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Lagarto ágil (Lacerta agilis)

Lagarto ágil (Lacerta agilis)Lagarto ágil (Lacerta agilis).

Descripción del adulto del lagarto ágil

El lagarto ágil es el más pequeño de los lagartos ibéricos, con una longitud cabeza-cuerpo que sólo alcanza, excepcionalmente, los 11 cm. Aspecto general robusto y rechoncho, con los miembros relativamente cortos. Cabeza asimismo robusta, alta y corta, con el perfil superior convexo. La cola intacta puede ser hasta vez y media la longitud cabeza-cuerpo. El pliegue gular y el collar están bien patentes, éste último claramente aserrado. Las escamas del dorso y de los costados se muestran pequeñas y granulares. Se caracteriza por presentar, a lo largo del lomo, una ancha banda central de escamas diminutas. Las escamas de la cola son más grandes y alargadas; las ventrales aparecen anchas y ordenadas en seis a ocho filas longitudinales. Generalmente tiene de 15 a 25-30 g de peso.

Partes superiores con coloración de fondo amarillenta a verdosa, grisácea, marrón o parda, con una extensa banda longitudinal en el centro del dorso de color pardo, marrón o gris, interrumpida transversalmente por manchas blancas y negras. Típicamente existe una línea vertebral más clara que divide longitudinalmente en dos la banda dorsal. Ventralmente, los ejemplares se manifiestan blanquecinos o amarillentos a verdosos, con o sin motas oscuras.

Dimorfismo sexual

En los machos, la cabeza es más grande y fornida, el tronco más corto (por lo general, longitud cabeza-cuerpo hasta 85-90 mm) y la cola intacta relativamente más larga que en las hembras. En ellos, los poros femorales son más voluminosos, y en los flancos y muchas veces en los laterales de la cabeza exhiben tonos predominantemente amarillentos o verdosos (en especial, durante la época de celo) y profusamente moteados de negro. En las hembras, por el contrario, predominan los tonos pardos o marrones; además, los ejemplares de este sexo conservan muchas veces diseños juveniles basados en ocelos blanquecinos, el moteado oscuro suele mostrarse más intenso y profundo en los machos que en las hembras.

Descripción del juvenil del lagarto ágil

Los recién nacidos miden comúnmente entre 25 y 32 mm de largura cabeza-cuerpo, tienen la cola ligeramente más larga y un peso comprendido entre 0,60 y 0,75 g. Las partes superiores son de color marrón o pardo, con la banda vertebral más o menos insinuada y con llamativos ocelos blanquecinos orlados de oscuro. Ventralmente son blanquecinos a amarillentos, con o sin motas oscuras. En los subadultos predominan los tonos pardos o marrones por el dorso y los costados, con banda transversal patente.

Distribución

Se trata de una especie de amplia distribución paleártica: desde Inglaterra, Francia y noreste de España hasta el lago Baikal y el noroeste de China. En Europa, su límite septentrional se encuentra en el sur de Suecia y noroeste de Rusia (región de Karelia), y llega, hacia el sur, al centro de Grecia (montes Pindos). En la península ibérica está restringida a Andorra y a las comarcas catalanas de la Cerdanya y el Ripollés. Su presencia en el valle de Arán parece descartada.

Variaciones geográficas

No se han descrito para la Península. La forma que habita en los Pirineos se considera una subespecie diferenciada de otras formas europeas (Lacerta agilis garzoni), su validez taxonómica se puso en entredicho por numerosos autores. Sin embargo, estudios bioquímicos posteriores demostraron un grado de diferenciación relativamente elevado, lo que sirvió para refrendar el nivel subespecífico de dichas poblaciones.

Especies similares

Es la única especie de lacértido ibérico que presenta un diseño con banda vertebral de escamas dorsales más pequeñas.

Hábitat

En la península ibérica prefiere zonas de abetales y de pinares con espesa vegetación herbácea o arbustiva y situados entre los 1.400 y 2.000 m de altitud, con una pluviosidad media de más de 1.000 mm y una temperatura anual media inferior a 9 °C. Presente también prados alpinos y turberas.

Biología del lagarto ágil

El comienzo de la actividad anual de esta especie suele ocurrir en abril o mayo. Ésta se ve muy restringida a finales de septiembre, en octubre las observaciones de ejemplares ya no existen o son esporádicas. Cuando están activos, la temperatura corporal media ronda los 30 °C.

La época de celo empieza poco después de la hibernación. Durante su periodo receptivo, las hembras de lagarto ágil parecen aceptar a cualquier macho que las pretenda, independientemente de su tamaño corporal. No obstante, los machos más pequeños se muestran incapaces de mantener conductas de custodia o vigilancia de la hembra tan efectivas como los ejemplares grandes, por lo que logran un número menor de descendientes por puesta. Análogamente se ha demostrado también que el orden en el cual se aparean diferentes machos con la misma hembra no afecta al número de descendientes que cada uno de ellos a va producir en la correspondiente ovoposición. En el Pirineo se han registrado cópulas en mayo y junio, y la mayoría de las puestas se producen durante este último mes. Al parecer, las hembras pirenaicas sólo realizan una puesta por temporada; ésta incluye de 6 a 14 huevos que miden, como media, 12-15 mm de longitud por 7-10 mm de anchura. Los primeros recién nacidos aparecen generalmente a mediados de agosto, y las eclosiones se prolongan hasta septiembre. En poblaciones europeas, la madurez sexual no se alcanza hasta los 2 ó 3 años de edad.

Son básicamente insectívoros: consumen principalmente escarabajos, saltamontes y afines, y completan su dieta con otros insectos y sus larvas, arácnidos, babosas y caracoles, lombrices de tierra y artrópodos diversos. En poblaciones europeas se cita asimismo el consumo, por parte de adultos, de pequeños vertebrados e incluso juveniles de su propia especie.

En España solamente se conoce la captura de lagartos ágiles «a manos de» la culebra lisa europea; pero sus depredadores potenciales son numerosos, a juzgar por la larga lista de enemigos naturales conocidos en Europa; en ésta se incluyen, entre otros, numerosas aves, sobre todo rapaces nocturnas y diurnas, y algunas especies de serpientes.

Estado de sus poblaciones

Aunque el lagarto ágil puede resultar localmente abundante, lo cierto es que lo restringido de su área de distribución y el aislamiento de algunas poblaciones la convierte, en nuestro territorio, en una especie vulnerable. Se desconoce el impacto real que ha causado y causa la proliferación de infraestructuras turísticas de montaña sobre algunas poblaciones pirenaicas.

Referencias

Amat et al. (1996), Arribas (1995), Barbadillo (1998), Llorente et al. (1997), Olsson y Shine (1997), Olsson et al. (1996), Pérez-Mellado (1998).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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Lagartija de Marruecos (Scelarcis perspicillata)

Juvenil de lagartija de Marruecos (Scelarcis perspicillata). Autor: Jorge Íñiguez Yarza.

La lagartija de marruecos (Scelarcis perspicillata) es esbelta y de tamaño medio, con 40 a 60 mm de longitud cabeza-cuerpo. El tronco y, sobre todo, la cabeza están claramente aplanados. Patas relativamente largas. Las escamas centrales del párpado inferior son transparentes, de modo que resulta posible verle el ojo incluso cuando los párpados están cerrados. Las escamas dorsales son muy pequeñas y numerosas: generalmente se contabilizan entre 37 y 50 en una línea transversal hacia el centro del cuerpo. Las escamas ventrales se hallan ordenadas en 10-12 filas longitudinales.

En las poblaciones menorquinas, el dorso presenta un diseño reticulado de manchas negras y blancuzcas más o menos redondeadas sobre un fondo grisáceo, pardo o verdoso oscuro. La zona se muestra ventral blanca, gris clara o con tonalidades ligeramente verdosas o azuladas.

Dimorfismo sexual

No se ha descrito dimorfismo sexual ni en la coloración ni en el diseño pero, aparentemente, la cabeza es más ancha y robusta en los machos que en las hembras.

Descripción del juvenil de la lagartija de Marruecos

Semejantes en diseño y coloración a los adultos; mas con la cola de tonos azulados, bien contrastada respecto a la coloración dorsal.

Distribución

Se trata de un endemismo norteafricano que ocupa desde el noreste de Marruecos hasta la región de Orán, en Argelia. Se introdujo en época histórica en la isla de Menorca, donde habita tanto en el oeste, al sur de Ciutadella, como en el norte (zona de Cavallería) y el este (alrededores del puerto Maó).

Variaciones geográficas

Tradicionalmente se han reconocido tres subespecies de lagartijas de Marruecos para las poblaciones norteafricanas de esta especie, mientras que a las lagartijas presentes en Menorca se las ha asignado a la especie nominal. No obstante, aún faltan estudios pendientes y el asunto queda abierto a investigaciones futuras.

Especies similares

La lagartija de Marruecos se distingue del resto de lacértidos ibero-baleares por la presencia de la ventana transparente en los párpados y la posesión de diez hileras longitudinales de escamas ventrales; mientras que en las restantes lagartijas del género Podarcis, de tamaño corporal similar, siempre existe un número menor de filas de escamas. En el campo es fácilmente distinguible de la lagartija italiana, también presente en Menorca, gracias al característico diseño reticulado negruzco y blanco, muy diferente de la configuración verde con manchas irregulares negras propia de la lagartija italiana. El tamaño de su cuerpo se ve asimismo inferior y está más aplastada dorsoventralmente.

Hábitat

En Menorca se comporta como una lagartija claramente rupícola que ocupa con preferencia los muros de «piedra seca» o tanques que cubren de modo característico buena parte de la superficie insular. Igualmente se lo ha observado en áreas de matorral disperso con abundancia de refugios rocosos. No parece penetrar en las zonas arbustivas más densas ni en los bosques.

Biología de la lagartija de Marruecos

En Menorca no parece permanecer activa durante todo el año, si bien la longitud del periodo de reposo depende de la dureza del invierno.

En Marruecos, el periodo de celo se verifica a lo largo de la primavera y se conocen varias puestas anuales en junio que constan de uno a cuatro huevos. En Menorca se describen hembras ovadas durante el mes de julio; cada una porta de uno a tres huevos oviductales alargados, de 12-17 mm de largura por 6,5-8 de anchura.

En el norte de África es una especie insectívora; aunque en ocasiones puede consumir frutos carnosos. Se desconoce su dieta en Menorca. Aquí no se han señalado depredadores; pero es probable que, como le ocurre a la lagartija italiana, sea capturada por gatos asilvestrados, cernícalos, otras pequeñas aves de presa, culebras de cogulla y de escalera, y erizos.

Estado de sus poblaciones

La lagartija de Marruecos no se considera globalmente una especie amenazada. Sin embargo, se desconoce el estado actual de las poblaciones menorquinas; éstas se asientas en buena medida sobre zonas sometidas a una fuerte presión turística, lo que podría afectar a la lagartija de Marruecos a causa de su tendencia antropófila bastante acusada.

Referencias

Alcover y Mayol (1981), Barbadillo (1987), Bons (1968), Estebal et al. (1994), Mateo (1997), Mateo y Cano (1991), Mayol (1985), Pérez-Mellado (1998), Richter (1986).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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Lagartija de turbera (Zootoca vivipara)

Lagartija de turbera (Zootoca vivipara)Lagartija de turbera (Zootoca vivipara).

Descripción del adulto de la lagartija de turbera

Lagartija de turbera (Zootoca vivipara) es de pequeño tamaño que en nuestro territorio ara vez alcanza los 65 mm de longitud cabeza-cuerpo. Cabeza relativamente robusta, no aplanada, alta y corta, con el perfil superior convexo y el hocico redondeado. Cuerpo de sección redondeada, no aplanado, recubierto dorsal y lateralmente por escamas granulares bien apreciables a simple vista; de éstas se contabilizan, transversalmente, entre 29 y 36 en el centro del cuerpo. Pliegue gular patente y collar claramente aserrado. Miembros bastante cortos. Cola gruesa y de sección cilíndrica, recubierta por escamas grandes y fuertemente aquilladas. Normalmente, hasta 4 g de peso.

Partes superiores de color marrón, pardo a pardo rojizo, con una línea vertebral oscura, a veces interrumpida o ausente. Habitualmente existe a cada lado una banda lateral marrón o pardo-rojiza a negra, delimitada en parte superior por una hilera más clara más o menos evidente. En ocasiones, por encima de la banda existe otra fila más oscura que puede ser continua o discontinua. Partes inferiores blanquecinas o amarillas, más raramente anaranjadas, con o sin manchas o motas oscuras, y más frecuentes en la región cloacal y caudal.

Dimorfismo sexual

En los machos, la cabeza es algo más ancha y robusta, el tronco, más corto, y la cola intacta parcialmente más larga en relación con la largura cabeza-cuerpo; además, en ellos, los poros femorales son más voluminosos y la base de la cola está visiblemente ensanchada por la presencia de los hemipenes, sobre todo, durante la época de celo. Los diseños contrastados, los tonos ventrales amarillos intensos y la coloración ventral oscura son más habituales o evidentes en los machos. Por su parte, las hembras alcanzan mayor longitud corporal al poseer el tronco más elongado. Algunas presentan diseños uniformes o carecen de pigmentación oscura.

Descripción de juvenil de la lagartija de turbera

Los recién nacidos son muy pequeños (entre 15 y 22 mm de longitud cabeza-cuerpo), con un peso medio de unos 0,2 g. En ellos predominan tonos dorsales muy oscuros o negros, principalmente por la zona superior del cuerpo y de la cola. Los subadultos exhiben coloraciones y diseños tan variables como los adultos.

Distribución

La lagartija de turbera es una especie de amplísima distribución, desde Irlanda y Galicia, al oeste, a través de gran parte de Europa y Asia, hasta las islas Sakhalin, en el mar de China. Es el reptil que alcanza latitudes más norteñas y se halla hasta los 70º latitud norte en Noruega. En Europa llega, hacia el sur, al extremo norte de la península Ibérica, Rumanía y Bulgaria. En España se restringe a los Pirineos, País Vasco, Cantabria, norte de Burgos y León, y algunas localidades lucenses (sierras de Xistral y de Ancares).

Variaciones geográficas

No se han descrito variaciones significativas para la Península.

Especies similares

Es la única especie de su tamaño que tiene el collar claramente aserrado. La lagartija de bocage suele manifestar también el vientre amarillo; pero tiene la cabeza comparativamente mucho más larga, el cuerpo no tan cilíndrico, los miembros más alargados y las escamas dorsales más diminutas.

Hábitat

Vive desde el nivel del mar en la cornisa cantábrica hasta los 2.100 m en la cordillera Cantábrica y los 2.400 m en los Pirineos. Es una especie muy higrófila que se encuentra mayormente en turberas y en sus alrededores, prados húmedos o alpinos, linderos y áreas aclaradas en hayedos, bosques de roble albar y afines, e incluso en los márgenes de arroyo de montaña.

Biología de la lagartija de turbera

En todas las poblaciones ibéricas existe un periodo de inactividad anual de duración variable, dependiendo de la altitud. Generalmente, las primeras observaciones de adultos acontecen en marzo o abril, y los machos son los primeros en abandonar sus refugios invernales. A partir de la segunda quincena de septiembre, la actividad de los adultos decae considerablemente, y la mayoría de las observaciones corresponden a juveniles e inmaduros. La temperatura corporal de actividad se sitúa entre 30 y 33 ºC.

La época de celo se inicia algunas semanas después de la hibernación, y la mayor parte de las cópulas se producen entre abril y junio. Los estímulos visuales desempeñan un papel preponderante en la detección de las hembras por parte de los machos; éstos persiguen a la hembra e intentan sujetarla a base de mordiscos en la cola, los miembros posteriores y, finalmente, los costados, tras lo cual arquean el cuerpo y consuman la cópula, que es de duración muy variable (entre unos cuantos segundos y más de 45 minutos).

En las poblaciones ibéricas, las hembras son ovíparas y suelen realizar una única puesta por temporada; ésta se compone de uno a trece huevos, habitualmente entre cuatro y siete, que miden, por lo general, 10-12 mm de longitud y 8-10 mm de anchura. El periodo de permanencia de los huevos en el interior de la hembra es muy prolongado, de manera que cuando realiza la ovoposición, de finales de junio a finales de agosto, los embriones están en un estado de desarrollo avanzado; por este motivo, la incubación es relativamente corta, con una duración de unos 31 días a una temperatura media de 22 ºC. La mayoría de las eclosiones ocurren en agosto y septiembre, aunque existen casos de hembras que hibernan estando ovadas. En las poblaciones pirenaicas, la madurez sexual se alcanza con una longitud cabeza-cuerpo de 43 mm. Según las poblaciones, la longevidad estimada varía entre 5 y 8 años.

Se alimenta fundamentalmente de arácnidos, insectos y otros artrópodos, aunque también consume pequeños caracoles, babosas y lombrices de tierra.

Entre sus depredadores se citan, entre otros, varias especies de reptiles (víboras áspid y de Seoane, culebra lisa europea e incluso luciones) y numerosas aves (cernícalo vulgar, esmerejón, aguilucho pálido, mochuelo, lechuza campestre, mirlo capiblanco, zorzal común, petirrojo, urogallo, ect.).

Estado de sus poblaciones

En conjunto, las poblaciones ibéricas de la lagartija de turbera pueden considerarse como no amenazadas. Únicamente está comprometida la supervivencia de las poblaciones gallegas y de otras marginales, dado su aislamiento y su estrecha dependencia de la conservación de hábitats favorables, especialmente de las turberas.

Referencias

Arrayago et al. (1996), Barbadillo y Bauwens (1997), Barbadillo et al. (1995), Bea et al (1990), Braña (1986), Braña y Arrayado (1997), Braña et al. (1991), Heulin et al (1989), Heulin et al (1997), Pérez-Mellado (1998).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

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