos están masacrando los terneros», dicen respecto a los cánidos; «y queremos ser nosotros los únicos que los masacremos», les ha faltado añadir.

El culmen de este despropósito de cotas históricas se alcanza al referir la impresión de que los lobos «matan por placer». ¡Qué horror! ¡Matar a otros animales por placer! Los humanos matamos diariamente a millones de animales sólo por el placer de consumirlos; pero si lo hacemos nosotros está bien, claro… A mí se me ocurre una solución efectiva a este problema: dejar de criar animales nohumanos. Así los ganaderos ya no tendrán problemas con los lobos y las ovejas y las vacas dejarán de sufrir y agonizar definitivamente.

Conclusión

Es deplorable, aborrecible, deleznable y detestable que en pleno siglo XXI y tras miles de años transcurridos desde el establecimiento de las primeras sociedades humanas no hayamos todavía asumido el principio de igualdad como una máxima ética sin importar quién sea el sujeto.

Si continúa la gestión actual, el lobo ibérico terminará sus días en compañía del lince ibérico.

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Nicho ecológico: fundamental y realizado

Cascada paradisíaca en Costa Rica - ¡Derechos Animales ya!Cascada de aguas cristalinas en Costa Rica. Cualquier conjunto de variables fisico-químicas puede constituir el nicho ecológico (nicho fundamental o nicho realizado) de una especie.

El concepto de nicho ecológico ha sido y es uno de los más trascendentales en la historia de la ecología. Durante el siglo que lleva definido ha sufrido diversas interpretaciones.

Teoría clásica del nicho ecológico

Joseph Grinnell fue el primer ecólogo en definirlo como: «La unidad de distribución más pequeña dentro de la cual cada especie se mantiene debido a sus limitaciones instintivas y estructurales» (1924).

Posteriormente, Charles Elton acuñó su propia apreciación: «El nicho describe lo que hace un animal en su comunidad. Es lo que hace, más que a qué se parece, lo importante» (1927, libro Animal Ecology).

Tanto Grinnell como Elton califican el nicho ecológico como el lugar que ocupa o el papel que desempeña una especie en el medio ambiente.

Fotografía de G. E. Hutchinson - Ecólogo brillanteGeorge Evelyn Hutchinson.

El cambio radical en el entendimiento del concepto vino a manos de G. E. Hutchinson en 1957. Transformó la noción asentada de que el nicho ecológico sea un atributo del ambiente y pasó a estimarlo como una característica intrínseca de cada especie.

Él lo identificó como el hipervolumen de n dimensiones dentro del cual la especie puede mantener una población viable.

Nicho ecológico - Gradientes ambientalesUna definición extendida de mi propia cosecha sería el conjunto global multivariable de condiciones físicas y químicas que determinan la idoneidad o posibilidad de que un ser vivo pueda vivir y reproducirse ante una coyuntura considerada. Establece la posición funcional o relacional de una especie en un hábitat. Así, por ejemplo, el nicho ecológico del ser humano vendría delimitado por las temperaturas que llegamos a soportar, la disponibilidad de alimentos que logramos asimilar, nuestras acciones hacia otros organismos y un largo etcétera.

El nicho ecológico se confunde a menudo con el hábitat o entorno en donde vive el organismo. No obstante, ambos términos pertenecen a categorías diferentes. El hábitat se refiere al área física ocupada por una especie y no dice nada acerca de sus relaciones.

Hutchinson señaló algunas restricciones en su representación del nicho ecológico:

  • Algunas regiones del nicho ecológico son más apropiadas que otras en términos de posibilidades de supervivencia de la especie.
  • No todas las variables que afectan a un organismo pueden expresarse de manera lineal.
  • No considera una dimensión temporal. Su modelo tiene en cuenta un solo instante en el tiempo.

Asimismo, su análisis coincide con otros autores en el establecimiento del principio de exclusión competitiva: si dos especies coexisten en un mismo tiempo y espacio, presentan forzosamente nichos ecológicos distintos.

Nicho ecológico - Exclusión competitivaEstudio de exclusión competitiva en tres especies de pinzones en puntos localizados de las Islas Galápagos. Esto refleja la gran variabilidad del dicho realizado a tenor de las relaciones interespecíficas.

La presencia y ausencia de las especies en un medio considerado depende del nicho ecológico y de las interacciones con otros elementos. En dicho sentido, distingue el nicho fundamental y el nicho realizado.

Nicho fundamental

El nicho fundamental —o potencial— engloba toda potencialidad de vida para una especie sin considerar los efectos de las interacciones físico-químicas que limitan su existencia. Sería pues el intervalo multidimensional cuyo resultado da unas probabilidades entre 0% ≥ 100% de que tal especie pudiera habitar un ambiente en concreto si se dieran las circunstancias.

Nicho realizado

El nicho realizado —o efectivo— es la inclusión de factores aleatorios al nicho fundamental. Se refiere a las condiciones reales (presentes o pasadas) que disponen la situación de una especie en la biosfera. Por definición, el nicho realizado presenta unos límites más estrechos dentro del nicho fundamental. Sin embargo, el nicho realizado no tiene por qué ser el nicho que tuviera mayores posibilidades de acontecer en la realidad. La competencia entre especies desencadena que algunas queden bastante desplazadas de su óptimo ecológico.

Nicho ecológico - Diferencia entre nicho fundamental y nicho realizadoEl nicho fundamental es el nicho ideal o potencial de la especie. Y el nicho realizado es el nicho que la especie ocupa realmente por múltiples causas, entre ellas, la exclusión competitiva.

Para entenderlo mejor conviene poner un caso hipotético: ¿Por qué no hay leones en la Antártida? Como no los hay, podemos afirmar que su nicho realizado no se halla en el conjunto multimensional propio de ese medio natural. No obstante, ¿sería imposible que hubiese leones en la Antártida si tuvieran refugios donde guarecerse y presas con las cuales alimentarse? Por desgracia, conocer el nicho fundamental de una especie resulta una tarea casi imposible; pues difícilmente consigamos valorar todas las variables en juego.

En resumen: el nicho realizado «es» y el nicho fundamental «pudiera ser». Por ello, resulta un error creer que el hábitat de una especie sea potencialmente el único que satisfaga el conjunto multidimensional de variables que el animal requiere para sobrevivir.

Teoría moderna y unificada del nicho ecológico

A pesar de que lleva casi cien años en uso, el concepto del nicho ecológico no se ha visto exento de críticas y reformulaciones durante las últimas décadas.

MacArthur, Levins y otros postularon la teoría moderna del nicho. Según ésta, el nicho ecológico comprendería la distribución de las especies de acuerdo con su explotación de los recursos. Al estar definida para poblaciones de especies particulares permite estudiar la utilización o explotación fraccional de los recursos a lo largo de una o más dimensiones llamadas «ejes del nicho. En consecuencia, el aprovechamiento ejercido por una población sobre los recursos puede representarse como un histograma de frecuencias. Esta representación posibilita la evaluación de algunas propiedades de los nichos ecológicos, tales como su amplitud o el solapamiento existente entre ellos.

Este planteamiento ha recibido numerosas reprobaciones por parte de botánicos, quienes lo consideran limitado o inadecuado para las plantas debido a que todas ellas muestran requerimientos similares. Por tanto, no ofrece una explicación para sus nichos ecológicos.

En el año 2001, Hubbell planteó la titulada «Teoría neutral unificada de biodiversidad y biogeografía». En ésta, las diferencias entre nichos resultan irrelevantes. Explica que el principio de exclusión competitiva suele tardar demasiado tiempo, por ello, otros procesos como la dispersión y la deriva ecológica aleatoria se vuelven dominantes en combinación con ciertas características poblacionales (natalidad, mortalidad y reproducción).

El modelo neutral ha tenido un éxito limitado. Su principal defecto radica en el modelo no funciona en grandes escalas espaciales y únicamente puede aplicarse para un mismo nivel trófico. Por ende, no sirve para analizar cómo un nivel trófico puede afectar a otros.

Hasta la fecha, la teoría clásica propuesta por George Evelyn Hutchinson goza de amplia mayoría y se enseña como base en las universidades. Posiblemente en los próximos años se produzcan otras interpretaciones del concepto o se añadan matizaciones gracias a los avances en computación.

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Vegan Sidekick: Las cinco etapas hacia el veganismo

Las cinco etapas hacia el veganismo (Vegan Sidekick)

Convertirse en vegano es un proceso psicológico parecido a superar un duelo

 

Existen diversas maneras de llegar al veganismo. La más común se basa en que algún activista nos transmita, ya sea en persona o por medios a distancia, las implicaciones morales de la explotación animal. También resulta posible y común toparse con publicaciones en redes sociales, entradas en blogs, comentarios en foros y otros datos que nos alienten a buscar información, ampliar los conocimientos y actuar en cierta medida.

El hecho de que nos «invada» un mensaje totalmente diferente a la concepción mayoritaria (incluso a las consideraciones comunes sobre los Derechos Animales debido al negocio animalista) suele originar una fuerte repulsa. Por psicología, tendemos a otorgar validez al pensamiento mayoritario con el fin de sentirnos integrados en el grupo. Ese sentimiento de unidad nos alienta al conformismo en lugar de sopesar la validez de los argumentos esgrimidos en sociedad. Por ende, cualquier cambio de mentalidad requiere tanto un esfuerzo de atención y reflexión intimista como destruir sesgos originados por nuestra propia biología.

En general, al igual que ocurre con otros cambios vitales (duelo, identidad, etc.) podemos diferenciar cinco etapas por las cuales acostumbra a pasar un agente moral antes de hacerse vegano según el modelo de Kübler-Ross. Por desgracia, llegar a cualquiera de los «hitos» intermedios no conlleva en absoluto que el sujeto se hiciere finalmente vegano. Entran en juego variables cruciales como el grado de empatía (habilidad de ponerse en la piel de las víctimas), de adoctrinamiento (mayor o menor asunción de prejuicios), su sentido de agencia (capacidad de asumir sus acciones) e inercia social (tendencia de abandonar el juicio propio en favor del pensamiento predominante):

 

  1. Negación: El individuo niega la importancia del fenómeno, su papel en el mismo y las bases de los argumentos presentados.
  2. Ira: El sujeto empieza a ser consciente de un conflicto de intereses entre aquello que él siempre ha creído o le beneficia frente las consecuencias de los argumentos presentados sobre su persona. Ello quizás cause un brote de odio repentino hacia el mensajero y la necesidad imperante de tantear en busca de contradicciones con que poder contentar sus preconcepciones.
  3. Regateo: La persona comienza a percatarse de que sus argumentos flaquean y trata de encontrar razones que permitan excusar sus acciones con el objetivo de evitar un sentimiento de culpabilidad. En este punto apelan a otras injusticias del mundo y a la futilidad del ser para rebajar sus obligaciones morales.
  4. Remordimiento: El sujeto asume los argumentos inicialmente contrarios y se dispone a adaptar sus apreciaciones acerca de la explotación animal. En esta etapa se dispara el interés por ahondar en aquello que antes se negaba y, poco a poco, comprende los motivos de quienes efectúan esta lucha.
  5. Aceptación/acción: El individuo acepta los errores cometidos hasta el presente y la importancia de modificar sus actos para ser justo con los animales no humanos. A raíz de esta transformación y al fijarse en que otras personas podrían seguir este mismo camino hacia la justicia global, intenta aportar su grano de arena en este movimiento contra el prejuicio del especismo.

 

Viñeta creada por Vegan Sidekick. Traducción realizada por la página Mil y una chorradas que le han dicho a un vegano. Adaptación y corrección efectuada por mí.

 

 

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