Archivo por meses: septiembre 2015

Lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni)

Lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni)Lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni).

Descripción del adulto de la lagartija carpetana

Lagartija robusta con la cabeza y el cuerpo moderadamente aplanados. Es la mayor del género. Muestra el collar liso y su escama rostral suele estar en contacto con la escama frontonasal. La librea dorsal es variable y a menudo se ve parda en las hembras y los machos jóvenes, y a veces verde brillante en los machos adultos; aunque también hay hembras verdes, sobre todo en Gredos (y asimismo machos adultos pardos). Dicha librea dorsal presenta además numerosos puntos claros y una gran profusión de puntos o manchas irregulares negruzcas; estas manchas oscuras son más densas en los costados, donde de vez en cuando forman una franja muy oscura, con frecuencia reticulada, especialmente en los machos. Zona ventral blanquecina o azulada; la garganta siempre carece de pigmentación oscura.

Dimorfismo sexual

Los machos poseen la cabeza más grande y la cola más larga; adultos de dicho sexo también suelen tener los flancos reticulados y tienen a menudo el dorso verde; pero este último rasgo es menos característico, ya que a veces se observan hembras con el dorso verde.

Descripción del juvenil de la lagartija carpetana

Los juveniles suelen contar con un diseño similar a las hembras adultas. Los recién nacidos muestran un contraste más marcado entre los costados oscuros y el dorso pardusco, y tienen la cola azul o verdosa brillante, este último color que se mantiene hasta aproximadamente el año de edad.

Distribución

Endemismo del centro de la Península Ibérica.

Variaciones geográficas

Existen dos subespecies no muy diferenciadas a nivel genético: Iberolacerta cyreni cyreni en la sierra de Guadarrama e Iberolacerta cyreni castiliana en las sierras de Gredos, Béjar, Villafranca, Serrota, Paramera y Mijares. Las hembras de Béjar exhiben una mayor longitud cabeza-cuerpo que las de Grados; lo que podría indicar un mayor tamaño de puesta. Por otra parte, las poblaciones de Béjar (la más occidental) y de Villafranca parecen estar en el origen de la especie y de su expansión hacia el este, lo cual concuerda con la presencia más al oeste de las lagartijas serrana y batueca. En cuanto al cromatismo, tanto la coloración como los dibujos oscuros de los ejemplares concuerdan con las características del sustrato. Así, por ejemplo, en las poblaciones que viven en rocas cubiertas de líquenes son más frecuentes los adultos verdes; mientras que en las de taludes rocosos con arenas y suelos desnudas abundan más los adultos parduscos. Análogamente, los que habitan en rocas graníticas con grandes cristales son más reticulados que los de cristales pequeños.

Especies similares

La lagartija roquera, que se encuentra en la sierra de Guadarrama, manifiesta siempre la escama rostral separada de la frontonasal y una abundante pigmentación oscura en las submaxilares y la región gular; también suele tener la zona ventral moteada, a diferencia de la mayoría de las lagartijas carpetanas, y a veces el vientre anaranjado o rojiza La lagartija batueca, además de ser alopátrica (su área de distribución no se solapa con la de la lagartija carpetana), suele tener la escama rostral separada de la frontonasal y presenta numerosos ocelos azules en los hombros.

Hábitat

Especie «alpina», típica de roquedas en zonas de prados o mosaicos de prado, pinar montano y arbustos, siempre de clima de alta montaña. Se encuentra en bosques caducifolios, pastizales y, sobre todo, en zonas de matorral (enebro rastrero, brezo, piorno…). La lagartija carpetana comparte con la lagartija serrana los requerimientos básicos de los hábitats de alta montaña; mas, en cambio, no comparte estos requisitos con la lagartija batueca; puesto que alcanza las cumbres montañosas a las que esta última no llega. Iberolacerta cyreni puede encontrarse entre los 1.200 y 2.600 m de altitud; más abundante entre los 1.600 y 2.000 m.

Biología de la lagartija carpetana

Diurna y bimodal. Presenta una mayor actividad por la mañana que por la tarde y los machos mantienen frecuentes peleas para defender su territorio en periodo reproductivo. Por lo demás, el comportamiento es muy parecido al de Iberolacerta monticola. Reproducción de abril a julio según las poblaciones: en Guadarrama y en Gredos se han observado cópulas desde mediados de mayo hasta mediados de junio. Las ovoposiciones se realizan en julio y son de 5 a 8 huevos en Guadarrama, de 5,4 como media en Gredos y de 7,2 como media en Béjar. La incubación dura unos 46 días. Los nacimientos se observan entre mediados de agosto y septiembre.

Estado de sus poblaciones

La lagartija carpetana es una especie rara y estrictamente protegida. Dado que no fue elevada al rango especifico hasta 1996, en el Libro Rojo sólo figura como subespecie de Iberolacerta monticola, con la categoría vulnerable. Actualmente, sin embargo, la UICN la considera en peligro (EN) por la fragmentación y la escasa extensión de su área de distribución (menos de 5.000 km2) y por la continua reducción de la calidad y la extensión de su hábitat.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.


 

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Lagartija leonesa (Iberolacerta galani)

Lagartija leonesa (Iberolacerta galani)Lagartija leonesa (Iberolacerta galani).

Descripción del adulto de la lagartija leonesa

Lagartija robusta con la cabeza y el cuerpo moderadamente aplanados. Es la Iberolacerta de mayor tamaño, con las patas cortas en comparación con otras de su género. Exhibe un collar liso y las escamas postocular y parietal separadas. La escama rostral está a menudo distanciada de la escama frontonasal, sobre todo en los machos (el 66% de los machos estudiados); pero esta frecuencia se observa menor en las hembras (sólo está separada en el 42% de las hembras estudiadas).

Tanto los machos como las hembras cuenta con numerosos ocelos azules en la zona axilar (región del hombro). Presentan una coloración dorsal parda o verdosa (más frecuentes fuera y dentro de la época de reproducción, respectivamente), con una franja vertebral oscura e irregular o con dos hileras de manchas vertebrales oscuras más o menos definidas; costados oscuros. La zona ventral se ve verde pastel en los machos y verde amarillenta en las hembras.

Dimorfismo sexual

No se ha descrito.

Descripción de juvenil de la lagartija leonesa

Los recién nacidos muestran un contraste más marcado entre los costados oscuros y el dorso pardusco (tono de fondo amarillento-grisáceo) y tienen la cola azul brillante; este último color se mantiene hasta alrededor del año de edad.

Distribución

Endemismo de los montes de León y aledaños.

Variaciones geográficas

Los individuos que habitan sobre pizarras (como, por ejemplo, en Teleno) son netamente más oscuros y menos reticulados que aquéllos que viven sobre granitos (Sanabria).

Especies similares

Todas las demás lagartijas del género Iberolacerta correspondientes al oeste y noroeste de la Península Ibérica poseen un menor número de ocelos axilares. La lagartija serrana, que es la más similar y la que tiene poblaciones más próximas al área de distribución de la lagartija leonesa, no suele tener la escama supranasal en contacto con la primera escama loreal; pero en Galicia y zonas cercanas a Iberolacerta galani exterioriza a menudo una escama supernumeraria entre las prefrontales (más del 50 % de los especímenes estudiados en las poblaciones gallegas de Iberolacerta monticola más cercanas al área de distribución de Iberolacerta galani, frente al 13% en los especímenes de esta última).

En cuanto a lo restante, los machos de la lagartija serrana tienen las patas anteriores más cortas que los machos de la lagartija leonesa, en tanto que las hembras de la primera tienen las patas posteriores más cortas que las hembras de Iberolacerta galani. La lagartija de Bocage, que a diferencia de las demás lberolacerta es simpátrica con la lagartija leonesa, a veces tiene el vientre amarillo, asalmonado o anaranjado (mas nunca verde), presenta numerosas manchas oscuras y redondeadas en las escamas submaxilares y guiares y, lo que es más diagnóstico: carece de ocelos axilares.

Hábitat

Especie claramente rupícola y relativamente alpina. Aunque es posible verla en laderas o en lechos de arroyos con cantos rodados de alta montaña, casi siempre se encuentra en zonas rocosas por encima del límite de los bosques, con sustrato de pizarras, de cuarcitas o de rocas ígneas. Propia de áreas de clima notablemente frío, alpino, esta especie habita en zonas ocupadas en su mayoría por las asociaciones vegetales del enebro enano (Genisto sanabrensis-Juniperetum nanae) o sus series de degradación. A diferencia de la lagartija cantábrica, que puede llegar hasta el nivel del mar, la lagartija leonesa se encuentra desde 1.100 hasta unos 2.500 m.

Biología de la lagartija leonesa

Diurna. Suele contemplarse en zonas rocosas o pedregales. Apenas se conoce. En 2004 se observó una puesta de cinco huevos en Sanabria y en 2005 otra de al menos cuatro huevos en el macizo del Teleno; ambas puestas eclosionaron en agosto. En ese mismo mes del 2005 también se documentaron seis neonatos activos en el macizo del Teleno.

Estado de sus poblaciones

La lagartija leonesa es una especie estrictamente protegida. Si bien no está catalogada en el Libro Rojo, la UICN la considera como casi amenazada (NT); ya que las poblaciones del Teleno podrían acabar estando amenazadas por el turismo y sus infraestructuras, así como por las actividades de minería a cielo abierto que también podrían afectar a otras poblaciones de Trevinca.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.

 


 

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Lagarto gigante de la Gomera (Gallotia bravoana)

Lagarto gigante de la Gomera (Gallotia bravoana)Lagarto gigante de la Gomera (Gallotia bravoana)

Descripción del adulto del lagarto gigante de la Gomera

Lagarto de gran tamaño (en torno a los 40 cm; sólo superado por los lagartos gigantes de El Hierro y de Gran Canaria) y muy robusto, con 16-18 escamas ventrales a través del centro del cuerpo y con sólo 4 escamas supralabiales delante de la escama subocular. Collar ligeramente aserrado; escama masetérica definida, aunque pequeña; escama timpánica presente. Suele exhibir 3-5 escamas supratemporales y tiene las escamas temporales grandes (en número de 21 a 27). Escamas dorsales pequeñas. Coloración dorsal negruzca en los machos y marrón oscura en las hembras; estas últimas tienen una serie longitudinal de 15 ocelos negros y una serie de 9 o 10 líneas transversales de color crema a cada lado de la región vertebral. Costados con dos hileras de ocelos azulados, pequeños e inconspicuos. Partes inferiores de color blanco marfil, incluida la garganta; este color se extiende hacia el maxilar inferior, las comisuras bucales y los lados del cuello, especialmente en los machos. En algunos de ellos se observan tonalidades rosadas en las comisuras bucales, especialmente en la época de celo.

Dimorfismo sexual

No se ha descrito.

Descripción de juvenil del lagarto gigante de la Gomera

Los jóvenes carecen de la coloración pálida en mandíbulas y cuello, y tienen el dorso de color gris pardo con 18 ocelos negros y 11 hileras transversales de color crema a cada lado de la región vertebral. En los costados presentan cinco series longitudinales de ocelos de color azul celeste y sus partes inferiores son de color crema con tonalidades verdosas.

Distribución

Endemismo insular de La Gomera: riscos de la Mérica y pie de monte anexo en Valle Gran Rey.

Variaciones geográficas

No se han descrito.

Especies similares

El lagarto de Boettger es más esbelto y mucho más pequeño, carece de la coloración pálida en mandíbulas y cuello, y tiene la garganta negra en vez de blanco marfil; además, sólo tiene 10-12 escamas ventrales a través del centro del cuerpo y tiene cinco supralabiales en lugar de cuatro.

Hábitat

Aunque en el pasado ocupaba probablemente la mayor parte de los ambientes de La Gomera, excepto las zonas altas de laurisilva —y por lo que indican los restos subfósiles, debía ser más abundante y tenía mayores dimensiones a altitudes inferiores a 250 m—, hoy en día está limitado a un único acantilado de 600 m de altitud, concretamente en los bancales del risco de La Mérica y de su pie de monte Quiebracanillas, situados en el parque rural de Valle Gran Rey. Tanto en la base del acantilado, en la que se acumulan grandes cantos rodados, como en el propio risco crece una vegetación formada por matorral xérico.

Biología del lagarto gigante de la Gomera

Preferentemente diurno. No se conocen muy bien sus costumbres; mas se supone que no diferirán mucho de los demás grandes lagartos canarios. La época de celo se produce en mayo y junio, y a continuación muestra un pico de actividad en verano. Las hembras reabran una única puesta de 3-8 huevos en junio y julio; pero los años más secos no llegan a reproducirse. Se observan eclosiones entre finales de agosto y principios de septiembre.

Estado de sus poblaciones

El lagarto gigante de la Gomera está en grave peligro de extinción: en 1999 se descubrieron apenas una docena de ejemplares y si bien más tarde se descubrieron otros pocos, la fragmentada población total no llega a un centenar de individuos salvajes en un área inferior a dos hectáreas. Está estrictamente protegido y a partir de 2001 se ha detectado un incremento de la población. Tanto la UICN como el Libro Rojo incluyen esta especie en la categoría de peligro crítico (CR). A raíz del programa de cría en cautividad, se están empezando a estudiar distintos puntos de liberación en áreas protegidas de la isla.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.


 

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Lagarto canario moteado (Gallotia intermedia)

Lagarto canario moteado (Gallotia intermedia)Lagarto canario moteado (Gallotia intermedia).

Descripción del adulto del lagarto canario moteado

Lagarto de tamaño medio-grande y aspecto muy robusto, con 16-18 (rara vez 14) escamas ventrales por el centro del cuerpo y con la escama parietal netamente doblada formando un ángulo hacia abajo a cada lado de la cabeza. Presenta el collar ligeramente aserrado; escama masetérica diferenciada escama timpánica presente. Suele contar con 3-5 escamas supratemporales y una escamas temporales pequeñas (en número de 38 a 90). Escamas dorsales pequeñas, granulares en el dorso y aquilladas en los costados. Dorso pardo-negruzco, por lo general reticulado con pequeñas manchas de color amarillo claro, azul o gris pálido. Costados pardo-negruzcos con manchas grises u ocráceas, o bien con una serie superior de ocelos azules y otra inferior de ocelos amarillos. Algunos individuos tienen una coloración dorsal más uniforme. Garganta de color gris pálido con dos franjas convergentes algo más oscuras y vientre gris amarillento.

Dimorfismo sexual

No se ha descrito.

Descripción de juvenil del lagarto canario moteado

Los jóvenes tienen el dorso pardo grisáceo con manchas amarillas bien visibles, ocelos azules en los costados y la parte superior parda o gris anaranjada con manchas más claras en varias escamas.

Distribución

Endemismo de Tenerife: macizo de Teno (extremo occidental) y Mesa de Guaza (extremo S).

Variaciones geográficas

Los ejemplares del risco de la Hábiga son de color gris pardusco, sin nada de amarillo en el dorso o en las patas, y carecen de ocelos laterales amarillos o azules.

Especies similares

El lagarto tizón, que es el único lacértido simpátrico con el lagarto canario moteado, suele exhibir menos escamas ventrales a través del centro del cuerpo y exterioriza una serie de libreas muy distintas y por lo general mucho más vistosas que las de Gallotia intermedia.

Hábitat

Es probable que en el pasado ocupara la mayor parte de los ambientes de Tenerife, en la actualidad está restringido al macizo de Teno en el extremo occidental de la isla, a una pequeña zona costera en el extremo oeste y a la Mesa de Guaza en el extremo sur. En el macizo de Teno, habita en acantilados muy verticales, canchales y cornisas, con una vegetación xérica, poco diversificada y escasa o a veces nula, y a escasa altura sobre el nivel del mar; mientras que en la Mesa de Guaza ocupa laderas menos empinadas.

Biología del lagarto canario moteado

Diurno. Se conoce muy poco sobre él; pero probablemente se comporta da manera similar a los otros lagartos canarios gigantes. Convive con el lagarto tizón (Gallotia galloti). Se desconoce su biología de la reproducción, al igual que sus patrones de actividad.

Estado de sus poblaciones

El lagarto canario moteado está en grave peligro porque apenas sobreviven unos centenares de ejemplares; por lo que está estrictamente protegido. Gracias a las medidas de protección, la población de la Mesa de Guaza, con un centenar de ejemplares, está actualmente en aumento. Este incremento de una de sus poblaciones no impide que tanto la UICN como el Libro Rajo lo consideren en peligro crítico (CR). Se ha presentado un proyecto de ley que rebaja su categoría a vulnerable, medida que no comparte en absoluto la Asociación Española de Herpetología.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.


 

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La explotación de las personas

¡Derechos Animales ya! - Cita de George Orwell en tiempos de engaño universalSi queremos un mundo justo, hay que promover y actuar con justicia para todos los individuos sin incurrir en discriminaciones arbitrarias. Los animales también son personas y merecen respeto.

Si queremos cambiar el mundo hay que reconocer las injusticias

Las personas se encuentran actualmente en la época, de lejos, más injusta jamás acontecida. En nuestra historia se han sucedido guerras, devastaciones y otras acciones inaceptables; pero nunca antes había habido tantos millones de personas explotadas y exterminadas por una poderosa minoría. Todo esto ocurre con la participación, mediante la perpetuación y ante la impasibilidad de esa misma minoría; un número proporcionalmente reducido de individuos que se consideran especiales y con derechos exclusivos sobre los demás. ¿Por qué no cambiamos nuestra mentalidad para dejar de oprimir a esas personas?

La explotación ha variado muy superficialmente con el transcurso del tiempo. El paso de los siglos sólo ha servido para adecuar y perpetuar los regímenes sociales, políticos y económicos; y consolidar la exclusión moral de quienes son diferentes en apariencia. Nuestra cultura nos ha condicionado despreciar a otras culturas. Nuestro pensamiento nos permite ver las disimilitudes más fácilmente que las similitudes. El escaso uso de la razón y los prejuicios han condicionado la situación que hoy viven la mayor parte de las personas. Apenas estamos empezando a vislumbrar las raíces del problema presente y cómo enmendar el pasado.

Para la mayoría de las personas, tanto el entorno como la esperanza y calidad de vida se han visto reducidos a escala mundial. Vivir hoy en la Tierra es el mismísimo averno bíblico y una pesadilla interminable para millones de individuos. Así, por ejemplo, los moradores de la selva sufren cada día el atentado del capital maderero y los habitantes de la sabana soportan estoicamente la penetración de otras personas que sólo buscan asesinarlos por diversos motivos. No obstante, la vasta totalidad de las personas no goza en su vida ni del mísero significado del sustantivo «libertad» antes o durante su explotación.

¡Derechos Animales ya! - Cordero marcado para el mataderoCordero marcado para su venta o para el matadero. Los animales de todo el mundo son objetos y esclavos al servicio del ser humano. Fotografía tomada por Irene Aparicio Estrada en el Museo de la Vida Rural (Museum Rurallife) en Escocia.

Debemos reconocer la explotación de todas las personas

Los tipos y fines con que se explota a las personas son muy numerosos. Hay personas cuya existencia está condenada para servir a la minoría mediante sus actos, obligadas a realizar trabajos pesados y esfuerzos desmedidos para cumplir con las intenciones egoístas de dichas personas. Hay personas destinadas a nacer para morir con objeto de producir algún producto basado en su propia fisionomía o a soportar la esclavitud a cambio de brindar algún producto que posteriormente les robará la minoría. Y también hay personas designadas para acabar muertas en el intento de salvar a otras personas enfermas que constituyen susodicha minoría. Todas estas personas han padecido toda clase de opresiones históricas y una profunda manipulación a todos los niveles.

Hay casos muy llamativos y concretos para los cuales esta minoría de personas parece mostrar cierto interés por la mayoría. Así, tenemos organizaciones que hablan a favor de tales desfavorecidos y se esfuerzan con el propósito de salvar a algunas personas de la miseria. Sin embargo, apenas se actúa con altruismo ni existe un fin ético detrás de cada manifestación.

Ya sea por desconocimiento o hipocresía, hay gente que no duda en afirmar que no todas las personas valemos lo mismo y sólo se centran en defender a individuos de un determinado color o según alguna variable igualmente arbitraria. De manera análoga, hay gente que no vacila en asegurar que no hay nada de malo en explotar a las personas de otras especies; pues proclaman que algunas personas —pero no ellas mismas— existen en este mundo para dicha finalidad. ¿Quién está acaso legitimado para imponer designios a otras personas?

El efecto de los medios de comunicación sobre la ideología social se manifiesta cada vez más acentuado. El orden actual pretende el statu quo definitivo a cualquier precio; pues a la absoluta minoría no le importa nadie menos minoritario que sí misma. Debido a ello, la mayoría de las personas está en el absoluto desamparo mediático a pesar de que sus intereses son tan importantes para ellos como lo son los suyos para esta minoría.

¿Por qué no abrimos los ojos? ¿Por qué no queremos sentirnos ni mínimamente responsables al participar, incentivar o fomentar la explotación de millones de personas?

¡Derechos Animales ya! - Oveja siendo esquilada (Museum Rurallife)Oveja siendo esquilada. Nótese la indefensión y la angustia de estos animales. Los animales de todo el mundo quedan sometidos a los gustos y placeres del ser humano. Fotografía tomada por Irene Aparicio Estrada en el Museo de la Vida Rural (Museum Rurallife) en Escocia.

Conclusión

Estudiándolo con objetividad, podemos asentir que ahora nos preocupamos por la mayoría de las personas en mayor grado frente a cuanto se preocupaban nuestros antepasados igualmente minoritarios. Aun así, todavía falta un largo camino por recorrer para llegar a aplicar una justicia mundial expresada hacia todas las personas y no solamente para quienes conforman la minoría.

¿Y usted? ¿Considera que el conjunto de las personas debiéramos tener derechos reconocidos sin importar si pertenecemos a la minoría o a la mayoría?

Si así es, entonces ha comprendido que los demás animales también son personas, que poseen intereses inalienables y que debemos dar el paso hacia el veganismo como principio universal basado en el rechazo a toda forma de explotación para todas las personas. Conseguirlo depende de nosotros, la parte mayoritaria de la minoría.

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