Archivo por meses: febrero 2015

Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi)

Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi)Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi).

Descripción del adulto del lagarto verdinegro

El lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) es de tamaño medio que alcanza hasta 13,5 cm de longitud cabeza-cuerpo. Cola intacta que mide desde 1,5 hasta casi dos veces la longitud cabeza-cuerpo. Tanto la cabeza como el cuerpo son robustos. Las escamas gulares poseen bordes redondeados. Collar con borde aserrado. Escama occipital a menudo grande y de contorno trapezoidal. Escamas dorsales redondeadas a ovaladas y dispuestas en número de 45 a 58 en una línea transversal hacia el centro del cuerpo. Escamas ventrales repartidas por lo general en ocho filas longitudinales (ocasionalmente, en diez; y, más raramente, en sólo seis).

Zona superior de la cabeza, patas y cola de tonos pardos. El dorso es muy variable, desde un reticulado fino de pequeños puntos verdes y negros uniformemente distribuidos, hasta un fondo verdoso o pardo sobre el cual se extienden grandes manchas negruzcas.

Dimorfismo sexual

Los machos, de tamaño corporal menor que las hembras y cabeza más robusta, poseen dorso de color verde o amarillento finamente reticulado o punteado de negro y vientre amarillo, con pequeñas manchas negras sobre la práctica totalidad de las escamas ventrales. La garganta es de color blanco sucio o crema, salvo en el periodo de celo, cuando adquiere un tono azul intenso que se extiende con frecuencia a toda la cabeza.

Las hembras cuentan con una cola relativamente más larga que los machos; el dorso presenta tonos de fondo pardos o verdosos encima de los cuales aparecen manchas negruzcas generalmente dispuestas en dos anchas bandas dorsolaterales; pero también más irregularmente distribuidas en otros individuos. En algunas hembras se ha observado asimismo la casi total desaparición de dichas manchas, así como una coloración azul a los lados de la cabeza y en la garganta similar a la característica de los machos en celo.

Descripción del juvenil del lagarto verdinegro

Los recién nacidos miden normalmente entre 27 y 36 mm de longitud cabeza-cuerpo y entre 30 y 56 mm de longitud de cola, con un peso medio que suele oscilar entre 0,7 y 1 g. La cabeza es muy robusta. Dorso y costados de color pardo negruzco. Los flancos poseen además numerosas manchas amarillentas o blanquecinas, ribeteadas con una fina hilera negra y de forma irregular. Cola amarillenta.

Distribución

Lagarto verdinegro es un endemismo de la península ibérica. Presente en todo el cuadrante noroccidental, que abarca toda Galicia, el tercio norte de Portugal, la cordillera Cantábrica y el País Vasco. En la zona cantábrica penetra por el sur hasta el norte de Zamora, Palencia y León. Después, desaparece de toda la submeseta norte de condiciones climáticas continentales para entrar nuevamente hacia el interior a través del sistema Central, desde la sierra de la Estrella, en Portugal, hasta su extremo más oriental, la sierra de Ayllón. Por la costa atlántica portuguesa hacia el sur hasta la latitud de Lisboa.

Más allá encontramos poblaciones aisladas en regiones de condiciones ambientales apropiadas (pluviosidad más elevada). Es el caso de las sierras de Montejunto, Sintra, Monchique y Sâo Mamede, en Portugal, y de Villuercas, Guadalupe, Montes de Toledo, Valencia de Alcántara y este de Sierra Morena, en España. Toda el área de distribución se caracteriza por poseer precipitaciones de al menos 800 mm anuales y temperaturas medias anuales superiores a los 4 ºC.

Variaciones geográficas

Entre los individuos del noroeste de la Península y los del sistema Central existen algunas diferencias menores en el número de escamas en la garganta, la forma y tamaño de algunas ciertas escamas de la cabeza, y la coloración; pero ello no ha originado la descripción de razas geográficas, de modo que se considera a la especie como monotípica.

Especies similares

El lagarto verdinegro suele ser inconfundible en la zona geográfica que ocupa. Únicamente en el norte de su área de distribución convive, en algunas localidades, con el lagarto verde, del que se diferencia por poseer, especialmente los machos, una pigmentación ventral intensa de pequeñas manchas negras que no suelen estar presentes en el lagarto verde. Además, las escamas dorsales están ligeramente carenadas en el lagarto verde y son lisas en el verdinegro. Por último, las escamas de la garganta del lagarto verde son planas y de bordes finos, y se encuentran imbricadas unas con otras; en el lagarto verdinegro, por el contrario, tales escamas tienen bordes redondeados y no se hallan imbricadas.

Hábitat

Ocupa preferentemente hábitats húmedos, en muchos casos cercanos a cursos de agua, en zonas de pastizal, lindes de bosque y áreas arbustivas en el dominio de robledos o bosques caducifolios, así como en las formaciones vegetales resultantes de su degradación. Presente desde el nivel del mar hasta los 2.100 de altitud en la sierra de Gredos.

Biología del lagarto verdinegro

En casi todas las poblaciones, los machos comienzan su actividad anual antes que las hembras, hacia el mes de febrero o marzo; las hembras, por su parte, lo hacen incluso un mes después. El periodo de reposo invernal comienza hacia octubre. La temperatura corporal de individuos activos es de unos 31 o 32 ºC.

Durante el celo, los machos adquieren una coloración azul intensa muy característica en la garganta y lados de la cabeza. Pueden observarse cópulas desde abril a junio. Se conocen casos de apareamientos de un macho con varias hembras y también la situación contraria, es decir, el acceso de varios machos a la misma hembra. Las puestas suelen incluir de 11 a 18 huevos (rango de 7 a 24) con 11,5-17,5 mm de longitud por 8,2-11,7 mm de anchura y se realizan desde finales de mayo hasta principios de julio. Éstas suelen depositarse en suelos bien soleados y desprovistos de vegetación. También se ha observado el empleo de galerías abandonadas por topos para depositarlas. La eclosión se verifica tras un periodo de incubación de dos a tres meses. Sólo a partir del tercer año de vida alcanza la madurez sexual, que es aún más tardía, hasta el cuarto e incluso quinto años, en las hembras.

Se han detectado densidades de población muy variables, entre los 25 y 225 individuos por hectárea. En general, en las poblaciones naturales se observa un número algo superior de hembras que de machos adultos.

Se alimentan básicamente de insectos, sobre todo de moscas y mosquitos. En primavera destaca el consumo de escarabajos; mientras que en verano y otoño toman el relevo los saltamontes. Pueden también, de modo esporádico, consumir pequeños reptiles, como lagartijas serranas.

Entre los reptiles, se ha citado a la culebra lisa europea como depredadora del lagarto verdinegro. Entre las aves, se sabe de su captura por parte de cernícalos vulgares, ratoneros, halcones abejeros, aguiluchos cenizos y cigüeñas, y entre los mamíferos, las martas, ginetas y nutrias capturan asimismo, aunque de modo más esporádico, al lagarto verdinegro.

Estado de sus poblaciones

La destrucción de sus hábitats, sobre todo los sotos fluviales y de la vegetación en los márgenes de ríos y arroyos, es la principal amenaza para el lagarto verdinegro. Particularmente delicada parece la situación de las poblaciones más meridionales, aisladas unas de otras en claves de reducida superficie que pueden desaparecer ante alteraciones humanas.

Referencias

De la Riva (1987), Galán (1989), Marco (1994, 1997), Marco y Pérez-Mellado (1988, 1998), Marco y Pollo (1993), Pérez-Mellado (1998), Salvador (1984).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.


 

Pulse para ver imágenes de ampliación (Lacerta schreiberi)

Artículos relacionados

Lagartijas del Pirineo (pirenaica, pallaresa y aranesa)

Lagartija pirenaica de perfil (Iberolacerta bonnali) - Lagartijas del PirineoLagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali) vista de perfil, una de las especies típicas de lagartijas del Pirineo.

Las lagartijas del Pirineo

En los Pirineos aparecen toda una serie de poblaciones montanas de lagartijas que durante mucho tiempo se clasificaron como una subespecie de la lagartija serrana (Iberolacerta monticola bonnali). Estudios posteriores publicados en 1993 demostraron que se trataba de una especie diferente, la lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali), y para su designación se empleó el nombre latino de la raza geográfica hasta entonces considerada como válida.

En publicaciones más aún recientes, se ha considerado que la variabilidad entre las poblaciones halladas en distintos valles pirenaicos era merecedora de la descripción de otras dos especies: Iberolacerta aurelioi e Iberolacerta aranica, ésta última descrita inicialmente como una subespecie de la lagartija pirenaica, Iberolacerta bonnali. Para algunos autores, los Pirineos están habitados por tres especies distintas de lagartijas montanas.

El problema estriba en su diferenciación, la cual se basa fundamente en características cariológicas, es decir, en la estructura y número de los cromosomas de los individuos de cada población, lo que dificultad notablemente la elaboración de una descripción morfológica para cada una de tales formas. Más recientemente se fue aportando más información para la diagnosis de estas especies pirenaicas sobre la base de caracteres osteológicos, los cuales, obviamente, no permiten una distinción en vivo de las mismas.

Con todo ello, durante las últimas décadas ha faltado un acuerdo unánime entre los especialistas acerca de la validez de todas estas especies. Como regla general, se trata de un grupo de lagartijas de aspecto grácil y tamaño relativamente pequeño. Además, no suelen contar con más de quince poros femorales en cada uno de los muslos.

Consideraciones generales sobre las lagartijas del Pirineo

Hábitat

Las tres variedades de lagartijas pirenaicas ocupan un hábitat rupícola prácticamente idéntico en el piso alpino, altitudinalmente situado entre los 1.700 y los 2.940 m. Se han señalado, sin embargo, algunas diferencias de hábitat, como la aparente ausencia de lagartijas pallaresas en zonas graníticas; aunque una cita posterior de la especie en la vertiente francesa de los Pirineos corresponde a un área de estas características.

Especies similares

El conjunto de las lagartijas de los Pirineos es inconfundible respecto a cualquier otra especie de tamaño corporal parecido. De hecho, en dicha cadena montañosa tan sólo acostumbra a coincidir en algunas localidades con la lagartija roquera, la cual posee el dorso netamente contrastado con los costados, ausencia de tonos amarillentos ventrales y presencia manchas irregulares que forman un retículo en la garganta.

La lagartija aranesa raramente tendría manchas azules en las filas más exteriores de escamas ventrales; mientras que tales manchas estarían ausentes tanto en la lagartija pallaresa como en la pirenaica. La lagartija pirenaica cuenta, generalmente, con 24 cromosomas, aunque en algunas poblaciones se han descrito 26 cromosomas, los mismos que posee la lagartija pallaresa; ésta última está dotada, asimismo, de un partícular sistema de cromosomas sexuales.

Biología de las lagartijas del Pirineo

Activas exclusivamente durante los meses más favorables de la primavera y el verano, sufren un prolongado periodo de inactividad como consecuencia de las condiciones climáticas de las zonas de alta montaña donde viven.

Las puestas se realizan en julio; si bien se desconoce la variación en el número de huevos ni en la frecuencia anual de puestas. En un solo caso estudiado, la incubación se prolongó a lo largo de dos meses.

La lagartija pirenaica es insectívora. Existen muy pocos datos sobre su dieta; pero parece alimentarse sobre todo de moscas, saltamontes, hormigas, abejas y escarabajos. No se conocen todos sus enemigos naturales; mas se ha sugerido que las chovas podrían capturarlas. Se ha observado también depredación por parte de la víbora áspid.

Estado de sus poblaciones

El desconocimiento del estado actual de tales poblaciones no permite una evaluación adecuada de las amenazas que se ciernan sobre las lagartijas del Pirineo. Las poblaciones de lagartijas aranesa y pallaresa se consideran «en peligro» debido a lo reducido de su área de distribución; en cuanto al resto, las poblaciones asignadas a la lagartija pirenaica se juzgan «vulnerables». La existencia de estas especies pueden verse seriamente amenazadas por el desarrollo de estaciones de invierno y otras infraestructuras que destruyen el hábitat de alta montaña, así como por el coleccionismo científico ante el interés que despierta su rareza.

Referencias

Arribas (1993, 1994, 1996, 1997), Lantz (1927), Martínez-Rica (1997), Pérez-Mellado (1998), Pérez-Mellado et al. (1993).

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.

 

Pulse para ver imágenes de ampliación (Lagartijas del Pirineo)

Artículos relacionados

Lagartija aranesa (Iberolacerta aranica)

Lagartija aranesa (Iberolacerta aranica).Lagartija aranesa (Iberolacerta aranica).

Descripción del adulto de la lagartija aranesa

La lagartija aranesa (Iberolacerta aranica) es pequeña y grácil, con la cabeza y el cuerpo moderadamente aplanados debido a sus hábitos fisurícolas. Presenta unas órbitas oculares protuberantes y un collar liso. La escama rostral se halla siempre en amplio contacto con la escama frontonasal, y la supranasal roza la primera loreal (pasa por encima de la postnasal). Cuenta con tres grandes escamas bien diferenciadas en la zona temporal la masetérica, la timpánica y una intermedia entre ambas.

Dorso grisáceo o pardo-grisáceo, más o menos oscuro según el sustrato en que habitan y, a menudo, con un reflejo oliváceo claro, ligeramente metálico (especialmente después de la muda) y normalmente (el 80% de los machos y 60% de las hembras) con dos franjas o dos hileras de manchas negruzcas en la zona que ocupa la franja vertebral. Los costados son marrones oscuros, separados de la coloración dorsal por sendas franjas dorsolaterales claras (más difuminadas e incompletas que las líneas dorsolaterales de las lagartijas Podarcis).

De forma parecida a las demás lagartijas del subgénero Pyrenesaura, carece de ocelos axilares azules. Coloración ventral blanca (a veces blanco sucio), a menudo, pero no siempre (en el 90% de los machos y sólo en el 30% de las hembras) con pigmentación oscura tan sólo en el borde anterior de las escamas. Región gular con escasa pigmentación oscura; un 10% de los individuos (casi siempre machos) presenta motas azules en la hilera externa de escamas ventrales.

Dimorfismo sexual

Los machos adultos son algo menores que las hembras adultas en promedio, exhiben más hileras longitudinales de escamas ventrales y éstas tienen más frecuentemente los bordes anteriores oscuros. Por lo demás, algunos machos presentan un matiz verde malaquita en el dorso.

Descripción del juvenil de la lagartija aranesa

Las crías manifiestan un diseño dorsal similar, aunque algo más uniforme que los adultos y el borde anterior oscuro de sus escamas ventrales blancas es más conspicuo que en estos últimos, simplemente porque ocupa más superficie relativa; su cola se observa habitualmente gris o gris pardusca, como el dorso, si bien en algunas ocasiones es blanquecina.

Distribución

Endemismo del macizo de Mauberne y sus estribaciones, a caballo entre el valle de Aran (90% de su área de distribución) y el Ariège francés.

Variaciones geográficas

Entre los individuos del noroeste de la Península y los del sistema Central existen algunas diferencias menores en el número de escamas en la garganta, la forma y tamaño de algunas ciertas escamas de la cabeza, y la coloración; mas ello no ha originado la descripción de razas geográficas, de modo que se considera a la especie como monotípica.

Especies similares

La lagartija aranesa se diferencia de las lagartija pallaresa y la lagartija pirenaica por la presencia de una escama intermedia usualmente muy grande entre las escamas masetera y timpánica, y sobre todo, por su distribución restringida al macizo de Mauberne y zonas aledañas. De la lagartija pirenaica, también se distingue por su zona dorsolateral netamente más pálida, y de la lagartija pallaresa por la aparición ocasional de motas azules en las escamas ventrales externas, por sus tres escamas temporales muy grandes (masetérica muy pequeña en la lagartija pallaresa) y, principalmente, por tener el vientre blanco en lugar de amarillo.

Hábitat

Terrenos rocosos (afloramientos, canchales y taludes de roca, etc.) y herbazales pedregosos de alta montaña por encima del nivel de bosques a más de 1.940 m (1.900 m en Francia) de altitud, y hasta los 2.540 m. Estas áreas alpinas suelen estar cubiertas de nieve de octubre a mayo. Muestra predilección por los sustratos de pizarra, calizas paleozoicas y esquistos con bastante inclinación (aunque no es propia de lugares tan en pendiente como las lagartijas pirenaica y pallaresa) y que estén en vertientes de solana, sobre todo por la mañana; dentro de estas zonas orientadas en conjunto al sur, las lagartijas frecuentan más a menudo los tramos con orientación al este.

Aunque es habitual observarla sobre sustrato rocoso (en especial los adultos), también puede encontrarse cerca de torrentes y entre la hierba de los pastizales pedregosos (el hábitat preferido en la segunda mitad del verano), especialmente en las horas de más calor; pero casi nunca en zonas arbustivas. Por lo restante, tanto las hembras adultas como los jóvenes frecuentan a menudo las zonas de suelo desnudo, tipo de hábitat que suelen evitar los machos adultos.

Biología de la lagartija aranesa

Lagartija diurna, casi exclusivamente por la mañana: sobre todo, de 8 a 12 h (hora solar) y luego va disminuyendo hasta las 15 h. Según parece, es predominantemente tigmotérmica: antes de salir, suele calentarse bajo una piedra plana para poder tener la máxima energía desde el principio, sin tener que estar previamente inmóviles, tomando baños de sol. A medida que el sol va recalentando el sustrato rocoso, pueden desplazarse hacia zonas terrosas o con hierba, con temperatura menos extrema. Más que territorial, esta lagartija simplemente parece que deambula y arremete contra cualquier macho con que se tropieza.

Las cópulas acontecen poco después de emerger del letargo invernal, en la segunda quincena de mayo o la primera de junio. Las hembras realizan una sola puesta, entre mediados de junio y mediados de julio: de 2 a 5 huevos (3,44 en promedio). Eclosiones la segunda quincena de agosto; crías fácilmente visibles en septiembre y octubre. Letargo invernal muy prolongado: como mínimo de principios de octubre a mediados de mayo.

Estado de sus poblaciones

La lagartija aranesa es una especie rara, muy localizada y estrictamente protegida. Es uno de los vertebrados más amenazados de Europa. Según la UICN es una especie en peligro de extinción (EN); pero el Libro Rojo consideran que está en peligro crítico (CR) porque su población está en declive constante, su área de distribución es menor de 100 km2 y está muy fragmentada.

Referencias

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.

Pulse para ver imágenes de ampliación (Iberolacerta aranica)

Artículos relacionados
Lagartija-pallaresa-Iberolacerta-aurelioi

Lagartija pallaresa (Iberolacerta aurelioi)

Lagartija-pallaresa-Iberolacerta-aurelioi

Lagartija pallaresa sobre una roca.

Lagartija pallaresa tamaño relativo

Tamaño relativo.

Descripción del adulto

Lagartija pallaresa cabeza

Lagartija pequeña y grácil, con longitud cabeza-cuerpo de hasta 62 mm. Presenta unas órbitas oculares protuberantes y un collar liso. Escama rostral en contacto con la escama frontonasal y escama supranasal pegada a la primera loreal (pasa por encima de la postnasal). Escama masetérica a menudo muy reducida. Dorso netamente pardo, a veces con un ligero brillo oliváceo (especialmente aparente en los ejemplares recién mudados), algo metálico y generalmente con toda su superficie salpicada por pequeñas manchas negras; costados de color pardo muy oscuro, bordeados de negro y a veces separados de la coloración dorsal por sendas zonas dorsolaterales pálidas (esto último sobre todo en los machos).

Coloración ventral amarilla o naranja en los adultos, con pequeñas manchas de color negro intenso en el borde anterior de las escamas ventrales; garganta con escasa pigmentación oscura y siempre de una coloración blanca que contrasta con el amarillo del vientre. Como ocurre con las demás lagartijas del subgénero Pyrenesaura, carece de ocelos axilares azules y nunca posee motas azules en las escamas ventrales externas.

Lagartija pallaresa cuerpo entero

Dimorfismo sexual

Lagartija pallaresa cuerpo entero pareja

Los machos adultos son algo menores que las hembras adultas en promedio, por lo general tienen un punteado oscuro más profuso en el dorso y el píleo, y suelen tener las bandas de los costados no uniformes (formadas por manchas oscuras). Éstos también tienen la coloración amarilla y las manchas oscuras del vientre más intensas que las hembras; las más viejas, sin embargo, presentan más superficie amarilla (o incluso algo anaranjada) que los machos, y sólo ellas tienen la parte inferior y proximal de la cola amarilla.

Lagartija pallaresa ventral pareja

Descripción de juvenil

Las crías tienen el dorso pardo y, con frecuencia, algunas pocas manchas negras; los costados muy oscuros, el vientre blanquecino y la cola verde brillante. A partir del segundo año de vida, la coloración ventral se vuelve amarilla, y el color verdoso de la cola pierde intensidad hasta que desaparece por completo el tercer o cuarto año.

Distribución

Endemismo del Pirineo oriental en el Pallars Sobirà (noreste de Lleida), el Ariège (Francia) y el noroeste de Andorra.

Lagartija pallaresa mapa de distribución

Variaciones geográficas

No descritas.

Especies similares

La lagartija pallaresa se diferencia de la lagartija pirenaica y la lagartija aranesa por su coloración dorsal netamente parda (no grisácea), su coloración ventral a menudo amarilla o naranja, por la ausencia de motas azules en sus escamas ventrales externas y, sobre todo, por su área de distribución más oriental.

Hábitat

Se trata de una lagartija que ocupa hábitats alpinos, sobre todo en circos glaciales soleados y con distintas orientaciones, pero preferentemente sur y nunca norte. Muestra preferencia por zonas resguardadas y con más inclinación del terreno que la lagartija pirenaica y, sobre todo, que la aranesa. Selecciona positivamente los sustratos rocosos y evita los terrenos pedregosos o de suelo desnudo durante todo su periodo de actividad (y tanto los jóvenes como los machos y hembras adultos).

De forma análoga a la lagartija aranesa, la pallaresa evita los arbustos a todas las edades. Aunque puede observarse en gran variedad de sustratos rocosos, predomina en «pizarras» (pizarras sensu lato y, muy a menudo, filitas), posiblemente por la mayor abundancia de grietas en este tipo de rocas. Se encuentra siempre por encima de los 2.100 m de altitud y llega casi hasta los 3.000 m.

Biología

Actividad muy similar a la de la lagartija aranesa (aunque la pallaresa es mucho más heliotérmica), es decir, primordialmente por la mañana. En cuanto el sol calienta, las lagartijas suelen asolearse al lado de sus refugios hasta que el aumento de su temperatura corporal les permite emprender la actividad. Ésta se mantiene hasta que el sustrato rocoso se ha calentado demasiado, momento en que regresan a cubierto efectuando después sólo cortas salidas. Sin embargo, a lo largo del día pueden realizar salidas prolongadas si la roca se enfría a causa de la aparición de nubes o incluso de lluvia, fenómeno este último bastante frecuente incluso en verano en estas altas cotas.

Por lo demás, en los días permanentemente soleados la insolación va disminuyendo por la tarde, de manera que cuando el sustrato «quema» menos, pueden salir algunos ejemplares; pero siempre en periodos más breves que los matutinos y efectuando trayectos más cortos. La territorialidad está muy poco acusada, lo cual no impide que los machos se agredan cuando se encuentran en cualquier punto del terreno. Las cópulas acontecen poco después de emerger del letargo invernal, en la segunda quincena de mayo o la primera de junio. Las hembras realizan una sola puesta, entre mediados de junio y mediados de julio de 1 a 3 huevos (en una ocasión hasta 4; 2,53 en promedio). Las eclosiones se producen la segunda quincena de agosto y las crías se ven fácilmente en agosto y septiembre.

Lagartija pallaresa fenología

Estado de sus poblaciones

Tanto la UICN como el Libro Rojo la catalogan como especie en peligro (EN) porque su área de distribución ocupa menos de 500 km2 y está muy fragmentada. Recibe asimismo esta catalogación a raíz de que su población se encuentra en continuo descenso. En Francia, donde no está protegida nominalmente por la ley, se la considera en cambio en peligro crítico; lo cual no es de extrañar dado que es uno de los reptiles más raros y localizados de Europa.

Referencias

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.

Pulse para ver imágenes de ampliación (Iberolacerta aurelioi)

 

Artículos relacionados

Lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali)

Lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali)Lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali).

Descripción del adulto de la lagartija pirenaica

La lagartija pirenaica (Iberolacerta bonnali) es pequeña y grácil, con contorno aplanado y longitud cabeza-cuerpo no superior a los 62 mm. Muestra unas órbitas oculares protuberales y un collar liso. Presenta la escama rostral en contacto con la frontonasal, y la supranasal generalmente rozando la primera loreal (pasa por encima de la postnasal). Al igual que las demás lagartijas del subgénero Pyrenesaura, carece de ocelos axilares azules. Coloración ventral siempre blanca (blanco hueso) con pocas manchas oscuras; en raras ocasiones la parte interior de la pantorrilla es amarillo claro. Motas azules en la hilera externa de las escamas ventrales prácticamente ausentes (sólo en un 3% de los ejemplares). Dorso grisáceo, verdoso o pardo claro, generalmente sin líneas en su parte ventral. Costados pardos uniformes o con pequeños manchas más claras y con una hilera blancuzca, de contornos poco definidos que recorre longitudinalmente el centro de los flancos.

Dimorfismo sexual

Las hembras, de tamaño corporal ligeramente superior, suelen exhibir costados de tonos pardos oscuros uniformes; mientas que el costado de los machos presenta, en general, pequeñas manchas negruzcas.

Descripción del juvenil de la lagartija pirenaica

Los ejemplares recién nacidos miden en torno a 22 mm de longitud cabeza-cuerpo. Las crías tienen un diseño similar a los adultos, aunque en raras ocasiones tienen la cola de color azulado o azulado verdoso, en marcado contraste con el dorso.

Distribución

La lagartija pirenaica es un endemismo hispano-francés en los Pirineos centrales, desde el puerto de El Portalé, en Huesca, hasta el de la Bonaigua, en Lérida.

Variaciones geográficas

No descritas.

Especies similares

La lagartija roquera, único lacértido que comparte realmente hábitat con la pirenaica en su restringida área de distribución, suele tener una pigmentación guiar mucho más abundante, su escama rostral está siempre separada de la escama frontonasal y su escama supranasal está separada de la escama loreal. Por lo demás, tanto la lagartija pirenaica como las lagartijas aranesa y pallaresa tienen las escamas dorsales más brillantes y destacadas que la lagartija roquera y sus órbitas oculares son más protuberantes.

Hábitat

Rupícola alpino. Ocupa roquedales y canchales, sobre todo con grietas, así como zonas rocosas junto a prados alpinos, o cerca de arroyos y lagos, especialmente los de tipo glacial. Prefiere los terrenos pizarrosos, calizos y esquistos, más que los graníticos. A disimilitud de la lagartija aranesa, selecciona positivamente los sustratos rocosos y tanto los jóvenes como los adultos evitan los terrenos pedregosos; aunque frecuenta más a menudo las zonas herbosas o arbustivas que la lagartija pallaresa y la aranesa. Se encuentra en general por encima de 1.700 m y llega a más de 3.000 m de altitud, aunque en estas cotas tan elevadas habita en los lugares más cálidos y abrigados. Es más estrictamente alpina que la lagartija roquera, la cual, pese a habitar en las mismas zonas, pocas veces se encuentra a tanta altitud.

Biología de la lagartija pirenaica

Lagartija diurna y predominantemente heliotérmica, su actividad disminuye en las horas cercanas al mediodía, seguramente para evitar la fuerte radiación ultravioleta de la alta montaña. Se encuentra típicamente próxima a grietas donde pueda esconderse. Cada hembra realiza una puesta al año, de 2-4 huevos, entre mediados de junio y mediados de julio, dependiendo de la cantidad de nieve y de la orientación de la localidad. Puestas en junio y julio. Eclosiones al cabo de 31 a 36 días. Crías fácilmente visibles en agosto y septiembre. Letargo invernal muy prolongado

Estado de sus poblaciones

Si bien en 2002 el Libro Rojo incluía a la lagartija pirenaica en su lista de especies vulnerables, en 2006 la UICN pasó a considerarla como una especie casi amenazada (NT). Es cierto, no obstante, que su área de distribución ocupa menos de 2.000 km2 y está muy fragmentada, lo que acerca esta especie a la calificación de vulnerable, el hecho de que su población sea probablemente estable permitió clasificarla entre las casi amenazadas.

Referencias

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Guía ilustrada para identificar y conocer todas las especies. Autores: Luis Javier Barbadillo, José Ignacio Lacomba, Valentín Pérez-Mellado, Vicente Sancho, Luis Felipe López-Jurado.

Adaptación de la obra ANFIBIOS Y REPTILES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS. Colección Nuevas guías de campo. Ediciones Omega, Barcelona. 2011. Autores: Masó A. & M. Pijoan.


Pulse para ver imágenes de ampliación (Iberolacerta bonnali)

Artículos relacionados