Archivo por meses: octubre 2014

Cocodrilo poroso (Crocodylus porosus)

Cocodrilo de agua salada o estuarino (Crocodylus porosus)Cocodrilo poroso o cocodrilo de aguas saladas (Crocodylus porosus)

Descripción del cocodrilo poroso

El cocodrilo poroso, marino o de aguas saladas (también llamado cocodrilo de estuario o estuarino) está ampliamente distribuido desde el oeste de la India, y a lo largo del sur y sureste asiático hasta Australia y Vanuatu. Se distribuyen por numerosos hábitats, particularmente estuarios y ríos mareales; no obstante, a veces se hallan con mayor abundancia en pantanos de agua dulce. Son muy tolerantes ante aguas con alta salinidad, lo cual les permite aventurarse en áreas marinas durante extensos periodos. El alcance de sus viajes oceánicos apenas se conoce; pero con relativa frecuencia se registran travesías marinas de larga distancia (superiores a 1.000 km) en las cuales alcanzan velocidades de hasta 43 km/h.

Los machos de cocodrilo poroso pueden alcanzar el mayor tamaño de cualquier cocodrilo existente. El individuo más grande registrado llegaba a los 6,2 metros (algunos indicios sin confirmar hablan de incluso 8 metros). La longitud máxima típica para los machos es de 5,0 a 5,5 metros. En semejanza con el resto del género, las hembras manifiestan una menor envergadura más que los machos y raramente exceden los 3 metros. Los cocodrilos de agua salada tienen la cola más larga, en proporción a la longitud total, de todos los cocodrilianos.

El cocodrilo marino, al parecer, presenta la mordida más poderosa del reino animal. En el año 2004 se practicó una medición de su fuerza mandibular con un ejemplar de 4,5 metros y el resultado fue que, al cerrar sus mandíbulas, provistas de 66 dientes, ejercía una presión total de 1770 kg, la mordedura más poderosa que se haya medido hasta el momento.

Cocodrilo de agua salada (Crocodylus porosus) sobre la orilla de un lago

Cocodrilo de agua salada (Crocodylus porosus) descansa sobre la orilla de un lago.

El cocodrilo estuario se alimenta comúnmente peces, mamíferos pequeños, varanos o lagartos, e incluso partes de tiburones. Durante la estación húmeda acostumbra a permanecer más tiempo en tierra y se comporta como un carnívoro oportunista que captura sus presas cuando se aproximan al agua para beber, a veces del tamaño de un búfalo indio. Entonces, Crocodylus porosus las atrapa por sorpresa con sus potentes mandíbulas, las arrastra y ahoga en el agua para engullirlas posteriormente. Si no se satisface con un número suficiente de capturas, puede asimismo servirse de carroña.

El cortejo se inicia al final de la estación seca anual (octubre a noviembre) y la puesta se produce en nidos monticulares a lo largo de varios meses. El tamaño medio de la nidada está entre 40 y 60 huevos, en toda su gama. Las tasas de supervivencia suelen ser bajas, con una mortalidad entre el 75% y el 95% desde la eclosión hasta los 8 años de edad. La mortalidad en las crías depende de la densidad. Tras unos 30 años de monitorización, se sabe que las poblaciones mermadas de esta especie tienen una excelente capacidad de recuperación si sus hábitats permanecen protegidos; lo cual no debiera ser una sorpresa, ya que el ser humano es causante directo del exterminio de millones de animales.

Hay poblaciones vigorosas en distintos países. Por ejemplo, en Australia convive con el cocodrilo de agua dulce australiano y en Papúa Nueva Guinea queda aledaño al cocodrilo de Nueva Guinea; pero no abunda tanto en otros como Sri Lanka, donde mora el cocodrilo de las marismas, y Filipinas, habitado por el cocodrilo filipino. A menudo resulta difícil que los lugareños admitan la presencia de cocodrilos de aguas saladas aun cuando ha sido el ser humano quien ha invadido sus hábitats naturales. En consecuencia, cuando escasean los incentivos estatales hacia la conservación, el riesgo de extinción se presenta altísimo. Y, por si fuese poco, la piel de estos cocodrilos se sitúa junto con la del cocodrilo mexicano entre las más valiosas de todas las especies cocodrilianas.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius)

Cocodrilo del Orinoco se lanza al aguaCocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius)

Descripción del cocodrilo del Orinoco

Los cocodrilos del Orinoco se distribuyen por la cuenca del río Orinoco en Venezuela y ocupan principalmente hábitats de agua dulce: ríos caudalosos y aguas pantanosas. La distribución actual de Crocodylus intermedius está muy fragmentada y en cada una de las localidades donde se localiza enfrenta riesgos de diversa índole. Hasta el momento no se ha logrado establecer en forma definitiva la razón por la cual su distribución nunca se extendió a través del brazo Casiquiare, hacia la cuenca del río Amazonas. Existen otros torrentes como el sistema del río Cojedes, Caño Macanillal, río Capanaparo, estado Apure, y río Manapire en Guárico, en donde también se puede hallar esta especie. Casi todos ellos moran ahora en los ríos estacionales de las llanuras venezolanas.

A lo largo de la estación seca, las densidades de cocodrilos del Orinoco en esos ríos puede volverse muy alta. Aunque los cocodrilos normalmente estivan en el interior de madrigueras cavadas en las orillas cuando las charcas van evaporándose, un encharcamiento intensivo durante la estación húmeda les permite dispersarse con mayor amplitud en busca de alimento. Asimismo, los juveniles se quedan alrededor de una vegetación tupida para refugiarse.

Crocodylus intermedius es una de las más grandes dentro de la familia y a menudo alcanzan los cinco metros (existen informes no contrastados sobre individuos superiores a los siete metros). Exhiben un hocico muy esbelto y el color de la piel fluctúa entre un color canela y, raramente, un gris oscuro (probablemente influenciado por factores ambientales). Los costados de todos ellos se muestran claros y con bandas pálidas hacia cada lado de la cola.

En el cocodrilo del Orinoco, la puesta ocurre al final de la estación seca (en enero) cuando los niveles del agua son lo bastante bajos como para exponer crestas de arena formadas por la marea en donde escavar agujeros. Si bien la nidada típica ronda los 40 huevos, ésta puede variar entre los 15 y 70 huevos. Los adultos permanecen junto a los juveniles algo más de un año. Se ha documentado que éstos sufren depredación por buitres y teyúes.

Entre 1930 y 1960 se produjo una merma extrema en las poblaciones de cocodrilos del Orinoco a causa de su piel; la cual, al presentar relativamente pocos osteodermos, alcanzaba un valor considerable en el mercado peletero internacional. Desde entonces, tanto la continua presión furtiva como la destrucción paulatina de sus hábitats han impedido que se recupere. Actualmente, un programa de repoblación en Venezuela está logrando incrementar significativamente el número de ejemplares. Aun con ello, se considera hoy día uno de los cocodrilianos en mayor peligro de extinción.

Traducción y adaptación de la obra CROCODILES: INSIDE OUT. A Guide to the Crocodilians and Their Functional Morphology. Autores: K. C. Richardson, G. J. W. Webb y S. C. Manolis.

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Las falacias dialécticas más comunes para justificar la explotación animal

Fragmento del cuadro La escuale de Atenas - Falacias dialécticas
Las falacias dialécticas son comunes en toda clase de discusiones y debates.

Falacias dialécticas contra los Derechos Animales

La dialéctica es el arte de dialogar, argumentar y discutir. Igualmente, también se define como el método de razonar a partir de principios y recibe muy diversas acepciones más. Según mi opinión y como bien sabían los antiguos griegos, dominar esta disciplina requiere una gran capacidad de raciocinio y, sobre todo, una destacada perseverancia. Es una pena que en la actualidad, un mundo dominado por las masas, los debates que tan comúnmente conocemos no hagan sino incurrir en graves errores de argumentación.

El propósito en esta entrada se resume en señalar y remarcar cuáles son las falacias dialécticas más habituales, usadas por diferentes personas de toda índole y posición para justificar de alguna o en toda medida cierto tipo de explotación animal. ¿Qué espero lograr con estas sencillas indicaciones? Pues que mucha gente concienciada con una ética regida por el principio de igualdad «sepa» qué responder y cómo refutar los argumentos (casi siempre inválidos) lanzados en contra de tales principios.

Con base en mis propias experiencias, citaré aquellos razonamientos falsos que conozco de primera mano con sus respectivos ejemplos ofrecidos por mí. Las definiciones, en cambio, provienen de la Wikipedia. He decidido utilizarlas por su sencillez.

Breve listado de falacias dialécticas

Ad antiquitatem

El argumento ad antiquitatem (apelación a la tradición) es una falacia lógica que consiste en afirmar que si algo se ha venido haciendo o creyendo desde antiguo, entonces es que está bien o es verdadero.

Ejemplos:

  • Las carreras de caballos, la doma, los enganches y demás actividades lúdicas o laborales llevan existiendo toda la vida. Por algo será.
  • Las fiestas taurinas y otros festejos con animales se remontan desde la Edad Media.
  • La caza de delfines y ballenas constituye una parte fundamental en cuanto a la cultura de varios pueblos nórdicos.
  • Los humanos siempre hemos utilizado plantas y animales. No es nada nuevo.

Refutación: El interés humano ha promovido desde siempre la explotación de animales no humanos para cumplir determinados fines. Estos designios o usos de los nohumanos sólo responden al egoísmo humano y a su visión antropocéntrica. Dado que la naturaleza humana no ha cambiado desde que nos consideramos como tal, resulta esperable que se mantengan muchas prácticas basadas en el utilitarismo. Conlleva igualmente injusticia a otras especies por el mero hecho de no ser humanas (especismo).

Ad consequentiam

El argumento ad consequentiam (dirigido a las consecuencias) es una falacia lógica que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a las posibles consecuencias negativas o positivas del mismo.

Ejemplos:

  • Si nos oponemos a la industria cinegética se perderán miles de puestos de trabajo.
  • Prohibir las carreras de caballos, la doma, los enganches y demás actividades supondrán una pérdida enorme en la cultura e identidad de un pueblo.

Refutación: Ni la investigación con otros animales es capaz de curar todos las enfermedades o males de nuestra especie ni la ausencia de ésta niega la posibilidad de que en un futuro se desarrollase otro tipo de investigación más efectiva no basada en la explotación animal. Fundamentar la existencia de una industria por el supuesto de mantener puestos de trabajo no asegura realmente que éstos se conserven para siempre; así como la eliminación de ésta no implica que a estos trabajadores no pueda otorgárseles otro puesto con un fin distinto. Un acciones especistas tales como las expuestas arriba se dejen de practicar no significa que la comunidad deba olvidar qué y cómo se hacía; todo ello con el objetivo de asegurar que no se vuelvan a repetir.

La veracidad de un argumento no depende de sus consecuencias al igual que la veracidad de una ley física tampoco depende de sus consecuencias.

Ad ignorantiam

El argumento ad ignorantiam (llamada a la ignorancia) es una falacia que consiste en sostener la verdad (o falsedad) de una afirmación alegando que no existe evidencia o prueba de lo contrario, o bien alegando la incapacidad o la negativa de un oponente a presentar pruebas convincentes de lo contrario.

Ejemplos:

  • Como ningún animal habla, ninguno de ellos alcanza una inteligencia cercana a la humana.
  • No se puede demostrar que un animal merezca tener derechos como las personas.
  • Si un caballo no se queja al tirar de un carro o un arado significa que no le importa y no sufre.

Refutación: La inteligencia animal no ha de analizarse según los patrones de nuestras capacidades. Al igual que nosotros no juzgamos nuestra invalidez para volar o ver en el infrarrojo; no es razonable exigirles a aves o serpientes que se comuniquen de una forma y complejidad similares a la humana. Que algún animal sea o no capaz de superar la prueba del espejo no implica que no cuente con conciencia de sí mismo ni que a causa de tal hipótesis poseamos legitimidad para situarla en un peldaño moral inferior.

La última proposición mostrada corresponde con una variante distinguida: falacia de quietismo o de reserva (también llamada «el que calla, otorga»). El argumentador asume que la situación del animal debe de ser satisfactoria, simplemente porque éste no expresa ninguna queja sobre su estado. De que no se queje no se puede inferir que no haya nada que lo moleste, irrite o asuste. De hecho y al igual que ocurre con las personas humanas, puede sentir buenas razones por las que no manifestar ese malestar; por ejemplo, si recibe golpes al reaccionar negativamente ante el trabajo encomendado o a la hora de aparejarlo.

Ad nauseam

El argumento ad nauseam es una falacia en la que se argumenta a favor de un enunciado mediante su prolongada reiteración, por una o varias personas.La apelación a este argumento implica que alguna de las partes incita a una discusión superflua para escapar de razonamientos que no se pueden contrarrestar, reiterando aspectos discutidos, explicados o refutados con anterioridad.

Ejemplos:

  • En clase enseñan que los animales sólo sirven para satisfacer las necesidades del hombre.
  • Todos dicen que los toros intentan empitonar porque son bravíos por instinto.
  • Los caballos son unos animales que viven como reyes: están bien cuidados y reciben mimos.

Refutación: Que una mentira sea mil veces contada y repetida no la convierte en verdad. En general, todos estos enunciados se conocen típicamente como «prejuicios» o «leyendas urbanas»; así pues y en general, basta con tratarlos según el caso de un modo análogo a como se asumirían en contextos humanos.

Ad populum

El argumento ad populum (dirigido al pueblo) es una falacia que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a la supuesta opinión que de ello tiene la gente en general, en lugar de al argumento por sí mismo.

Ejemplos:

  • A una vasta cantidad de gente les encanta las carreras de caballos; por tanto, no hay nada de malo.
  • Actividades como la doma o el enganche se justifican porque apasionan a un gran público.
  • Los zoológicos o acuarios son centros muy educativos: los niños siempre desean visitarlos.

Refutación: Que la gente vea con buenos o malos ojos cierta materia no se correlaciona con la justificación de ésta. El «bien» o «mal» ético no están subyugados a la democracia, sino al uso de la razón.

Ad verecundiam

El argumento ad verecundiam o magister dixit es una forma de falacia que consiste en defender algo como verdadero porque quien es citado en el argumento tiene autoridad en la materia.

Ejemplos:

  • La Tierra y los animales pertenecen al hombre y son su recurso porque así lo detalla la Biblia.
  • Si los expertos en equitación aseguran que el caballo no sufre, seguro que es cierto.
  • Creo que los animales no tienen sentimiento porque lo leí en Internet.

Refutación: Ampararse en los dichos o hechos de un ente considerado como autoridad (o considerado así) para respaldar o desaprobar algún argumento carece de validez. Nuestro propio criterio y cordura debiera alejarnos de los infundios o, simplemente, de aquello referido a un escenario ajeno (no extrapolable).

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